¿Podemos decir que el ciclismo está en crisis?

Pregunta curiosa, difícil de responder, con tantas soluciones como caras un poliedro. Sin embargo con ánimo de ser reduccionistas vamos a dos respuestas. Una la internacional, obviamente sería que no, otra la nacional, sobre la que evidentemente diríamos que sí
Desde finales de los setenta se produjo en este deporte un movimiento tectónico que quiso desplazar su centro de gravedad más allá de las imaginarias fronteras del viejo continente. Se empezaron a organizar mundiales en paraísos exóticos como Venezuela, Canadá,.. crecían nuevas carreras de ultramar, de donde surgían nuevos talentos tipo Greg Lemond, Andrew Hampsten, los escarabajos colombianos,… aquello que entonces parecía profético en treinta años, hoy es realidad tangible. El ciclismo es un circo que monta enormes tinglados en remotos parajes como nadie hubiera imaginado. Por prestigio el Tour Down Under se ha equiparado a las históricas vueltas a Romandía, Suiza, Catalunya o País Vasco. La Vuelta a California rivaliza con el Giro. Canadá y China entran en el Pro Tour. Al tiempo surgen proyectos faraónicos que ponen el Pro Tour al borde del colapso por serle imposible admitir más equipos. Proyectos americanos, rusos, ingleses y con el tiempo seguro que alguno australiano y quien sabe si chino. Se atreve alguien a decir que todo este tingladillo está en crisis.
Sin embargo cualquier introspección de Pirineos hacia abajo no arroja un balance tan halagüeño. El ciclismo español es actualmente un vergel de talento sin forma de hilvanarlo. Sinceramente no creo que sea catastrófico que nuestros mejores corredores ahora mismo se deban a estructuras foráneas o de capital foráneo aunque con sede en España. Eso quizá es lo  de menos. Si hay un deporte deslocalizado y nómada por antonomasia es éste. Lo grave es ver el batiburrillo de edades en que se ha convertido la Copa de España por ejemplo. El calendario mengua, demostrando que quizá sea el de organizador el oficio más complicado de este mundillo mientras los equipos surgen a cuentagotas y con sufrimiento llevado al extremo temporal como el caso del Movistar. El futuro pasa por alejarse de las instituciones que tanto y buen cobijo le han dado a este deporte aunque no pasan por su mejor momento. El ciclismo es un deporte que en ratios calidad-precio ofrece los mejores estándares, la posibilidad de tener presencia en medios y redes sociales doce meses al año por el ancho del mundo y todo por precios módicos respecto a lo que se estila en otras actividades.
El ciclismo español se tiene que hacer visible, etéreo,… y sobretodo ajeno a la subvención. Y ojo por que en todo este diagnóstico no hemos mentado la palabra dopaje, quizá en ella no residan todos los males y sí muchas excusas. 
En la imagen la Volta a Tarragona, prueba antiquísima que quizá este año no se celebre

Stybar: Acertar, eso es lo complicado

Desde hace poco más de un año entablé cierta relación con el dos veces campeón del mundo Zdenek Stybar. Le he podido entrevistar un par de veces desde entones. Tipo afable, tan expresivo como se le ve en la televisión, en las carreras, reconozco que rara complicidad surgió de ese par de entrevistas. Que un campeonísimo como él te atienda con inusitada sencillez no es tarea fácil.
Por ello, y por que el ciclocross me parece una disciplina tan bella que me entristece ver que sólo en Bélgica se vive con la pasión que merece, a veces algo alimentada por los hervores etílicos, me he alineado con este checo ante la armada belga que como la española en su día hizo aguas una vez más en las campas mundialistas. “Son el mejor equipo sin duda, pero cada uno de ellos tiene diferente pagador” me recordó Hermida. Sin embargo cierto desasosiego recorrió mi cuerpo el día que este excelente especialista desapareció del calendario. Problemas de rodilla, de espalda,… se adujeron, pero al tiempo crecían los rumores de su paso a la carretera, como al final ha sucedido. Estábamos ante otra flagrante fuga de talento hacia el asfalto.
Sin embargo la percepción fue errónea. Stybar tenía un plan, como gráficamente repitió en www.cyclingnews.com. Una hoja de ruta donde jugárselo a todo o nada en el Mundial era la clave de la temporada. No ha fallado. Ganó si cabe mejor que en Tabor, en un mano a mano con el especialista por antonomasia, Sven Nys, y mostrando contundencia. Jugar todo a una carta es algo que en ciclismo, ni en deporte, no es nuevo. Pero cierta sensación de vértigo recorre nuestro ser cuando hablamos de estos niveles de competición. A Stybar le ha salido bien. Esperemos nos lo vuelva a contar.
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Muy bonita la nueva web de www.cobblesandhills.com. Información por doquier, baúl retro, concurso algo friki… se han puesto el listón muy alto. 

