El Tour sin Chris Froome

Tour 2020 Chris Froome JoanSeguidor

Que el Tour no tenga a Froome no cambia el guión de Ineos pero sí el de muchos pretendientes

Cuando miramos la vida de los grandes campeones valoramos muchas cosas, su calidad, dentro y fuera de la carretera, el manejo de la carrera, la estrategia, los rivales que dejaron atrás, los compañeros que les auparon, los rivales que fueron antes compañeros, al revés, compañeros que fueron rivales, jornadas que quedaron en la retina, los grandes escenarios…

Lo valoramos todo, el detalle, hoy además en la cuadrícula de las grandes cifras (rendimiento, vatios, velocidad, peso…)

Valoramos incluso la postura en la bicicleta, los descensos, si sprintan con las manos cogidas de la parte baja del manillar…

Si un aficionado les ha importunado, la prensa, las redes sociales, su Strava, ese espejo que miramos con realidad deformada, por que no tenemos forma de medirnos a ellos.

Gravel Ride SQR – 300×250

 

Lo miramos todo, y no reparamos en lo que hilvana todo y hace que tenga sentido: la suerte.

Chris Froome ahora podría explicarlo, decirlo, como Eddy Merckx cuando el Tour salga de Bruselas o Miguel Indurain, a quien les le conocen descensos eléctricos y en uno que iba en el grupo, aquel del Ventoux, casi lo arruina todo.

Los campeones son lo que son por mil circunstancias que se alinean con una escrita en mayúsculas y negrita: la suerte.

SQR – Cerdanya Cycle

 

Salir ileso de las mil vicisitudes que presenta una trayectoria deportiva es a veces un milagro que necesita de manejo de la bicicleta, de pericia y concentración, pero también de algo tan elemental como el que va delante tuyo no haga el afilador, no dé un bandazo o trace bien un curva.

Tan sencillo, tan tétrico.

Eso es suerte.

Chris Froome se ha dejado el Tour reconociendo una contrarreloj del Dauphiné, ni siquiera estaba disputando, posiblemente hubiera roto a sudar, con algo de suerte, empezado a calentar, antes de romperse en mil pedazos en un golpe tremendo.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Conviene valorar esto ahora más que nunca, que hacemos acopio de aliento para escribir algo que no nos gusta hacer, escribir sobre un tío que estaba a las puertas de algo tan grande que su propio mentor, con el dorsal uno en la espalda de un compañero, le había señalado como jefe indiscutible para el Tour que estará rodando de aquí a un mes.

Un mal paso que para Chris Froome parece que significa el cierre de una campaña en blanco, de vacío, que había centrando en el Tour, el que habría de ser el quinto, el que habría de equipararlo a los grandes de siempre.

Un club que habrá de esperar.

Un club al que pertenecer resulta muy caro y más en el caso de Chris Froome que pierde, por segunda vez, la opción de acceder por una caída, como en 2014, aunque ahora antes incluso de tomar la salida.

Un club al que Chris Froome quizá pertenezca un día, y al que acceder le habrá supuesto atravesar miles y miles de multitudes que le han acusado de todo, hasta de matar a Kennedy, por que le tocó el ciclism donde la sospecha era la tarjeta de visita.

 

El Tour queda huérfano de su principal aspirante y algunos creen que el panorama para la que tenemos por mejor carrera del mundo puede cambiar.

En el fondo será la misma música con otros artistas, porque el Team Ineos nunca descuidó en el fondo la baza de Geraint Thomas, el corredor que defiende el uno.

Y si Thomas accede al puesto de líder, la estrategia de los ingleses, con un bloque muy similar al de otras veces, no debe cambiar.

Las propiedades del Suunto 9 en un reloj de nombre sencillo 

La música que están afinando los Ineos nos la sabemos muy bien, con o sin Chris Froome, el año pasado lo vimos

Una cosa puede cambiar en el seno del mejor equipo del mundo para el Tour de Francia, el rol de Egan Bernal y cómo llegue a la salida de Bruselas.

