Martín Farfán: el rey de la montaña en entredicho

Martín Farfan - JoanSeguidor

Mov_Gore

Martín Farfán era una pesadilla en las Vueltas de inicios de los noventa

La imagen de Fabio Parra y Lucho Herrera cruzando la meta juntos en el Tour de Francia es icónica y para muchos representa el momento culminante de una generación que sorprendió al mundo por su calidad, tanto que solía compararse aquel uno-dos con el podio del Giro de Italia de 2014, Nairo y Urán, como Parra y Lucho alguna vez.

Hubo también otro uno-dos, menos recordado, en el que Fabio Parra fue protagonista: la etapa de la Vuelta a España entre Jaca y Estación Cerler del 11 de mayo de 1990.

Parra, que a la sazón acabaría quinto de la general.

Nada más fue empezar la trepada final y Pacho Rodríguez encabezó el lote imponiendo un paso que permitió capturar al último fugado del día.

Entonces fue cuando Martín Farfán, que ya iba vestido con la camisa verde del mejor escalador de la carrera, se fue adelante para comandar la cosa a favor de Parra, su compañero de equipo.

Martín Farfán, Pacho Rodríguez y Parra, tres colombianos tirando del lote hacia lo alto con un ritmo bestial.

En menos de un kilómetro Martín Farfán había roto al grupo completo y consiguió que Parra se despegara del resto, siempre a su rueda, siempre con ese pedaleo corcovado, como un buey enorme que con su joroba a cuestas sigue al pequeño cervatillo montaña arriba.

DT-Swiss 2019

Tan sólo el español Anselmo Fuerte aguantó un poco hasta que también fue quedándose fundido, como era irremediable. Atrás quedaban Giovanetti vestido de líder, Induráin, Perico Delgado y el propio Pacho Rodríguez ya descolgado.

Faltaban catorce kilómetros para el final, toda una eternidad, y los locutores españoles deliraban: “Martín Farfán está conduciendo como una auténtica locomotora en terreno de ascenso a Fabio Parra… El Banesto está contra las cuerdas, la ONCE está contra las cuerdas, está jugándose la Vuelta ciclista a España…”

Martín alcanzó a cerrarse la camisa antes de alzar los brazos con el buey jorobado ahí, casi pegado de su espalda.

Martín Farfán: los mimbres

José Martín Farfán Pulido tenía entonces 23 años, fue una de las sorpresas de la Vuelta el año anterior cuando deslumbró a todo el mundo en una cronoescalada que casi gana, fue uno de esos escarabajos del Café de Colombia y luego del Kelme que cosechó triunfos en Europa.

Se le recuerda batiendo a Luc Leblanc y Charly Mottet en la raya de meta del Dauphiné en 1992, se lo recuerda completando el podio de la Vuelta a Burgos de 1992…

También por sus victorias de etapa en la Vuelta a Colombia, el Clásico RCN y la Vuelta al Táchira.

Pero el pequeño Martín tuvo también un manchón en su carrera: un par de positivos por pemolina, una sustancia estimulante prohibida, durante dos controles de esa Vuelta a España del 89, la misma de su descubrimiento con el Café de Colombia.

Aquello desvirtúa parte del mito de que todos los colombianos fueron corredores puros y limpios en ese ciclismo que comenzaba a corromperse sin remedio.

Farfán: un escarabajo dopado” tituló la revista española El Mundo Deportivo el 19 de mayo de 1989.

Esté doble positivo en los controles antidoping traerá serias represalias para el joven ciclista: puede quedar suspendido de tres a seis meses y pagar una multa que oscilará entre las 160.000 a las 500.000 pesetas según considere la Unión Ciclista Internacional… El prestigio del colombiano ha quedado en entredicho”.

La historia de la colombiana que viste Gobik 

Eran las épocas en que uno podía acabar el Tour con un positivo a cuestas y eso no era problema para ser el campeón, por eso Farfán no tuvo inconvenientes en seguir corriendo y ganando. Fue rey de la montaña un año después de esa misma Vuelta a España y lo sería también en un Clásico RCN, Martín Farfán, un rey de las montañas en entredicho.

