The special one

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El Tour 2015 presentaba un cartel inédito. Cuatro favoritos, en tan buena condición, en la cresta de la ola de sus trayectorias deportivas. Sólo pensarlo, lubricaba nuestros estómagos. Los llamamos el “G4”, para crear ambiente, pero las sensaciones de la primera semana se han confirmado con toda su crudeza. Froome es “the special one”. Se nos ha caído el guion soñado a las primeras de cambio y no será porque no lo avisáramos.

Vamos a entendernos, no me hagan trampas al solitario, cuando twiteé que “Froome is armstronging the Tour” ni mucho menos quiero decir que el inglés de origen keniata esté tan puesto como lo estaba el americano. Viendo a Froome, su equipo, el ciclismo que vivimos, quiero creer que las cosas han cambiado de verdad, para bien, en la dirección correcta –Paolinis incluidos-.

De lo que no hay duda es que el Team Sky, que un día llamé el “UK Postal”, corre como lo hacían los americanos hace diez y quince años. Por mucho que nos digan que Armstrong no existió, esos Tours los vimos y Armstrong corría a hacer daño, mucho daño en la primera etapa de montaña. Sí La Mongie, Hautacam, Sestriere,… exactamente igual que Froome en Ax 3 Domaines hace dos años y en la Pierre de Saint Martin hoy mismo.

Porque no hace falta ser un genio para ver el contexto. La inercia de la primera semana ya traía en vanguardia a Froome, mostrándose fortísimo en todos los pasajes, y paisajes. A ello le suman la jornada de descanso, el tremendo calor, un equipo que no es un equipo, es un equipazo –con seis corredores con opcion real de ser top 10 en la carrera si corrieran para otros equipos- y la primera llegada en alto. Era la ensalada perfecta para que Froome hiciera lo que ha hecho.

Cuestión a parte son las diferencias que ha obtenido, a todas luces, demenciales. A la aceleración normal del inglés, le siguió una suma de segundos que acabaron por ser una gota malaya sobre los rivales. En caso de Nibali, el chorreo fue histórico, desde Carlos Sastre no se recuerda peor defensa del título. En el caso de Contador –que adujo inéditos problemas de respiración- fue una hemorragia. En el caso de Nairo la dolorosa constatación de que al talento que tiene en vilo un continente le falta un hervor.

La experiencia nos dice que en lo sucesivo, Froome puede volver a golpear, sobretodo en Pirineos. Posiblemente en Alpes, Nairo tenga tono para presentar batalla, pero ¿a cuánto tiempo del líder? A más de tres minutos, a más de cuatro. Tarea imposible.

Hoy, ahora mismo, todo pasa por una estrategia no convencional,  es decir lanzar la carrera de lejos, buscar las cosquillas y ser muy conscientes de que encima el Team Sky tiene un superciclista como Geraint Thomas ahí en medio, como el “porculero” del “superagente 86”. Se plantea difícil, pero si no se explora, nos quedamos sin Tour con más de la mitad por delante.

Imagen tomada del FB del Tour de Francia

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2 COMENTARIOS

  1. apuntas rapido al carro ganador. Sutil pero cruel con contador… Para ti Froome. No voy a cuestionarle pero si puedo decir que no me gusta. Seguramente noble, pero poco ciclista. Muy matematico y muy respaldado por un equipo, permiteme, sorprendente. Ojala tengamos ocasion aun de verle en la necesidad de bajar puertos en mojado y arriesgando. Cosas como las que hemos visto hacer a corredorazos cono Nibali o tu despreciado Contador

    • gracias por tu comentario. Siempre he dicho que Froome me ha parecido el más fuerte hasta el día de hoy, incluso en días que no le iban como pavé y Huy. Te invito a que mires los dos o tres ultimos post. Es decir yo no me apunto a nada, porque no me embolso nada con la victoria de Froome o su equipo.
      Todo pasa por ser creativo y buscar resquicios y ahí Contador, menos, y sobretodo Nibali son buenos. Claro que las fuerzas deben acompañar

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