Vuelta 2012: Valverde pudo haber ganado en Fuente Dé

Vuelta 2012 Valverde Vuelta 2012 Valverde JoanSeguidor

Visto ahora Valverde pudo tener la Vuelta 2012 en su palmarés

Permitidnos viajar un momento en el tiempo, divagar sobre lo que pudo ser y no fue, hoy nos vamos ocho años atrás, a la Vuelta 2012, a aquella etapa de Fuente Dé, que encumbró a Contador, pero que podría haberlo hecho con Alejandro Valverde.

Y además perfectamente.

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Hablar con Purito de aquella jornada, él era el líder y a juicio de muchos casi ganador, es tomar conciencia de la carrera que planteó Alberto Contador ese día por Cantabria.

No atacó una, ni dos, ni tres veces, fue constante, siempre delante, siempre tentando.

A diferencia de días atrás, con Cuitu Negru, Ancares, Ézaro y otros muros, no cabía la posibilidad de esperar al final.

Ahora se imponía un ataque de largo radio.

Cuando le televisión contactó con la carrera, totalmente rota ya -el otro día Teledeporte dio en un revival-  Contador iba con menos de un minuto sobre un grupo en el que Alberto Losada se dejaba la vida por mantener el liderato de Purito.

Fue imposible, por delante Sergio Paulinho era una maza sobre la moral los perseguidores, Paulinho con relevos de Contador en persona.

Aquel día pasaron cosas muy extrañas.

El Katusha hizo aguas, Menchov no concurrió, Dani Moreno, uno de los fijos de Purito, tampoco.

Contador tomó metros en Collada de la Hoz y Purito aburrido, se los dio.

Pero ¿y si hubiera entrado Valverde con Contador?

Esa es la pregunta que entonces nos hicimos y el otro día, en el refresco de Teledeporte, tuvimos nítida.

Entre las cosas raras que pasaron, estuvo también la estrategia de Movistar, como ves lo de los azule viene de lejos.

Una vez hecho el corte, Contador arrastró en ese grupo a Beñat Intxausti y Nairo Quintana hasta que les .

¿Qué hacían dos Movistar delante?

¿Acaso el ataque de Contador iba sólo contra Purito?

Por que esta claro que Alejandro Valverde también perdía, no tanto como Purito, pero perdía.

A 19 de meta, Valverde iba en cola del grupo del líder, mientras Contador abría brecha, cinco kilómetros después, Purito en persona ya tiraba del grupo, a la desesperada, vaciándose para nada.

Un kilómetro más tarde Alejandro Valverde, de verde, valga la redundancia, se iba solo a por Contador.

Purito bajaba los brazos.

Y empieza la cuenta atrás, Nairo y Beñat esperan a Valverde, éste emprende la caza y recorta a marchas forzadas: Contador está tostado, va al límite.

Al madrileño le caen los segundos como losas, Valverde está fuerte, muy fuerte, es el más fuerte de los tres.

Se ve en la carretera, Purito derrotado, Contador fundido.

No le caza, por que, visto ahora, e incluso justo después de aquella memorable etapa, pensamos que reaccionó tarde y que Movistar no aprovechó sus peones, quizá para no ayudar a Purito.

Pero en esa omisión, Valverde también perdió, incluso después de Valdezcaray, dos semanas antes, cuando una caída y el abanico le dejaron con un minuto de merma.

A los pocos días Contador no pudo seguir ni a Valverde ni a Purito en la Bola del Mundo.

Físicamente, el madrileño no era el mejor de esa Vuelta, pero mentalmente les ganó por KO técnico.

Y sí, todos pensamos que aquellos días Purito perdió su grande, la misma que tuvo a tocar meses antes en Italia y el Giro, pero somos de la opinión que aquella Vuelta pudo haber sido de Valverde si hubiera mostrado una pizca de la ambición infinita que Contador puso sobre la mesa aquellas jornadas de calor y ciclismo achicharrantes.

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Alejandro Valverde: antes se retira que dejar de ganar

Alejandro Valverde JoanSeguidor

Cuando se produzca la retirada de Alejandro Valverde seguirá ganando

 

Interesante entrevista a Alejandro Valverde, que ya no esconde el tema de la retirada, en el diario As de la que extraemos varios párrafos, aunque no respetando el orden.

