#Top2019 El mérito de Julian Alaphilippe fue hacerles soñar

Julian Alaphilippe es uno de los corredores del año, pero no el «Corredor del año»

 

¿Cómo definir el año de Julian Alaphilippe?

Numéricamente podríamos decir que desigual.

Su primavera es perfecta impoluta firma prácticamente un triunfo por donde pisó.

Luego vino el Tour, capítulo aparte tan aparte que transmitió la sensación de haberle dejado seco sin fuerzas sin ningún tipo de arma para el final de la temporada.

Sin embargo el principal triunfo de Julián Alaphilippe en 2019 no se contabiliza en el palmarés.

Convendría dar un repaso a portadas titulares y otros sitios donde se hablado del francés sobre todo el pasado mes de julio, para percatarse de que este corredor ha rescatado del letargo a la afición francesa, como pocas veces se había visto en tiempos recientes.

Julián Alaphilippe ha emocionado, enganchado levantado del sofá a millones de personas durante los catorce días que hizo pensar que el Tour podría ser suyo.

Una victoria que, siendo fríos y con perspectiva, muchos vimos imposible pero que ellos no impidió que hubieran personas que pensarán todo lo contrario.

Es complicado ver a Julián Alaphilippe ganar el Tour de Francia, qué duda cabe pero sin embargo en su haber siempre estarán esos 14 días que nos hicieron pensar que era posible

Y es precisamente ahí en esas dos semanas donde Alaphilippe cimenta el gran éxito de su temporada

Dice Alberto Contador que lo que pasa en el Tour excede con mucho todo lo que se logre durante el año y con razón.

El Tour ha eclipsado lo que anteriormente había sido una campaña de algunos triunfos memorables, como el de San Remo dominando la escena como pocas veces hemos visto en una de las clásicas más complicadas de controlar del panorama mundial

Alimentando la leyenda con victorias al sprint anteriormente grandes velocistas en Tirreno- Adriático.

Alaphilippe Tour JoanSeguidor

Freno de disco Alaphilippe JoanSeguidor

 

Julian Alaphilippe JoanSeguidor

Probando superficies en las carreteras blancas de la Toscana en el duelo con el otro coco de la primavera, Jakob Fuglsang.

Incluso haciéndose dueño y señor de los territorios de Alejandro Valverde con quién muchos se atreven a comparar y al cual todavía le queda un gran trecho para alcanzar.

Pero también hubo sombras en esta primavera tan lúcida.

Julián Alaphilippe fue el principal perjudicado por la increíble remontada de Mathieu Van der Poel el Amstel Gold Race

Ahí en ese momento el francés quisiera haber sido sido tragado por la tierra, pero lo cierto es que el ciclismo no entiende de nombres y series del momento y cuando a Julián Alaphilippe se le funden los cables cualquier cosa puede pasar.

Por eso llama la atención cada vez que las cosas no le salen como él imagina, cuando esperamos verle ahí delante, cómo su fina y grácil silueta no aparece serpenteando sobre la bicicleta.

La fundida de Amstel es similar a la que le pasó en Canadá, justo antes del Mundial donde tampoco apareció.

Es humano.

 

Pero son sombras, matices, pequeños detalles insignificantes ante la grandeza que alcanzó el corredor durante esas dos semanas en Francia.

Porque para muchos el ganador moral del Tour 2019 es Julián Alaphilippe. 

Como diría una amiga ya tiene tarea para repetir lo que ha conseguido este año.

Imágenes: Deceuninck

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