El codo de Nairo va camino de ser legendario

En la primera carrera de la temporada el codo de Nairo ya da que hablar

El codo de Nairo va camino de convertirse en leyenda.

O bien, al menos, de ser tan famoso y reconocido como el talón de Aquiles, la oreja de Van Gogh o el brazo incorrupto de Santa Teresa de Jesús.

Es así porque el codo de Nairo empieza la temporada igual que la terminó: pidiendo un relevo.

De esta manera hemos visto a Nairo de nuevo enseñar su codo, según algunos -muchos- , muy pronto este año

Demasiado.

Y es que ha sido ver el primer resumen por televisión de las primeras pedaladas de Quintana este año y ya hemos podido comprobar como ha vuelto a sacar el codo tras un escaso relevo de 40 metros.

Ha sido en su estreno en esta Vuelta a San Juan, la carrera de ciclismo más importante de Latinoamérica que se celebra en el verano argentino, donde hemos visto el primer movimiento de codo de Nairo, cuando nada más pasar al relevo, con su gesto ya característico, ha pedido a Alaphilippe o a Benoot que se pusieran de inmediato delante.

 

Muchos aficionados ya se han echado de nuevo las manos a la cabeza con esta actitud que ya se ha convertido en una costumbre para él, y ya le han recriminado que “así no, Nairo” cuando han comprobado de manera incrédula como recién levantado el telón de la temporada, aunque aún en enero, Quintana ya tenga tan fino su codo:

¨Nairo te levanta el codo antes de entrar al relevo”

Y es que las redes sociales no perdonan. No le perdonan ni uno. Ni un codo.

Por tanto este hecho no ha sido pasado por alto por la mayoría de sus detractores que ya lo empiezan a llamar “Codairo” Quintana o “Codo de oro” Quintana.

Antes que alguno, o algunos, empiecen a sacarme la piel a tiras por este texto, sobre todo nuestros amigos colombianos, he de decir, en defensa propia, que sólo estoy recogiendo las opiniones que para bien o para mal se leen por ejemplo en Twitter, donde se critica al bueno de “Nairoman”, bien con humor o bien con bastante mala leche.

Dicho esto, a mí Quintana ni fu ni fa.

Ni me cae bien ni me cae mal.

Simplemente no me cae.

Lo siento, no me gusta su forma de correr, independientemente de si saca el codo o no.

Estoy hablando de este Nairo, el de hace un año para acá, nada que ver al otrora corredor valiente y que atacaba en cuanto podía.

Pero desde el Tour de la temporada pasada, pasando por la Vuelta, Nairo se labró fama de ser un chupa ruedas, incapaz de atacar a lo campeón, sin mirar atrás, como han hecho los grandes nombres en este deporte.

Abriendo el codo, cuando pasa al frente, es imposible que guste su forma de correr.

Su actitud, mirando hacia los lados, nunca dejará de ser la de un segundón.

Esto es lo que opina la afición a la que le gusta el ciclismo, el ciclismo de verdad.

El codo de Nairo saltó a la fama en la etapa de los Lagos de Covadonga de la pasada edición de la Vuelta de 2018, aunque ya venía precedido de cierto renombre por haberse lucido tímidamente en el Tour.

Pero aquel día, el codo de Nairo, dio la vuelta al mundo del ciclismo internacional, cuando ascendiendo los Lagos lo sacó a pasear de manera muy conservadora cuando le pedía al líder Simon Yates, de manera reiterada, que le diera un relevo en cabeza, cuando él en ningún momento ni se lo merecía ni se lo había trabajado. Para nada.

De esta manera, fue épica la bronca que le echó el británico en plena subida, dejando una de las imágenes de la Vuelta.

Nacex lleva tu bicicleta donde le digas 

Aquel día, el codo de Nairo, suscitó infinidad de antipatías en las redes sociales y parece que sólo en Colombia fueron capaces de defenderlo.

Fuera de su país natal las críticas más ácidas fueron un clamor contra Nairo Quintana:

“El masaje, hoy, que se lo den en el codo, que ha de tenerlo reventado de tanto pedir relevo”

“¿En la contrarreloj te pueden dar relevos o tienes que tirar todo el rato tú? Es para un amigo, gracias”

“Etapa dura. ¿Tendrá que usar Quintana los codos o reservará uno?”

“Muy duras las imágenes de Nairo con problemas en su codo. El médico de Movistar ha confirmado que ha sido a causa de pedir relevos”

Y podríamos continuar, pero lo vamos a dejar aquí.