 

CambriBike: un fin de semana familiar para amantes de la bicicleta

cambribike JoanSeguidor

El CambriBike nace con el objetivo de situar Cambrils en el imaginario ciclista

Para Cambrils, desde hace ya unos años, el ciclismo (profesional y amateur) tiene cada vez más presencia e importancia, sobretodo fuera de temporada.

En temporada estival el ciclismo pasa a ser más actividad de ocio y el trazado más habitual son los kilómetros de carril bici que Cambrils ofrece, pero en primavera y otoño las rutas que desde Cambrils se pueden hacer hacia las carreteras del interior de la Costa Daurada, son numerosas y muy atractivas.

Cambrils, como destino de turismo deportivo, especializado en ciclismo, de forma consensuada con el sector privado, se creyó interesante dar forma a una nueva propuesta relacionada con esta actividad, ya que no sólo Cambrils es ciclismo gracias a nuestros turistas deportivos, y sobre todo a nuestros alojamientos certificados en cicloturismo, sino que todo el municipio tiene una clara orientación y especialización, habiendo diversas empresas de actividades, talleres de reparación, tiendas de venta y también de alquiler de grandes marca y agencias de viaje especializadas también, así como clubs y una peña ciclista.

Por eso creamos y diseñamos el CambriBike, fruto de la reflexión de nuevas propuestas de promoción para el municipio de la mesa de trabajo que tenemos formada entre el Patronato de Turismo y los representantes turísticos empresariales.

Cambrils - Cambri bike joanSeguidor

La propuesta recibió la aprobación unánime de todos los miembros del Consejo Rector del Patronato, y acto seguido se trasladó como propuesta a nuestras empresas organizadoras de eventos deportivos, certificadas en ciclo.

En todos los escenarios la recepción del proyecto es extraordinariamente positiva, excelente, y recibimos el encargo de materializar y llevar a la práctica la primera edición de CambriBike.

¿Qué es el CambriBike?

Es una nueva experiencia que se va a vivir en Cambrils, relacionada con la bicicleta, en la que toda preferencia y especialidad tiene cabida (trial, ebike, btt, road, ciclo indoor, pedalada popular) y sobretodo en la que se puede participar independientemente de la edad, ya que tenemos pruebas para niños y niñas a partir de un año.

Por lo tanto nosotros la definimos como un fin de semana familiar para amantes de la bicicleta.

Aquí el hilo conducto es sencillamente la pasión por la bicicleta.

Queremos que todos los aficionados de esta actividad, de este deporte, sepan que en Cambrils podrán practicar, disfrutar, y también descubrir todo lo que se puede disfrutar con una bicicleta.

Para ello contamos con la colaboración de empresas especializadas en cada una de esas propuestas y además grandísimos profesionales que nos van a acompañar durante el fin de semana, como Melchor Mauri, ganador de la Vuelta a España 1991 y Subcampeón del mundo contrarreloj al 1998;  Ignacio Ávila y Joan Font, campeones del mundo, medalla de oro, de persecución en los Campeonatos Paralímpicos del Mundo de Ciclismo de Pista Los Angeles 2017; y Angel Caballero, Campeón de Trial.

Aquí va a haber desde una exhibición de trial con masterclass de iniciación para niños y niñas, la posibilidad de probar las bicicletas eléctricas, marchas btt y de carretera, competiciones infantiles por categorías desde 1 año hasta los 14, pedaladas populares por el municipio, la posibilidad de seguir una masterclass de ciclo indoor con Mercior Mauri, participar en un circuito de educación vial para los niños y niñas, recibir un masaje profesional en el espacio fisio, o escuchar las experiencias de grandes deportistas entre ellos la de Ignacio Ávila o Joan Font.

El CambriBike para Cambrils

Uno de los principales objetivos desde el Patronato de Turismo es conseguir alargar la temporada estival, en ese sentido el turismo gastronómico y el turismo deportivo nos ayudan notablemente.

CambriBike nace para ser un referente precisamente fuera de temporada, por lo que trabajaremos para que sea una cita para ciclistas a nivel nacional pero también internacional.