«Seguro. Ese y no más. Quiero cumplir dos temporadas al más alto nivel y marcharme. Entrar en el organigrama del Movistar tras colgar la bici también me ilusiona muchísimo. Deseo aportar a esta familia desde cualquier posición»

2021, final de año, será la fecha que Alejandro Valverde pondrá final a su carrera y se vea en la tesitura de ciudadano normal, entre sus hijos, la mujer y su gente.

Cualquiera que pronosticara a aquel chavalillo de Kelme que estaría veinte años en la elite del ciclismo mundial -con el año y medio de sanción por medio- habría sido tomado por loco.

A Alejandro Valverde siempre le saldrán detractores, que si su sanción y culpa nunca admitida, que si su forma de correr, lo que queráis, pero este pacto con el diablo es un milagro de la naturaleza, y negarle eso es negar la realidad.

Como hacerlo con Oscar Sevilla.

«Bufff -el no ganar-, eso resultará muy duro. Aunque es ley de vida y normal que te supere gente de 35 o 25, cuesta aceptarlo y adaptarse a que te batan en competiciones en las que sueles desempeñarte bien por tus condiciones. Pero qué le vamos a hacer…»

La Epic Gran Canaria regala ciclismo, sol y luz en febrero 

Casi pondríamos la mano en el fuego que Alejandro Valverde dejará el ciclismo antes que éste le deje a él.

El que le ganen chavalillos como Pogacar en Cullera siempre ha sucedido, a veces más, otras menos, es lo que tiene estar siempre disputándolo todo.

Pero que Valverde colgará la bicicleta con opciones de ganar casi todo lo que se proponga creo que será lo que ocurra.

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«Movistar tenía que realizar cambios después de un par de años en los que logramos buenos resultados, aunque a veces no funcionamos todo lo bien que deseábamos. Se incorporan 14 corredores, nos traen innovaciones en el material, Patxi Vila llega al staff técnico… Cuando se llevan a cabo transiciones así debes asumirlo con naturalidad y buena predisposición»

Es curiosa esta forma de autocrítica en Movistar: hacemos cambios después de dos años buenos pero en los que no funcionamos bien.

Si Eusebio Unzúe estuviera junto a él, en el momento de esas declaraciones, estaría orgulloso de la obra de arte que ha hecho.

«Los cojones de Nairo, su fortaleza mental»

Dice que el compi que más le ha impresionado ha sido Nairo, por eso que tan bien explica.

Curioso guiño al colombiano, que tiene valor extra ahora que no lo tiene cerca.

Palabra de Valverde.

Imagen: FB Volta a la Comunitat Valenciana

 

El Gran Fondo New York y el veto a Alejandro Valverde

Alejandro Valverde arcoiris JoanSeguidor

En el Gran Fondo New York no quieren la imagen de Valverde por considerarle un dopado

En el ciclismo, el dopaje se ha convertido en un valor en sí mismo, como aquellas empresas que hacen gala de sostenibilidad en el contexto de cambio climático.

Para ser precisos, deberíamos hablar de antidopaje, mejor que de lo otro.

El organizador, equipo, ciclista que abandere ese emblema corre el riesgo de perpetuarse en los medios, en la mente del aficionado.

En un contexto de igualdad absoluta, la decisión de un patrocinador puede estar en un gesto.

Así están las cosas.

 

Leemos que el Gran Fondo New York ha perdido un patrocinio por que éste quería utilizar la imagen de Alejandro Valverde en la imagen de promo.

Así se despacha el organizador…

 

No quiere patrocinios que utilicen Valverde en su imagen, pero añade que gastándose 15.000 dólares en antidopaje -prueba de ocio, ojo, atención, no sería coherente.

Que no quiere vincular su imagen a pros que hayan sido vinculados con el dopaje.

«Cada corredor de nuestra carrera es la estrella» dice.

Que tenga por seguro que muchos se lo toman al pie de la letra.

Avisa: quien venga con un dopado o vinculado con dopaje como imagen, que se abstenga de colaborar con nuestra organización.

Que colgó a una marca de relojes por tener dopados en su marketing.

Acusa a equipos profesionales de estar detrás de mensajes amenazantes en las redes.

En pocas palabras, que esta gente destroza nuestro bello deporte y perjudica todo aquel que quiere participar limpio.

Toda la razón.

Y concluye con un deseo…

Toma ya, toma ya.

