¿Qué diferencia hay entre Lance Armstrong y María de Villota?

Responded sinceramente esta escueta cuestión: ¿Qué es lo que nos repugna del dopaje? Quizá con esta sencilla y directa pregunta, hallemos salida sobre los tabúes a una palabra que mal controlada puede acabar con lo atrayente del deporte, o no, pues la trampa, el atajo y artimaña son tan viejos como el deporte y su negocio,  a la vista está, no se resiente.

El otro día en el programa matinal de la cadena Ser, el Hoy por Hoy, una vez éste entró bajo la batuta de Gemma Nierga, hicieron a mi juicio un desafortunado bis a bis de personajes para hablar del lado rosa y negro de la vida. Habló la locutora catalana de Maria de Villota y Lance Armstrong como la cara y cruz de la misma moneda. Presentó a la primera como luchadora y corajuda superviviente de un horrendo accidente. Al americano lo piropeó de tramposo, engaño, estafa y otras lindezas sin esperar al veredicto oficialmente válido que es de la UCI.

Retomemos ahora el inicio de este post. Quizá por que manejamos con tanta frivolidad la palabra dopaje nos olvidamos de la esencia de la misma. Pues si valoramos su sustrato ¿qué subyace?, a mi entender una desmedida necesidad de saberse el mejor y ganar a cualquier precio, emprendiendo el camino que sea menester para ello.

Desde tiempos inmemoriales, el ser humano acomete cualquier cosa en la vida con el afán de progreso. En tiempos modernos, se bifurca en terreno profesional y personal. El primero de ellos, el profesional, obnubila a más de uno. El dopaje no es más que una trampa como lo es un arbitraje amañado, una maniobra ilegal en la última curva,…

Entonces cabe preguntarse por qué el dopaje es la trampa que más nos emborrona. Quizá tenga que con que sea perjudicial para la persona que lo practica. Pero acaso somos nosotros dueños del cuerpo del deportista que nos desilusiona. En ese caso, si Lance Armstrong se ha quitado salud en pos del triunfo, debemos criticarlo –no valoremos que haya inducido a otros-. Porque en ese supuesto, que socialmente está tan aceptado, ¿qué deberíamos decir de María de Villota?. Una probadora de F1 que en su afán de ser mejor y más reputada profesional se dejó un enorme pedazo de vida. ¿Acaso no es tan tenebroso lo uno como lo otro? Convendría por tanto antes de crucificar a personas de cuyo talento esperamos lo mejor, valorar qué estaríamos dispuestos nosotros a sacrificar por tal de ser los mejores en algo.

Siete outsiders que quieren ver el arco iris en el Limburgo

 

La cita del domingo en Valkenburg sugiere muchos nombres notables, en primera línea, para ganar el arco iris que seguramente Mark Cavendish no pueda defender por la idoneidad del recorrido para sus características. Sin embargo hurgando, Iván Valbuena (autor del blog http://elcazaetapas.blogspot.com.es/) nos pasa este listado de outsiders que dado el componente de sorpresa de esta carrera bien podrían dar el salto:

  • Simon Gerrans: 2012 está siendo la mejor temporada de su carrera profesional, y la Milán San Remo su mejor victoria. Hace pocos días lució en Canadá un espléndido momento de forma. Outsider o favorito, Gerrans promete dar guerra.
  • Thomas De Gendt: su exhibición en el Stellvio, en el Giro de este año, se guardara en las hemerotecas como una las etapas más hermosas de la última década. Este combativo escalador, jugara sus bazas por libre, en una Bélgica plagada de grandes nombres.
  • Sergio Henao: integrante de la guardia pretoriana de Chris Froome  en la pasada Vuelta, su rendimiento esta temporada ha sido más que brillante. Cuesta arriba se defiende francamente bien, y el Cauberg dará fe de ello.
  • Lars Petter Nordhaug: después de ganar en Montreal, muchos le colocan como una baza más sólida que su compatriota Boasson Hagen. A día de hoy, sus prestaciones nunca han sido tan fiables como las de Hagen, pero quizás Holanda, le confirme vistiéndole de arcoíris.
  • Alexander Kolobnev: su affaire con el doping, el año pasado, quedó ya resuelto.  Si por algo se caracteriza este ruso, futuro compañero de Contador, es por la garra y la lucha que imprime allí donde corre, sobre todo en el Mundial que varias veces ha visto desde el podio.
  • Daniel Martin: este joven irlandés no ha tenido su mejor año esta temporada, pero sus prestaciones cuesta arriba y su punta de velocidad le convierten en un ciclista a tener muy en cuenta.
  • Moreno Moser: sobrino de Francesco Moser, es uno de los jóvenes con más futuro del pelotón internacional. La calidad que atesora, y su brillante estado de forma, le permitirán ser la bala en la recámara que su seleccionador, Paolo Bettini, necesita.