«La gente me recuerda el duelo con Philippe Gilbert» Fernando Barceló

Fernando Barcelo JoanSeguidor

La historia del año que cambió la vida ciclista de Fernando Barceló

Cualquiera que aprecie el buen ciclismo, saborea lo que ofrece Fernando Barceló como una pieza trufada de esfuerzo y aliñada de calidad.

Un corredor joven, ese bien tan escaso en el ciclismo español, que crece sin pausa, al son de ese gesto torcido que luce cuando está dándolo todo, cada vez más arriba, cada vez entre más buenos.

Tours, esa carrera que es un tesorete, fue la última estación.

Vaya, Fernando, ¿podrías prever algo como lo que sucedió en la París-Tours?

«Lo que pasó exactamente igual no, pero lo cierto es que llegué a esa carrera muy bien. La París-Tours posiblemente no sea la carrera que mejor se adapta, per es que me encontré muy bien y había que aprovechar»

¿Cómo fue la cosa?

«Antes de conectar la televisión ya hubo una primera selección, fruto de unos abanicos brutales»

Y ahí empezó todo…

«Es que me sentía de maravilla, iba bien, disfrutando»

¿Qué se siente entre Naesen, Terpstra y esa gente?

«Es un orgullo estar hay, correr sin complejos, pero respetando, que son los mejores del mundo»

 

¿Qué te parece que la tierra entre de esa manera en una carrera más que centenaria?

«Tampoco era para tanto, tenemos que pensar que los tramos de tierra tenían máximo kilómetro y medio de largo, es decir que en un par de minutos estábamos ya fuera»

En definitiva un «experiención»…

«Sinceramente, no me sorprendió verme tan adelante aunque no fuera tan esperado»

Viendo lo de Tours, viendo lo de la Vuelta, viendo lo de tantas otras carreras ¿qué tipo de corredor eres?

«No quiero definirme, me veo bien en muchos terrenos, tanto que nunca dejo escapar el momento. En este ciclismo son pocas la veces que disfrutas, que cuando estás ahí, hay que estrujar el instante»

Cruzas la meta de Tours y piensas «es la última con Murias, se acabó»

«Sí, lo piensas, claro, pero el mal rato no viene ahí, porque ya hace días que eres consciente que el final está cerca, es más como un proceso de asumir la pérdida de un equipo que creo que ha sido ejemplar en todo»

 

El anuncio, ese momento…

«Es un shock, piensas cómo es posible que suceda esto, que desaparezca un equipo que con los mínimos medios saque los mejores resultados»

El Murias ha sido ejemplo de muchas cosas…

«De muchas, desde luego. Aquí por ejemplo no había lucha de egos, hemos sido y corrido como equipo siempre. Aquí había una máxima: El que está bien marcha para adelante y el equipo con él»

En la Vuelta lo vimos

«Fue como un carrusel de nuestros ciclistas por cabeza de carrera, cada día uno o dos, dando lo mejor»

DT-Swiss 2019

 

 

¿Os han explicado el motivo de su desaparición?

«Sencillamente que no había dinero para seguir. Más de eso es complicado saber, lo cierto es que el ciclismo cada vez es más caro, los presupuestos se disparan, hay cada vez gastos, corremos, por ejemplo más días fuera de Europa»

¿Tu mejor momento con Murias fue?

«¿A nivel deportivo te refieres?»

Sí, a ese nivel

«Sin duda la etapa de la Vuelta que acaba en Bilbao, corriendo contra Philippe Gilbert. Es increíble lo que marcó ese momento, la gente me para por la calle y me lo recuerda. Hoy mismo me ha pasado, me lo ha recordado un amigo por la calle. El mejor halago que pueden hacerme es que les evito dormir la siesta durante la etapa»

Es bonito, incluso glamouroso, lo que sucede con Gilbert, pero lo que hay detrás es complicado de explicar

«Contar lo que nos sacrificamos no es sencillo de imaginar, la gente no se lo cree, cuatro o cinco horas de entreno nieve, truene o caiga un sol de 40 grados, hay que hacer grandes sacrificios durante gran parte del año. Hay que ser ciclista el 100% de tu tiempo, y eso implica también a la familia y amigos»

¿Qué es lo que llevas peor?

«Las privaciones en la mesa, la alimentación. Cada uno tiene sus debilidades. Pasar hambre cuando quemas 5000 calorías no es plato de gusto»

Enero 2019 contra octubre de 2019 ¿en qué ha cambiado Fernando Barceló?

