Mundial de Innsbruck: ¿Puede Colombia soñar con el arco iris?

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Los nombres de Colombia para el Mundial de Innsbruck invitan a pensar en grande

Nunca un colombiano ha ganado un mundial de ciclismo en ruta.

Santiago Botero ganó aquella prueba en la modalidad de contrareloj.

Santiago, Santi, que tuvo la mala fortuna de correr en los tiempos de Lance Armstrong con las mismas mañas con las que corría el 90% del pelotón de entonces.

En la pista “Cochise” Rodríguez fue campeón mundial de persecución individual y recientemente Fabián “Chispas” Puerta lo fue en keirin.

Pero la prueba del mundial de ruta, esa carrera larguísima y extenuante de un solo día, más apta para clasicómanos, suele ser esquiva para los pequeños colombianos.

¿Lo será el Mundial de Innsbruck?

En tiempos recientes la única opción creíble que tuvo algún corredor cafetero de estar en la baraja fue durante el mundial de Florencia, cuando Rigoberto Urán sobrevivía con el reducido grupo de cabeza de carrera en el último descenso, donde se desbarrancó en tres giros sobre la bicicleta y por poco se desnuca.

 

Rigo se levantó medio atontado y lleno de ramas y tierra en el uniforme, miraba sus piernas, se tocaba el cuerpo, volvía a mirar sus piernas, mientras los demás corredores le pasaban por el lado como cohetes.

Ni siquiera cuando los recorridos y paisajes les eran familiares tuvieron mucho chance los colombianos.

Ni en el mundial de San Cristóbal de 1976, en Venezuela, ni en el de Duitama de 1995, en Colombia, recordado probablemente como el más duro de la historia, donde Abraham Olano pudo ganar con la rueda pinchada porque los demás estaban vigilando a Miguel Indurain.

Dicen que Oliverio Rincón, nativo de ese pueblo y que entrenaba por allí con regularidad, fue quien sugirió el trazado que luego la UCI adoptó para esa carrera bestial que sólo pudieron acabar una veintena de corredores y donde, paradójicamente, todos los colombianos fueron descolgados.

El único que acabó la prueba fue el propio Oliverio, que entró a la meta junto a Richard Virenque casi a dos minutos del ganador.

 

Ahora veo la altimetría del mundial de Innsbruck, un circuito de seis vueltas que parece un serrucho con nueve subidas cortas y explosivas, y pienso que está hecho a la medida de un corredor que ya no corre: Purito Rodríguez.

El seleccionado colombiano tiene nombres altisonantes –Quintana, López, Henao, Urán, Anacona–, varios de ellos grandes escaladores, pero no precisamente especialistas en estas rampas.

Entrena con el Movistar… 

Si hemos de elegir: Sergio Luis Henao, un nombre que ya no suena mucho desde hace un tiempo y que alguna vez logró un rendimiento excepcional en este tipo de carreras, podría ser la única baza clara para aspirar a algo.

Imagen tomada de Zona Cero

 

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