Cambrils está situado en unos de los entornos para la práctica de ciclismo más bellos del Mediterráneo, nuestra climatología es muy benigna todo el año, y tenemos empresas de alojamiento y receptivas especializadas.

Por lo tanto pretendemos que CambriBike siga posicionando nuestro municipio como lugar idóneo para la práctica del ciclismo.

En primer lugar la localización de CambriBike en uno de los parques más bonitos de Cambrils ya es un atractivo de por sí, el Parque del Pinaret, después que la dimensión del espacio nos va a permitir acoger las diferentes propuestas en un mismo emplazamiento, a excepción claro está, de las marchas btt y carretera que salen incluso de nuestro término municipal.

El Patronato pretende que el ciudadano de Cambrils que ya de por sí es deportista y amante del ciclismo, se haga suya esta nueva propuesta, que participe y que comparta su experiencia.

Nuestro objetivo es consolidar un evento fuera de temporada que llegue a hacer de reclamo a deportistas en esta época del año. Pretendemos seguir trabajando a favor del posicionamiento de Cambrils como destino de calidad de turismo deportivo y sobretodo cicloturista.

Esta estrategia pasa por seguir trabajando estrechamente con nuestros empresarios, ofreciéndoles un aparador para poder también dar a conocer sus productos.

Por Amelia Rico, Patronat de Turisme de Cambrils

 

 

Algo pasa en el Team Sunweb

Team Sunweb JoanSeguidor

Mov_Gore

Salidas de buenos corredores y técnicos dejan tocado el Team Sunweb

Hace un año, todos mirábamos con envidia el Team Sunweb.

Era el equipo del ganador del Giro y campeón del mundo contrarreloj, e incluso el equipo que ganó el mundial de Bergen contra grandes escuadras.

Un equipo que se veía sólido y solidario, que sacaba punta a todos y cada uno de sus ciclistas.

Un equipo por otro lado que dejaba muchas dudas en la defensa de Tom Dumoulin en grandes vueltas.

Aunque el neerlandés, ya lo demostró en el Giro, sabía muy bien defenderse solo.

Así las cosas, leemos que hay preocupación en el Team Sunweb porque las bajas se suceden, tanto en el staff técnico como entre algunos corredores.

El otro día nos llamó mucho la atención la abrupta marcha de Edward Theuns del Team Sunweb: «Tenemos visiones diferentes».

Con esa frase bajó la cortina en el equipo «bianconero» y fichó por Trek.

DT-Swiss 2019

Lo mismo habían hecho ciclistas tan significativos como Ten Dam y Geschke.

Incluso la corredora Ellen Van Dijk también plegó velas y acabó en el Trek.

Así las cosas, en este éxito se unen varios técnicos.

Y algunos relevantes, como Adriaan Helmantel, quien ha ayudado mucho a Dumoulin en sus mejoras contra el reloj.

 

¿Qué pasa en el Team Sunweb?

Pues a juicio de Van Dijk que el control es casi «opresivo».

Dice que tiene una ristra interminable de protocolos: para el podio, para el calentamiento,…

No hay margen para el corredor, margen que para sea él mismo, piense por él mismo.

Es sorprendente oír esto en uno de los equipos que más bloque hace, al menos de puertas hacia fuera.

La realidad, como vemos, es diferente, aunque viendo el World Tour actual cuesta mucho pensar que otros bloques obren muy diferentes.

La bicicleta en destino con Nacex

Ojo porque hablamos del equipo de Tom Dumoulin, de un equipo que ha perdido potencial cerca de su jeje y que sólo ha incorporado dos ciclistas de cierta entidad: Jan Bakelants y Nicolas Roche.

Poco para un tío que quiere ganar el Tour y que, a la vista del recorrido, va a tener que estar muy bien acompañado en la alta montaña.

Alejandro Osorio, otro colombiano que llega

Alejandro Orosio JoanSeguidor

Mov_Gore

Se llama Alejandro Osorio y el Nippo Vini Fantini es su destino

Alejandro Osorio Carvajal es un muchacho de veinte años que nació en Carmen de Viboral, un pueblo de Antioquia famoso por las cerámicas pintadas a mano que fabrican sus artesanos, y por las serpientes que abundan en el cañón abrupto de sus ríos.

