Voeckler, el típico producto francés. Kloden, transparencia alemana

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Aunque con algo de retraso, 24 horas en la red son una eternidad, vengo aquí para hablar de Thomas Voeckler tras su victoria en la París-Niza. El actual titular del maillot tricolor es desde luego un ciclista peculiar. Como su compañero durante años Fedrigo, se sabe de su peso cuando circula escapado. Camino de Niza lo volvió a demostrar. En un periodo de escasez para los galos, es uno de los faros de este ciclismo histórico tan maltratado por el presente.
Para el gran público su acceso a la fama se produjo en 2004 vistiendo el maillot de líder del Tour durante varias jornadas cuando era compañero de Joseba Beloki. Memorables jetos fue lo que nos ofreció en la ascensión a Plateau de Beille donde salvo el liderato por los pelos frente a Armstrong. Voeckler en esencia ha sido muchas veces eso, una especie de bufón vestido a la francesa, ello es un producto muy vendible. Sin embargo en el fondo hallamos a ese ciclista que ejemplifica aquello que anhelamos de nuestro modernizado deporte: un compendio de coraje y tozudez entremezclado con uno de los pedaleos más antiestéticos que existen. La moto cuya cámara le toma por detrás le realiza un flaco favor, es lo más parecido a una rana sobre una bicicleta.
Frente al líder del Europcar, tenemos a Andreas Kloden, el ciclista más indescifrable de cuantos pueblan la elite. Prometedor elemento desde su conocimiento en la gran sociedad, Kloden nunca ha cuajado lo que de él se esperaba. Como Voeckler también se significó en el Tour de hace siete años, siendo segundo al final. Hoy se desquitó mostrando una velocidad que le faltó aquel día en la Grand Bornand cuando Armstrong le jodió la etapa en el último momento. No parece que su mejores días vayan a volver. Su último gran momento lo fastidió Contador en la última etapa de montaña del Tour 09. Es el vivo ejemplo de la necesidad que tiene el Radio Shack de renovar. El suyo es un sino complicado, con rumorología variada respecto a sus prácticas. De su suerte depende también del ciclismo alemán, ahora mismo tan transparente como él.

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