El fideo colombiano parece en disposición de dar un salto adelante, con un recorrido en el que ya hemos visto no se arruga e incluso es mejor que algunos de los grandes rivales.

 

Por qué ¿quién puede inquietar a los Ineos?

Sobre el papel tenemos muchos nombres, en la práctica puede ser otra cosa.

El elegido de verdad para enfrentarse a Chris Froome en el Tour y cualquier grande, sería Tom Dumoulin, pero esa rodilla inflamada por la caída del Giro está retrasando todo lo que el tiempo permite retrasar las cosas.

Dumoulin debería ser y es el gran rival para Geraint Thomas, ambos son corredores muy similares en el plano individual pero al galés le segunda un equipazo.

Si Tom Dumoulin llega bien al Tour no veo a nadie mejor que él

SQR – GORE

 

Luego está la sempiterna segunda línea de nombres que brillan pero que no asustan o no explotan

Richie Porte en su laberinto de siempre.

Nairo Quintana y Romain Bardet que no progresan, e incluso dan pasos atrás en las cronos.

Alejandro Valverde que se ha borrado y Mikel Landa que dice, dice, dice pero a la hora de la verdad…

Adam Yates que en su cuarta plaza tocó techo.

Rigo Uran del que nada sabemos.

Stven Kruijswijk que parecía un segundo de abordo perfecto para el ausente Primoz Roglic.

Vincenzo Nibali, otro que se ha borrado.

Y un tipo que nos da buena espina por primera vez en mucho tiempo, Jakob Fuglsang, a quien sólo le pesaría la campaña que lleva en las piernas.

Ya veis, se rompe Chris Froome y salta una mariposa en mil equipos, puedan o no estar donde se les presume una cosa es clara, y eso acompañará al ganador de por siempre: habrá ganado el Tour al que no fue Chris Froome.

Imagen: Team Ineos

El Tour en Ineos: ¿Geraint o Froome?

Ciclismo británico Geraint-Froome JoanSeguidor

La baza de Geraint Thomas facilita mucho las cosas a Chris Froome

La verdad es que, desde fuera, viendo cómo son, sabiendo cómo son, resulta complicado pensar que haya una mala palabra entre Chris Froome y Geraint Thomas.

Pero hay algo que tienen en común, más allá de tantos años de amistad y estadía en el mismo equipo: los dos son campeones que quieren y deben ganar.

Gravel Ride SQR – 300×250

 

Son dos trenes que Dave Brailsford intentará que miren en la misma dirección, aunque ese horizonte tenga una meta común, el Tour de Francia.

Hace unos meses, se dijo que Geraint Thomas podía plantearse el Giro de Italia, de hecho cuando Egan Bernal se cayó del cartel por su caída entrenando, la idea tuvo hasta cierto recorrido, si no fuera por lo precipitado de la situación y porque el plan ya estaba marcado, a escasos ocho días del arranque del Giro en Bolonia

SQR – Cerdanya Cycle

 

Que Geraint Thomas hubiera salido en el Giro de Italia podría haber ayudado a esta bicefalía de altos vuelos, pero su elección de querer salir con el dorsal uno, honrar el amarillo que se vistió el año pasado en París es un argumento irrebatible, por que al final ¿cuántas veces puede ganar el Tour Geraint Thomas?

El galés, aunque en España mucha gente no lo tenga en consideración, es un tipo incondicional, un hombre de equipo, que ha forjado su éxito ayudando a compañeros con un puntito de egoísmo en ciertos momentos.

Y sus ambiciones en el Tour han pasado por delante de todos justo ahora, ocho años después de servir a Wiggins, Froome, Cavendish y todo aquel que se le pusiera por delante.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Por eso que Geraint Thomas esté en el Tour es legítimo y justo, pero, por eso precisamente, que Geraint Thomas esté en el Tour entra en colisión con el que muchos ya pensamos que será el quinto de Chris Froome, una aseveración muy arriesgada porque ganar esto no es tan sencillo como a veces parece.

¿Quién debe liderar el Ineos en el Tour?

Ahora mismo no se nos ocurre otro nombre que el de Chris Froome.