«Esta temporada la habría firmado de inicio, ya lo creo. Ahora soy mas regular, pero tengo mis espinitas clavadas»

¿Cuáles?

«Si hubiera corrido con más inteligencia París-Tours me veía en el top cinco y eso son palabras muy mayores, aunque cierto es que si no hubiera corrido así quizá no hubiera estado tan adelante. Amorebieta e Indurain son dos carreras de las que salí con la sensación que tendrían que haber ido mejor»

 

SQR – GORE

 

Una lección que te lleves de este año

«Con constancia vas a todos los lados, pero también saber relativizar las cosas, cada día superas todo tipo de circunstancias. Luego te vienen personas que te dicen qué bueno eres, y al día siguiente las cosas no salen. Hay que convivir con ello, me gusta que me alaguen, como a todo el mundo, pero a veces se endiosa demasiado al ciclista y luego viene la decepción»

Tú ya habías tenido contacto con Cofidis

«Sí, de la prueba que hice hace un par de años con ellos, entonces vieron que me faltaba un poco»

¿Cómo surgió tu fichaje con ellos?

«Siempre estuvimos en contacto  pero respetaron mi papel en Murias, Cuando las noticias aquí empezaron a ser las que son, volvimos a hablar y la oferta era buena. Es el equipo ideal»

¿Por qué ideal?

«Por que su forma de correr y afrontar las carreras me gusta, es un estilo a Murias, todos tienen su protagonismo»

¿Ya conoces la estructura?

«Estuve tres días con ellos en Lille, fue un primer contacto, tres días de locura, sin tiempo para montar en bicicleta»

¿Y ahora?

«Tiempo libre hasta el uno de noviembre, estos días salgo en bici pero de forma irregular, sin plan establecido. También camino y he hecho una vía ferrata. Un poco de natación»

El 2020 ya está aquí ¿qué le pides?

«Levantar los brazos porque haya ganado algo»

Un sitio para estrenarte…

«La Vuelta España, en una etapa»

Pero para eso habría que esperar mucho

«Si logro una etapa en la Vuelta, lo doy por bueno»

¿Dónde te vestirás de Cofidis por primera vez?

«En San Luis, Argentina»

El ciclismo español ¿está tan mal como se dice?

«Si miramos hace unos pocos años atrás, vemos que tenemos más carreras, más equipos, claro que si lo comparas con veinticinco años atrás, no hay color. Estamos a un tercio de entonces, pero es que las cosas han cambiado mucho. Sólo digo una cosa: tenemos que valorar lo que tenemos»

¿Y qué pasa con los jóvenes?

«A ver, si se ven con capacidad ¿por qué no van a triunfar? ojalá tuviera yo ese problema. Como digo las cosas han cambiado mucho, por ejemplo en esto, antes quizá había un respeto que ahora no existe»

La última, si no hubieras sido ciclista…

«Pues no sé qué habría sido, hice ciencia de la actividad física, seguro que estaría metido en algo de deporte, seguro»

Imagen: FB Euskadi Murias

2020 ¿ganará el Team Ineos las tres grandes?

Team Ineos JoanSeguidor

Con Bernal, Froome, Geraint y Carapaz, el Team Ineos podría rizar el rizo

Piensa Jonathan Vaughters, el estiloso jefe del Education First, algo que nosotros ya hemos comentado del Team Sky, actualmente Team Ineos.

¿Qué concepto del espectáculo tienen en el Team Ineos?

Con esos 40 millonazos de euros sobre la mesa puedes poner de tu lado los mejores ciclistas en lo suyo, los mejores líderes, los mejores gregarios… y lo que se tercie, para decantar la balanza de la victoria en cuanto ésta duda a qué lado ir.

Una historia que por muy vieja que sea nunca acaba de satisfacernos, porque en el fondo de la misma reside el minuto cero del espectáculo que tanto ansiamos cuando nos encajamos a ver cualquier carrera.

 

Que el Team Ineos haya ganado siete de los últimos ocho Tours, que en su haber estén las otras dos grandes en las últimas dos temporadas, que hayan situado, tres veces, un par de corredores en el podio de París es la constatación de una historia de excelencia con truco.

Un truco que sí, es el dinero, pero en definitiva es tener a los mejores en el mejor momento en el instante oportuno.