Lo que está claro es que el codo de Nairo es un codo al que le gusta pedir relevos y esto no tendría que ser para nada tan hostil hacia Quintana.

Al fin y al cabo, él no ha atacado a nadie.

Foto: http://zonacero.com

El año negro de Nairo Quintana

Tour- Nairo Quintana JoanSeguidor

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El año del gran salto de Nairo ha sido el del paso atrás

En febrero de este año, cuando Egan Bernal le arrebató a Nairo Quintana el título de la Oro y Paz en los dos kilómetros finales de la última etapa, algunos creíamos que ahí había mucho más que una simple victoria.

Aquello, quizá, era un signo: ahí se cifraba el destino de esta generación de relevo –López, Sosa, el propio Bernal– que llegó para tomar su lugar.

La otra ya cumplió su misión, la de ser pionera donde otros habían brillado antes.

Bernal atacó en una rampa infernal, la de la Plaza de Toros de Manizales, ya en las calles mismas de la ciudad, rebasando a todos los corredores de la fuga.

Nairo parecía perdido, a rueda de sus viejos amigos y rivales (Henao y Rigo) mientras otro atacaba para subirse al podio.

Así empezó el que podría ser el peor año en la trayectoria de Quintana desde que saltara al profesionalismo.

No lo digo yo, lo dicen los resultados: una etapa de la Vuelta a Suiza, una etapa del Tour de Francia.

¡Y qué etapas!

Podrán decirnos en réplica, con lo que estamos de acuerdo, pero para un corredor que alguna vez se comparó a sí mismo con Eddy Merckx, uno que quisiera ganar todo lo que disputa, aquello parece poco, muy poco.

Fuimos testigos del desagradable culebrón entre Nairo y Landa, declaraciones que iban y venían, cuál de todas más desafortunadas, y de ese decepcionante Tour, donde un día se descolgaba uno y al siguiente el otro, como si cada uno estuviera decidido a hacer el  ridículo desmintiéndose.

Toda la temporada de Nairo fue sin presiones, preparando un Tour donde fue el mismo de los últimos años, un corredor sin fuerza en los momentos decisivos, introvertido, callado, masticando su frustración en solitario.

No hubo caídas, como otros años.

No hubo accidentes, no hubo enfermedades, no hubo mala suerte.

Simplemente, Nairo perdió el brillo

Porque es humano, como todos.

“Tiene que recuperar la confianza” dijo su entrenador.

Nacex, la bici al fin del mundo

Quizá Nairo debería cambiar sus miras, dejar de apostarle a esa carrera que es la chica difícil del pelotón y concentrarse en objetivos a su alcance.

El 2018 no fue, ya casi nadie se lo esperaba, el año en que se iba a cumplir esa promesa de apellido Quintana. Fue, más bien, la confirmación del declive.

Ciclistas y objetivos para las dos grandes vueltas de 2019

Tour- Geraint Thomas JoanSeguidor

Las dos grandes vueltas por etapas, Giro de Italia y Tour de Francia, ya han publicado sus recorridos para 2019, destacando cada uno en un perfil de corredor.

Si el Giro ofrece un recorrido favorable para los ciclistas completos, con habilidad para escalar, pero también en la lucha contra el cronómetro, el Tour ha trazado un recorrido para escaladores puros, con cinco finales en alto y gran cantidad de ascensiones por encima de los 2.000 metros de altitud.

Parece obvio el guiño que la organización del Giro ha tenido esta edición con Tom Dumoulin, que ya sabe lo que es ganar esta gran vuelta, y que para el año próximo contará con tres etapas de contrarreloj individual. El campeón holandés es el principal favorito para esta gran carrera, aunque todavía no ha manifestado que calendario va a seguir en 2019.

Otros grandes corredores como Richi Porte, que sigue sin tener suerte en una gran vuelta por etapas, o el flamante Campeón del Mundo en ruta, Alejandro Valverde, podrían ser importantes candidatos al próximo Giro.

Además, el ciclista español ha declarado que últimamente en el Tour de Francia sólo sufre y ya no disfruta, por lo que Movistar Team podría optar por dejarle ser jefe de filas en el Giro y escudero de lujo para Nairo Quintana y Mikel Landa en el Tour de Francia.

También aventura muchas victorias para 2019, quitando hierro a los que creen en la “maldición del malliot arcoíris”.

Luego están los Sky.