Si el año pasado con el Giro en las piernas, toda la carrera en Francia a la contra -caídas, cortes, averías-, Chris Froome quedó tercero, ¿qué no podría hacer de líder de facto?

 

Dice Froome que no le importaría alargar su carrera como Valverde si ello le hiciera feliz.

Es su decisión, pero una cosa es querer y otra mantener el listón, que está altísimo.

Conoce la colección de Gobik 

Para Chris Froome el Tour de Francia es el motor de su ambición y si el año pasado se consiguió subir al podio, hace dos su victoria fue la más ajustada de todas, al punto que nunca fue con más de un minuto en la general ante gente como Aru, Uran o Bardet, corredor que por cierto tuvo alguna opción en algún momento de la carrera.

Queremos con esto decir que si Froome gana el quinto Tour, creo que no le va a resultar nada sencillo, viendo que al menos estos dos años no ha apabullado como tiempo atrás.

 

Al final tener la doble baza, con Geraint Thomas en ganador vigente, puede ser incluso el mejor paso para Froome consiga meterse en el club de los más grandes del Tour.

Esa doble baza la jugaron muy bien el año pasado, cuando todos pensamos que el capo sería Froome y acabó siendo Geraint.

Esta vez, desde fuera, nos parece lo contrario.

Y ojo que no explote Egan Bernal, porque entonces tendríamos hasta copo.

SQR – GORE

 

En todos los equipos la discusión del líder puede surgir, ayer mismo en el caso de Movistar, en algunos el capo es obvio y no admite discusión.

La diferencia aquí radica que el jefe del Ineos será el favorito número uno a ganar el Tour de Francia.

 

Si Froome hubiera atacado a Wiggins…

Froome Wiggins JoanSeguidor

A Froome las cosas no le han ido mal tras respetar el mando de Wiggins en el Tour 2012

En el mapa del dominio que ha dibujado el Team Sky esta última época del ciclismo, el Tour de 2012 fue la puerta al infierno.

Hubo una precuela curiosa, que ganó un tipo singular del que rara vez se volvió a saber, Juanjo Cobo, quien tuvo el «honor» de ser el último y único que dejó a dos Sky en la parte baja de un podio.

Eso fue en la Vuelta 2011, al año siguiente las aguas bajarían por el cauce normal, por que hemos visto desde entonces, año tras año, Tour tras Tour.

Gravel Ride SQR – 300×250

 

El tren negro de entonces ya se pergeñó en el Dauphiné de antes: Boasson Hagen, Rogers, Porte y Froome debía secundar la gran y multimillonaria apuesta que Dave Brailsford había hecho por Wiggins.

Así fue durante el Tour, pero Froome, que entonces era joven e inexperto, tuvo dudas del plan trazado.

Aquella jornada que Bradley Wiggins caminó por el filo, etapa con final en La Toussuire, el propio Froome tuvo dudas, admite hoy dudas.

Pirinexus 300×250

 

Unas dudas que venían fundadas de la debilidad de Wiggins en la montaña de la Vuelta, diez meses antes, y también por que Froome, como todo hijo de vecino, tenía sus ambiciones.

Ambiciones que se disparan cuando, te pones a tirar o haces un cambio de ritmo y ves gente sacando el cuello por encima de la camisa.

El 18 de mayo tienes dos desafíos por Guadarrama 

Aquel Froome, el del molinillo, el anterior a su primer Tour, aquel del Ventoux y las mil teorías sobre sus aceleraciones, era una máquina de matar.

 

Chris Froome admite la tentación pero para su bien y el del equipo no quiso saltarse el plan establecido.

Al final, por eso, e incluso con la debilidad mostrada, Bradley Wiggins ganó esa carrera con más de tres minutos porque aquel Tour, posiblemente, fuera el último que tenía contrarrelojes decentes.

 

 

Froome pensó entonces en los Tours que habían de venir

Él tenía margen y Wiggins estaba en la cresta de su madurez física en la carretera, madurez física, y también mental, porque con el tiempo vimos que lo que el largo Sir logró ese verano ni se lo plantearía de nuevo.

