No se pueden pedir milagros a Mikel Landa  

Mikel Landa Joanseguidor

Mikel Landa es bueno en todos los sitios, pero el mejor en nada

La Vuelta a Andalucía fue un espejo fidedigno de lo que es Mikel Landa y de lo que se puede esperar de él.

Un corredor bueno, muy bueno, excepcional sobre la bicicleta, que trabaja y rema cuando le toca, que es valiente y difícilmente se queda quieto.

Eso lo tiene, no se le puede negar.

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También tiene magnetismo o todo lo contrario: o enamora y arrastra legión o se le odia, por esa leyenda tan manida en Colombia de que ha sido un lastre para Nairo.

Mikel Landa convive con una expectación perenne que no sé si ha sido él, los suyos o quién se generó un día y que le persigue por doquier.

Sus declaraciones siempre apuntan a lo más alto, él es el primero en ponerse el listón alto, eso está muy bien, pero la gente te toma la palabra.

Al mismo tiempo está la realidad que, tozuda ella, sigue por otro camino.

La Vuelta a Andalucía es la foto del momento, quizá Landa no esté en su mejor forma, pero posiblemente tampoco los rivales en la carrera.

Sin embargo, al alavés no le valió con dar el nivel en la jornada inicial, reventar la carrera con Fuglsang y llegar solos.

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En montaña es de los mejores, pero no el mejor, como en el Tour o el Giro pasados.

Y claro si en su terreno es bueno, pero no el mejor pasa que cuando llega la crono, le aplican lija, un doloroso correctivo que casi le saca del podio.

A  veces nos preguntamos por ese corredor que un día en el Team Sky firmó cronos interesantes, como aquella de Marsella en la que casi saca a Bardet del podio o la del Giro en Chianti, un día antes de abandonar.

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Sea como fuere la realidad que se dibuja en el tweet que traemos al post es la que es, y la historia está llena de ejemplos como Mikel Landa.

Otra cuestión es llegar a lo que alguna vez nos han dicho: “Nos gusta Landa tal y como es, por que transmite y emociona”.

A eso nada que objetar, pero en términos de palmarés la realidad va por otro camino.

Pasan los años y sigue ahí.

Imagen: FB de Vuelta Andalucía

A Mikel Landa le atropelló un conductor drogado

Mikel Landa JoanSeguidor

El atropello de Mikel Landa recuerda que nadie está libre de esta lacra

 

A menos de veinticuatro horas de escribir esto, sabemos que el conductor que atropelló a Mikel Landa, se dio a la fuga porque dio positivo por drogas…

Leí a no sé quién que esto en un país ideal acabaría con este hijo de puta entre rejas.

No somos muy de insultar, pero la realidad es ésta, que el ciclista sale a la carretera lo hace en al intemperie y la lacra no respeta a nadie.

Ese cerdo drogado al volante ha jugado con la vida de una persona, y en este caso con su pan y oficio, con horas de trabajo ingente y sacrificio sobrehumano.

No le deseamos nada malo, pero si su paso por la trena no fuera efímero, al menos nos cabría el consuelo que la justicia ilumina la razón de quienes deben protegernos.

Ayer nos preguntamos por el cartel de «pupas» de Mikel Landa… 

Casualidad o no, hace un año, hoy mismo, primero de febrero, Mikel Landa dejaba la Challenge de Mallorca, en la misma carrera que gana su excompi Marc Soler, con una fractura de clavícula.

Tras un primer año gafado en Movistar, la caída del Tour, la de San Sebastián, le volvió a sonreír el gafe, como en el Giro de 2017, cuando en la base de Blockhaus se fue al suelo con Geraint y se borró de la general.

Luego vino la caída del Tour del año pasado, con el empujón de Barguil, antes incluso el cabreo con Simon Yates -el puto Yates que leo tantas veces- por otra caída y consiguiente corte el día que Richard Carapaz presentó su candidatura a ser rosa.

Hoy leemos que Mikel Landa ha sido arrollado por un coche mientras entrenaba. 