Chris Froome como líder del equipo, Geraint Thomas como vigente campeón de la ronda gala, y Egan Bernal como futura promesa del ciclismo. Mucho gallo en el corral del equipo inglés, que tendrá la papeleta de elegir jefe de filas en estas dos grandes vueltas.

En principio, el Giro de Italia podría favorecer más a Geraint Thomas, aunque cuesta creer que el último ganador del Tour de Francia vaya de gregario a la carrera francesa.

Después, Egan Bernal todavía es muy joven, y puede que use esa baza Sky para no darle responsabilidades y que vuelva a ser el acompañante de lujo de los dos grandes líderes del equipo.

Chris Froome quizá opte por un calendario más conservador que la temporada pasada, con el principal objetivo de conquistar su 5º Tour de Francia.

Con estas declaraciones, parece claro que a Sky se le avecina un problema de galones bastante importante para la próxima edición, a no ser que Geraint Thomas acepte ser el líder del equipo en el Giro de Italia.

Para el final hemos dejado a los franceses, eternos candidatos, pero que al final siempre acaban saliendo apuestas mejores para ganar que estos corredores.

Romain Bardet, Thibaut Pinot y Julian Alaphilippe son los 3 mejores ciclistas franceses del momento, pero ninguno parece candidato a ganar ninguna gran vuelta.

Alaphilippe se ha destacado como corredor versátil y cazador de etapas, por lo que seguramente opte por esta decisión, a pesar de que todo el mundo piensa que tiene mimbres para luchar por la clasificación general, y en el caso de Bardet y Pinot, los años van pasando y ninguno de ellos acaba de destronar a hombres como Dumoulin, Froome, Nairo o Geraint Thomas, que parece, pedalean un pasito por encima del resto.

Nairo: ¿Puede seguir siendo el líder del Movistar?

Nairo Quintana equipo JoanSeguidor

Mov_Gore

Empieza el culebrón de cada año con Nairo y Landa aspirando al Tour

Hace un año por estas fechas, teníamos claro que Nairo Quintana debía ser el líder del Movistar para el Tour.

365 años después ya no tenemos esa certeza.

Nairo Quintana, que ha sido papá recientemente, ha aprovechado la primera concentración del Movistar para dar el banderazo de la nueva sesión.

Empieza la cuenta atrás para el Tour: ¿Quién es el líder del Movistar?

No creemos que la cosa esté clara.

Con Alejandro Valverde disfrutando de su mundo en arcoiris, lo que era una serpiente de tres cabezas, ahora tiene dos.

El tema queda entre Landa y Nairo y el colombiano ya ha lanzado su recadito:

«El equipo quiere ganar y tener dos opciones siempre es mejor, pero me gustaría ser el único líder apoyado por el equipo. A veces tuvimos que compartir el liderazgo, pero lo hicimos bien, somos amigos«

El melón lo abre Nairo, sólo y exclusivamente Nairo. 

DT-Swiss Junio-Agosto

Ahora bien el melón que él abre puede estar pasado.

Lo que hace un año veíamos con nitidez, ahora no tanto.

Nairo Quintana lleva años llamando sin suerte a la puerta del Tour

Si no es una cosa, es otra.

Esta vez arguye un golpe de calor entre otras cosas.

 

Su posición en el pelotón mundial no es la de antaño.

El joven que deslumbraba y dejaba a la primera a sus rivales, ve cómo varios le han adelantado por todos los lados.

Ya no es Froome, ni Geraint, son Dumoulin, Bardet, Roglic,…

No son pocos, ciertamente.

Nairo Quintana no ha consumido todo su crédito, pero no le queda mucho. 

No sé qué se habrá dicho de puertas hacia dentro en «chez Unzue», pero los resultados son muy diferentes a los esperados.

El colombiano lo ha tenido todo, todo en su mano y a su favor.

Sin lesiones ni contratiempos.

Sencillamente no ha podido, él lo dice claramente: «Si no ataco es porque no puedo«.

Contra eso poco o nada se puede decir, porque si no hay, no hay.

El problema es esa forma de correr, mil veces argumentada, mil veces descrita.

Castelli ha encontrado la solución: Rain or Shine

A Nairo ya le llaman el «codos» y esos sambenitos se los tendrá que quitar él de encima.

Porque una cosa es no poder, y otra muy diferente delegar en los demás lo que uno no es capaz de conseguir.