Osorio se perfiló como una de las promesas del ciclismo colombiano cuando ganó una etapa de la Vuelta al Porvenir en 2016.

Peleó aquella carrera, estuvo cerca de llevarse otro par de etapas y acabó cuarto de la general, entonces lo reclutó el GW Shimano, un equipo local con el que logró ser subcampeón de la Vuelta a la Juventud en 2018, la carrera sub 23 más importante del país.

No obstante, el jovencito Osorio aún no había mostrado todo lo que guardaba en las piernas.

Fue este año con la selección Colombia sub 23 a correr el Baby Giro, esa carrera que viene a ser algo así como el Tour de l’Avenir en su versión italiana, y allá se impuso en la cuarta etapa el 11 de junio, donde además se vistió de líder.

DT-Swiss 2019

Algunos creemos la selección colombiana tenía de sobra como ganar esa carrera si el técnico Carlos Mario Jaramillo hubiera sabido gestionar el derroche de potencia que demostraron esos muchachos en las montañas: al día siguiente Einer Rubio ganó la etapa y Camilo Muñoz entró cuarto en meta, pero Alejandro Osorio, el más regular de todos, perdió las opciones y acabó sexto en la general, a casi dos minutos del vencedor.

Pero en ciclismo no siempre gana el mejor, ni el más fuerte, y probablemente Alejandro Osorio era uno de los mejores en aquella carrera.

Los cazadores de talentos saben bien aquello, por eso le echaron el ojo y acaba de fichar por el Nippo Vini Fantini, el equipo procontinental de licencia italiana que suele ser un invitado frecuente al Giro de Italia donde ya se lució alguna vez Miguelito Rubiano.

Osorio ha dicho que espera acoplarse a su nuevo equipo para, como no, pelear aquella carrera en un par de años.

En otoño, prueba el gravel

Una promesa más para este país que derrocha calidad y a veces no sabe bien qué hacer con tanto talento.

Imagen tomada del FB Giro d´Italia U23

¿Qué recorrido no favorece al Team Sky?

Team Sky - Tour de Francia JoanSeguidor

Mov_Gore

Pasan los Tours y el Team Sky se muestra fresco como el primer día

Si al final todo lo reducimos al presupuesto, no tendremos más que dejarlo estar.

En ese capítulo el Team Sky lo tiene por la mano no, lo siguiente.

Sus posibles le ponen a la vanguardia de todo, de elementos, de preparación, de corredores.

Ya en agosto, empiezan a sonar nombres y fichan casi a placer.

Remco Evenepoel tenía un destino inicial, el equipo de Axel Merckx, un paso intermedio para ir al Quick Step, pero llegó el Team Sky con la talegada y puso en alerta a los belgas que para atarlo le subieron al World Tour desde juveniles.

Pero nos negamos que todo sea cuestión de dinero.

En la historia han habido grandes equipos, con enormes presupuestos, que no han alcanzado la perfección del Team Sky en el Tour de Francia.

Son sencillamente un rodillo y ahí donde muchos se estrellan cada año, en el Tour, ellos manejan los tiempos con una maestría que parece beber de los inicios de los tiempos.

DT-Swiss 2019

El otro día, dando vueltas sobre el recorrido del Tour, lamentábamos que la mejor carrera no pusiera un recorrido menos acorde a los ingleses.

Sin embargo, fueron varios los que, con razón, nos hicieron esta pregunta: ¿Qué recorrido le va mal al Team Sky?

Y al final la verdad, molesta a veces, se impone como el cocho que flota en el agua.

El recorrido del Tour de 2019 ofrece más de lo mismo para que el Team Sky pueda controlar a placer con montaña bien repartida y sin kilómetros contrarreloj

Publicada por El Cuaderno de Joan Seguidor en Jueves, 25 de octubre de 2018

Su dominio de la carrera, la minuciosidad con la que preparan cada detalle, como llegan sus ciclistas, como se mueven por el pelotón, todo, les confiere un dominio que incluso pone en jaque el atractivo de la propia carrera.

