Un gran hombre llamado Joan Casadevall

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Hubo un día que recibí una llamada desde Valencia. Era Chema Rodríguez, el director del Meta 2Mil. El anterior corresponsal del semanario de ciclismo en Catalunya, mi amigo José María García Planas, no podía hacerse cargo, por otras obligaciones, de las páginas catalanas en el medio que durante muchísimos años fue el vínculo entre toda la comunidad ciclista de este país.

Chema me ofreció aquel encargo, rellenar una página semanal de ciclismo de cuya raíz y sustrato poco sabía, pues siempre me había centrado más en escribir de temas profesionales. Mi siguiente paso fue llamar a la Federació Catalana de Ciclisme y allí, al otro lado del hilo, me atendió Joan Casadevall, el secretario del ente que por aquel entonces presidía otra persona entrañable, Jordi Mariné.

A los pocos días quedamos Casadevall y yo. Solítico resolvió todas mis dudas, algunas de auténtico perogrullo, porque mi desconocimiento era, insisto, total. Empecé a empaparme de categorías inferiores, de escuelas, de ciclismo en pista -algo que me sonaba a chino-, de ciclocross, de todo,… Casadevall, y Xavier Rafols también, fue mi guía, con la amabilidad y respeto por bandera y siempre ese punto de ironía que desprendía una palabra inesperada o el gesto ambigüo en su cara. En el fondo era un cachondo.

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Con los años, generamos una relación estrecha porque a cada encargo que asumía, él siempre estuvo para echarme una mano, para meterme en el coche neutro de cientos de carreras amateurs y decirme al acabar: “En tu vida habrías imaginado ver tanto ciclismo”. Qué razón tenía, en la vida lo hubiera imaginado, ni siquiera adivinado cuán importante sería ese ciclismo “live”, por ejemplo, para hacer este blog.

Joan Casadevall fue, como Alberto Gadea, impulsor de muchas cosas, algunas como reglamentos que la UCI tiene por norma. Fue un pionero, un volcán en calma, una persona que a pesar de su evidente edad se mantuvo joven de espíritu porque en definitiva sabía más que todos los jóvenes juntos que le rodeábamos. Una de esas personas que estoy seguro, cuando eche la vista atrás, diré que marcó lo que soy. Como Gadea, como Ferran Bellfort, como Pedro Zamora, como Joaquim Sabaté,… personas que posiblemente no conoceréis, pero que tienen mucho que ver con lo bueno del ciclismo.

Hacía tiempo que no veía a Joan, Sabía que estaba en una residencia, tenía noticia por Carme Mas, que hace poco me pidió un libro para él. No diré lo que puse en la dedicatoria, porque lo puse de corazón, pero os lo podéis imaginar. “Se apaga poco a poco” me dijo Carme, quise ir a verle, tarde, no me dio tiempo. No me cabe otra excusa que mi propia culpa.

Porque ayer Joan se fue y no puedo menos que dar las gracias al destino por regalarme personas tan grandes como él. Con su recuerdo seguirá vivo, al menos en mi corazón.

Imagen tomada de footage.framepool.com

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