El amigo que conducía se dio a la fuga, hay que ser desgraciado.

Epic gran canaria

Un ciclista es la persona, sus circunstancias y los millones de intangibles que se alinean a favor y en contra en cada caso.

Para Mikel Landa ser ciclista es esto, una suma de factores que escapan a su mano, y que muchas veces le marcan en camino del asfalto.

Que justo un año después de la caída de Mallorca le sobrevenga este susto, es para pensar que le caído un mal de ojo.

 

Y mientras, por el camino, pasan los años con la incertidumbre de qué pasaría si Mikel Landa no fuera el «pupas» del pelotón, un tipo que besa el suelo con una facilidad que asusta para los objetivos a los que aspira.

Muchas veces hemos criticado a Mikel Landa por sus declaraciones, que no nos parecieron las acertadas, otras por la estrategia, pero esto escapa a toda lógica, y admitimos que nos gustará verlo el día que llegue a una grande limpio de polvo y paja, sin rasguño,  ni corte ni avería.

Creo que se lo merece.

Ahora bien, la historia que Mikel Landa cuenta sobre el atropello es de vergüenza en un país civilizado.

En todos los sitios corre gentuza, y aquí no estamos exentos, de lo que no cabe duda es que en la guerra de la carretera estamos todos, incluidos los pros que ponen su bonito trasero en ruta cada mañana.

Un desgraciado a volante no distingue y lo peor es que no repara en el daño que le hace a la persona y a quienes le esperan en casa.

Landa & Poels y el nuevo episodio del «landismo»

Mikel Landa Tirreno-Adriatico JoanSeguidor

La convivencia de Landa con Poels conduce hacia el Tour de Francia

 

Poels amanece en el horizonte de Landa.

A Mikel Landa hay que admitirle una cosa, genera alrededor suyo lo que muchas veces sus resultados aportan o lo que él mismo posiblemente no busca.

Pero es un corredor con duende, que no camina por la indiferencia.

Y esa manera de ser, como despreocupada, ayuda.

Para Mikel Landa ya se han acuñado términos tipo «landismo» o el #FreeLanda, como síntoma de esa semi tragedia que parece perseguirle y lastrarle.

Mientras hay consenso, que estamos ante uno de los corredores con más clase y talento del pelotón, siempre falla algo de la ecuación, siempre en su contra.

 

En Bahrain, desprovisto del yugo mediático de Movistar, del peso de tener una sombra alargada como la de Nairo sobre él, Mikel Landa pensó tenerlo todo para liderar, la fin, una estructura.

Pero su libertad, bendecida por el beneficio de la duda «y si…», vuelve a tener sombras, otros corredores que desean lo mismo que él.

Compañero en su ciclo del Team Sky, Wouter Poels ya ha dicho que él está para el Tour y para tener la libertad que en el equipo inglés no se le dio.

La libertad, liderar un equipo, desde fuera parecen palabras sencillas de decir, pero muy complicadas, mucho, para ejecutar.

Wout Poels JoanSeguidor

Poels es otro ciclista de talento inmenso, pero su irregularidad es legendaria.

Es capaz de sacar de rueda da Froome en el Angliru, llevado por el ansia de coger a Contador, es capaz de firmar cronos sublimes, y caer con estrépito al día siguiente.

 

A Mikel Landa le lastra esa primera semana, esos arranques desastrosos, siempre prendados de desgracia y mala suerte, uno de los hilos típicos del «landismo».

Y mientras nos acordamos siempre del mítico actor con ese «ismo», Mikel Landa se ha hecho suya una historia que recuerda al quiero y no puedo, o al quiero y no me dejan.

Ya sería desgracia que Poels fuera Aru, Froome o Carapaz, uno de ellos, o todos juntos y revueltos al mismo tiempo.

El equipo ha hecho lo que tenía que hacer, sin Vincenzo Nibali, Bahrain ha remozado el liderazgo y se lo ha dado a dos corredores de perfil similar, con ganas parecidas y un talento que en ambos casos parece no haber tocado techo.

