Giro: Jakob Fuglsang, «the special one»

Tuvalum

Es curiosa la forma de hacer amigos de Jakob Fuglsang por donde pasa

Entre los pocos favoritos que quedan de la partida en el Giro, hay motivos a favor y en contra para creer que Jakob Fuglsang puede estar en la pomada.

Cuando hablamos del danés no lo hacemos de un recién llegado, estamos hablando de un tipo de 35 años, que emergió ya como gregario de lujo de los Schleck, hace más de diez años, y que ayudó al propio Nibali en el Tour que ganó, hace seis, pero que siempre ha tenido un poquito para él mismo, granjeando uno de los palmarés más curiosos de la actualidad: ojo que ahí van un par de monumentos y sendos Dauphinés.

Un palmarés que tuvo momentos de excelente rendimiento, como la primavera del año pasado, cebando la eterna duda de si Jakob Fuglsang podría algún día con una gran vuelta y es curiosa esta lectura, pues si miramos su palmarés, sólo anotamos un top ten en una grande, fue un séptimo, en el Tour de 2013, entre Mollema y Valverde.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

En el Giro 2020, Fuglsang amanece como una de las ruedas importantes, por caché, posiblemente el mejor rival que pueda tener Vincenzo Nibali.

Sin embargo su carrera no está resultando nada sencilla, es el pupas del pelotón, como en las otras ocasiones que creímos que iba a ser su momento, para el danés cualquier momento puede ser malo.

Ha salido del top ten no por quedarse de sus rivales y sí por un pinchazo el día de gloria de Peter Sagan, un percance que comentó así en las redes…

No quiso la bicicleta de Felline, por pequeña, aunque para hacerlo más gráfico, la compara con la de su hija.

Selle Italia
Castelli GIRO
Cruz 400×400

 

El comentario no tendría más recorrido, si Jakob Fuglsang no se hubiera destacado en este Giro por un comportamiento muy alejado al que se le puede atribuir a un nórdico.

En la salida de Sicilia lo cierto es que todo fueron malas noticias con el tortazo de Miguel Ángel López, quien llegó y salió cruzado del Giro, y el abandono de Alexander Vlasov ya el primer día.

Con el ruso Fuglsang es explícito, según él Vlasov se ha sentido mal y se ha bajado, no se ha dado tiempo, el prudencial en estos casos en las grandes vueltas, cuando sabes que con el paso de los días las sensaciones pueden mejorar.

También se despacha con Oscar Rodríguez, en su día ganador en La Camperona, que este año ha dado el salto a un World Tour sin excesiva relevancia, aunque la campaña, como el año en sí, se le ha cruzado a muchos.

«Estaría bien tener un gregario en los momentos finales de las etapas» dice.

Pero si ha rajado de algunos compañeros, ha buscado el rifirrafe con Nibali, con Sicilia saca la artillería.

Habla de carreteras pésimas, cosa que vemos todos y padecen los propios ciclistas y se relaja diciendo que de Florencia para abajo «es África» un torpedo en toda la línea de Italia y del Giro que pone a Fuglsang en el listado de extranjeros odiados por una afición que puede ser muy vehemente, como probó el propio Stephen Roche hace más de treinta años cuando porfió contra el preferido de los italianos para ganar la carrera.

Podrá llevar parte de razón Fuglsang en su discurso durante este Giro, pero no parece la mejor estrategia ir a pecho descubierto, abriendo frentes con rivales y el país en general…

Gore 400×100 MArzo2020

 

 

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