Lo que nos perdemos sin Contador

Al parecer el pinteño quiere recurrir, y así hasta el infinito, la posible sanción de un año que le querían aplicar por prescripción de la Federación Española. No sabemos en qué acabará, pero esto, como el mismo dijo, se eterniza cual culebrón colombiano cuyos finales rara vez ofrecen un desenlace feliz. Contador, no seremos nosotros quienes pongamos la mano en el fuego, tiene un marrón, y aunque quiera empañar cualquier argumento en su contra mediante su castiza condena a quienes le condenan, el mundo parece haberse conjurado contra él.
Peor para todos no obstante, por que este ciclista de innegable talento, con abolengo campeón desde que era juvenil, nos ha ofrecido momentos impagables en los últimos años. Ratos de toda índole, y condición. Capaz de lo mejor y lo peor. Sangre caliente y témpanos de hierro en la misma carrera, al mismo tiempo casi. Momentos como aquel de la penúltima etapa de la París- Niza 2009 cuando se centró en todas las ruedas (Colom, Schleck, Chavanel, …) para caer ante Luisle. Aquello le valió tirón de orejas de que, mal que le pese, siempre ha sido el “boss” Lance Armstrong. Se abrió entonces, creo, el último capítulo glorioso para este ciclismo moderno que se mancilló con la amistad de pies de barro que exhibieron madrileño y Andy Schleck en el último Tour. Con Armstrong en el mismo equipo había mala ostia en el ambiente, y se hablada de ciclismo hasta la prodigiosa ascensión de Contador a Verbyer en Tour 09 dejando por sentado que sí, que aunque las multimillonarias cuentas del tejano lo quieran, la edad pesa y el sentido común guía el camino de los campeones.
Sangre caliente, decíamos. Y confusión, muchas veces. Aquella subida a Ramaz donde escapado con los Schleck y Kloden sentenció las opciones de éste, entonces compañeros en Astana, con una ataque innecesario. Más leña a la caldera de Bruyneel y Armstrong. Lo mismo que lo acontecido este año en el hermoso Bales donde Schleck perdió la cadena. Dijo nada más llegar a meta no haber visto nada, al poco colgaba un vídeo en Youtube pidiendo perdón alegando que ésta no es su manera de actuar. Contador, presa de los medios. Contado, presa del pánico de no saberse querido. Contador, presa de su destino, un destino que nunca se lo ha puesto fácil.
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Sonaban voces en Twitter sobre el futuro de Iñigo Cuesta. El último eslabón con el ciclismo de los noventa seguirá en activo un par de años más dando lecciones a los chavales del Caja Rural. Bonito y edificante colofón, creemos, para este burgalés de tímida sonrisa.
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Este blog se desdobla. Hasta la fecha, y con sólo cuatro semanas de vida, aquí había entrado un poquito de todo, pero no tiene sentido, cada cosa a su lugar. Aquí se seguirá hablando de ciclismo y esperemos que muy pronto de bicicleta. En http://ivanvegagarcia.blogspot.com/ habrán otros retales, de turismo, de historia y historias que nos atormentan. Mañana más.

