Hinault no entiende ni quiere entender sobre Froome

Otra vez Hinault insiste sobre Froome, otra vez azuzando el árbol para que no esté en el Tour. Cuando estaba en la organización, no se le veía tan beligerante.

Chris Froome debe andar estos días sacando notas del recorrido del Tour y trabajando en mantener el estado de dulce con el que acabó el Giro.

Por cuestiones de Mundial de fútbol, tiene una semana más para descansar, más que otra cosa, del salvaje desenlace de la grande italiana.

Y mientras Froome vive en el inopia de saber que el sistema ampara casos como el suyo hasta que no se resuelvan firmemente, Bernard Hinault pide, interesante, una huelga al pelotón de cara al Tour en protesta por la presencia de Froome.

Monsieur Hinault, hay que tenerlos bien gordos

El bretón alimenta la opción de una huelga, una entelequia mil veces sugerida en el ciclismo profesional, nunca llevada a cabo, nunca más allá de aquellas jornadas históricas del Tour del 98.

Incluso con huelga, el caso Froome seguiría ahí…

De aquellos días surgió una realidad dolorosa para muchas personas, que en el pelotón hay de todo menos unión para emprender cualquier cosa.

Como me dijo una vez Carlos Sastre:

“Hay demasiadas personas, demasiadas nacionalidades, demasiados sueldos… como para que surja la unidad”

Y así, es.

Hinault sigue sobre Froome y su positivo no fallado, pero nunca se hubiera atrevido a pedir algo así cuando estaba en el seno de ASO.

Desprovisto de esa servidumbre, para Hinault esto no es más que soltar cuatro palabras y llenar un titular.

Pero no es así, Hinault predispone a “encabronar” más aún el ambiente en las cunetas, con gente en contra de Froome casi desde el minuto uno que piso el Tour de Francia.

Así, lo siento, no se hace deporte, ni se crea un clima de competición.

Lo que fallen los jueces, ya lo fallarán, entretanto, presunción de inocencia, eso que en ciclismo no existe.

Así se enrarece el ambiente y se torpedea más aún un barco que es el ciclismo que parece siempre en la diana de todos los objetivos.

Es curioso que en el que puede ser el quinto Tour de Froome, estemos hablando de Bernard Hinault.

Lo es porque, 33 años después sigue siendo el último francés en ganar su carrera.

Es un tiempo enorme e inmenso, trasladándose la sensación que algunas viejas glorias se agarran al hilo que sea para seguir en boga.

No creo que Hinault le haga un favor al deporte que le ha dado todo y hecho lo que es, como tampoco que el caso de Froome se eternice ante el asombro colectivo, pero todo lo que sea salirse del guión para mear fuera del tiesto, ahonda en la poca credibilidad que tiene este deporte.

Imagen tomada del FB de Giro d´ Italia

INFO

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2 Comentarios

  1. Siempre evades la cuestión principal: el responsable es Froome y nadie más que él y su equipo. Hinault sólo recoge el sentimiento de buena parte del pelotón que no se aguanta a un tipo que ha dado positivo al que se lo deja competir y ganar carreras como si nada, cuando en cualquier otro caso las consecuencias habrían sido drásticas. Dumoulin, Bennet, Bardet… todos se han pronunciado, supongo que están felices de reventarse sobre la bicicleta mientras les gana un tramposo.

    • no creo haber escondido nunca que Froome no debió tomar la salida en el Giro sobretodo por decisión propia, pero una vez corre porque busca en los recovecos de la norma y se le permite, no hay lamento ni marcha atrás. Hinualt es crítico con Froome como nunca lo fue con Lance Armstrong, por ejemplo, o con su propia época, en la que se engendraron no pocos males que hoy arrastramos


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