Tour de Francia #1, la contracrónica

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En los alrededores de la ciudad de Utrecht tuvo lugar la primera etapa del Tour de Francia, que trascendió más como un honorable festival ciclista en homenaje a los miles y miles de aficionados allí presentes, que asistieron con no poco entusiasmo y encendido fervor a tan magno espectáculo.

El Tour, efectivamente, volvía a iniciarse en las tierras de los Países Bajos, por sexta vez. Cabe recordar que se cumplen 61 años después de que Amsterdam fuera escenario del primer comienzo de la prueba por etapas en la nación famosa por sus tulipanes y por sus extensas planicies.

No hemos de dar por trascendentes los resultados registrados en este sector individual de contrarreloj que constaba de una distancia de 13,8 kilómetros, con un trazado completamente llano como la palma de la mano. Se alzó con el triunfo el joven corredor australiano Rohan Dennis, que no ha resultado ser una novedad.

A principios de este año adquirió cierta notoriedad al conquistar el récord del mundo de la hora, una gesta de elogio que duró poco dado que la marca fue batida a continuación por los británicos Alex Dowsett y posteriormente por Bradley Wiggins, poseedor de esta distinción honorífica en el mundo del pedal.

El cronómetro, juez implacable en la histórica y engalanada ciudad de Utrecht, marcó diferencias de tiempo mínimas entre unos y otros ciclistas competidores, unos tiempos, repetimos, que se diluyeron ante el fragor de las gentes apostadas a lo largo del circuito y que dieron fe de la alta afición que acapara el deporte de la bicicleta. En fin, que no ha sido sorpresa la actuación magnífica y delatadora llevada a cabo por este ciclista australiano, Rohan Dennis, nacido en Adelaida y que milita en el campo profesional desde el año 2009. Pertenece al equipo estadounidense BMC Racing.

Mide un metro con 82 y pesa 71 kilos. Valga decir que a lo largo de su historial se deduce y despuntó con preferencia en los anillos de los velódromos, en la especialidad exigente de persecución por equipos. Fue medalla de oro en los mundiales de 2010 (Copenhague) y 2011 (Apeldoom), y de plata, en 2009 (Pruszkón) y 2012 (Melbourne). Son datos que delatan su renombre. En carretera ha brillado con algunas victorias de etapa y no mucho más. Tiene 25 años y posee años por delante para afianzar su buena estrella. Hay confianza abierta en sus posibilidades futuras.

Aparte de los puestos de etapa conseguidos por el germano Martin (2º), el suizo Cancellara (3º) -los años pesan- y el holandés Dumoulin (4º), curtidos en este oficio contra las manecillas del cronómetro, es de destacar la prestación realizada por el corredor vasco de Getxo, Jonathan Castroviejo (27 años), clasificado en sexto lugar, a tan sólo 23 segundos del vencedor.

Por lo que se refiere a los favoritos de más prestigio, léase el italiano Vincenzo Nibali, el británico Chris Froome, el español Alberto Contador y el colombiano Nairo Quintana, pedalearon bajo la lógica de los acontecimientos, cediendo del orden del minuto de tiempo con respecto al ganador del día. No hay que preocuparse por esta desventaja. La trascendencia estará en las próximas etapas venideras. Queda tiempo por delante para dirimir la cuenta de resultados con más énfasis. Lo de hoy ha sido más bien una anécdota ciclista.

Por Gerardo Fuster

Foto tomada del FB del Tour de Francia

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