Meyer, de nombre Cameron

Casi sub 23, Cameron Meyer es el último nombre aussi en saltar a la palestra, al menos para el gran público. Lo ha hecho en la prestigiada prueba del Tour Down Under, esa anomalía geográfica que habla de la redistribución global de fuerzas en el ciclismo. Meyer ha hecho buenos los pronósticos de éxito que su carrera lleva tiempo desprendiendo. Nacido en Melbourne es el último producto de esa prodigiosa escuela austral de pista. El año pasado hizo un histórico triplete en los mundiales de la modalidad, debutó en el Giro y siguió creciendo. Ahora surge cual estallido en el remozado Garmin con el suplemento de Cervelo. El primero de un año que se prevé cargado de éxitos para el equipo del campeón del mundo Thor Hushovd.
Vástago de saga ciclista, su padre llegó a ser ciclista de renombre en la isla-continente, comparte experiencias en Europa con su hermano Travis, otro de los prometedores canguros, uno más. El año pasado pudimos hablar con él tras su magnífico mundial de pista. En M2M aparece el fruto de esta charla. Hemos querido rescatar algún párrafo. “Joan Llaneras es la inspiración y un gran modelo a seguir para todos. Tuve la suerte de correr contra él dos mundiales y unos juegos y siempre estuvo entre los mejores. Aprendí mucho viéndole” comenta del balear al que ha podido suceder en el palmarés de la puntuación por partida doble con la única inclusión de Kyrienka en 2008. Vaticina malos momentos para la pista después del recorte de pruebas en el programa olímpico. Dado su perfil de fondista admite que  “no creo que el cambio sea bueno. Los corredores llevamos tiempo trabajando estas especialidades y la UCI y el COI anuncian su exclusión a dos años y medio de competir en Londres. Están poniendo en una situación comprometida a la pista, por que se hace realmente duro preparar estas pruebas en estas circunstancias”. Autoexcluido del ómnium, sólo puede estar en la cuarteta de persecución para participar en Londres.
Mucho más joven que Wiggins, ha emprendido un camino similar al inglés, incluso admite que  “hacer un buen Tour es algo que me atrae”. Para quienes le conozcan poco se define como “un todoterreno que progresa en las cronos, y también en las subidas. Sin embargo creo que mi punto fuerte es el cazar etapas”. Ojito con él,  dará que hablar.
La foto es de Biciciclismo, como no.
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Felicidades para el Movistar Team,, gran arranque con dos de sus fichajes, Tondo y Veloso. Este equipo puede aspirar a esto, a auparse entre los más laureados dada su ausencia de grandes líderes y por ende grandes objetivos que distraigas de otros que, aunque más pequeños, qué coño, también suman. Lástima que Tondo se quedara vacío para no poder disputar otra general.