Nosotros pensamos, quizá ingenuamente, que algún kilómetro contrarreloj pueda beneficiar al rival más potente que tienen, Tom Dumoulin, pero si luego éste se la tiene que jugar solo en la montaña rodeado de Froome, Geraint y sus compañeros…

Al final llegamos a la conclusión que nadie sabe la alquimia del Tour como el Team Sky, es más, ni ellos mismos han dado con la preparación tan perfecta del Tour para las otras dos grandes.

Si en sus vitrinas lucen seis Tours, hay una Vuelta y otro Giro, es decir, a años luz.

Sé parte de a tribu Endura

Y es que el Team Sky «Tour edition» es un nivel que creo tardaremos mucho tiempo en ver caducar…

Eusbio Unzué nos toma por tontos

Eusebio Unzue JoanSeguidor

Mov_Gore

Para Eusebio Unzué un Tour con 27 kilómetros contrarreloj es equilibrado

Cada cierto tiempo, de forma cíclica, el ciclismo español le da las gracias a Eusebio Unzúe.

Y por ende a José Miguel Echávarri.

Y ese agradecimiento se va al Tour del 83, a aquella carrera mágica, icónica, de esas que no se ven hoy en día, cuando unos chavales se fueron incautos a la boca del lobo.

Y salieron indemnes y reforzados, Arroyo y Perico, en especial, el Reynolds, en general.

Todos brillaban de forma inusitada en la mejor carrera del mundo.

En el umbral donde el ciclismo español, acomplejado, no había tenido arrestos a brillar desde que Luis Ocaña se retiró.

Aquella experiencia empezó la historia de amor de Eusebio Unzué con el Tour.

Una historia que, sabéis, tiene capítulos brillantes, y rúbricas eternas en el corazón de quienes crecimos entre bicicletas.

Una historia que el confiere a Eusebio Unzué un conocimiento que el que esto firma no puede soñar para sí.

DT-Swiss 2019

Equilibrio, según Eusebio Unzué

El otro día comentamos sobre Patrick Levefere que, como Eusebio Unzué, su sapiencia del medio es tal que en ocasiones quienes dejan su barco no vuelven a brillar como en sus equipos.

Lo dijimos por Gaviria y otros tantos. 

También han habido corredores que bajo el influjo del navarro han tocado el techo de sus aspiraciones y luego las cosas ya no salieron igual.

Ese conocimiento a lo que vamos, a lo que decíamos, que Eusebio Unzué trae de serie por esos casi cuarenta años en el máximo nivel.

Por eso a veces, cuando habla, no deja indiferentes porque transmite la sensación de dejadez o de que directamente se ríe de quien le lee o escucha.

Mientras la gente quiere saber sobre el líder de Movistar, Eusebio Unzue se despacha diciendo que «el Tour de 2019 es el más equilibrado de lo últimos años«.

Y se queda tan fresco.

Nadie, en esa sala, nadie de esa prensa que le acompaña pudo hacerle notar que 27 kilómetros de contrarreloj son una vergüenza y que si eso le pasa en la época de Miguel Indurain pondría el grito en cielo.

De verdad que nadie pudo interpelar.

Se basa el técnico que la crono está antes y que eso beneficia al especialista, que tendrá que jugarse tres mil y pico kilómetros de carrera en menos de treinta.

El reto de Uvex: circular de noche por la ciudad

Para Unzúe eso es equilibrio, cuando de verdad es un regalo para sus hipotéticos líderes, Landa y Nairo, quienes a veces pierden hasta el apellido en un test cronometrado.

Una cosa es admitir abiertamente que la propuesta del recorrido te beneficia y otra, muy diferente, pasar de puntillas tomando por tonto al personal.

Y a veces en el equipo celeste ocurre que nos toman por eso, por tontos.

Ciclistas: ¿Por qué tenemos «fama» de drogados?

