Tuvo que ser un ciclista

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Ha estado el patio revuelto estos días por Catalunya. En el corazón de la bellísima comarca de la Garrotxa han destapado una trama más de dopaje, ésta de perfil bajo, con el deporte amateur por objetivo y las muchas carreras a pie que pueblan el rico calendario runner catalán como campo de pruebas.
Todo partió de la denuncia de un ciclista profesional. Un corredor del Team Movistar que en su vida es persona y luego ciclista de profesión, devoción, vocación, admiración, pasión y casi pasión. Xavier Tondo es hijo de Valls pero desde hace tiempo se ha convertido en asiduo de las carreteras de intrincada zona “gironina”. Allí comparte grupera con Carles Torrent, ahora metido a labores técnicas en la Federació Catalana de Ciclisme, Joan Llaneras y otros.
Un día Tondo recibió un mail insinuando substancias que podían ser puestas a su alcance. Lo denunció y el proceso culminó en lo que vimos el viernes. Una redada donde el exciclista Jordi Riera, doméstico en Kelme un par de temporadas y buen biker de toda la vida, ha estado involucrado. No sabemos se su implicación, ni el grado de la misma.
De lo que sí tenemos certeza es que ha sido un ciclista quien ha destacado toda la mierda, toda esa ingeniería farmacéutica y empresarial entorno a un colectivo que, casualidad, no parece el ciclista. Y es que los que amamos este tan denostado deporte nos seguimos pellizcando cuando siguen ubicando los titulares de la “Operación Cursa” bajo la reaparición de Contador en el Algarve.  
De lo que sí tenemos certeza es que la trampa está tan extendida en nuestro deporte que alcanza límites insospechados. Las pachangas populares que cada domingo por la mañana se montan en nuestras ciudades, con miles de runners invadiendo las calles, no escapan a la artimaña. Servidor, que lleva ya unas cuantas de estas pachangas, ha oído auténticas burradas de  aquellos que calzan las mismas zapatillas que yo respecto al colectivo. Pero vaya, en todos los sitios, en todos los órdenes, se cuecen habas. Y la mierda que siempre se barre hacia la misma acera no parece propiedad exclusiva de este colectivo.

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