Tour de Foie (VI): La primera semana no es una guerra mundial, pero casi

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El norte de Francia es tierra bellísima. A pocos kilómetros de París nació el gótico internacional, y un poco más arriba emergen extraordinarias muestras de este luminoso arte como Reims, Amiens o Beauvais, por donde la carrera pasó tangencialmente ayer. Esta tierra es bella, pero también castigada. Fue frente eterno en la Primera Guerra Mundial y vio el desembarco que desequilibró la segunda. Es zona de guerra. Es territorio comanche. Ayer la carrera murió en Saint Quentin, lugar muy vinculado a la historia de España, pues en la victoria aquí acaecida Felipe II ideó el Escorial dedicándoselo a San Lorenzo, pues el santoral marcaba su onomástica el día de la victoria, y dándole forma de parilla, pues el santo murió asado en la misma.

El azar quiso que los buses de Garmin y Agos estuvieran juntos en la zona de meta de Saint Quentin y como dice el castizo dicho se lío la de… Tyler Farrar, un pichichi enemistado con el éxito desde hace demasiado tiempo, fue, brazo sangrando, a pedir explicaciones al bus de los belgas de quien consideraba culpable de la caída a tres kilómetros de meta, Tom Veelers.
El vídeo es reamente gráfico de lo que significa la primera semana del Tour, de sus nervios, del mal rollo, de la obsesión por evitar el desastre. También Peter Sagan se mostró cabreado. A éste no le valen tres etapas de seis posibles en su primer Tour, quiere más, quizá para ampliar el repertorio de celebraciones. Mientras Tony Martin y Luisle consolidan su amistad a cola del grupo. Las desgracias unen.
A pesar de todo, la primera semana de Tour me está gustando. Ha tenido momentos de intensidad con dos llegadas en alto, que si los teóricos hacen memoria no eran usuales hace poco tiempo. En ambas hemos visto un espectáculo de primerísimo nivel. Recuerden la llegada de Seraing con Sangan, Cancellara y Boasson Hagen. Cavendish nos enterneció en la primera volatta y Greipel impuso la hegemonía del velocista bien acompañado. Con todo las caídas han eliminado algún favorito como Valverde y Schleck, ambos como Gesink, no es la primera vez que que son pillados en situaciones similares. Para colmo, las velocidades se racionalizan con medias en torno a los 38 kilómetros a la hora, y ello significa mucho para quienes quieran leer entrelíneas. 
“Tour de foie” será estos días una forma de aproximar la mejor carrera del mundo con acento y distintivo originales a como venimos viviéndolo, algo que el propio Joan Seguidor haría con brutal maestría.
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

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1 COMENTARIO

  1. Tienes razón, las imagenes que nos sirve la tv francesa son extraordinarias, infinidad de castillos, sus catedrales… una pasada.También tienes razón es zona de guerra, en su día se luchó por una causa y ahora por otra. La etapa de hoy iba a ser de transición y por culpa de la caida ha tenido que ser peleada para perder el menos tiempo posible.A mi también me está gustando como van el Tour de este año.

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