Sobre Nairo Quintana

Nairo Quintana Tour JoanSeguidor

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El problema de Nairo Quintana ya no es que no pueda, es que parece descolgado de los mejores

De la Vuelta de Nairo Quintana me quedo con un momento.

Fue en la cima del Monte Oiz, en la entrevista que le realizan entre la niebla de la montaña vizcaína.

Era todo, su imagen, su cara, su voz rota, casi afónica.

Estaba vacío, sin ápice de fuerza, casi sin ganas de contestar.

Era la constatación de un corredor que poco más tenía que dar.

Se ha hablado mucho sobre Nairo Quintana y el Movistar en la Vuelta.

Nosotros le veíamos, sinceramente, favorito a ganar su segunda Vuelta a España.

Pero a diferencia de otras veces, a diferencia por ejemplo del Giro 2017, se ha encontrado con seis, siete u ocho ciclistas mejores que él.

Es terrible, demoledor, para un ciclista que ha volado muy alto casi desde que se supo de su nombre.

El otro día nos escribieron desde Colombia que Nairo parecía haber cumplido treinta porque su rendimiento ha caído como en su día cayó el de Fabio y Lucho a cierta edad.

Nos resistimos a pensar que eso es así.

Aunque la realidad nos habla de verdades muy diferentes.

Nairo ha tenido la temporada que ha necesitado para culminar al menos una grande en el podio o ganarla.

Eso no lo podemos obviar.

El año pasado se quejó amargamente de que en toda carrera en la que competía necesitaba dar resultados, y ahí estuvo la Tirreno que ganó meses antes de afrontar un doblete tan complicado como Giro y Tour.

En 2018 Nairo trazó en lápiz su calendario, ha tenido la preparación que ha querido y no ha estado donde se le reclama.

Es como la se hubiera quedado vacío.

Sin punch, sin pegada, su imagen pidiendo ayuda a los rivales en cualquier situación es la que nos viene a la cabeza.

 

Un respeto para un gran ciclista

Porque entendemos que una crítica no es una ofensa ni nada que se la parezca, por mucho que algunos estén obsesionados en creerlo, pensamos, con todo, que Nairo Quintana merece todo nuestro respeto.

Y lo decimos porque en ciertos sitios se le ha silbado e increpado, cosa que en ciclismo nos entristece.

En este mal anillado cuaderno hemos tenido dos visiones sobre Nairo Quintana: la de un inicio cuando se le quería y admiraba porque corría a cara descubierta y sin especular.

Y la que se impuso tras el Giro del año pasado, un ciclista rácano y aprovechado que ha desmerecido su primera versión.

El Cruz Cyclone 2 es un portabicicletas de bola de remolque para dos bicicletas

La gente podrá estar más o menos de acuerdo como escribimos, pero es eso escritura, palabras mal juntadas para expresar una opinión.

Sin un insulto ni menosprecio, y mucho menos racismo en un espacio donde hemos escrito las maravillas del ciclismo que viene de Colombia.

Ojalá volvamos a ver el mejor Nairo, porque el ciclismo, sin duda saldrá ganando.

Nairo Quintana llegó a sus treinta

Nairo Quintana Tour JoanSeguidor

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Lucho y Fabio dejaron de brillar pronto, ¿ocurrirá lo mismo con Nairo?

Estos días estamos con Nairo, dándole vueltas, hablando.

Pero recordemos un poco.

Cuando Herrera y Parra llegaron a Europa a mediados de los ochenta tenían poco más de veinte años y prometían carreras brillantes.

Parra fue el mejor joven del Tour y Herrera se coronó campeón de la montaña apenas en su segunda participación, ya con tres triunfos de etapa en el palmarés.

En Colombia los locutores sumaban minutos y descontaban segundos en meta, imaginaban que si Lucho perdía no sé cuanto con Hinault en la contrarreloj a lo mejor podría descontarle no sé tanto en la montaña, que si Fabio Parra corría no sé como, que si sobrevivían al pavé.

Lo demás se sabe de sobra: Lucho nunca fue un corredor que pudiera aspirar a la general en una grande, más allá de la Vuelta que ganó, Parra alcanzó a ser subcampeón en España y tercero en Francia, los demás se dedicaron a cazar etapas y triunfos en carreras menores.

