Tened cuidado ahí fuera

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En menos de 48 horas, la bicicleta me ha deparado varios sobresaltos. Han sido de diferente orden y gravedad, pero parece que este semiprimaveral mes de enero viene cargado de malas noticias para quienes amamos esta máquina, esperemos la suerte se tuerza.

Ya sabéis lo que le ha pasado al Giant- Alpecin por las rutas de Alicante y la caída masiva que se produjo en San Luis, pero a ello se le añade, a nivel, personal otro accidente en bicicleta, atropello de taxi en pleno trabajo con la flaca por la ciudad. Todo en breve lapso de tiempo, todo con bicis rotas de por medio.

Ayer cuando acabamos la presentación de “El primer campeón” en Vilanova -gracias de verdad Siscopude compartir una buena conversación de temas varios y planes de futuro con Bernat, al que conocéis como editor de Cultura Ciclista.

Él, al margen de sus quehaceres laborales y editoriales, es un acérrimo ciclista activo, y de esos que le gusta darle fuerte y mostrar músculo como a todo buen hijo de vecino. Hablando, mientras conducía, le pregunté por las rutas que tomaba en sus salidas. “Carreteras secundarias” me dijo “a horas que sé que no son conflictivas” añadió. Toma sus precauciones, me asegura, y aún así, como en todo, la seguridad completa no es posible.

Seguimos comentando la jugada y me dijo que la sensación de fragilidad del ciclista desde el coche era increíble. Asentí, porque así también lo percibo yo, aunque otro cantar es cuando vas sobre la bici, entonces esa fragilidad desaparecía o no era tan obvia. Eso, creo, provoca que a veces nos relajemos,

Bernat escribió esta pieza hace un tiempo, incidiendo sobre la lucecita que debería llevar todo ciclista para que los conductores le identificaran en cualquier circunstancia. Lo hizo a raíz de una de las muchas malas noticias que llegan desde la carretera.

Y es que no queremos ni cargar las tintas sobre la conductora que arrolló a los Giant, ni sobre una posible imprudencia de los ciclistas. En definitiva no lo hemos visto, no estábamos ahí. Al final es un poco de todo, y por eso afinar el ingenio y la precaución es importantísimo, clave, en un entorno en el que las infraestructuras a veces no dan más de sí y el peligro se multiplica.

Sé que parece sencillo decirlo, pero nos queda eso y rezar que no nos crucemos con la mala suerte o un desalmado. Las cosas están muy complicadas, intentemos no empeorarlas. Tened cuidado ahí fuera.

Imagen tomada de @Ciclo21

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