Una autopsia sobre el cadáver de Euskaltel

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Comentaba triste Fran Reyes que habría deseado otro final para el Euskaltel- Euskadi. Cierto es que se han despachado veinte años de historia en una escueta nota, pero es que los finales nunca son fáciles y en ciclismo se vuelven traumáticos.

Relata en su blog Luis Román una serie de motivos en la desaparición del emblemático equipo vasco. Como le dije por twitter, un análisis muy certero. Aquí mantenemos nuestras teorías, complementarias con las de Luis, que se suman e incluso dibujan un completo retrato de lo sucedido.

En nuestra disección tenemos factores internos y externos. De estos obviamente jugó en contra un sistema de mercado y perverso instalado por la UCI. Un sistema que no premia lo artesano, sino lo industrial y clónico. Si tienes pasta, adelante, pasas, si no, te puedes morir, pero no molestes. No eres ciclismo. En esa tesitura situaron a los naranjas y estos en la difícil elección jugaron a mantener el estatus que tanto costó lograr.,

No hubo un plan B, ni camino del medio. No se planteó un equipo intermedio que con los nombres que atesoraba podría garantizar cierto nivel de carreras. Cuando los gestores del equipo se separaron de la fundación descontentaron de la masa social e incluso invitaron a la salida de las instituciones. Pero en ciclismo está claro que lo que no se sostiene con dinero público tiene rara salida, más cuando hablamos de países financieramente dopados como España. Hablamos de un mantra tan instalado que alarma ver como parte de la estructura que se mantiene en pie sigue aun apostando a la diputación de turno. Ellos sabrán.

En esta disección creo que no hay nada que objetar a Euskaltel como empresa, que asumió el sobrecoste de la marcha de las instituciones. Sobre la empresa de telecomunicaciones cabe incluso felicitarse por una comunicación más o menos transparente. Aquí se rompe un patrocinio y se explican las causas, nada que ver con la salida de Geox, donde todo fueron nubes e incertidumbres.

Cabe preguntarse cómo un equipo con tal arraigo social no haya tenido mecenas interesados en entrar. Cabe preguntarse por tanto como Igor González de Galdeano y su equipo han descapitalizado el calor del público y su incondicionalidad. La respuesta es clara, se ha gestionado el equipo como se le ha dirigido en la carretera, siempre al calor de los acontecimientos, nunca anticipándose.

Cuando hablábamos de Amets Txurruka, contábamos la cantidad de horas en Caja Rural que no tuvo que tirar de carro por detrás para reducir la fuga buena que sus excompañeros no pillaban. Así han llevado al equipo y así ha resultado todo. El toro les ha pillado, y les ha pillado a ellos y a las cincuenta familias que se quedan en el desempleo, porque algunos de los ciclistas que crecieron en el seno del equipo, que se acomodaron las mieles de algo que pareció eterno, ahora son pretendidos. Pongamos que hablamos de Igor Anton, uno de los primeros “vendibles” cuando los rumores sobre el futuro del equipo crecieron.

Y no hablemos del cuadro de resultados ni de los fichajes emprendidos para mantenerse en el máximo circuito. Fichajes que además dieron sustos como el ruso cuyo nombre ni siquiera recuerdo haciendo pitar la máquina quizá en el momento más inoportuno, cuando posiblemente se estaba negociando algún patrocinador. En fin, que como dice Luis Román, entre todos la mataron y ella sola se murió. Ahora viene la travesía en el desierto que hace tiempo llevamos comentando en este cuaderno,. Con todo una cosa seguimos pensado, el ciclismo existió en el País Vasco antes de Euskaltel y dudo mucho que el aficionado de verdad le dé la espalda al deporte que enloquece esta bellísima tierra.

Foto tomada del Diario Vasco

2 COMENTARIOS

  1. Sigo sin entender como un deporte como el CICLISMO que atrae a tantisima gente, se ve abocado a desaparecer.
    A los naranjas se los echará de menos.

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