Los corredores saben bien que la carretera pone a cada quien en su lugar, pero con frecuencia los periodistas olvidan esto y se dedican a vender humo, a sumar minutos y descontar segundos, a fantasear con que si Nairo pierde tanto en la crono podría recuperar no sé cuanto en la montaña, que si Rigoberto Urán se defiende mejor o peor, que si Egan Bernal sube a no sé cuántos vatios en no sé cuanto tiempo.

Las coincidencias entre Nairo, Lucho y Fabio

Tanto Lucho Herrera como Fabio Parra se retiraron de la ruta en 1992, cuando apenas rozaban los treinta y en teoría estaban a punto de alcanzar su mejor nivel.

Pero de la teoría a la cuneta hay un gran trecho y las carreras hace rato que trataban mal a ambos.

Lucho no volvió a brillar en Francia, donde se descolgaba pronto junto a Europeos robustos y grandototes que antes jamás le hubieran aguantado el paso, y si bien es verdad que ganó un par de etapas del Giro ya entrando a los noventa, ya no rompía los grupos con esos ataques lejanos a decenas de kilómetros de meta.

Los colombianos parecían ser precoces, pero se “desvanecían” pronto

Reservado y silencioso, como ha sido toda la vida, Lucho nunca explicó bien por qué dejó de ganar y prefirió retirarse cuando le quedaban por lo menos siete u ocho años de rendimiento por delante.

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Siempre habló de lo difícil y desgastante que era para ellos competir en Europa y Colombia al mismo tiempo, de sus entrenamientos agotadores de ocho horas diarias, de que más bien se fue a sembrar flores y a cuidar de sus hijos cuando ya tenía una posición económica holgada.

 

Fabio Parra ha dicho más y ha dejado claro, ahora que está viejo y ya no sirve para nada, que a lo mejor él se merecía ese Tour de Francia donde los dos corredores que iban por delante dieron positivo.

Cada vez más la suerte de Nairo Quintana se parece a la de ambos.

Ahora que bordea sus treinta años ha dejado de ser esa promesa precoz que escalaba montañas como los ángeles.

Tal vez la carretera lo puso del todo en su lugar.

 

 

Valverde- Nairo: ¿Quién lastra a quién?

La Vuelta - Movistar Team JoanSeguidor

La pareja Valverde-Nairo ya tiene varios capítulos detrás suyo

Aquí pasa una cosa, y es complicada y sencilla de explicar al mismo tiempo.

En el mundo de simplificación, donde todo es negro y blanco, decir que Nairo no merece ganar la Vuelta a España -como en su día no mereció ganarle el Giro a Dumoulin- no es ir ni contra Colombia, ni contra los colombianos, ni siquiera contra el propio ciclista.

Es decir simple y llanamente la verdad.

Nairo Quintana rizó el rizo en los Lagos, allí donde dos años antes había ganado entre grandes campeones, y se ha llevado una merecidísima crítica de un público que aprecia, ama y respeta tanto este deporte y sus deportistas que tiene todo el derecho a expresar su opinión.

Sobre Valverde y Nairo en los Lagos

No sé sinceramente qué sería de Nairo Quintana sin Alejandro Valverde en esta Vuelta.

Las declaraciones del murciano en la cima de los Lagos explicando que Nairo le pedía que tirase a por López cuando acababa de hacer el esfuerzo de meterse en el grupo de elegidos, hablan por sí solas.

Valverde corre tres carreras, la suya para la general, que poco a poco cobra sentido -y eso que dijimos que no le vemos para ganar la Vuelta-, la de cazar alguna etapa y la de Nairo un corredor que corre con el ojo en su compañero, estos días vestido de verde.

Desconocemos de dónde viene esa inseguridad de Nairo, el mismo que atacó en el Stelvio porque Gorka Izagirre estaba ahí para llevarle o el que se soldó a C0ntador camino de Formigal para descartar a Froome.

Un ciclista que atesora esta calidad, o que al menos pensamos que la atesoraba, es impensable que corra de esta manera: sacó de sus casillas a Yates como en su día hizo con Dumoulin y Nibali.

Espera que los rivales el arreglen la plana, y que le salga gratis.

La Émoda by Trek es sinónimo de ligereza 

Así las cosas, las hojas del calendario caen, y en la crono no va a tener a Alejandro Valverde para que le dicte lo que debe hacer.

Demuestran mil veces más personalidad Miguel Angel López y Rigo Uran, en sus limitaciones, el susodicho Nairo.

Y eso es así, pueden encender más o menos la parroquia, pero es así.

 

Como que Nairo creo que perdió sus mejores pedaladas, en su momento, por estar con Alejandro Valverde en ciertos instantes.

