Ciclistas: Mis tres estrategas de cabecera

Tuvalum

La línea Lemond-Jalabert-Nibali dibuja el triángulo de los mejores ciclistas estrategas que hemos visto

Entre los ciclistas hay muchas virtudes compartidas, pero también otras, como el juego de estrategas que no todos tienen por la mano.

En la historia del ciclismo que nos ha tocado ver, han habido corredores que se han distinguido por una fuerza y dominio, en su momento, que no han necesitado de la pátina de estrategia que otros sí precisan.

Corredores que han corrido a lo bruto y les ha salido bien, a veces, tipo Alberto Contador o Jan Ullrich, incluso si nos apuráis, diría que Chris Froome no siempre ha sido un buen «tramador», sus primeros triunfos fueron merced a un golpe certero de inicio que le permitía entrar en guerras de las que salía escalado.

Otros mostraron evolución, como Fabian Cancellara, que pasó de ganar Flandes y Roubaix siempre solo, a lo bruto, a gestionar escapadas con varios y batirse al sprint.

En clásicas, Tom Boonen, por eso, nos ha parecido el maestro en la anticipación, uno de los mejores ciclistas estrategas que acabó dando con el palmarés que le contempla, una auténtica leyenda.

Cambrils 400×400 OCT20

 

Hoy, Primoz Roglic juega ese rol de estrategia bien medida que maquilla en gran parte la igualdad con la que se mide ante sus rivales, sabe que si los lleva en el redil hasta cerca de meta, los tiene en su mano y con ello, los segundos de bonificación que construyen la ventaja.

A día de hoy, con casi 35 años de ciclismo degustado en directo, hay un ciclista que combina fuerza y pizarra casi a partes iguales: Miguel Indurain.

Huelga poner ejemplos.

En una línea imaginaria de ciclistas que hayan sido o sigan siendo buenos estrategas me gustaría echar mano de tres nombres más una bola extra, la de Moreno Argentin, un Maquiavelo sobre la bicicleta, cuya astucia llegó a poner en jaque al propio Indurain en el Giro de Italia.

Las andanzas de Argentin las contamos en su día juntándole con otros cuatro buenos ejemplares de sacar petróleo de donde no lo hay: Simon Gerrans, Pascal Richard, Wladimir Belli y Rui Costa.

Sin embargo, cuando uno crece y se enamora del ciclismo viendo la modernidad eterna de Greg Lemond, sabe que eso es especial.

Que el Tour de 1989 siga en los anales, y todos hablen de él tarde o temprano es por su exclusiva culpa: una carrera que fue una obra de arte entre los tres mejores de aquella generación, con la única ausencia de otro gran zorro llamado Stephen Roche, y que acabó en manos del americano cuando Laurent Fignon pintaba a ganador y Perico llegaba como el más fuerte.

La gestión de la carrera de Lemond aquel año es un manual sin fecha de caducidad de cómo saca provecho de cada acción y cada gesto del rival, solo, sin equipo, con la única certeza de que su clase intrínseca saldría cuando lo necesitara.

Greg Lemond JoanSeguidor

Como en el Mundial que le ganaría a Sen Kelly un par de meses después.

Lemond fue de los mejores y curtido con los mejores, que llegó de América con una mano delante y otra detrás, haciéndose un nombre y sacando la cabeza ante el propio Bernard Hinault.

Cayó con grandeza en el Tour de 1991, ante el dominio que iniciaba Indurain, pero su perfume de campeón sigue disfrutándose aún hoy.

Oreka Training
Cruz 400×400
Cambrils 400×400 OCT20

 

Laurent Jalabert fichó por la ONCE con la etiqueta de prometedor sprinter que, nada más aterrizar, sumó etapa y maillot verde en el Tour, un logro de gestión y estrategia que él mismo destaca cuando tienes la suerte de hablar con él de aquello que fue.

Ganó en los Lagos siendo un velocista, en medio de un mar de etapas en su palmarés, y firmó un año, 1995, que sublima las estadísticas.

Una campaña llena de intensidad, con carreras en las que salió escaldado, como la Lieja, pero otras que quedan para el recuerdo por sus movimientos certeros ante rivales enormes, tipo San Remo ante Fondriest.

Jalabert alargo su trayectoria lo suficiente como para seguir sumando y sumando grandes carreras en la conjunción de un ciclista irrepetible que aún hoy continua siendo objeto de estudio para muchos que consideran una buena pizarra como la primera piedra del éxito.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

De Jalabert y Lemond bebe Vincenzo Nibali…

El siciliano es el mejor de los estrategas entre los ciclistas contemporáneos, un corredor que, como a veces hemos dicho, ha ganado cuatro grandes vueltas en tiempos de Froome y Contador.

Y eso demuestra el tamaño de un competidor nato que ha sabido reunir un palmarés único firmando todo tipo de pasajes, por que Nibali nunca nos ha parecido el prodigio físico que sí han sido sus principales rivales.

Giro Italia Nibali JoanSeguidor

Jornadas como aquella de Tirreno en la que hizo saltar a Froome bajo el diluvio, los ataques certeros de Lombardía y San Remo, el Giro 2016, un monumento al acoso sin descanso al rival o la etapa del pavé del Tour que acaba ganando, una etapa en la que Astana fue un reloj alrededor suyo, sacando del mapa a Froome y dejando a Contador al límite.

Y es que el ciclismo, más allá del duelo directo, del mano a mano, es una suerte de matices y movimientos que bien ejecutados nos regala campeones que siempre quedan para los anales.

Aquí os he traído mis favoritos de siempre.

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.