SQR – GORE

 

La retahíla de comentarios que le sigue, no los hemos leído todos, aplauden en gran medida la decisión del organizador.

Incluso un usuario habla de «vergüenza de país» retratándose como español. 

En fin, que la jugada ha sido redonda para el organizador, aunque por lo que veo su evento poca publicidad necesita.

Ante todo esto subyace la pregunta: ¿Se pueden admitir patrocinadores con ciclistas o triatletas vinculados al dopaje?

Eso es tan relativo como la vida misma.

En el Gran Fondo New York se pueden poner exquisitos con Valverde por que posiblemente se lo puedan permitir. 

Ese mensaje de integridad se realiza desde una de esas organizaciones que qué queréis que os digamos, se vende como una cosa, y luego la gente se lo toma como otra.

En el último Gran Fondo New York pitaron dos corredores, de eso hace algo más de medio año.

Cualquiera que se acerque a este tipo de pruebas, repletas de aprendices de pros que juegan como si lo fueran a tiempo completo, a veces tiene que echar la mano a la nariz.

El Gran Fondo New York puede vetar la imagen de Alejandro Valverde, como organización privada les asiste todo el derecho, pero que no pierdan de vista el tinglado que montan.

Y ya que surge el tema: no nos corresponde decir a nosotros si Alejandro Valverde es o no un dopado, él pasó por una suspensión, nunca admitió culpa y siguió con su carrera deportiva, de hecho sigue con ella en el umbral de los se realiza de los cuarenta.

Es lo que hay.

Los top cinco de la década ciclista

Mundial Innsbruck - Peter Sagan JoanSeguidor

Nibali, Froome, Gilbert, Sagan y Valverde son nuestros cinco nombres de la década ciclista

 

Aunque la teoría diga que la década empieza en un año que finaliza en cero, para nosotros este 2019 cierra una década ciclista que en nombres queremos retratar entre cinco artistas que nos han hecho soñar y disfrutar a partes iguales.

Una década ciclista que nos ha dejado, seguro, otros muchos protagonistas, pero que en el difícil ejercicio de elegir, hemos querido condensar en cinco corredores, los cinco más destacados de la década ciclista.

Y en esas que empezamos por el nombre cuya leyenda se rubrica en la carrera, nos guste o no, más trascendente de todas, el Tour.

Chris Froome ahora camina solo, con cuatro ediciones.

Por detrás sólo tiene a dos, Lemond y Thys, por delante le superan apellidos que saben a leyenda: Anquetil, Merckx, Hiinault e Indurain.

Sólo la mención de estos nombres, en pleno siglo XXI, ubica la gesta de Chris Froome, un campeón que ha corrido dos carreras, la propiamente dicha, con una palmarés elocuente (cuatro Tours, dos Vueltas y un Giro), y otra de sospechas, rumores y resultado adverso del que salió airoso más que nada porque la maquinaria legal de su Sky actuó con todo lo que tuvo a su alcance.

Tour de Francia - Mont Ventoux Froome JoanSeguidor

En la trayectoria de Chris Froome esa palabra tiene mucho que decir; Sky, en la década ciclista del Team Sky, Chris Froome, el ciclista posiblemente más anárquico, de inicio, menos elegante y más retorcido sobre la máquina ha sido el ariete del equipo más fino e incisivo de la historia del ciclismo «made in Sky».

El trompazo que se dio en el Dauphiné amenaza con apagar una historia que es de éxito y que a nuestro juicio marca parte sustancial de la década.

 

Le sigue a Chris Froome, el ciclista que aspira al 110% de lo que compite: Alejandro Valverde.

Cuando en los anales de este deporte se hable del murciano que sigue vigente en el umbral de los cuarenta se dirá que empezó la década con una suspensión de la que volvió y no sólo ganó, sin no que lo hizo con más brío y emoción y eso no suele ocurrir.

La Vuelta Valverde joanSeguidor

Alejandro Valverde no ha ganado una grande estos diez, años, lo hizo en el epílogo de la anterior, de la que fue también protagonista clave, pero ha ganado y emocionado a partes iguales, presente los diez-once meses de competición, marcando registros de leyenda en las Árdenas, pisando los podios de las tres grandes, siendo campeón del mundo.

Su plaza en la historia del ciclismo está fuera de toda duda.

Un día muchos podremos decir, yo he visto a Alejandro Valverde.