La competencia interna que le llaman y que en estas lides a veces hasta funciona. 

Eso sí, ¿qué tendremos este verano? ¿#FreeLanda o #FreePoels?

 

Mikel Landa tiene una grande en las piernas

Mikel Landa JoanSeguidor

Landa en Bahrain tiene el potencial para ganar una gran vuelta, dice Rod Ellingworth

 

Hace un mes y algo escribimos esto sobre Mikel Landa en Bahrain…

Mikel Landa vuelve a manos de Rod Ellingworth, quien deja de ser segundo en Ineos para liderar el equipo sostenido por el emirato.

Ojo que Mikel Landa alcanzó sus mejores cronos con el británico, aquella de Chianti, que descubrió a Roglic, hace tres años, un día antes de abandonar la carrera.

Mikel Landa aquí sí que parece tenerlo todo, todo lo que pidió por esa boquita generosa, un bloque interesante, una estructura potente, liderazgo y círculo de confianza.

Y la alineación de los astros: el recorrido del Tour, asegura, le favorece.

Si es capaz de salir bien de la maldita primera semana, luego, igual, ya no le toca jugar a la heroica en la segunda y así llega más entero a latercera.

¿Es el año de Mikel Landa?

¿Sigue con el beneficio de la duda?

Las cosas se encauzan como él quiere, las excusas se acaban…

 

 

Bien, ahora leemos esta entrevista con Rod Ellingworth…
Diez años en la órbita del Team Sky, éste último medio con Ineos, muchos atribuyen parte del éxito británico (siete de los últimos Tours) al técnico que ahora aterriza en el Bahrain de Mikel Landa.
Segundo de abordo, viene Mc Laren, firma que relacionamos con el motor y que, dicen, «siempre sale a ganar«.
Punto y seguido entre Ellingworth y Landa, tras dos años en Movistar, «donde nunca empezó ciclo alguno» vino a decir Sciandri.
En la entrevista el técnico es claro: «Hay una diferencia importante entre ganar y subir al podio«.
Ve a Mikel Landa con el potencial de ganar una grande, «la tiene en las piernas» dice.
Ojo cómo andaba Landa en el Tour de 2017.
Necesita eso, que se alineen los astros, el recorrido del Tour le acompaña, no tiene a nadie que le haga sombra, sobre el papel, que Wout Poels explotara ahora sería como si pone un circo con enanos que crecen.
SQR – GORE
Aunque veamos en Carapaz, Nairo, Froome, Geraint o Aru el techo de Mikel Landa, las cosas no siempre han tenido tanto que ver con quien le rodea como con él mismo, necesita salvar esas jornadas que no te hacen ganar, pero sí perder una grande.
Como nos decía un día Purito, «un líder no puede permitirse el día malo que sí pueden tener los gregarios«.
La realidad del aspirante es esa, no hay otra, ni vuelta de hoja, Mikel Landa tiene legión de fans que le quieren por su forma de hacer, por esa forma de entender el ciclismo, mitad anárquica, sobre el papel, la otra romántica.
Todo eso está bien, pero para trascender hay que cuadrar el círculo, ganar y emocionar es la alquimia, pocos la logran.
Mikel Landa emociona, eso no lo podemos dudar, a partes iguales entre seguidores y detractores, pero ahora tiene tarea, liderar y rematar, no es sencillo pero si miramos atrás, el camino parece estar hecho para ello.
Alienar los astros, eso será otra cosa…

Mikel Landa ¿Bahrain será la definitiva?

Mikel Landa JoanSeguidor

En Bahrain Mikel Landa va a tener todo lo que dice necesitar para llevarse la primera grande

En el puzle de Mikel Landa las piezas encajan o no, eso muchas veces es indiferente como no lo es este corredor, ya maduro, con bagaje a la espalda y muchas cosas aún por demostrarnos: Bahrain siguiente estación.