Nos referimos al Tour de 2015 que Nairo acabó segundo porque no atacó hasta muy al final, pues el objetivo del Movistar parecía meter dos en el podio antes que ganar la carrera.

Aquel Tour se cobró la obsesión de Valverde por la carrera francesa, pero creo que privó a Nairo de meterle mano a Froome.

El ciclismo es largo en el tiempo y en espacio, y tiene memoria, una vez unos, otra vez otros.

Ni tan bueno ni tan malo, la hinchada de Nairo tiene motivos para estar decepcionada de aquel Tour, como la de Valverde con esta Vuelta.

El problema es el equipo, que corre y corre sin que nada quede claro, sin que el objetivo sea nítido.

Luego nos asombramos por la determinación del Team Sky y los éxitos que arrastran.  

La Vuelta: Covadonga exige grandeza

La Vuelta Covadonga JoanSeguidor

Los Lagos de Covadonga no deciden pero premian a quienes más lo merecen

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Tras lo visto por Covadonga, podemos concluir que en el pelotón hay dos tipos de ciclistas.

Entre los grandes nombres, me refiero.

Los corredores que lo dan todo, que se vacían, que levantan la gente, que dignifican la profesión: Miguel Angel López, Thibaut Pinot, Simon Yates…

Y hay otros que trepan, que buscan entre las rendijas, que piden relevo, que sacan los colores a sus rivales.

En este caso Nairo Quintana se lleva el premio.

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Los Lagos de Pinot y Yates

Para Thibaut Pinot la Vuelta era la reválida de su salida con el pie cambiado en el Giro.

No ha estado con los mejores en los momentos clave, pero sigue a flote y ha ganado en los Lagos, la cima que cambió la suerte de Laurent Jalabert.

Pinot es un corredor que sólo puedes querer, porque es humano, se vacía, se entrega y lo da todo.

Su triunfo, atacando de lejos, en plena lección de mezquindad de Nairo, tuvo el premio deseado.

Como la personalidad de Simon Yates, el maillot de rojo que corre con la espada de Damocles sobre su cabeza.

Todos le recordamos, le recuerdan que en el Giro explotó, y como entonces sale de líder del tercer domingo de carrera.

Sin embargo, a falta de un tío como Chris Froome, si Yates no flaquea tiene que estar delante, sí o sí.

 

 

Los Lagos de Miguel Ángel López

Covadonga está, dicho con todos los respetos, llena de nombres de escapadas, gente que buscó la gloria entre las ambiciones de los grandes.

La Vuelta ya ha comenzado entre los ciclistas de Bkool 

Esta vez no fue así.

Praeres dejó un buen sabor de boca a Miguel Ángel López y quiso a todos juntos en los Lagos.

Lo consiguió y no fue para nada.

Atacó a ocho de meta, a ocho, a algunos les entra vértigo con esa cifra, pero López tiene hechuras de ciclista grande, de ciclista que quiere lograrlo a base de su esfuerzo, no del de otros.

No distanció al resto, porque sencillamente están todos muy igualados, pero qué delicia ver al mejor joven de la carrera enfilarlos.

Los Lagos de Nairo y Valverde

Hubo un momento, a unos tres y pico de meta que Nairo tuvo a Yates delante, a punto para rematarle.

Fue más o menos en ese punto donde despegó a Contador hace un par de años.

No lo hizo.

La subida de los Lagos que ha protagonizado Nairo Quintana es a todas luces la más mediocre que hemos visto en un gran nombre durante mucho tiempo.

Es un ciclista perdido, como un pato mareado que no sabe por dónde le vienen los golpes.

«Con que tenga un día bueno, todo está a su alcance» dijo Arrieta en meta.

Conviene saber si Nairo tendrá un día bueno.

Nairo corre con dos ojos, uno pendiente de los rivales y el otro de Valverde, no corre por sí solo, está cohibido, empequeñecido.

Por mucho que le consideráramos el gran favorito, ahora mismo no sabríamos decir si Alejandro Valverde debería ser el líder del equipo telefónico.

Con una crono, y llegadas explosivas, no vemos dónde Nairo puede distanciar a Valverde, si éste no explota.

La progresión que vemos en Yates, que vemos en López, que incluso muestra Enric Mas, Nairo no la muestra.

Le queda una semana para revertir la situación, pero lo suyo no parece nada sencillo.

Imagen tomada del FB de La Vuelta