 

En la París-Niza de 2010, en una de esas jornadas que hielan sólo verlas por la televisión, surgió otro de los cinco nombres de la década ciclista.

Peter Sagan tuvo el éxito temprano pero ello no le restó un ápice de apetito, no quiso perderse nada por el camino y su omnipresencia en podios y carreras ha sido otra de las constantes.

Peter Sagan Paris-Roubaix JoanSeguidor

De ganador imberbe, de amasador de palmarés y registros literalmente vertiginosos a triple campeón del mundo, del tirón y seguido, con dos monumentos, sólo dos para todo lo que ha currado, que marcan con trazo grueso la leyenda de un eslovaco que hizo del triunfo un arte al abasto de muy pocos.

 

Pero no todo es cantidad y sí calidad, y en esa transición de grandes nombres un italiano de Sicilia toma el mando.

Hablar de Vincenzo Nibali es mentar un corredor sublime, un ciclista «self made» de abajo arriba, con los mimbres del mejor ciclismo del mundo, el italiano.

Vincenzo Nibali Milán-San Remo JoanSeguidor

Gusto por tenerlo todo, pero especialmente todo lo bueno.

Numéricamente su palmarés no es el más nutrido, repetimos, pero esas cuatro grandes que lucen en su bagaje, dos Giros más sendas Vueltas y Tour, hablan por sí solas, sobre todo cuando ha coincidido en tiempo con auténticos monstruos de la materia, de Contador a Froome.

Pero no contento con ello, Nibali lo aderezó con tres monumentos, haciéndose más único si cabe, como hemos dicho más de una vez, de culto.

En una década ciclista en la que Italia ha perdido peso en estrellas y equipos, él ha sido el contrapunto, el sostén de un ciclismo enorme.

Sólo le faltó una cosa, una medalla, si Río y aquella curva no se hubieran cruzado, posiblemente hablaríamos de un corredor irrepetible.

SQR – GORE

 

Flandes Philippe Gilbert JoanSeguidor

La lista se cierra con regusto gourmet.

Leemos que Philippe Gilbert ya trabaja en San Remo, sobre la misma ruta, porque quiere el quinto monumento, algo que sólo lograron tres antes que él en más de cien años de ciclismo.

Todos belgas, todos como Philippe, el coleccionista, el corredor que esta década ha sido campeón del mundo, ha ganado cuatro monumentos diferentes, etapas en las tres grandes y firmado una temporada, qué temporada, posiblemente la última gran campaña firmada por alguien equiparable a las campañas de Jalabert o Kelly, aquella de 2011, que fue tan buena, que nunca más se aproximó.

Aunque desaparecido en muchas ocasiones, el bueno de Philippe merece entrar en este listado tan caprichoso como subjetivo, un listado que seguro habrá cometido alguna injusticia, pero que retrata en cinco nombres una parte gruesa de lo que ha sido la década ciclista que nos deja.

Alejandro Valverde: ¿Abandonará el Tour por Tokio?

Alejandro Valverde Tokio JoanSeguidor

Dice Alejandro Valverde que no dudará en dejar el Tour por rematar el trabajo para Tokio

 

Alejandro Valverde es tauro, el próximo mes de abril cumplirá 40 años y va a Tokio a sus quintos juegos.

Ya le llaman el «abuelo del pelotón»…

«Cambia muchísimo, vienen muchísimo corredores jóvenes y cambia mucho. Ahora están los jóvenes como Marc Soler, que ya ha dado buenos pasos y sabemos que lo puede hacer muy bien, Enric Mas, que viene con muchas ganas e ilusión y con un futuro por delante muy bueno, y luego mucha gente joven de fuera a la que habrá que enseñar»

Mas, Soler y otros podrán beber de su sapiencia, pero en lo que a su camino se refiere, Alejandro Valverde hará la suya, porque así siempre ha sido y lo será en 2020.

Calendario más o menos lógico para lo que ha sido su trayectoria, fecunda trayectoria deportiva:  Mallorca, Valencia, Murcia, UAE o Andalucía, Cataluña, las clásicas y posiblemente Ruta del Sur antes del Tour, los Juegos Olímpicos, la Vuelta a España y el Mundial.

Todo esto lo dice en esta entrevista, de donde sacamos otras conclusiones, la más jugosa sobre el planteamiento para el Tour de Francia.

 

Hace unos días ya se confirmó que el Tour entraba antes de Tokio.

