Tour de Foie (XI): Los escándalos amortiguados del Tour de Francia

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Estrasburgo. Capital alsaciana. Su caserío con estructura de madera a la vista acoge la Grande Départ del Tour de 2006. Una salida polémica como pocas. Con Lance Armstrong recién retirado, durante su reinado no hubo sobresaltos, la polvareda de la Operación Puerto atravesó Francia para aterrizar en el norte y cargarse a las principales figuras de la edición. Principalmente Ivan Basso, Jan Ullrich y Paco Mancebo.
Con la zozobra hasta última hora, aquella carrera al final salió tocada de muerte y con un final aún peor: la exclusión de Floyd Landis del primer puesto por un positivazo en toda regla. Al año Contador se hizo con una edición valiéndose de la expulsión de Michael Rasmussen, la vez que Rabobank estuvo más cerca de ganar en su asignatura pendiente. A una semana del final saltó también la liebre con Vinokourov y su camarilla. En 2008 también hubo sesión de escándalos: Beltrán, Moisés Dueñas esposado, el bombazo de Riccardo Ricco,… La edición de 2010 acabó en el despacho y Andy Schleck besando la prenda amarilla.
Con este panorama cualquier otro deporte, y evento deportivo habrían visto derrumbar su hegemonía de forma exponencial. En el Tour no ocurre lo mismo. El interés parece intacto, ni si quiera se aprecia que el público se ausente de las cunetas y las audiencias hablan del interés suscitado. La carrera es una máquina de hacer dinero.
A ello además se le añade el tratamiento muy lejano en formas al de años atrás de los casos “sensibles”. Miremos cómo se ha tratado la expulsión de Rémy Di Gregorio. Un tratamiento de vuelo rasante, explicado como hecho aislado y fenómeno individual, curiosamente en Cofidis, equipo de amplio historial.
Decía en la entrevista que les trasladé de Ander Izaguirre el otro día, que con el dopaje y los borrones en la clasificación, el Tour presenta fallos narrativos a pesar de ser una épica inventada por periodistas para hacer una historia redonda. “Nunca te puedes fiar del final” vino a decir, un poco a la espera de los resultados de los análisis. Esta sombra por desgracia parece que será más complicada de disipar.
Al final queda la sensación de que todo depende del color con que se mira y cómo se quiera contar. No obstante es digna de mención como el Tour ha manejado la prensa, los tiempos y el affaire. Quizá se hayan enterado que los trapos sucios se lavan en casa. 
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

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2 COMENTARIOS

  1. Tines toda la razón, han lavado los trapos sucios en casa.El asunto Rémy Di Gregorio ha quedado en expulsión y poco más.Otro "gallo" hubiera cantado de haber sido otro y yo no quiero decir que los franceses nos tengan "ojeriza".

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