David Lappartient, el curioso presidente de la UCI, dice que es bueno para la salud del ciclismo un proyecto como el Team Ineos, y en eso estamos de acuerdo, si de la mesa que comen los británicos, que patrocinan maratones a ritmo de vértigo, comieran otros, no sólo ellos.

DT-Swiss 2019

 

El famoso límite salarial que se habla para ciclistas tendría que ser para equipos y sus presupuestos y entonces librar la batalla con cifras finitas.

Si tienes un líder bien pagado, que tengas opción de tener un gregario top, pero no tres, evitando esa triste imagen de ver dos o tres alrededor de Froome, por ejemplo, cuando sólo quedan los capos en cabeza.

El reto de Ineos, conglomerado tan dado a marcar las diferencias, ahora podría ser otro: extender su dominio a las tres grandes.

Porque nombres en mano ahora mismo cuentan con los ganadores de las tres grandes, en algún caso por partida triple y una opción clara de tener uno o dos líderes sólidos en las salidas de Budapest, Niza y Utrech el año que viene.

La cuadratura del círculo llega de la mano de Richard Carapaz, a quien parece que podrían llevar al Tour con rol de gregario una vez haya defendido su triunfo en el Giro.

 

Pero el ecuatoriano no está solo en este empeño.

Si, como parece, el Tour se fiará a la cita con la historia de Chris Froome y éste desplaza el resto, Egan Bernal podría ser de la partida en el Giro, que debiera haber corrido ya este año de no terciar esa caída entrenando.

Y si Bernal no va a Italia, pero ayuda a Froome bien podría atreverse con la Vuelta a España, a donde, en calidad de ganador de Tour, acudiría con etiqueta de jefe.

Así son las nuevas e-bikes de Berria 

Y a todo esto añadidle que hay otro elemento, Geraint Thomas, quien entiendo que no plantea el reto olímpico en la cuarteta de persecución, que ha ganado nada menos que otro Tour.

Es decir, cuatro bazas para tres carreras, cuatro bazas que el Team Ineos secunda con Sivakov, Sosa, Tao y compañía.

Ya no vale ir a la Vuelta como este año, a ver qué pasa.

Porque como dijo Filippo Ganna: ¿Por qué no pensar en grande?

Imagen: FB de Team Ineos

El tarro de las esencias está en el Giro de Italia

Richard Carapaz Giro de Italia joanSeguidor

Este Giro de Italia está lleno de recuerdos, buenos recuerdos… y tanta dureza como equilibrio

Cada grande construye su imagen, forma su marca y la del Giro de Italia, no es la primera vez que lo decimos, creo que es la más acertada.

Sin entrar en comparaciones con las otras dos, el Giro de Italia consigue una cosa que no es sencilla en este ciclismo que cambia al ritmo que esa hornada de jóvenes y las nuevas aficiones impone, y no es otra que conjugar tradición, grandes mitos y leyendas, ahora que se acerca la noche de muertos, con esas servidumbres que el ciclismo actual también solicita.

Y en esas que el Giro de Itala incorpora Hungría a su porfolio de países, añadiéndolo a Dinamarca, Israel, Holanda, Irlanda del Norte…

La mancha rosa crece por Europa, sondea nuevos horizontes, ¿se atreverá algún día fuera de Europa?

 

Pero mientras eso se decide, pisamos sobre un recorrido que rara vez decepciona.

Es un recorrido de abajo arriba, con su dosis siciliana, la isla luce espectacular en mayo,

Es un Giro adriático para trepar hasta el meollo, el gran norte, las etapas vénetas y piamontesas, especialmente.

Gobik, la colección de invierno 

Un Giro sobre el que planea la sombra de Marco Pantani, un corredor que sólo ganó una edición, pero que irradia esa magia que un día se marchitó en Madonna del Campiglio.

Ese día cambió todo, se derrumbó el mito y empezó el ocaso, pero el Giro rendirá visita, como a Pinacavallo, donde ganó el romagnonlo, y plantea una etapa íntegra en Cesenatico, la ciudad que le vio nacer, con la inclusión de las montañas que descubrieron el primer Marco Pantani.

Es curiosa esa relación amor-odio del Giro de Italia con Pantani, que salió con los pies por delante del mismo, cuando tenía la carrera a su merced, causando un agujero de proporciones colosales.

Pero aún, y así, veinte años después y mil crónicas publicadas sobre aquellos días, Italia ama a Marco.