Cada vez que comentamos algo de Mikel Landa en este mal anillado cuaderno las reacciones se reparten, división de opiniones se diría en otros ámbitos, dos o tres bandos bien distinguidos.

El grupo de colombianos cargando sobre su espalda que Nairo haya estado muy por debajo de lo esperado.

Los de aquí que reprochan que habla más que actúa.

Y los terceros, acérrimos, personas que lo defienden por que su genialidad reside en la «anarquía» de su pedaleo, lo inesperado de sus actuaciones, lo heroico de sus remontadas.

Nadar y nadar, pero sin llegar a buen puerto.

 

Leemos en muchos sitios que para Mikel Landa estos dos años en Movistar no han sido sencillos, que esa tricefalía le daba dolor de cabeza, y para una grande que afrontaba con ciertos galones, aparece Richard Carapaz, que esos días no tenía rival.

Así las cosas, el año de Mikel Landa se resume en el cuarto y sexto puesto en Giro y Tour.

No es poca cosa, seguro que querrá más.

Le va el doblete ese, se gusta en Italia, le gusta Francia, pero cuando algunas declaraciones apuntan a lo más alto, siempre se espera eso, algo más.

Hace cuatro años conjeturábamos sobre Mikel Landa en el Team Sky y la opción que se la abría en el Giro, porque el Tour era cosa de Froome.

Ese año había sido el coco del Giro, como aquellos días no sé si alguna vez habrá andando, pero esa carrera estuvo en su radar como pocas volvería a tener.

Con Sky se quedó a un suspiro del podio del Tour, tras ayudar a Froome, a un paso de Bardet, compuesto y sin novia,

Pasó a Movistar y en dos años no fueron capaces de marcar un líder, sin Nairo y Landa en los celestes la duda que ha movido más pasiones en el ciclismo moderno sigue sin resolverse.

Otra vez fue lo que pudo ser y lo que fue.

Mikel Landa es parte del paisaje, pero no alcanza lo que apuntan sus palabras.

 

El ciclismo le guarda la opción del Bahrain, equipo que leemos será nuevo el año que viene.

No sigue Vicenzo Nibali y la vacante la quieren llenar Landa y un buen conocido, Wouter Poels.

31 de mayo, Ciclobrava, save the date

Creo que entre los dos no existe comparación, el alavés no es la baza perfecta pero ¿el neerlandés?

Mikel Landa vuelve a manos de Rod Ellingworth, quien deja de ser segundo en Ineos para liderar el equipo sostenido por el emirato.

DT-Swiss 2019

 

Ojo que Mikel Landa alcanzó sus mejores cronos con el británico, aquella de Chianti, que descubrió a Roglic, hace tres años, un día antes de abandonar la carrera.

Mikel Landa aquí sí que parece tenerlo todo, todo lo que pidió por esa boquita generosa, un bloque interesante, una estructura potente, liderazgo y círculo de confianza.

Y la alineación de los astros: el recorrido del Tour, asegura, le favorece.

Si es capaz de salir bien de la maldita primera semana, luego, igual, ya no le toca jugar a la heroica en la segunda y así llega más entero a latercera.

¿Es el año de Mikel Landa?

¿Sigue con el beneficio de la duda?

Las cosas se encauzan como él quiere, las excusas se acaban…

El equipo y Mikel Landa

Mikel Landa mala suerte JoanSeguidor

Para Mikel Landa la prioridad pasa por salvar los primeros días y las cronos si quiere optar a ganar una grande y no sólo liderar un equipo

Leer a Mikel Landa, ahora por el cambio de equipo, a veces te deja con la sensación o de haber visto otra carrera o entender que las cosas tenían que haber sido muy diferentes.

En la entrevista que da en cierto modo cerrojazo a la parte gorda de la campaña, con Giro y Tour en las piernas, Mikel Landa nos deja con la sensación de que las cosas, en otro orden, deberían haber sido muy diferentes.