Fueron tantas las servidumbres, el sacrificio y el dolor de aquellos meses que una y no más.

 

Sin embargo, nadie puede escapar al escenario lúbrico de un ataque de Froome que desarmara a Wiggins.

Froome pensó entonces en muchos Tours por disputar.

Girona Gravel Ride: tres momentos cumbre 

Hoy ha ganado cuatro, y opta a un quinto, pero verte en la pomada de la mejor carrera del mundo es algo que, o coges muy fuerte, y luchas por ello, o a veces no te vuelves a ver en una igual.

 

Chris Froome fue frenado entonces, le hicieron volver al redil.

En el Team Sky no hay vaciles sobre liderazgos y jerarquías, y se han mantenido incluso en circunstancias desfavorables.

Hoy, siete años después, Chris Froome podría contar cuántos corredores han tenido que echar el freno por ayudarle a él.

SQR – GORE

 

«Hoy por ti, mañana…» Chris Froome tuvo las luces entonces de parar, como han parado por él grandes corredores tipo Richie Porte, Wouter Poels, Geraint Thomas, Michal Kwiatkowski o Mikel Landa.

Corredores que muy posiblemente nunca llegarían al nivel de su líder, pero que sí demostraron tener piernas para hacer algo bonito.

Algo que para desgracia del espectador siempre quedará en la imaginación que este ciclismo del Team Sky ha empequeñecido.

Un Team Sky que desde ya se llama Team Ineos.

¿Qué hubiera pasado en el Team Sky si Froome no hubiera esperado a Wiggins?

Imagen tomada: Eurosport

LDB_Berria 1024×140

#Tour2018 Cuando Froome las vio de todos los colores

Giro de Italia - Finestre Chris Froome JoanSeguidor

Mov_Gore

A pesar de las mil dudas, Chris Froome es el mejor ciclista de su generación

Con el anuncio del final del Team Sky, Chris Froome cierra el año que significa la montaña rusa emocional más intensa posiblemente de su carrera.

Hace 365 días, en vísperas de Navidad, a Froome le atravesaban los turrones en el gaznate con el anuncio de su»resultado adverso».

Quepa el matiz que utilizamos el matiz de «resultado adverso entrecomillado, porque ha sido, textualmente la forma de referirse por parte de los implicados.

Con ese bombazo, que el ganador de cuatro Tours y una Vuelta había hecho saltar las alarmas, Chris Froome afrontó un 2018 que no encajó en los moldes establecidos.

Sin embargo, doce meses después, el británico de raíz keniata, pálido y fino como un alambre, puede estar satisfecho.

Chris Froome ha corrido varias carreras al mismo tiempo

Una campaña que empezó cuesta abajo, muy hacia abajo.

Con la espada de Damocles sobre la testa, juzgado de inicio en muchos sitios, sintiéndose extraño por donde pasaba.

Chris Froome era el patito feo, el corredor que las organizaciones querían mirando de reojo.

Un objetivo, ese Giro de los mil demonios que su querido Sky nunca había conseguido domar.

Un objetivo de inicio que se complicó día a día.

Cada etapa, cada momento clave, un poco peor que en el anterior.

Chris Froome estuvo más fuera que dentro más de una vez.

Pero queda la medida de su grandeza, casi tan grande como las neveras que marcan el camino hacia Finestre.

Cómo Chris Froome entró en la leyenda

Finestre es uno de esos puertos que sólo se ven en el Giro.

Descarnado, altísimo, bellísimo, cargado de belleza, épica y leyenda, una leyenda que una tarde de mayo escribió de Froome de su puño y letra.

Mil veces acusado de esconderse en su equipo, de correr protegido… Froome hizo la «actuación del año».

Un ataque de los de antaño en los que giró la suerte de la carrera y la suya.

Un ataque que salió a perfección, que se complementó con la exoneración que su equipo logró del «resultado adverso» de la Vuelta y que le dejó el expediente limpio para correr el Tour, esa carrera en la que nunca dio el tono, porque ni siquiera fuera parte de sus planes.