No lo entendemos, pero así es.

DT-Swiss 2019

 

El recorrido es una trampa de montaña, desde el primer minuto que se pisa terreno italiano, porque las jornadas húngaras se prevén como criteriums en línea, con un recuerdo a aquel Mundial del 94 que ganara Luc Leblanc, por los templos sicilianos, qué grandísima carrera aquella tórrida tarde de agosto.

El Etna en la primera semana es otro clásico de «manual Giro», como alguna dificultad que se alterna en ese tipo de etapas que seguro tendrán a Ewan, Viviani, Gavira y Sagan, sí Peter, en la puja.

La entrada del tres veces campeón del mundo es sin duda la gran noticia a nivel participación, no sé si sacrificando la temprana primavera o las Árdenas.

Así las cosas el Giro 2020 será coherente con el compromiso con el equilibrio con esa crono de más de treinta kilómetros, que no es aquella de más de sesenta en la que Menchov diera una estocada, pero que ya es algo.

Ésta sumada a los dieciséis de Milán, al cobijo de la catedral con más agujas del mundo, conforman un bonito panel de crono, que podría ser más, seguro, pero que es mucho, teniendo en cuenta lo que se cuece en el Tour, especialmente, porque la Vuelta al menos mantiene la sana costumbre de un test en solitario para alargar diferencias.

 

Entendemos que lo de Miguel Indurain y sus tiempos, con más de cien kilómetros contra el reloj, es impensable, el destrozo que provocarían bestias como Roglic en esa longitud no se enjuaga con toda la montaña del mundo, pero en el medio está la virtud, y para los puristas en la montaña que resulta del gran fondo.

Porque la semana final del Giro es de traca, de piernas caídas, no, muertas, de no dejar un gramo en el cuerpo, ni buen pensamiento en el celebro.

Hay etapas y etapas pero la de Sestriere, ese día, doscientos kilómetros, el Agnelo dejando ridículo el Izoard en el gráfico… tras todo lo subido, Stelvio entre otras cosas, a puertas de una crono final.

Es un canto a la épica y el ciclismo de toda la vida, el de fondo y agonía, un colofón acorde a esta gran carrera.

 

SQR – GORE

 

Un servidor no es especialmente contrario a kilometrajes de juveniles, como fórmula de innovación, pero ello no implica que limpiar de gran fondo una vuelta de tres semanas, cuando el fondo, la gestión de la fatiga y la acumulación de esfuerzos son la clave de estas carreras.

Este Giro de Itala gusta, y es más bello cuando hurgas en su entraña y ves lo que significa, el calambre rosa que recorre la bota.

Mayo volverá a ser mes de ciclismo, gentileza del Giro de Italia.

Greg Van Avermaet ¿ganar Roubaix o ser el mejor clasicómano?

Greg Van Avermaet Joanseguidor

Greg Van Avermaet es ese ciclista que ha crecido a golpe de trabajo, con talento, pero mucho trabajo

 

Greg Van Avermaet ha sido el mejor de la UCI One Day Race, la Copa del Mundo, esa que echamos tanto en falta, de 2019.

Pero ¿Es Greg Van Avermaet el mejor clasicómano de la actualidad?

¿Prefiere el belga ganar Roubaix o este ranking?

Lo mejor de las clásicas es que la regularidad no es la clave, ni la piedra filosofal, se necesita un día de esos torero, sentirte fuerte, el más fuerte y mostrarlo ese día, ni el de antes, ni el de después.

Ese en concreto.

DT-Swiss 2019

 

«Siempre he dicho que no he sido un ciclista de veinte victorias anuales, aunque siempre estoy delante en cada carrera y eso me abre la puerta algún triunfo. Me ha faltado un gran triunfo este año, y es una decepción, pero es que son carreras muy complicadas de ganar y no sólo consiste en tener piernas, también necesitas que todo vaya bien y tener suerte»

Este es el Van Avermanet que pone en valor la regularidad, la solidez y consistencia.

De eso tiene un rato.

«Si hubiera ganado una gran clásica la temporada la vería muy diferente. Estoy contento por haber ganando en Montreal. Tras haber estado cerca de alguna victoria gorda, ese triunfo ha sido un buen recordatorio que sigo siendo capaz de ganar«.