Armstrong, la segunda parte fue la buena

El hoy iniciado Tour Down Under marca, ahora sí, el final definitivo de Lance Armstrong. En el invierno austral, allí donde lo retomó por tercera vez, el mejor ciclista de la historia del Tour de Francia capitula ante el lastre de la edad.
 Armstrong ha tenido una carrera ciclista recortada en tres partes. Un tríptico cuya tabla central esconde las mejores pincelas y cuyas bisagras se amortizaron primero por un cáncer y posteriormente por un adiós que fue “see you later”. Criticado a más no poder, en el ojo del huracán siempre, ha sido el ejemplo de un ciclista que ha trascendido como nadie y como nunca al rol atribuible a este tipo de sufrido deportista. Su “come back” del cáncer, verle rodar en 1998 encadenando tres cuartos puestos en Vuelta y ambos mundiales, CRI y fondo, ya sería un éxito para cualquiera de los mortales. Como su antecesor americano en el Tour, Greg Lemond, con quien vive manifiestamente enemistado, no lo tuvo fácil e incluso en las primeras pedaladas de aquella temporada barruntó dejar la bicicleta. Pero este tejano de atribulada infancia y poliédrica carrera deportiva se crece en la adversidad. Cuando finalizó último la Clásica de San Sebastián de 1992, aquella en la que la tarde estival se hizo noche por la tormenta, dijo, como Mac Arthur en las Filipinas, “volveré” y lo hizo sí, para ganar la edición de 1995.
Ojeando un libro de hace unos seis años, con gran parte de su carrera deportiva ya cuajada, del americano, uno se da cuenta de los muchos estadios por los que ha tenido que sortear. Le vemos en las colinas flamencas junto a Tchimil con ese maillot “blaugrana” del Motorola evidenciando sus cualidades de nadador, tras el cáncer esa corpulencia se convirtió en extrema delgadez. Para entonces ya se acostumbró a firmar récords, de precocidad en este caso, cuando le birló a Indurain el Mundial de Oslo siendo el más joven de la historia en lograrlo. Un año después, poseyendo el arco iris, fue doblado por el navarro en la crono de Lac de Madine. Desde luego que aquello no lo volveríamos a ver. La de 1996 fue su mejor campaña antes de anunciar su retirada de las carreteras por un cáncer. Optó al doblete Flecha & Lieja, pero se le cruzó ese perro viejo llamado Pascal Richard.
En 1999 se inmiscuyó en asuntos domésticos disputándole la Amstel a Michael Boogerd, fue segundo. Pero lo suyo entonces fue el Tour. En Luxemburgo, igual que Indurain siete años antes, abrió el periodo que rompió todos los registros: siete Tours consecutivos. Varias imágenes en la retina: el gesto mal interpretado con Pantani en el Ventoux, el sufrimiento ante Heras en el Joux Plane, el ataque al pie del Alpe d´ Huez con Chechu de lanzador,… sin embargo fue la edición en la que se vio más justito en la que más disfrutamos. Ullrich le tuvo a huevo, pero entonces comprendimos por qué uno se convirtió en el Poupou del nuevo siglo, mientras el otro se erigió en leyenda. Le daba igual se batido en el Dauphiné, incluso con dolorosas derrotas como la infringida por Mayo en la cronoescalada al Ventoux, el Tour lo era todo, y a él llegaba mejor que nadie. Lo dominaba como ninguno. Al séptimo dijo basta.
Pero a este americano de afilada mirada le aburrían la vida de negocios multimillonarios, su engordada fundación. Volvió en el seno del equipo del nuevo capo –algún cándido reyó entonces que trabajaría para él- y le disputó el Tour hasta donde dieron de sí sus piernas. Su vuelta fue un bálsamo para el ciclismo. Controvertido y sabedor de ser el centro de atención, supo generar seguimiento e incluso se trajo un sponsor bajo la manga, ahora mismo en forma de equipo Pro Tour.
Admirado y odiado. La fina línea de ambos estados es difusa. Lance Armstrong es un capítulo entero de este libro llamado ciclismo. No puede haber discusión.
Sabes más sobre el Tour de Francia?
https://www.joanseguidor.com/el-tour-de-francia/