Cicloturistas y ciclistas profesionales JoanSeguidor

Mov_Gore

La palabra dopaje siempre sale cuando se habla de cilcistas

Hace un tiempo, un colega -del cual obviaremos su nombre- de un club amigo -que tampoco lo citaremos- me comentaba su desazón cuando escuchaba la manida frase de que «todos los ciclistas vamos hasta arriba».

Dopados se entiende, claro.

Por aquel entonces mantuvimos una entrañable conversación, ya que él me explicaba sus experiencias en este sentido -negativas, por supuesto- y yo las mías, anécdotas como la que siempre yo cuento, cuando un día mi cuñado entró en la cocina de mi casa y vio una caja de Pharmaton Complex al lado de la cafetera.

¡Tío, tú te dopas! ¡Por eso tiras tanto!

Estas fueron las palabras que me espetó.

Sí, como lo estáis leyendo.

Y yo que me quedé con cara de pasta de boniato.

¿Qué le vamos a explicar a la gente que no tiene ni puñetera idea de nada, verdad?

En aquel momento, si hubiera tenido un sello de estos que ahora están tan de moda, esos que dicen: «Cuñado. Homologado 100×100», se lo habría plantificado en la frente sin pensármelo dos veces.

Vaya tela.

En fin, siguiendo con el hilo de la cuestión, de por qué los ciclistas tenemos esta (mala) fama, mi amigo siempre me explicaba que cuando era muy joven siempre había escuchado algún comentario sobre algún corredor, más o menos reconocido, que se drogaba.

DT-Swiss 2019

Era una época en la que era habitual oír que tal o cual ciclista, para destacar por encima de los demás, utilizaba lo que llamaban como «la bomba». Imaginaos a qué se podrían referir.

Igual que siempre hemos oído que un burro no se puede convertir en un caballo de carreras de la noche a la mañana.

No surgen ciclistas ganadores de un burro

Desgraciadamente, algunos de los que salieron a la palestra, acabaron de forma trágica.

No voy a nombrar ahora a nadie, casi todos conoceréis casos más o menos mediáticos que han enturbiado la historia de este sufrido deporte.

Por no hablar del caso Festina en el Tour del 98.

Aquello también hizo mucho daño al ciclismo.

Mi amigo conocía a fondo además la parte oculta del iceberg del ciclismo amateur, y me explicaba con amargura que tenía algún muy mal recuerdo con algunos compañeros a los que veía actuar de manera extraña.

Decía que sudaban demasiado, que estaban muy nerviosos y que no paraban de ir al servicio.

También que hablaban más de lo normal, sin relacionar las palabras o dar ningún tipo de explicaciones.

En otras ocasiones, el que es acusado de dopaje es el director del equipo, sobre todo si los rumores los acaba de «confirmar» el periodista ¿deportivo? de turno que acusa sin argumentos sólidos y que sólo se acuerda de la bici y del ciclismo cuando su diario -futbolero, claro- lo publica en portada haciendo aún más sangre de un deporte herido ya de por sí.

Este tipo de (des)informaciones llegan a un público que prácticamente se cree todo lo que lee y es cuando se piensan que todos los ciclistas son potenciales consumidores de drogas o estimulantes.

Lo peor de todo esto es que este tipo de opiniones se extrapola a cualquier usuario de las dos ruedas que en su ánimo esté hacerlo de una manera deportiva o combativa… como puede que nos pase a muchos de nosotros cuando salimos ahí afuera a jugar un poco a ciclistas o bien nos apuntamos a marchas ¿cicloturistas? que nos invitan a comportarnos como pros fracasados que tienen que demostrar no sé qué a no sé quién.

Y ahí está el verdadero problema, a los que se les va de la mano en su deseo de mejorar su rendimiento, ni que sea para quedar en el puesto 2.500 de 8.000 participantes en la prueba destrozamachos por excelencia.

Me entendéis, ¿verdad?

Si es que, por poner un ejemplo, antes cuando salíamos de excursión quizás éramos muchos los que nos llevábamos el típico bocadillo de tortilla, una pieza de fruta y el agua, claro.

Pero… ¡ay! siempre había alguno que antes de salir a pedalear se tomaba una «barrecha» o algo parecido -un café doble-, porque decían que eso les daba fuerza.