Este es el Van Avermaet que sabe que, a pesar de los pesares, y que los galardones siempre inflan el ego, la historia pasa por  las grandes carreras, las citas en rojo, que se marcaban así hace medio siglo y sigue marcándose ahora.

 

 

Van Avermaet ha ganado este ranking superando a Alexander Kristoff y Julian Alaphilippe.

Sin embargo en la retina del purista que dará la Roubaix que deja a Gilbert a puerta de los cinco monumentos, el bestial sprint de Kristoff en Wevelgem, el dominio total de Alaphilippe en San Remo, la milagrosa «salvada» de Fulgsang antes de ganar Lieja o la remontada in extremis de Van der Poel en la Amstel.

La regularidad en las clásicas es como una contradicción, una paradoja que sin embargo no viste de leyenda el ganador de este ranking.

La llorada Copa del Mundo, su maillot vertical aún se recuerdan en no pocos foros, pero aquello era la creme de la creme en manos de unos tipos que no perdonaban una.

Ahora están los del adoquín, luego los amantes de las clásicas valonas, el agosto belga, el otoño de Lombardía y Tours… demasiados frentes como para querer abarcarlos todos en un mismo ranking.

SQR – GORE

 

Cuando vimos a Greg Van Avermaet entrar delante del pelotón en Yorkshire pensamos en ese corredor que ha tenido que trabajar y sufrir el doble o triple que otros para lograr lo que ha logrado.

Y entre otras cosas ese entorchado olímpico que en unos meses le discutirán en Tokio.

No lo tendrá fácil, el renovar el oro, pero ojo que tampoco contaba para Río y emergió en medio del caos para colgarse una medalla que sí, hizo justicia a uno de los mejores de su generación, aunque dudo que sea el primer nombre que nos venga a la cabeza cuando hablemos de este ciclo en veinte años.

Y lo lamentamos, porque pocos dan la cara tanto…

Imagen: FB de CCC Team

La surreaista historia de Beat Breu

Beat Breu es hoy un mecánico de bicicletas. Para muchos de nosotros este nombre sonará somero, tangencial, sin saber bien dónde ubicarlo, sin tener claro qué hizo o qué motivo le trae a estas líneas. Pero Beat Breu fue una pulga, como los Trueba, pero moderna, más reciente. Su nombre iba siempre asociado a un seudónimo: “La pulga de la montaña”.

Beat Breu es el titular cuyo nombre sostiene el cartel de la curva cartoce de l´ Alpe d´Huez, un estadio, el gran estadio del ciclismo, donde este deporte camina por los derroteros de la historia de fútbol. Pequeño, liviano, sus 57 kilos de hueso y abigarrado pellejo dieron mucho que hablar cuando el Tour empezó a descubrir que el santuario de Huez iba camino de ser el santuario del ciclismo mundial.

En 1982 Breu debutó en el Tour sobre una Cilo de geometrías especiales consecuencia de su paupérrimo físico y pequeño tamaño. Obsesionado con el peso, sumó “ganancias marginales” por cada recoveco de su bicicleta para que ésta pesara lo mínimo posible: manillar sin protección, frenos de plástico,…

Breu, desconocido, se presentó a mundo, ganando en Pla d´ Adet, en el corazón pirenaico. Su salto de calidad llegaría días después. Con su equipo convencido en la la labor de contención, el pelotón de los favoritos llegó compacto a la primera, y brutal, rampa de Alpe d´ Huez. Breu, escondido bajo una nariz que también le valió el apelativo de “Pinocchio”, tenía anotado su ataque para tres kilómetros de meta.

Sin embargo los acontecimientos se precipitan. Zoetemelk no va bien y Robert Alban ataca a fondo. Breu se suelda a su rueda. Es la vida historia de David contra Goliat. El francés, largo y fino, contra el suizo pequeño, “pelotudo”. Pero aquí David lleva las de ganar, la gravedad no ejerce atracción sobre el evanescente Breu, que juega con su rival, le ataca y le espera, le ataca y le espera. A cada acelerón, sobresalto para el director de Breu, que no ve clara la jugada, pero sobreesfuezo para Alban, que acaba claudicando. El pequeño Breu había ganado en la garganta de Huez.

Una prometedora historia que no tendría continuidad. Breu no progresa como se esperaba. En L´ Equipe le llamaron “el nuevo Van Impe”, pero Breu toma otros derroteros y empieza a destacar en ciclocross, donde hace una tremenda fortuna como ídolo local siendo profesional hasta 1996.

