Esta Vuelta sólo la puede perder Primoz Roglic

Tuvalum

Tras la crono de la Vuelta, Primoz Roglic está igual que en el Giro pero con sensaciones muy diferentes

Viendo a Primoz Roglic en la crono de la Vuelta, menos de cuarenta kilómetros, una crono que, posiblemente, fuera diseñada para camelar a Chris Froome, cabe pensar…

¿Qué sería del ciclismo si recuperase prólogo individual y dos cronos largas?

¿Qué sería del ciclismo si pusiese sobre la mesa 12o kilómetros de test individual?

Cuando Primoz Roglic recibió de manos de Miguel Indurain el reloj de ganador de etapa, la simbología estaba dispuesta, el poder del cronómetro se impone…

…aunque el navarro quizá debiera contarle porqué la española fue la grande que nunca se le dio.

O quizá se lo debería explicar Chris Froome, que hoy tiene dos Vueltas en la vitrina, pero que hace dos años por estas fechas no escatimaba en sustos, aquel de los Machucos fue sonado, para ganar su primera Vuelta, porque entonces no sabía que tendría otra, que sería la primera en sentido cronológico, la segunda en el orden de sucesión de hechos.

 

La Vuelta a España afronta un escenario nuevo: casi dos semanas de carrera por delante, cinco más seis etapas, es decir, once, con una general que recuerda los tiempos de… Miguel Indurain.

y no es que el navarro se nos venga como ejemplo de nada, es que verle con Roglic en el podio causaba furor, el mismo que ver rodar a este esloveno que, en teoría, debería ser gregario de lujo, lujísimo de Tom Dumoulin, el año que viene.

Ojo la paradoja que se nos viene encima si Roglic ganara la Vuelta…

 

 

Dicho esto, muchos nos agarramos al Giro de Italia para pensar que esto no está sentenciado.

Y creemos que no lo están, no por el momento, aunque la carrera camina en el alero, un mal paso del resto, uno bueno de Roglic y entonces diríamos que el primer esloveno de la historia gana la Vuelta.

Podemos, debemos, pensar en el Giro de Italia, aunque con matices.

Ahí, a Bolonia, Primoz Roglic llegó con todo, cargado de victorias y moral, y quizá pasado de forma, un dulce que se fue diluyendo, primero en un obsesivo duelo con Nibali, luego con Carapaz saliendo por el córner.

Pero es que en el Giro, Richard Carapaz, lo vimos el día del Lago Serrú, 24 horas antes de ser líder en la falda del Montblanc, era el mejor, sin discusión.

Su forma era insultante, su látigo irresistible.

Y Roglic iba a menos, cosa que en la Vuelta no acabamos de ver.

Tras un primer ciclo de carreras victorioso, Primoz Roglic tomó suspiro tras el Giro, dejó el Tour de lado y se apuntó en el último momento a la Vuelta.

Un tipo como el esloveno, que parece un actorazo de esos de Hollywood de acción, de acción de la buena, no viene a la Vuelta a ver qué tal, no.

Roglic aterrizó en Torrevieja para ganar la carrera y salvada la caída de la desastrosa crono colectiva inicial está en ello.

 

Cambrils Movil 300×100

 

Su forma presenta la solidez que se desvaneció en la semana final del Giro y aquí el equipo responde con más solvencia.

Tiene un perro viejo como Gesink, un multiusos como Bennett y un joven que los pone en final como Kuss.

Este Jumbo no es aquel azucarillo en el café de Italia, es más fiable, más consistente, la antesala de ese equipazo que están montando para rivalizar con el Ineos en unos meses.

Pero claro, uno mira el mapa y ve una sucesión infernal: Machucos-Acebo-La Cubilla más sierra de Guadarrama y Gredos.

SQR – GORE

 

Una ruta infernal que pondrá a prueba especialmente a Miguel Angel López, en una escala del 1 al 5, el rival número uno y más en forma que tiene ahora mismo Primoz Roglic.

Alejado en la general, sí, pero con el caramelo de haber tocado el maillot de líder y con una situación inédita para él, tan acostumbrado a correr a la contra y desde atrás, López tiene forma y equipo para probarlo las veces que el cuerpo le dé de sí.

La tercera semana, dicen, es muchas veces para mantener lo conseguido, pero es que en esta crono de Pau todos han perdido salvo Roglic.

¿Le veis los beneficios ahora a una crono en condiciones?

Luego está el Movistar y su liderato interno.

Ahora Valverde ocupa la plaza que hace 24 horas ostentaba Nairo. 

Dice Unzué que la capitanía no es un problema, que la decide la carretera, luego se ven imágenes de frustración en vivo y directo porque no se da un golpe en la mesa y se solventa el tema de inicio.

Macerar los problemas, eso tan español…

Sinceramente, no vemos forma que Valverde le meta mano a Roglic, ahora mismo no, todo sea que los celestes corran en bloque, a uno y Nairo quiera ser decisivo.

Igual el colombiano buscando el corte de lejos, poniendo al límite al líder, se encuentra con algo más.

Sea como fuere, la Vuelta 2019 es el epílogo a un Movistar que con savia nueva al frente, deberá saber más y mejor qué quiere y pretende.

Luego de Nairo, está Tadeg Pogacar, el segundo esloveno de la ecuación que, dada su juventud, debería tener suficiente con lo logrado, pero ya sabéis cómo funcionan estos.

La Vuelta podría tener un elemento inesperado, debería, pero no es sencillo, las diferencias más allá de Pogacar invitan a una reedición de lo de Perico y aquella edición del 85.

Y eso en este ciclismo, es mucho reeditar.

Imagen: FB de La Vuelta

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.