Ganó su compañero, con su bendición o no, pero dibujó los límites de su resistencia, que son los mismos de ese doblete imposible Giro-Tour.

El concepto gravel, según Trek

Pero a Froome le cupo al menos el honor de volver al podio de París, ahora tercero, pero sabedor de que según pintaba el año de inicio se podía dar con un canto en los dientes.

Chris Froome es un ciclista que gustará más o menos, caerá mejor o peor, pero es así, es el mejor del momento, de su generación y con sus imperfecciones es el campeón de su tiempo.

Un campeón cuyo equipo ahora está en la inseguridad más allá de 2019

#Moments2018 El día que Chris Froome lo cambió todo

Giro Italia - Chris Froome Joanseguidor

Mov_Gore

En el Col de Finestre, Chris Froome escribió su mejor leyenda

Los grandes campeones no sólo se distinguen en lo numérico, en el palmarés, bagaje, triunfos que alimentan la leyenda.

También transmiten, pelos como escarpias, «gallina de piel».

Lo que hacen no es normal, no al alcance de personas normales.

Merckx abrumaba, Anquetil encandilaba, Indurain persuadía, Hinault intimidaba.

¿Y Chris Froome?

Porque un tetraganador de Tour, aunque no sea el top, está muy cerca del olimpo de los grandes siempre.

Y se le extrañaba un capítulo de leyendas, epígrafe de gestas más allá de las rodadas casi mecánicas de su querido Sky.

El Giro de Italia de Chris Froome era un peregrinar triste y torpe por entre las indomables rutas italianas.

Un penoso purgar, a ojos de todo, ese fallo que no llegaba sobre la Vuelta a España.

Sin embargo Froome no dejó de creer ni de hacer.

Y lo jugó todo a la épica que faltaba en su biografía.

Intercalado en la televisión italiana con imágenes en blanco y negro protagonizadas por Fausto Coppi, Froome llamó a la puerta de la leyenda con la jornada de ciclismo más bonita del año que se nos escapa.

En el Col de Finestre el Team Sky no marcaría el ritmo por kilómetros y kilómetros, abriría fuego daría despegue a una gesta descomunal que puso a todos al límite.

Fue el Giro de las explosiones y eso fue por algo.

bkool Black

Y en Bardonecchia, al final de camino, el vuelco, el cambio que sólo los grandes pueden lograr.

Una obra de ingeniería humana aposentada en las mil cifras que esta vez sí se alinearon en el excel de Dave Brailsford.

Crhis Froome entró y fue leyenda.

Ciclistas y objetivos para las dos grandes vueltas de 2019

Tour- Geraint Thomas JoanSeguidor

Las dos grandes vueltas por etapas, Giro de Italia y Tour de Francia, ya han publicado sus recorridos para 2019, destacando cada uno en un perfil de corredor.

Si el Giro ofrece un recorrido favorable para los ciclistas completos, con habilidad para escalar, pero también en la lucha contra el cronómetro, el Tour ha trazado un recorrido para escaladores puros, con cinco finales en alto y gran cantidad de ascensiones por encima de los 2.000 metros de altitud.

Parece obvio el guiño que la organización del Giro ha tenido esta edición con Tom Dumoulin, que ya sabe lo que es ganar esta gran vuelta, y que para el año próximo contará con tres etapas de contrarreloj individual. El campeón holandés es el principal favorito para esta gran carrera, aunque todavía no ha manifestado que calendario va a seguir en 2019.

Otros grandes corredores como Richi Porte, que sigue sin tener suerte en una gran vuelta por etapas, o el flamante Campeón del Mundo en ruta, Alejandro Valverde, podrían ser importantes candidatos al próximo Giro.

Además, el ciclista español ha declarado que últimamente en el Tour de Francia sólo sufre y ya no disfruta, por lo que Movistar Team podría optar por dejarle ser jefe de filas en el Giro y escudero de lujo para Nairo Quintana y Mikel Landa en el Tour de Francia.

También aventura muchas victorias para 2019, quitando hierro a los que creen en la “maldición del malliot arcoíris”.

Luego están los Sky.