Pero la historia es caprichosa y los titulares de gloria deportiva que secundan a Breu toman otro cariz. El ciclista se arruina al invertir todo su botín, más 500.000 francos suizos, en negocios inmobiliarios que llevan a su hermano, Urs, a la cárcel. Beat Breu empieza a ser carne de cañón para la prensa rosa, con sus bodas y casi inmediato divorcio de su primera esposa y la conversión al Islam de la segunda.

Un serial, un rosario que desemboca en la surrealista decisión de volver a competir en 2007 porque dice haber encontrado el elixir de la juventud, el H203, un agua súper oxigenada que no obró el milagro de quitarte veinte años de una tacada. Breu, cansado de tanto trajín y consciente de que sus deudas nunca serán saldadas, acabó por volver a los principios, a la bicicleta, siendo mecánico raso y viviendo ajeno, al mundanal ruido…

(*) Esta historia y otras muchas son el nudo de «Alpe d´ Huez«, la tremenda obra que Peter Coussins ha escrito sobre la montaña más emblemática del ciclismo. Aquí tenéis más detalle.

La triste realidad de Nairo Quintana en el Arkea

Nairo Quintana Arkea JoanSeguidor

No parece que Arkea esté reuniendo el mejor equipo para el sueño amarillo de Nairo Quintana

En el anuncio de los equipos del World Tour para 2020 destaca la no presencia del Arkea de Nairo Quintana.

Lo que se puede vender de muchas maneras, es un paso atrás en toda regla, no sé si la forma exacta de cotizar una figura que se ha ido apagando en los años recientes, éste es el valor real del corredor ahora mismo: que Nairo Quintana esté en el Arkea, viniendo del Movistar no se puede considerar un progreso.

 

Y ya no es sólo por no estar en el World Tour, eso para ciertos equipos, especialmente si eres francés y tienes cierto nivel, no es problema.

Muy mal se ha de dar para que el Tour no te invite, ni una buena ristra de organizaciones, que si ya les invitaba con Barguil y Greipel ahora no vacilarán con Nairo Quintana vistiendo los colores del Arkea.

Estar en el World Tour no es la panacea, de hecho vemos equipos con bagajes paupérrimos, que en términos globales son superados por equipos del escalón de abajo.

El Corendon Circus tiene mejores estadísticas que el Katusha o el Dimension Data, y ya no sólo por Mathieu Van der Poel, también porque los dos citados han sido bloques ausentes todo el año.

Pero volviendo sobre Nairo Quintana y el Arkea, la no presencia en el World Tour tiene un punto de exigencia que quizá no case del todo con la pretensión de ganar el Tour por parte del colombiano.

En esta entrevista a Emmanuel Hubert, responsable del equipo bretón, habla de la «necesidad de resultados», hecho que choca contra lo que el corredor ha dicho años atrás en Movistar, cuando disputaba y ganaba la Tirreno en marzo, teniendo el Tour como objetivo en julio.

SQR – GORE

 

Este plan ofrece dudas casi de inicio, y no sólo eso.

Nairo podría tener mil quejas de la entrega de sus compañeros en Movistar, los mismos en gran parte que le ayudaron en las dos grandes que ganó, pero el nivel de ayuda en Arkea es complicado compararlo con el que tenía en el equipo celeste.

Que Nairo vivía una prórroga en Movistar, creo que desde el Tour de 2017 era una obviedad, pero no sé si el equipo bretón ha sido la mejor opción, en materia de gregarios.

Al frente aparece Warren Baguil, la sombra de aquel corredor que voló hace un par de años, ganando hasta en el Izoard con el polka jersey.

Barguil dejó Sunweb porque se negaba a trabajar para Tom Dumoulin ¿qué hace pensar que sea diferente ahora para Nairo Quintana?

Dice Hubert que tendrán que trabajar el uno para el otro, dependiendo de la carrera, será curioso verles juntos en el Tour, uno mirando el amarillo y el otro a todo lo demás.

Al final, la parroquia colombiana le tomará cariño a Mikel Landa.

Winner Anacona volverá a ser el gran apoyo de Nairo, a la espera que su hermano Dayer dé el tono que prometió aquel día en el Oro y Paz.

Diego Rosa es otra de las adquisiciones, un ciclista que Astana volaba, que en Ineos pasó inadvertido y que es una moneda al aire.