Nos preguntamos por la conveniencia de situar una carrera tan importante antes de algo tan singular como el oro olímpico.

Pero ahora viene el apunte: abandonará casi seguro el Tour de Francia.

Será llamativo verle apearse de la bicicleta, y ver en qué circunstancias lo hace.

No va al Giro «porque pilla muy lejos. Coger un punto de forma para el Giro y luego descansar€ Es mejor coger un buen pico de forma, hacer un buen Tour durante el tiempo que esté, y luego ya iremos a ver las olimpiadas, aunque no vaya a ser que me encuentre líder del Tour y no me bajo, pero no creo que vaya ser el caso«.

SQR – GORE

 

Pues eso, que quiere abandonar el Tour, como otras veces no disputar la Vuelta, la de antes del Mundial de Innsbruck o ceder su trabajo a otros en el pasado Tour.

Si el otro día Amador se lamentaba en este mismo mal anillado cuaderno que la gente pensaba que Valverde iba a la suya, otra vez volvemos a tener la misma sensación.

Entendednos, aquí él, mejor que nadie, sabe lo que le conviene, no podía ser de otra manera, pero eso no quita que nos cueste verle abandonando el Tour.

Eso también es cierto.

Pero para Alejandro Valverde, Tokio y el sueño olímpico mandan: «Es bastante arriesgado, más que por los horarios, por el poco tiempo que hay y las nueve horas de diferencia de Francia a Tokio. Pero bueno, durante el Tour veremos qué hacemos, si lo termino o qué es lo que vamos a hacer. La gente que entiende un poco sabe que si terminas el Tour, llegar a los Juegos Olímpicos es muy complicado».

Si alguien podía utilizar la grande más grande, caso del Tour, en preparar otra cita era Alejandro Valverde pero…

¿Vosotros le veis abandonando el Tour?

Imagen: FB de Il Lombardia  

Alejandro Valverde, Tour y Tokio: ¿Es el mejor camino?

Alejandro Valverde JoanSeguidor

Que Alejandro Valverde vaya al Tour antes de Tokio no parece el mejor camino

Año 2020, llega Tokio, año olímpico cosas cambian en horizonte de muchos grandes nombres, Alejandro Valverde incluido.

El otro día, comentando en ruta por Flandes sobre la grandeza de Boonen frente a la de Greg Van Avermaet, convenimos que el primero lo es todo, pero que el segundo, quizá no le llegue en muchas cosas, pero es campeón olímpico.

No es poca cosa.

Es la reválida de cuatro años, a la que tienes opción de optar pocas o ninguna vez en tu vida, un tren que pasa rápido, no espera.

La historia olímpica de Alejandro Valverde tiene varios episodios, tantos como cuatro, y le quiere meter el quinto.

 

Tokio se enlaza con Atenas, Pekin, Londres y Río.

Que Alejandro Valverde vaya a tener cinco juegos olímpicos, con todo lo que ya tiene, explica la profundidad del personaje y lo larguísima que es su trayectoria, a parte de fecunda.

Leemos que estará en Tokio haciendo escalada en el Tour de Francia.

Al margen de lo que diga Eusebio Unzúe, que tratándose de Alejandro Valverde cualquier plan es bueno, sabemos que Movistar tiene gente competente en planes a medida, sin contar con las obviedades de su jefe, lo cierto es que el Tour pilla a contrapié si los Juegos son el objetivo.

 

Nibali y Bardet ya han trazado el camino a Tokio por el Giro de Italia.

¿Por qué Alejandro Valverde no?

Más cuando sabemos que el Giro era parte del plan hasta la caída de las Ardenas.

Ver a Valverde en Italia, hace tres años, fue una satisfacción inmensa por ese podio, esa carrera, la etapa que ganó, los vuelcos que vimos, con él de protagonista.

Maillot, recorrido, fecha, la Ciclobrava ya tiene todo a punto

Volver al Tour, con la aspiración, legítima de estar delante, pero no entrar en etapas y otros pormenores, porque en la general no te dejan, y ayudando, lo que se dice ayudar, más bien poco, no sé si es la mejor opción.

Entre el final de París y la carrera de Tokio hay seis o siete días, horas de adaptación y un viaje eterno a una ciudad que esos días será la locura.