Fobia contra el reloj en las vueltas modernas

Con la Vuelta a España, ya tenemos el ciclo de presentaciones de recorridos sobre la mesa. La edición 2011 de la ronda nacional, con un mes de retraso y con una escandalosa filtración que calcó el circuito horas antes de presentarte, retoma sus últimas entregas y sigue en la línea de innovación de la que se ha querido dotar las últimas temporadas. Celebramos el regreso al País Vasco, más de treinta años después de los incidentes que condicionaron el final de un ciclo y propiciaron la entrada de Unipublic ya en los ochenta. También la llegada de nuevas cumbres, algunas como se comentan en algunos círculos twitteros, rebautizadas para la ocasión. Al final los organizadores emprenden el rol de los cocineros haciendo gala de fantasía a la hora de poner nombre a los finales de algunas etapas. También llama la atención la cada vez más profusa costumbre de introducir marcas y patentes a los finales de etapa, al más puro estilo de esas jornadas que hacían arribo a las Destilerías Dyc, que si no me equivoco se hallan en Collado Villalba.
Sin embargo la esencia de esta carrera recién descubierta la hallo en la ausencia total de equilibrio. Seguimos en las mismas. Modernidad significa en ciclismo hollar cumbres cuyas pendientes regalen dos dígitos y omitir cronometradas. Salamanca será la afortunada de acoger la única contrarreloj de la próxima edición porque lo de Benidorm será un acto de artificio y además colectivo. Intrascendente. Parece que desde que la crono de Zaragoza en aquella edición de 2007 sentenciara la carrera a favor de Menchov, la Vuelta, y también el Giro, y paulatinamente el Tour, se ha enemistado con la disciplina. No sabemos a qué responde la tendencia, quizá se cree salvaguardas el espectáculo, pero a mi entender lo que se consigue es falsear el resultado y lo hace por una cuestión de base, no hay las mismas oportunidades para todos y además ante el aluvión montañoso, la prueba está no muy lejos, el corredor se hace más conservador. Miremos los minutos más intensos de la última edición. Revisemos Peña Cabarga, Cotobello, Lagos y demás. Ciclismo narrado desde plató comprimido en cuatro kilómetros, los últimos. 
En la foto Purito en la crono del año pasado. Foto de www.biciciclismo.com, por cierto muy buena web y mejor gente tras ella

La pista, ese gran vergel

Cuando el ciclismo abrió la ventana de mis hobbies y desató pasiones en mi quehacer diario, lo reconozco la carretera gozó de mi atención en exclusiva. Pero el paso de los años, el progreso en diferentes medios  y demás han hecho de mí, un loco de todo lo que tenga que ver con la bicicleta. Especialmente del ciclocross y como no de la pista, ciclismo de quilates, enlatado en recintos ovalados que permite ser seguido desde una grada como otros tantos deportes.
Lo dicen los técnicos, en las escuelas de ciclismo,… la pista es idónea para los ciclistas de carretera. La lista se antoja interminable. Los pistards de éxito en la ruta son cada vez más, al punto que naciones enteras, Australia o Reino Unido, confían el éxito entero de su ciclismo de carretera a la pista. Digo esto porque trabajando en un tema de historia, he tenido acceso a la lista de corredores, hoy de fortuna, que han pasado por el centro de tecnificación del velódromo de Barcelona. Resulta abrumador. Joan Antoni Flecha, Ángel Edo, Ginés Salmeron, Jaume Hernández, Carles Torrent y el malogrado Isaac Gálvez son la punta del iceberg, pero hay otros tantos que aunque su palmarés no apunte tan alto como el de los citados, ha rallado a gran altura.
A nivel internacional completaríamos un pelotón tal que así: Brad Wiggnins (cuarto en Tour 2009), Theo Bos (Clásica de Almería 2010), Mark Cavedish (mejor sprinter del mundo), Geraint Thomas, Ben Swift, Mathew Hayman, Greg Henderson, Chris Sutton, Graeme Brown, Baden Cooke, Stuart O´ Grady (París- Roubaix), Bret Lancaster (prólogo Giro 2005), Alex Rasmussen, los hermanos Meyer, Cameron y Travis, Jack Bobridge. Mathew Goss (París- Bruselas), Mark Renshaw, Vasil Kiyirienka, Mihail Ignatiev, Christian Vandevelde, Alexei Markov… Lo sé echamos de menos algún español. Al nivel de los citados, si me apuran sólo se me ocurre Rubén Plaza, y con resultados en categorías inferiores.
Sin embargo esta lista de nombres, y los que hallaríamos si indagásemos en la historia, corre el peligro de interrupción con el infumable recorte olímpico. La salida por la puerta de atrás de la mayoría de carreras de fondo y la integración de algunas de ellas en el ómnium amenaza con romper una relación, la de pista-carretera, que, a la vista está, es más estrecha de lo que las apariencias demuestran. Quedan dos mangas de la Copa del Mundo por celebrarse. Al liderato de la UCI de Leire Olaberria, añadamos las buenas sensaciones que nos transmiten la cuarteta, Eloy Teruel y las chicas de velocidad. España merece estar en Londres con sus puntas de lanza.