Pensar que la otra estrella del equipo, Nacer Bouhanni, dé una pedalada de más por la causa del colombiano resulta dantesco.

Esto es lo que hay, ahora mismo, y esto es lo que Arkea tiene para rodear a Nairo Quintana, no hace falta irse ni a Ineos ni Jumbo para darse cuenta que no hay color.

Y es que al final acabamos pensando que los bretones fueron los únicos en plegarse a los deseos del colombiano que la fuerza de los hechos, muy a su favor, ya no tiene.

Endura deja Movistar porque la UCI penaliza la evolución

endura y el maillot de movistar team

La investigación y los avances de una marca como Endura están penalizados por la UCI

 

Hace poco más de un año Alfonso Galilea, gerente y director técnico de Abarca Sports- Movistar Team escrbía así de su colaboración con Endura…

Cuatro años después el nivel de satisfacción con Endura es alto, se ha convertido en gran referente en el panorama.

Otros equipos quieren llevarlo, pero sigue junto a nosotros.

Estamos encantados de ir juntos.

De ellos destacaría las tremendas ganas de innovar y trabajar, nunca están satisfechos, siempre esperan la versión 2.0 de lo que sea.

Por otra parte es una gente que está muy comprometida con la aerodinámica en el ciclismo actual.

El buzo crono de Endura es a nuestro juicio es el mejor que existe en el mercado. Pero no se quedan ahí, están probando en túneles y midiendo cada pieza buscando el ahorro de vatios en cada paso.

DT-Swiss 2019

 

La colaboración entre Endura y Movistar ha sido un camino compartido de seis años que ha situado la vanguardia escocesa en la punta del World Tour.

Con Endura el equipo telefónico ganó dos grandes y a Endura le correspondió sacar la prenda de campeón del mundo de Alejandro Valverde.

Ahora leemos que Endura cesa su colaboración con Movistar.

Tras 180 victorias, la firma sale del World Tour porque este mundo de innovación y glamour penaliza las investigaciones y avances.

«No hay premio a la innovación» dicen tras entrar en la carretera y remover el mercado con prendas que en su día ya dieron que hablar, incluso antes que las del Team Sky, que en definitiva los escoceses habían sacado antes.

Cuando Geraint Thomas ganó el prólogo del Tour en Alemania, se investigó los vortex de su buzo, sin reparar que Endura ya lo había puesto en marcha.

 

La UCI centra el tiro en cuestiones como la primera piel, en el largo de calcetines y cosas más etéreas y no tiene en cuenta que lo importante quizá no esté ahí.

En Endura han sacado monos de contrarreloj que han pasado por tantas horas de túnel de viento logrando el nacimiento de superficies en tecnología de silicona que era el culmen a tanto trabajo y tantas horas de competición.

Ahora Endura cogerá todos sus avances y se centrará en triatlón donde, dicen, el reglamento no es tan estricto.

Que una firma deje el ciclismo en su más alto nivel de esta manera, con todo lo invertido en dinero, tiempo, recursos y fuerza humana, es el mejor ejemplo de un desgobierno que lastra el progreso y la innovación y por ende un camino de progreso para el ciclismo, porque si algo puede vender y exportar este deporte es la excelencia tecnológica.

Y poner puertas al campo…

El año más bizarro de Movistar Team

Giro Movistar JoanSeguidor

Decir que ha sido un año sencillo en Movistar Team no sería objetivo

En las redes a veces te encuentras perlas como ésta de @CarlosCR_ sobre la campaña 2019 de Movistar Team… 

 

El vídeo es descacharrante y pone en perspectiva lo que ha sido la temporada del Movistar Team, haciendo uso del lenguaje más castizo, algo así como «el corral de la Pacheca», cuando no «el coño de la Bernarda».

Y no es exagerar, no.

Decir lo que se opina directamente, sin ambages del único equipo español en el World Tour del momento, no es atacar al ciclismo español, ni ir contra ellos, es retratar una realidad que el vídeo consigue a base de suceder recortes que en bucle dan la medida de lo dantesco de la campaña celeste.

Hubo un tiempo que cuando el Movistar Team dominaba la UCI, y se hacía gala de ello, no podía ser de otra manera, comentábamos la íntima relación que existía entre el rendimiento de los Movistar y la primera plaza del ciclismo español en la UCI.

Salvo Purito y Contador, los grandes capos del ciclismo a este lado de los Pirineos estaban aquí y a ello se le añadía que Nairo ganaba con asiduidad, Rui Costa también contribuía y esas cosas.