 

Alejandro Valverde ya hizo el Tour, tras el Giro, hace tres años, y llegó a Río de Janeiro exhausto para acabar ayudando a Purito, el día de su despedida, por que no estaba para disputarle la victoria Nibali, el corredor que más puso y menos saco de aquella jornada.

Sobre el papel no parece el mejor plan, sobre el papel tampoco lo parecía cuando Alejandro Valverde fue a Innsbruck con la Vuelta calentita en las piernas, aquello ya sabemos cómo resultó.

Sea como fuere, en este Movistar renovado, entiendo que Valverde pueda ser de utilidad para el Tour, su experiencia es inmensa, los teóricos líderes del equipo harán bien al utilizarla, otra cosa es que realmente ayude, ya vimos lo que hizo este Tour, y que cómo su cuerpo aguante ese trajín.

Este murciano está en el umbral de los cuarenta.

En una palabra, Alejandro Valverde es admirable

La Vuelta Valverde joanSeguidor

La Vuelta de Valverde es para enmarcar y no apostábamos por ello

Qué imagen esa de ver el líder de esta Vuelta, el rojo de Roglic, con el ganador de la Vuelta de hace diez años, Alejandro Valverde.

Primero y segundo, mano a mano, como en las grandes contiendas, si nadie, solos, hacia lo alto.

Qué imagen la de Alejandro Valverde atacando desde abajo, a fondo, sin mirar, sin pensar, desconectando la mente de las piernas, aislándose del dolor al que parece inmune, ajeno, a sus casi cuarenta primaveras.

El segundo de la general, el ciclista del arcoíris dándonos una lección, otra, que su poder su marchita, que sus ganas todo lo pueden, que no vislumbra el final, ni siquiera lo contempla.

La Vuelta a España que está protagonizando Alejandro Valverde, la década de su primera y única grande, nos enervado a veces, nos ha sorprendido otras, pero finalmente nos rinde ante un corredor cuya grandeza será como la de ese imperio en el que nunca se ponía el sol.

 

La Vuelta de Alejandro Valverde supera toda nuestra capacidad de admiración.

Faltan nombres gordos, dirán algunos, es cierto, pero son los que hay, como los que estuvieron en cada momento de la historia, y dejaron de estar.

Faltan etapas de gran fondo.

La Vuelta no es el Tour, la Vuelta no es el Giro, seguirán diciendo.

Lo que queráis, este tipo no se consume, no se rinde, se reinventa… y posiblemente acabe cediendo, como otras veces, pero deja eso que enamora, que se tiene y no se entrena: carisma.  

Los campeones son campeones en el momento, las leyendas son aquellos que, cuando dejan su deporte, te regalan un poso de eterna grandeza, de volver cuando esperabas que no volverían, de seguir cuando los dabas por amortizados, se sacar siempre la cabeza.

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Y en eso, señoras y señores, Alejandro Valverde es único.

Y lo admitimos, en el mismo cuaderno donde dijimos que no le veíamos para ganar la Vuelta, que siempre tiene un día malo, que se empeña en un registro -el de top tens en las grandes vueltas- que no le vemos la gracia más allá de los libros.

En el mismo cuaderno donde dejamos escrito que no entendíamos a qué había ido Valverde al Tour.

Pero como bien supimos hace tiempo, Alejandro Valverde tiene la capacidad de ponerse todo eso en la espalda, y seguir, la tiene ancha, musculada, tullida a veces, pero siempre presta a cargar con lo que sea y tirar.

 

 

Y ahí estuvo, con todos los riesgos que ello entraña, saliendo directo y como una flecha a por el rojo de Primoz Roglic, que no habrá sufrido, quizá, pero que se tuvo que llevar un buen calentón en el pie del Acebo para soldarse a la rueda de su gran rival, un tipo del que sabe puede aprender mucho… y casi todo bueno.

El ataque de Alejandro Valverde en un puerto así, a estas alturas de carrera, con esa dureza, habla de un corredor que no maneja fecha de caducidad ni firma nada.

Lo dicho, repetimos, es admirable.

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SQR – GORE

 

No pudo, cierto, corrió el riesgo de ser remachado por el líder, sobre el papel, y en la imagen, más fuerte que él y que todos, pero tejió el argumento de los grandes de siempre, cuando todo está en contra, cuando todo parece perdido, prosigue, insiste, quizá un día descubras que por esa grieta hay camino, y hasta te lleves una sorpresa.

