Max Schachmann: qué fácil es ganarse una aficionada

Una niña recibe el ramo de flores que ganó Schachmann en el podio de la Strade Bianche

Si una cosa ha tenido en común el reinicio de la campaña ciclista con la interrupción de la misma ha sido el nombre de Max Schachmann.

El alemán dejó la temporada de esta guisa, tirado en el suelo y roto por el esfuerzo para mantener su liderato hasta el final de la París-Niza.

Max Schamann Paris-Niza

Durante el confinamiento el alemán ha hecho los deberes y ha vuelto al frente de una carrera World Tour con la Strade Bianche.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

No estuvo con Wout Van Aert en el momento que el belga se fue, per a Schachmann le cupo al menos el privilegio de subir al podio, pocos días después de saber que había renovado con su equipo, el Bora, donde es ahora mismo la referencia, incluso por encima de Peter Sagan que en este veinte-veinte sabemos más de él por los anuncios de maestro que ha hecho para el Giro que por la competición.

El aspecto de Schachmann, toda la porquería que llevaba adherida al sudor que surge cuando vas a mil bajo cuarenta gradazos de temperatura, en meta era un poema.

Podemos imaginar cómo llegaron de rotos a meta.

En todo caso al alemán le surgió una fan por las calles de Siena y no pudo menos que pasarse

WD-40 400×400
Gran canaria 400×400
Cruz 400×400

 

El vídeo del Bora es una perla, un diamante de aristas afiladas que demuestra que el ciclista se puede centrar todo lo que quiera en su profesión, que para eso le pagan, que tener un detalle, incluso tras el sopor toscano del primero de agosto, no cuesta tanto.

El ciclismo de buses adosados a los villages de salida, los controles de firma completamente pertrechados, el control que ahora se impone por el coronavirus hacen de todo algo frío y alejado, que parece sólo se puede ver en la televisión.

Pero si resulta que el campeón alemán va por medio Siena y una nena pequeña le solicita, incluso con las piernas repletas de dolor, no cuesta nada parar y darle nada menos que el ramo de flores.

Schachmann se ha ganado una incondicional y el ciclismo una aficionada, como el niño pequeño que le pidió a George Bennett un bidón en Andorra, hace un par de años, y éste se lo arrojó al suelo para que lo cogiera.

Al menos dentro de lo posible, y con las precauciones que rodean hoy todo, que el ciclismo sea cercano todo lo que pueda, es un premio para el aficionado y una satisfacción para el ciclista.

Imagen: © BORA – hansgrohe / Bettiniphoto

Gore 400×100 MArzo2020

 

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.