Pero los desperfectos de base que sufre el ciclismo español atenazan a su mejor equipo, como no podía ser de otra manera, y lo que años atrás era la excelencia -aunque el Tour, el premio que todos quieren, iba a otras manos- ahora es la imagen de un barco que cuesta tener derecho en alta mar.

DT-Swiss 2019

 

La sucesión de situaciones en el Movistar Team 2019 es el reflejo de una falta de reflejos en la dirección que a veces rozó lo absurdo.

Y no lo decimos nosotros, la guerra cada uno por su cuenta fue la tónica en más de una ocasión, cuentas internacionales hablando de Movistar Team y sus estrategias, las complicidades entre sus líderes, la entrega, a veces vacía de sus gregarios, es todo.

La salud de Alejandro Valverde en primavera es uno de esos imponderables que no se pueden manejar, pero sí amortiguar, al menos cuando tienes una plantilla que presumes amplia y trufada de calidad como se hace en Movistar.

La desaparición del entonces arcoíris trajo un vacío que no sólo se midió en la grandes carreras -vueltas y clásicas- también en lo doméstico, dígase Madrid o Castilla y León.

El Giro de Richard Carapaz fue un espejismo, un dulce y lento navegar bota arriba en el que los celestes demostraron pulir todas las carencias de equipo casi de un plumazo.

Llamadnos mal pensados, pero que el timón estuviera en manos de uno que era nuevo en esto, sería casualidad o no, pero el equipo fue un rodillo.

Recordáis las palabras de Rubén Plaza el otro día cuando tuvieron aislado a Froome en los Pirineos…

«Desde luego que sí, literalmente nos cagamos encima. Iba Froome aislado, solo, con Nairo, con Valverde, Rui Costa, Castroviejo, Amador y yo. Fue una locura, le tuvimos a punto pero le perdonamos, todo su equipo atrás y él aislado. Fíjate que nunca más se ha vuelto a dar esa circunstancia. Tengo en el garaje de casa un recorte de ese día colgado en la pared y lo recuerdo cada día»

… pues eso, que la pizarra no ha dado para más, hasta este Giro.

 

 

Sin embargo, todo triunfo tiene sus consecuencias y sí, Richard Carapaz le dio la tercera grande al cuadro bajo patrocinio telefónico pero consolidó las ganas de Mikel Landa de dejar el barco -«cuando compartes objetivos con otro compañero todo es más complicado» esto para Unzúe no era un problema- y puso en camino de salida al ecuatoriano.

Camino de salida para el Ineos, para más INRI.

Así nació DT Swiss

«Quins collons!!!» que diría aquel.

Luego el Tour fue eso que dijimos de la Pacheca, con jornadas memorables, dígase Tourmalet, donde quedó claro que no se hablaban, y otras en las que no se cruzaron la mirada.

Nairo ganó su etapa en el Tour, otra en la Vuelta y en ésta para de contar.

El colombiano ya no volvió a correr, ni Lombardía, a donde fue Landa para abandonar antes de todo lo gordo.

SQR – GORE

 

Y claro, cuando desde la sala de máquinas, ves que te vacías, que sacrificas, esperemos que no, tus mejores años y compruebas el descontrol de la cúpula acabas reventando como Marc Soler en Andorra, hasta los huevos de tanta contradicción, orden y contraorden.

Que tenía que esperar, aunque fuera para 100 metros, sí, pero la razón le asistía, también.

Que estos jóvenes tienen que aprender, como dice Lastras, cierto, pero es que Soler estará aprendiendo hasta los 35, y si no Andrey Amador, que ha encontrado acomodo en la casa de enfrente gentileza de Acquadro.

Porque ese Movistar que ha ganado la general colectiva de las tres grandes es el mismo equipo que ha tenido tantos frentes que taponar la sangría no siempre ha sido posible.

Hasta un agente le ha salido rana.

La renovación que se ha impuesto en la plantilla, fichando a Enric Mas y promocionando a Marc Soler, junto a fichajes que ellos conocerán mucho mejor que nosotros, debería extenderse a la dirección y el mando del coche.

Porque aquello que nos describió Rubén Plaza ha tenido secuelas, capítulos separados, pero constantes y sazonados por desdichas como las de Toledo, que no sólo son achacables a la carretera y quienes van por ella,