Una lanza a favor de la Volta a Catalunya

2
10
vistas

Quien no esté cerca de la Volta a Catalunya, su organización y en el entorno del ciclismo catalán, no puede entender las dificultades que sugiere, en los tiempos que corren, la organización de una carrera del World Tour en España. Realmente lo que estamos viendo estos días no se corresponde con una prueba centenaria, la más antigua en el mundo de entre las de una semana. ¿Las causas? Obviamente diversas, las consecuencias, también tangibles. De cualquiera de las maneras creo que atacar a una organización desbordada por las circunstancias tan adversas no es de justicia. Obviamente muchos son los asuntos a mejorar, pero créanme, cuando todo vira tan en contra cualquiera de nosotros tiraríamos la toalla. Y ruego me crean, por que sé de lo que hablo. 

Apocalípsis ciclista
Sacar la Volta, como hace poco comentamos con Jaime Ugarte en el caso de la Vuelta al País Vasco, es un ejercicio poco menos que de malabarismo. Lo era cuando la crisis no azotaba en nuestras ventanas, cuando la Junta de Castilla y León, en una buena jugada oliendo la potencialidad del mercado emisor catalán, socorrió la carrera no hace tantos años, cuando la bonanza, decían, reconfortaba nuestras vidas y almohadillaba cualquier eventualidad.
La carrera a priori presentaba todos los alicientes para hacerla grande. Buen cartel y recorrido. Todo se torció con las retransmisiones televisivas, ajenas a la carrera y su mínimo seguimiento, fruto dicen de un flaco favor, a la vista está, de la UCI a la carrera, garantizándole tele en directo como mal menor. Luego vino el revés de Valverde en el avituallamiento camino de Girona.
El despropósito de la etapa reina se me hace muy complicado juzgar por no hallarme en los coches de árbitros y organización ese jodido día. Triste que en el invierno más seco, con la entrada de la primavera, llegue la nevada más copiosa, hasta en esto tiene mala suerte el ciclismo. Una frustración para el aficionado que tenía en mente la primera gran llegada en alto de la temporada. Sobre la supresión y recorte de la carrera creo que lo más prudente habría sido ni salir a la vista de los pronósticos, de esta manera no se adulteraría el esfuerzo de los escapados y todos habrían sido conscientes de la situación ante la imposibilidad de subir a Port Ainé. El final improvisado creo que ha dejado más descontento que satisfacción entre los participantes. Creo que Michael Albasini no se verá en una igual. La etapa con final en Ascó, incluso la de Girona, creo que nos ha dado la medida de la carrera: recorridos entretenidos y primeros espadas en la puja.
El futuro de la Volta, como de País Vasco, Murcia y demás, sin obviar aquellas que ha interrumpido, que no cerrado su historial, puede estar en la órbita de los grandes grupos, aquellos que a modo vertical instalan vallas, sponsors, publicidades y jefes de prensa por todo su calendario. Renunciar a la propiedad de tu carrera, por entrañable que sea, no es plato de gusto, pero ¿cabe otra opción?. Ojalá en breve podamos encontrar nuevas alternativas, pero el presente y futuro inmediato es complicado, mucho, y si no queremos ver meses enteros sin competición, como ocurre con el otrora sobrepoblado junio, es renuncia quizá sea peaje ineludible.
Sigue la encuesta sobre la mejor clásica, toda vuestra.
Foto tomada de www.biciciclismo.com-Karlis Medrano 

Publicidad

2 COMENTARIOS

  1. Supongo que sacar adelante un evento deportivo en los momentos en que vivimos es una tarea llena de dificultades y obstáculos.Sin embargo, creo que la organización de la Volta a Cataluña y la cobertura de RTVE son lamentables. La organización ha tocado fondo en la etapa del pasado miércoles, donde los más sensato habría sido suspender la etapa y no hacer el ridículo, además de poner en grave peligro la integridad física de los corredores. Por otra parte, en Teledeporte no se avisó de que la etapa se había recortado (¿tan difícil era poner polo menos un rótulo?) y en las otras etapas la cobertura es pésima (sin GPS, sin referencias, sin saber quiénes son los corredores, etc).

  2. coincido contigo en que no sacar la etapa hubiera sido la mejor alternativa. Pero no es tan sencillo, pues por medio hay contratos y obligaciones adquiridas que impulsan a apurar hasta el final. Sobre lo de la señal, no es obra de RTVE, lo hace una tercera empresa.

Deja un comentario