#TourProfile El techo de Froome

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Chris Froome, 31 años, keniata de origen, ciudadano británico. Desde que irrumpiera con estruendo en la Vuelta a España de 2011 no ha dejado de crecer. Entonces estuvo subordinado a Bradley Wiggins y por ello perdió una carrera que debió ser suya y no de Juanjo Cobo, de quien poco más volvimos a saber. Al año siguiente fue al Tour y causó sensación: el gregario que chilla al jefe porque no le puede seguir. Segundo al final no quiso más ingerencias y desde entonces acumula tres Tours, como Bobet, Thys y Lemond, y se instala a un paso de ser único, nadie tiene ahora cuatro Tours, y a dos de pisar el Olimpo.

Desgarbado, con brazos arqueados, piernas finas finísimas un estilo dudoso pero muy efectivo, Froome es sin duda el ciclista del momento, la historia viva de este deporte junto a Alberto Contador, que tiene un Tour menos pero cinco grandes vueltas más.

Ahora conviene preguntarse si la era Froome está en el cénit o tiene visos de mejorar. Este Tour que acaba de cerrarse lo ha ganado con más autoridad que nunca, es curioso, no ha dado recitales tipo la Pierre de Saint Martin, pero ha sido consistente y sólido, se ha sostenido ahí arriba y ha dado momentos memorables, todo aliñado con un equipo que ha sido un muro, un dique tan sólido que hasta el ganador llegó a admitir que de estar en otro equipo “quizá no optaría a ganar el Tour”. Hace un tiempo comentamos que había cambiado el plan para llegar mejor al final, le salió bien.

A finales del año pasado hablamos de la “era Froome” y creo que no es descabellado hacerlo, al menos en el Tour, porque fuera de él, la cosa cambia. No ha disputado el Giro en condición de favorito y en la Vuelta la baja forma le ha lastrado, cuando no ha sido una caída.

Ahora los Juegos y posiblemente la Vuelta detrás. Froome es por muchos motivos el campeón moderno, con sus fortalezas y debilidades, pero sin duda el mejor ciclista ahora puebla el pelotón, veremos si éste es su techo, yo lo dudo.

Imagen tomada del FB del Team Sky

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