Las celebraciones del Quick Step

Pocos equipos lucen tan unidos como el Quick Step

La primera vez que me percaté del rollo intento que hay en el Quick Step fue aquella calurosa tarde de septiembre en El Naranco cuando David de la Cruz ganó y en medio de la entrevista, vestido de rojo, porque fue líder al final de ese día, fue interrumpido por Zdenek Stybar y Niki Terpstra.

Carantoñas, guiños y buen rollo entre los tres.

Tres ciclistas que si lo valoramos son muy diferentes en todo. Un checo, un neerlandés y un español, Quick Step no deja de ser  una multinacional, con calendarios muy diferentes, bromeando de esa manera.

Aquella celebración fue la primera de muchas que el Quick Step ha visto retratadas en la televisión.

En los momentos inmediatamente posteriores al desenlace de cualquier jornada, los azules se agolpan en torno al ganador del día y muestran la algarabía.

La intrahistoria del triunfo de Niki Terpstra

Quick Step ha divulgado este vídeo de la jornada de Niki Terpstra en Flandes.

Es una delicia, este «inside the Quick Step» es el ejemplo plausible de lo que contamos.

Todos a una, la emoción del entorno con el ataque del neerlandés, cómo abre hueco y se vive en los coches.

Pero es emocionante escuchar a Terpstra la seguridad que sentía sobre la bicicleta, con 250 kilómetros en las piernas, cuando sabía que por detrás sus compañeros encajaban los ataques por cogerle.

Incluso la orden a Philippe Gilbert para atar la tercera plaza del podio.

Los compañeros rodeando a Terpstra como rodean a Viviani cada vez que triunfa, como lo hacían el año pasado con Marcel Kittel, el Tour fue un recital de ello.

Y entre todos esos, Zdenek Stybar, un ciclista que está volando esta primavera y que se dedica a remar para el equipo.

El checo es perenne en gran parte del vídeo y no es casualidad.

Es un ciclista, lo hemos dicho mil veces, adorable, que va como los líderes, per hace equipo y contribuye al éxito ajeno sin pestañear .

El otro día leí a Ernesto del Sant Boi, ducho en manejar críos, lo complicado que es conseguir que los niños se ilusionen por el triunfo ajeno como por el suyo propio.

Quizá Stybar, uno de los primeros ciclistas que se cruzaron para despedir a Purito cuando éste ponía el pie a tierra en los Juegos Olímpicos, les debiera dar una buena charla.

Y para muestra este mismo miércoles, en el Escalda, viendo al checo trabajar para Fabio Jakobsen, otro triunfo más, en una tarde en la que Alvaro Hodeg, como Marcel Kittel, se quedó atrás por caída.

La serpiente de mil cabezas es azul, azul Quick Steo.

 

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