Por ejemplo el tema de liderar un equipo, una demanda que corre como la pólvora por el pelotón cuando se ha demostrado que los galones y los que pueden portarlos con voz alta, se cuenta con los dedos de la mano.

Ahora mismo si nos apuráis: Carapaz, Bernal, Froome, Geraint, Simon Yates y quizá Dumoulin.

Endura: psicodelia para subir el Tourmalet

El resto se lo debe ganar, también Mikel Landa.

Necesito un equipo que me arrope, que esté al 100 % para mí, me he ganado la oportunidad de liderar un equipo; no me asusta esa responsabilidad«

Para ello se va al Bahrain, huérfano de Nibali, en el equipo desde su creación, y muy posiblemente de Domenico Pozzovivo, accidentando muy grave.

DT-Swiss 2019

 

Como dijimos hace tres de días de Nairo Quintana, despertando el león colombiano, el principal problema de Mikel Landa no es un equipo que esté por él, eso en mayor o menor medida lo tendrá siempre.

Incluso cambiando cada dos años.

Su problema es él mismo, saber si puede dar más, saber si puede recuperar ese nivel de 2015, cuando volaba para arriba y ver si de una vez hace limpio de problemas en la primera semana, allí donde se deja toda la suerte en una remontada que en este ciclismo igualado luego es imposible.

Mikel Landa además ha descuidado, no sé si de forma voluntaria, la crono, suerte tiene que casi no hay kilómetros, porque Landa es un escalador de los noventa, y a la caída y corte de los primeros días le añadiría una minutada en un test individual.

Puede tener el mejor equipo del mundo, que si no supera ese trance, poco tendrá que hacer.

 

La entrevista a Mikel Landa tiene también jugo y algunos motivos del Tour que cuajó Movistar, que estará bien para ellos pero que a nadie se le escapa que el objetivo de ganar la mejor carrera sigue estando un par de niveles por encima.

«Quiero dar la cara sobre todo por (José Luis) Arrieta, porque es muy complicado gestionar un equipo cuando no hay un líder absoluto. Tenía tres corredores con los que lidiar, dar un caramelo un día a uno; a otro, otro; para los gregarios es una paliza tener que cubrir a los tres, y era muy difícil jugar mis bazas y no perjudicar a Nairo (Quintana) o viceversa, se ha hecho como se ha podido. Tienes un compañero al lado con el mismo objetivo que tú y no puedes perjudicarlo«

 

SQR – GORE

 

Es decir que eso de los tres líderes estaba más que vigente, la tricefalía era un hecho, que Valverde se descolgaría para luego ayudar, ya lo vimos, y que un equipo de ocho se puede permitir reventar gregarios como Amador y Soler, que dieron todo y un poco más para una empresa que nunca supimos a dónde iba.

Y la última, su relación con Nairo, que dice normal, como con cualquier otro, aunque con el problema de tener el mismo objetivo.

Seguimos sin entender el motivo por el que dos profesionales deben ser amigos y casi íntimos a los ojos de los demás, si son eso, profesionales y lo que quede fuera de la carretera, es pasto suyo, privado y personal.

¿Mikel Landa ha tocado techo?

Pues no sabríamos decirlo, una cosa es segura, navega constantemente con el beneficio de la duda y eso al final es una llama que se apaga sola.

Pasan los años, ganan otros y él ve la vida pasar, lo que se le depare el futuro se tendrá que ganar y a la vista está que no es nada sencillo.

Los bailes de Mikel Landa: cuatro equipos en cuatro años

Mikel Landa - Tour JoanSeguidor

Finales de abril, ya publicamos nuestra impresión sobre el posible fichaje de Mikel Landa por el Bahrain.

Inicios de agosto, se confirma que Mikel Landa se va al equipo que va a dejar de capitanear Vincenzo Nibali…

Está hecho, como la campaña de Mikel Landa con Giro y Tour en las piernas.

Es complicado pensar que el alavés dé mucho más de sí, tras la Vuelta a Burgos, la joya de su corona.