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Increíble lo del Balón de Oro de ayer. Algunos  soportes que se dicen medios poco menos que sacaron a Messi del concurso.

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By twitter he encontrado esta noticia hoy. Qué pena que un siglo después gente sin comerlo ni beberlo tenga que cargar sobre sus hombros los desastres de pésimos dictadores. En este caso Stalin.

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Después de China, Japón. Ahora se habla hasta de negociación colectiva. Para cuándo el sector público???

“Hacia el ciclocross, desde el ciclocross”

El salto cualitativo del ciclocross español esta última década ha sido realmente encomiable. Es para estar orgulloso y con la retransmisión del evento de Zamora, unos bellos Campeonatos de España en TDP, creo que se ha cerrado el círculo. El ciclocross nacional ya tiene lo que le faltaba: televisión. Sin embargo la empresa no ha sido fácil, hemos pasado de paseos militares de David Seco a competidas riñas dirimidas en tres meses cuyo cénit se halla en los Campeonatos de España.
Pero qué le falta a los nuestros para hallarse tan lejos de los mejores. Esto mismo se lo he preguntado a todos, temporada tras temporada, he podido oír en boca de Unai Yus, de David Seco, de Larri, incluso de Hermida, Suarez y Murgoitio y todos coinciden en lo mismo, el camino en España es “hacia el ciclocross”, no “desde el ciclocross”. Me explico, la modalidad de invierno se ofrece en cualquier catálogo de actividades de una escuela de ciclismo flamenca nivelándose a la carretera, BTT o pista. En España no ocurre lo mismo. Desconozco la realidad concreta, pero no me equivocaría mucho si asegurara que no existe escuela que trabaje en exclusiva la modalidad. Y eso señores ésta es la clave.
Si valoramos la elite de nuestro CX vemos nombres familiares de otras disciplinas. Salvo Isaac Suárez, la trayectoria de los mejores españoles ha sido hacia el ciclocross, es el caso de los routiers Larrinaga, Zaballa y Murgoitio, y los bikers Hermida, Lozano y cia. Corredores más o menos fieles venidos desde otros terrenos. En Bélgica vemos auténticos especialistas consagrados a la disciplina. Nys practica con fortuna BTT pero desde el ciclocross, Albert se prodiga en la temporada continental española como complemento a la invernal, pero con los pies  asentados en el barro. Qué decir de Wellens, Vervecken, Vantornout,… aunque en estos pastos también hay desertores. Boom, primero, y Stybar, muy posiblemente en breve, parecen seducidos por la carretera.
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En Zamora realmente me ha sorprendido Hermida, y mira qué es complicado que lo haga. Más corto de preparación que nunca, más retrasado en la parrilla que nunca, se ha visto delante a la cuarta vuelta de tú a tú con los mejores. Chapeau. Larri muy bien otra vez. Tres títulos en otros tantos años.
Mi apuesta era Murgoitio quien en Igorre hizo historia y que con un trazado embarrado como el zamorano podría haber brillado. Pero en CX la suerte va y viene en bussiness, y a él le salió cruz. Tiene margen y en su porvenir reside una de las claves de la suerte de la modalidad en España. Alrededor suyo ha crecido una estructura que puede servir de ejemplo en el futuro. Dinero es lo que necesita la modalidad, aunque se sabe que con el vil metal todo se corrompe.
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Semanita de infarto nos espera en los mercados respecto a España. Éste es un tema que me cabrea especialmente. Sinceramente creo llevamos tiempo siendo intervenidos y si nos intervienen de forma vierta quizá se corrijan los enormes déficits que arrastra nuestro modelo.