Unos Campeonatos de España así no tienen futuro

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Bembibre es un municipio de tamaño medio que según la Wikipedia raya los 10.000 habitantes. En el mapa se ubica en el sector central de la comarca berciana, provincia de León. Su situación le hace privilegiado trampolín a las muchas atracciones turísticas que engalanan la zona. Cerca está la capital, Ponferrada, atravesada por el Camino con mayúsculas, el que va a Santiago, a lo largo del mismo enclaves deliciosos: Molinaseca bajando de Foncebadón, lugar estrecho, mágico. A la entrada de Ponferrada Santo Tomás de las Ollas, una joya mozárabe, equiparable a la que se pierde por el sur, por el Valle del Silencio, por Peñalba de Santiago. Al otro lado de Ponferrada la ruta sigue hacia la riquísima Cababelos, cercada de viñedos variedad mencía. La senda pasa por el pueblo más bello del sendero jacobeo, Villafranca del Bierzo, antes de subiar hacia Galicia. Las Médulas, ese paraje “reventando” por la fiebre áurea de los romanos, y el derruido Monasterio de Carracedo, completan esta rápida postal que omite, tengan la seguridad, otros tantos parajes que enajenan.

Es el Bierzo una comarca con identidad tan propia que uno, nato en León, la considera la quinta provincia gallega, por acento, por paisaje, por clima, por gentes, por todo, o casi todo. Lo más parecido a Euskadi en el confín castellano dado su tejido industrial y denso que llena de polígonos y polígonos los prados que separan sus principales ciudades.

El Bierzo es una comarca que tiene estatus de provincia en la promoción turística de Castilla y León. Una suerte de olla orográfica que maneja, entiendo, sus presupuestos al margen de las servidumbres provinciales. En este paraje estos días España conoce a sus campeones de ciclismo en la más absoluta invisibilidad.

Por que como bien dice el dicho moderno, lo que no se ve, lo que no se cuenta, no existe. Estos campeonatos se hacen sin señal televisiva en directo. No son los primeros y nos cuesta creer que aún siga siendo así. Es más, para Bembibre invertir en una cita como ésta dudo que tenga repercusión más allá del cariño que sus gentes le profesen a este deporte.

El ciclismo, como la economía, está en un círculo vicioso. No hay inversión por que no hay televisión, y si no hay televisión no puede haber inversión. No entendemos como lo harán otras federaciones, como la de atletismo por ejemplo, que generan su propia señal para que hasta sus campeonatos indoor tengan cabida en la parrilla. Sin embargo está claro que unos campeonatos invisibles es la mejor receta para que en el futuro inmediato se siga sin crecer, se siga sin invertir.

Menos mal, repito menos mal, que nos quedó twitter y el fenomenal profesional que lleva la comunicación de la Real Federación Española de Ciclismo, porque con resúmenes enlatados en Teledeporte y en el canal regional no se satisface ni al aficionado, y lo que ahora es más importante, a quienes, en una u otra media, siguen apostando por el ciclismo.

1 COMENTARIO

  1. No encuentro el calificativo apropiado que explique la decepción que siento como aficionada a este maravilloso deporte; de la nula cobertura que está teniendo.
    Menos mal que existe Twitter!!

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