Chris Froome como líder del equipo, Geraint Thomas como vigente campeón de la ronda gala, y Egan Bernal como futura promesa del ciclismo. Mucho gallo en el corral del equipo inglés, que tendrá la papeleta de elegir jefe de filas en estas dos grandes vueltas.

En principio, el Giro de Italia podría favorecer más a Geraint Thomas, aunque cuesta creer que el último ganador del Tour de Francia vaya de gregario a la carrera francesa.

Después, Egan Bernal todavía es muy joven, y puede que use esa baza Sky para no darle responsabilidades y que vuelva a ser el acompañante de lujo de los dos grandes líderes del equipo.

Chris Froome quizá opte por un calendario más conservador que la temporada pasada, con el principal objetivo de conquistar su 5º Tour de Francia.

Con estas declaraciones, parece claro que a Sky se le avecina un problema de galones bastante importante para la próxima edición, a no ser que Geraint Thomas acepte ser el líder del equipo en el Giro de Italia.

Para el final hemos dejado a los franceses, eternos candidatos, pero que al final siempre acaban saliendo apuestas mejores para ganar que estos corredores.

Romain Bardet, Thibaut Pinot y Julian Alaphilippe son los 3 mejores ciclistas franceses del momento, pero ninguno parece candidato a ganar ninguna gran vuelta.

Alaphilippe se ha destacado como corredor versátil y cazador de etapas, por lo que seguramente opte por esta decisión, a pesar de que todo el mundo piensa que tiene mimbres para luchar por la clasificación general, y en el caso de Bardet y Pinot, los años van pasando y ninguno de ellos acaba de destronar a hombres como Dumoulin, Froome, Nairo o Geraint Thomas, que parece, pedalean un pasito por encima del resto.

Geraint Thomas y el Tour 2019

Tour - Geraint y Froome JoanSeguidor

Mov_Gore

Mucho nos tememos que repetir triunfo en el Tour será complicado para Geraint Thomas

Han salido unas curiosas declaraciones de Geraint Thomas sobre el Tour que acabó ganando y el camino que tuvo que atravesar.

Dice el galés que durante la carrera, sobre todo en el primer tercio, todo estaba muy decantado, demasiado quizá, hacia el liderato de Chris Froome.

Son esas típicas confesiones que no esperas de un tipo como Geraint Thomas, en el seno de un equipo como el Team Sky.

Sobre el liderato de Geraint Thomas y Chris Froome

Dos detalles contó el ganador del Tour.

Por un lado cuando el hotel en el que se alojaban tras la etapa de Roubaix, sólo Chris Froome tuvo aire acondicionado.

Se ve que fallaba la electricidad en el hotel.

Ante la disyuntiva: Chris Froome. 

En la crono por equipos, días antes, el bloque dejó claro que, en caso de pinchazo, sólo se esperaría por Chris Froome.

En esos momentos el dorsal uno tenía casi un minuto perdido frente a Geraint Thomas por la caída de la primera etapa.

Ante la disyuntiva: Chris Froome.

DT-Swiss Junio-Agosto

No hemos visto mucho a Geraint Thomas desde que ganara el Tour.

Hacer lo que él hizo te saca, yo creo, literalmente, del circuito, y aunque se busque mantener cierto tono competitivo, centrarse en la competición no debe ser nada sencillo.

Para Geraint Thomas el Tour 2018 es la culminación de su carrera. 

Ganó con la solvencia que su equipo quizá ni esperara, por eso de la apuesta por Froome.

Sin embargo, Geraint fue el mejor claramente esas tres semanas de julio que marcan la suerte de todo un año.

No falló e incluso s ele vio contenido en ciertos momentos, cuando Froome parecía en el alambre.

Así las cosas, espero que Geraint Thomas haya saboreado bien e intensamente su triunfo en el Tour, porque mucho me temo que para el inmediato las cosas volverán a su cauce.

De hecho el galés ya se ha referido a un Giro que le beneficia como «un asunto inacabado«.

En invierno, prueba Endura 

Es decir que Chris Froome, ahora sí, va a por el quinto Tour, algo que le sitúa lo más arriba posible y hace única la labor del equipo.