Hoy en día, los almuerzos ya no son los de antes y son pocos los que se llevan el bocadillo, y algunos «ciclistas» tienen la oportunidad de ponerse morados, acompañando a la comida a base de vino, cervezas o copas de cava, para acabar de rematarlo con un «carajillo» («y a correr» como decía alguno).

Como resultado de todo esto puede que muchos salgan con el «puntillo», por llamarlo de alguna manera, con pocas ganas de pedalear, con pereza, y si pueden acortar por el camino más fácil no se lo piensan dos veces.

Un peligro, vamos.

Esto no es dopaje pero no es una práctica para sentirse orgulloso, claro, porque además de la mala imagen que damos a nuestro colectivo, en nuestras bicicletas compartimos carretera con otros muchos vehículos ¿verdad?, y podemos ser víctimas o por el contrario provocar nosotros un accidente.

Soy globero, ¿y qué? porque el objetivo era ir lo más rápido y lejos posible.

Tampoco podemos escapar al hecho de pasar un control de alcoholemia y dar positivo, por supuesto.

Por todo esto, los ciclistas ni somos ni queremos que nos digan que somos unos drogados, ni tampoco unos aficionados a la bebida o, lo que es lo mismo, unos borrachos.

La carretera, por tanto, es de todos, hemos de compartirla y ser los primeros en dar ejemplo en todo, respetando todas las normas y también seremos respetados… ¿o no?

Por Jordi Escrihuela

Quick Step paga el precio de ganar tanto

Quick Step - JoanSeguidor

Mov_Gore

El precio del triunfo no es bajo y el Quick Step lo ha sufrido

El año 2018, en lo ciclísticamente hablando, se marcha con el Tour de Geraint, el mundial de Valverde, la explosión de Bernal…

La temporada de la gigantesca hazaña de Chris Froome en los Alpes, el año que los monumentos italianos nos regalaron triunfos impagables de Nibali y Pinot, el horizonte infinito de dos «crossistas» como Van Aert y Van der Poel, el salto a la fama de Remco Evenepoel…

Un año que vio un equipo que viste de azul batir todos los registros posibles, en una de las actuaciones más corales y afortunadas de los tiempos recientes.

Ha sido el año del Quick Step

Y lo es, una vez más, con la sensación de que incluso pediendo piezas por el camino, el core del equipo más poderoso del mundo no se resiente.

Si el año pasado marcharon ciclistas como Trentin, Martin, Kittel o De la Cruz, la mejor campaña de la historia de Patrick Lefevere, culmina con la salida de Terpstra y Gaviria, ambos garantes de triunfos tan significativos como Flandes o etapas en el Tour.

DT-Swiss 2019

Porque el año de Quick Step se nutre de éxitos a todos los niveles, en todos los escenarios.

Un dominio llevado a cabo por quince ciclistas, para acabar por encima de los setenta triunfos.

Una campaña en la que vivimos varios días de triunfos por duplicado.

Mientras Jakobsen ganaba en un sitio, Hodeg lo hacía mil kilómetros al sur.

Y así un día y otro.

Había distancia geográfica entre los éxitos, pero el azul era el color de fondo, el elemento común.

De forma rápida y somera, ponerle lo siguiente en el haber del Quick Step, para tomar dimensión de lo logrado: E3 Harelbeke, Dwars door Vlaanderen, Ronde van Vlaanderen, Flèche Wallonne, Liège–Bastogne–Liège, Clasica San Sebastian y Cyclassics Hamburg en carreras de un día, más una manita de campeones nacionales y trece etapas entre las tres grandes vueltas.

Gobik en puertas de la nueva temporada

Que Patrick Lefevere hay conseguido estos números a estas alturas, que veamos ciclistas revivir, caso de Elia Viviani, mientras otros que partieron no levanta cabeza, tema Kittel, es el mejor ejemplo de que esos viejos rockeros que a veces menospreciamos saben muchas cosas que nosotros ignoramos.

Y lo mismo a veces vale con Eusebio Unzue.