#LeCahier Nadie como Marcel Kittel

Marcel Kittel, el mejor a pelo: no vemos sombras en las victorias del Marcel Kittel. Se mete o no se mete en el sprint, pero si lo hace, puede darse por jodido el resto. En la llegada a Troyes el nibelungo dio una exhibición de medir la distancia y poner el carburador a 110%, su ataque es irresistible, puede anticiparse al resto, por su potencia, y mantener el ritmo altísimo, por su cadencia de prologuista. Una victoria perfecta.

Bicicletas Santa fixie

El duelo por el verde: y no lo tuvo fácil Marcel Kittel, porque el sprint como la vida misma es algo salvaje que si a veces no sabes cómo empieza, nunca sabrás como acaba. Cada uno juega sus cartas y lo hace hasta las últimas consecuencias. Arnaud Démare, por ejemplo: su adelantamiento a Boasson Hagen es de órdago, el hilo por el ojal de un fino alfiler, un milagro que no acabara como Cavendish el martes, un auténtico prodigio de la velocidad y el escapismo.

Démare pone el listón, marca la medida de lo que hay en juego, y que cuando vas ciego en el sprint no piensas ni en que tienes familia, hijos ni amigos, nada cuenta, sólo llegar rápido y primero. El mismo Marcel Kittel, con once victorias en el Tour, igualando a Greipel, tarda minutos en recuperar el aliento, en tomar el sorbo de tranquilidad que le dé el ritmo vital de una persona normal. No lo dejan todo, dejan un poco más y Kittel además quiere el verde, el buzo que ahora viste Démare.

Rivalidades que sobreviven a los tiempos: Francia en temas de velocidad es rojo o azul. Dice Guarnieri, pupilo de la FDJ, que Bouhanni es un cretino. Se ve que andan con amenazas y esas cosas. No debe estar jodido el semi boxeador de Eppinal con el buen Tour de Démare, su rival natural, más allá de la supremacía alemana en la velocidad. Está calmado Bouhanni, que ni ha podido pisar una plaza de podio en una etapa, porque esto está carísimo. Está calmado en apariencia, que tome nota de la suerte de Sagan, porque en las redes y los prolegómenos del sprint se pelea con media FDJ.

#LaProchaine Pues otro trayecto largo que lija las piernas y la resistencia de los corredores. Son 213 kilómetros entre Troyes y Nuits-Saint Georges, la misma puerta de los Vosgos y la Station des Rousses.

Imagen tomada de FB de Quick-Step Floors Cycling Team

INFO

Conoce los secretos mejor guardados de Somiedo

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.