#TOP2015 – La austeridad mágica de Kiryienka

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En el balance del año, en nuestro #TOP2015, no teníamos contemplada la incursión de uno de los hechos más singulares del temporada, la medalla de oro de Vasil Kiryienka en los mundiales de contrarreloj en Richmond. Sin embargo, pasar por alto la exhibición del bielorruso nos parecía harto injusto, por cuando su demostración trasciende a lo cotidianamente deportivo a la vista de los grandes, grandísimos resultados que alcanza las pocas veces que este ciclista camina suelto.

Kiryienka es el resultado de una filosofía, de una forma de vida que se basa en un concepto: austeridad. Es sencillo en su forma de vida, tiene su residencia en Pamplona mientras su mujer e hijo están en su país de origen, nunca habla más alto que el de al lado, no se le conoce crítica a un compañero, y sí mucha exigencia sí mismo, y es duro, muy duro, como marca de fábrica su bielorruso origen.

Hace un tiempo, el mánager del Team Sky, Rod Ellingworth anticipó que llegaría el día en que Kiri ganaría algo grande. Ese día fue un martes del mes de octubre, a la hora que se proclamó campeón del mundo contrarreloj, en España mucha gente estaba pendiente de la goleada del Celta al Barça. sin embargo, en ultramar, a muchos kilómetros acontecía el triunfo de un corredor que a su estela traía una historia de trabajo, silencio y convicción.

Su palmarés es pequeño, principalmente porque le quedan pocas opciones de brillar, sin embargo ojo porque colecciona tres etapas en el Giro, y qué tres etapas (Monte Pora, Sestriere y una crono larguísima) y una en la Vuelta a España. En el Mundial, antes de ser campeón, ya había sido podio, y muchas victorias de sus líderes llevan su sello y trabajo silenciosos, aunque si somos sinceros, en la ayuda a Chris Froome tampoco ha sido decisivo como sí lo han sido otros compañeros, tanto en este Tour como en el de hace dos.

Algunos corredores han bromeado sobre la teoría  de un motorcillo tirando de la bici el día que vieron a Kiri marcar el “tempo” del pelotón. Pocos corredores transmiten la inexpresividad de este valoradísimo ciclista, puede caminar arrastrando unos vatios que matarían a cualquiera de los seres normales que pululan por el mundo y no esboza sentimiento, ni dolor, es una máquina, es austero, como en todo lo que hace. Dicen que el que calla otorga, de él no ha salido nada, pero en su país ya le piden el oro en los Juegos Olímpicos de Río.

Imagen tomada de www.zeenews.india.com