Y no lo decimos en tono peyorativo y sí como espejo de la realidad de un ciclista que va pisar cuatro equipos en otros tantos años.

Siendo exactos serían cuatro en cinco, pero resulta que el anuncio del Bahrain se da en el cuarto año 😉

Desde el celeste de Astana, cuando ganó en Andorra hace cuatro años, aquella etapa en la que se desprendió de pinganillo, pasando por la hoja de servicio a Froome, porque liderar el Sky no llegó a ello, a esta fase, otra vez celeste, pero en Movistar.

DT-Swiss 2019

 

Ya hablaremos de lo que nos ha parecido el paso de Landa en Movistar, aunque sólo una expresión muy manida: «Un quiero y no puedo».

En fin, que eso que comentaba Javier Ares del ambiente del Movistar, que había medio convencido a Landa a seguir en «chez Unzue» como que no.

En abril, a pocos días de iniciar el Giro (ponedlo en contexto) dijimos esto, sigue plenamente vigente…

El crédito de Mikel Landa se agota y el Giro pinta a prueba crucial

El rumor corría ayer por las redes y no dejaba a nadie indiferente.

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Día de Flecha Valona y día de anuncios que veremos si se cumplen o no.

Mikel Landa podría ser uno de los jefes del Bahrain el año que viene porque Vincenzo Nibali, el tercer ciclista mejor pagado del mundo tras Sagan y Froome, se iría al Trek.

Al margen de que el movimiento de sillas es llamativo, el aviso a navegantes es importante.

DT-Swiss 2019

 

¿Con qué confianza trabajará Richie Porte para el Tour si le prepararan a Nibali?

Pero al margen de esta pregunta tangencial, lo que nos sorprendió es que el rumor, sólo eso un rumor, ha despertado muchas críticas a Mikel Landa.

 

Unas críticas que, sorpresa, no sólo llegaron de Colombia, donde le tienen unas ganas tremendas.

Según ellos Mikel Landa llegó para llenar el hueco que correspondía a Nairo Quintana por no sé qué norma.

Cuando la realidad, tozuda ella, ha demostrado una, dos y tres veces que Nairo Quintana tocó techo hace un tiempo.

Y ahí Mikel Landa no tiene nada que ver.

 

Queremos hablar más adelante de esta primavera del Movistar, donde si no está Alejandro Valverde corren con pólvora mojada, pero la alarma que la Flecha Valona despertó en Movistar se complementó con el rumor de Landa y el movimiento de sillas.

Por que Valverde no es eterno, Nairo no carbura como se proyectó hace unos años y Landa ve el tiempo pasar sin cumplir todo aquello se esperaba de él.

Y claro, el nombre de Enric Mas salió a coalición, tras verle trabajar con esa solvencia para Julian Alaphilippe.

 

Pero volviendo sobre Mikel Landa el cerco se estrecha

No sé hasta qué punto le afectan los comentarios o críticas a un corredor que por lo demás se muestra frío e impasible en la carretera y fuera de ella.

Él hace su camino y punto.

Pero la gente quiere hechos y no sólo el aficionado medio en cuyo interés reside, no olvidemos, el motivo de su salario e importancia social.

También Eusebio Unzúe que cuando habla claro sube el pan.

El técnico ya dijo que esperaba ver al mejor Mikel Landa en el Giro de Italia que tenemos aquí en dos semanas y poco más.

El cerco se estrecha, la gente se cansa de esperar y ahora este rumor.

De ser cierto todo lo que se dice, no podemos perder de vista que sería el cuarto equipo en cinco años para Mikel Landa.

No cabe ser un genio para darse cuenta que el corredor, la estrella es la suma de muchos detalles y la estabilidad, el tener un grupo férreo a su alrededor, es una de las piezas que componen el puzle del campeón.

Las complicidades de grandes nombres como Froome con Poels, Geraint o en su tiempo con Porte, de Sagan con Bodnar o Daniel Oss, incluso su hermano, las de otras estrellas… todo eso contribuye al éxito.