Cuarenta primaveras, mil batallas, decenas de rivales, millones de críticas, las primeras las nuestras muchas veces, que no siempre, y Alejandro Valverde es el corredor que siempre vuelve, que no deja puntada sin hilo, que no permite relajo, ni a sí mismo ni a los suyos.

¿Pagará la machada del Acebo?

Entiendo que no, pero no importa, por primera vez en mucho tiempo creemos que estamos en paz con Alejandro Valverde, cuestionándole ese calendario, esa obsesión por el Tour, por la Vuelta a Murcia, a sabiendas que lo suyo era caza mayor en otros terrenos, en parajes vírgenes para el ciclismo español.

Ahora miramos atrás, y no sabemos si todo lo que ha quedado en el camino fue fruto de un plan o del trazo de un genio, pero le ha dado a todo y en todo ha rascado bola.

Alejandro Valverde Belmonte, no sabemos qué le queda, pero en El Acebo, con ese ataque, esa grandeza, nos ha ganado para la eternidad y por un momento hemos tenido miedo de un ciclismo sin él…

¿Qué va a hacer Valverde en lo que queda de Tour?

Alejandro Valverde arcoiris JoanSeguidor

Valverde, que dijo querer borrarse de la general del Tour, no está descartado

En el Tour del Movistar, hay un baile, como esas tres gracias del Prado, pero de dos, que protagonizan Nairo y Landa.

Una suerte de relación que monopoliza nuestros comentarios y centra la atención como esas parejas mal avenidas que en el ciclismo dejaron huella.

Pero en esta relación hay un tercero, del que nadie habla, pero que está ahí, a veces a rueda de Alaphilippe, otras con Egan, cuando no con Geraint.

Alejandro Valverde es el verso libre del Movistar en este Tour. 

Se lo ha ganado pensarán muchos, y es cierto, pero ese corredor que a inicios del Tour dejó claro, e insistió que no quería saber nada de la general, han pasado dos semanas largas y está en la puja.

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Alejandro Valverde es octavo del Tour. 

Camina a cinco minutos del líder Alaphilippe y quedan los Alpes por delante.

Todos los portabicicletas de techo en Cruz

Olvidada aquella finura que trajo de serie en la salida de Bruselas, Alejandro Valverde ha quemado dos tercios del Tour en la sombra, pero manteniéndose vivo, sorprendentemente vivo en la general.

¿Qué queda de ese Valverde en rol de gregario que vimos en la antesala de Planche?

Aquel día tiró del grupo, le dio el aire, aunque hemos visto servicios más generosos por los compañeros.

Porque, como dijimos mil veces, Valverde nació jefe y sigue pensando como tal.

Que es el campeón del mundo, joder.

 

Ayer tuvo una charla interesante entre Ares y Contador sobre Valverde…

Javier Ares, que es incapaz de ver nada malo en Valverde, defendía el valor estratégico de la plaza del murciano.

Contador, que conoce a Valverde porque se ha partido la cara con él muchas veces, le puso en su sitio.

Alejandro Valverde está por el top ten, dice Contador.

Y creo que está en lo cierto.

 

Ahora bien ¿qué le reporta un top ten a Valverde en el Tour?

Si vemos su rendimiento en los Pirineos, Valverde se ha dedicado a estar, simplemente a eso, que no es poco, o sí, teniendo en cuenta su dimensión.

Mientras en Movistar hay currantes que da gusto ver rodar por sus compañeros, dígase Marc Soler, dígase Andrey Amador, el tío más incondicional del pelotón, Valverde no ha dado un pedalada de más por la suerte de Mikel Landa.

Se habla mucho de Nairo, pero ¿Valverde?

SQR – GORE

 

Tengo el pálpito de que Valverde sigue albergando el sueño de hacer algo sonado en el Tour, incluso ahora, que como él admite está en la prórroga de todo.

Y ha elegido este Tour, el más incierto de los tiempos recientes para echar la caña a pescar.

Alejandro Valverde y el Tour ha sido una relación casi platónica que se hizo material cuando pisó el podio, hace cuatro años, pero a nadie se le escapa que la carrera francesa estuvo casi siempre fuera del alcance del murciano.

Sin embargo, no desespera, en el año de su arcoíris, en el que ni iba a correr el Tour, vuelve a la carga con la carrera francesa.

Y sinceramente, no creo siquiera que se conforme con hacer un top ten.

Está ahí, a ver qué sale…