Es decir que para Geraint queda el Giro y la suerte que no tuvo hace un par de años.

Y no debe parecerle tan mal, por cuanto renovó con su equipo.

Así que…

 

La dignidad de Chris Froome está por encima de todo

Tour - Chris Froome JoanSeguidor

Dignidad, lucha y estómago define el Tour de Francia para Chris Froome

Cambrils Movil 300×100

 

Mov_Gore

 

Por primera vez Chris Froome no ha sido el plan A.

Por primera vez, el Team Sky, y mira que eso es difícil, se plantaba en el Tour de Francia con dos bazas declaradas.

No quizá de forma explícita por el staff, pero sí por parte de los propios corredores.

Desde inicio de año, Geraint dijo que él, le sabía mal por Chris, pasase lo que pasase, iba a por el Tour.

 

 

Las ambiciones del que ya es ganador del Tour 2018, junto al Giro que pesó en las piernas de quien defendía el título del Tour de 2017, fueron la alienación de los astros.

 

 

Froome nunca fue el plan A

Nos costó darnos cuenta, hasta la cima del Portet.

Mientras Nairo saboreaba su etapa, comprendimos que Froome no había sido la primera carta de su equipo.

Costó verlo en la carretera, porque Froome, sin estar súper, tampoco había demostrado flaqueza.

Por ese mismo hecho, porque su máscara no se cayó hasta el corazón pirenaico tuvo más mérito aun que Froome no hiciera valer su dorsal uno en el equipo.

Porque el Froome de este año no era el de otras veces, cierto, pero su sola presencia, y la de su equipo ya intimidan.

Si Froome hubiera pulsado el botón rojo, el Tour a temblar.

Ni más ni menos.

  

 

Pero pasaron las jornadas, y el temido ataque de Froome no llegó, ni siquiera la falacia de montar un teatrillo que quitara a Geraint de la cabeza.

Eso, en Froome, que padeció el peso del liderazgo negado en tiempos de Wiggins, no nos lo hubiéramos imaginado.

Pero cosas peores hemos visto.

 

El orgullo de Froome

Sin opciones de victoria, sacado del podio por un Primoz Roglic esplendoroso en el Aubisque, se nos antojaba complicado verle pisar el cajón de París.

Y sin embargo lo va a hacer.

Cuando firmó en la crono su acceso a la tercer plaza, sobre un rival en el papel mejor contra el reloj y crecido, comprendimos que este inglés que ha convivido con lo peor de este deporte, incluso después de doblegar cuatro veces el Tour, es uno de los grandes.

Sí, así de claro y sencillo.

Froome ha tenido los medios, dinero y gente que le han facilitado desmontar su positivo, al punto de revertir la situación.

Su proceso se ha explicado mal, su resolución peor. 

 

Siempre pensamos que no debió tomar parte del Giro que ganó.

Pero chicos, él se agarraba al resquicio legal y a la presunción de inocencia extirpada del ciclismo.

Y le salió bien.

Y en medio de ese ambiente viciado, cargado y tenso se ha sacado un Giro más un podio en el Tour.

¡El mismo año!

Eso no lo cuenta nadie desde hace veinte años.

 

Froome gustará más o menos. Atraerá más o menos. Pero es un corredorazo, un ciclista de época, de la suya como otros tantos hubo de las suyas respectivas.

Y eso no lo podemos negar, porque sería esquivar la mayor.

Cuando Froome se pone un dorsal es para entregar lo mejor de sí, e incluso aceptar, como ha sido el caso, que el triunfo le corresponde a un compañero.

 

Froome no le ha regalado el Tour a Thomas, pero ha contribuiído, qué duda cabe.

Y en su haber, en su palmarés de ensueño, se lleva nuestra admiración y respeto, porque la vida no se lo ha puesto nada fácil.

Imagen tomada de FB de Team Sky

INFO

El nuevo Cruz Roof wheel carrier es un portarruedas de techo compatible con la mayoría de ruedas delanteras de bicicletas.