 

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Lo explicábamos ayer mismo con Alberto Losada y el núcleo duro de Purito durante tantos años en Katusha.

O el propio Alejandro Valverde con compañeros con los que lleva media vida, Imano Erviti, el más obvio.

Eso suma y contribuye a una carrera de éxitos.

Que Mikel Landa pueda tener cuatro equipos en cinco años creo que evidencia que el problema no es del equipo.

Sea como fuere, como decía la canción «no hagan caso son rumores».

DT Swiss, la bicicleta se viste desde abajo 

Rumores, sí, pero presión y peso sobre unas espaldas que en el Giro ya pueden rendir, porque Movistar se está quedando en el esqueleto.

Es lo que pasa cuando pones todos tus huevos en dos o tres cestas…

 

El «landismo» no beneficia a Mikel Landa

Mikel Landa - Tour JoanSeguidor

Vibramos con un corredor como Mikel Landa por que va contracorriente y muere en la orilla

Sobre el Landismo y Mikel Landa: «Spain is different».

Esa coletilla que usamos para todo, para hacer chistes sobre lo bueno y lo malo del país más al sur de Europa es válida incluso para el ciclismo y una de sus principales estrellas, Mikel Landa.

DT-Swiss 2019

 

Mientras en Ineos, pulen una perla llamada Egan Bernal para ganar un Tour de Francia, en España nos conformamos con que Mikel Landa ataque de lejos, busque la épica aunque termine ahogado en la orilla del éxito, con un cuarto y sexto puesto en la clasificación general del Giro y Tour, respectivamente.

Vaya por delante que el rendimiento del zuyano ha sido genial, hoy en día, es el corredor con mejores resultados doblando las grandes vueltas de Italia y Francia, pero, Mikel Landa es capaz de mucho más.

«But, Spain is different».

Mikel tiene en vilo a media España ciclista con sus ataques de lejos.

¿Nos conformamos con eso?

¿Es suficiente para Mikel?

 

 

En España somos de antihéroes, por eso acuñamos el «landismo».

Los ingleses de Ineos han recogido un diamante colombiano y lo han pulido para ganar un Tour sin alardes.

De igual manera que han pulido a Geraint Thomas desde la pista para ser uno de los mejores gregarios del mundo y terminar ganando el Tour de 2018.

En España nos emociona que Mikel Landa corra siempre a contracorriente, atacando desde lejos con la obligatoriedad de ir remontando posiciones, de luchar contra los elementos, llamase caídas, abanicos, pinchazos o corredores más fuertes en su propio equipo.

 

España, el país del Quijote, ese hombre que luchaba contra los molinos, el país que vio nacer a Bahamontes, ese ciclista capaz de destrozar a sus rivales subiendo un puerto y esperarles en la cima comiendo un helado.

España, el país que vibró con Perico Delgado, capaz de ganar una Vuelta a España perdida en una jugada maestra con llegada a Segovia.

REBAJAS en Santa Fixie 

España, el mismo país que vibró con el mismo Delgado subiendo al podio de la ronda gala después de llegar tarde a la salida del prólogo.

España, que llegaba al éxtasis con El Chava Jimenez en sus días de luz, especialmente si se rehacía de una anterior debacle.

SQR – GORE

 

Por ello, las RRSS de hoy en día se llenan con los términos #landismo o #freelanda, unos términos que en nada están ayudando al ciclista.

Mikel Landa es un portento físico, un corredor con grandes vueltas en sus piernas; unas grandes vueltas que de momento no ha ganado, pero al que todo le perdonamos.

Un dato: El ciclismo ha tenido un crecimiento espectacular en Gran Bretaña y gran parte de ese éxito está en el rendimiento del Sky/Ineos, un equipo que ha ganado siete de las últimas ocho ediciones del Tour con cuatro corredores diferentes.

Mientras, en España, vibramos con cada ataque de Landa, aunque “sólo” consiga ser cuarto en el Giro y sexto en el Tour.

Por Unai Yus