Si mi niño quisiera ser ciclista

Tuvalum

Que tu niño quiera ser ciclista viene sin manual de instrucciones

Cuando un niño decide ser ciclista, un calambre recorre su hogar.

No es un deporte sencillo, ni siquiera fácil de encajar en la rutina laboral.

Pero la mente, inquieta ella, ya se pone en lo peor, piensa en la carretera, en los peligros, en lo que viene… 

Y no es sencillo pasar como si tal cosa, no tener miedo.

Salir a la carretera te asegura una jornada de disfrute máximo, pedaleando por donde te plazca, pero casi seguro un susto, un aprieto, alguna de esas situaciones que cada día leemos en la prensa, con ese goteo de accidentes.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

Estos días que deberían ser de pasión de Giro de Italia, quien no ha tenido al crío sentado al lado, mirando y soñando por la televisión, imaginándose ahí, en medio de paredes de nieve, de rosa, recibiendo el beso de las guapas, descorchando el cava…

Todo eso está muy bien, pero el camino no es sencillo.

Hace unos cuantos años escribimos una reflexión sobre el padre ciclista que ve a su hijo partir en un entrenamiento pensando en los peligros que la ruta le pondrá y en la inquietud de saber si volverá bien.

Fue a raíz de la muerte de Víctor Cabedo, atropellado mientras entrenaba.

Permitidnos rescatar un tramo…

Esto es el ciclismo de bambalinas. No lo conocemos, pues lo padecen en silencio sufridos padres que asienten ante las obligaciones de sus chavales para con la bicicleta, la carretera y el ciclismo. Suena duro. “Respiras hondo, menos mal”. Momento en que ves al chaval tras llegar de entrenar o cuando le recoges en la carretera por que ha pinchado en medio de la nada.

Así es la rutina en la casa de muchos de los críos que salen diariamente a intentar ganarse la vida sobre una bicicleta. Los que somos padres nos estremecemos cuando oímos relatos así. La carretera, el vivero de ciclistas, se ha convertido en territorio hostil. Quedan otras opciones, surgen circuitos cerrados, pero no son más que apaños para intentar retrasar lo inevitable, que no es otra cosa, que un día cojan su máquina y se lancen al asfalto a hacer kilómetros.

Semanalmente, casi como en la violencia de género, oímos sobre la muerte de un ciclista. El caso de Víctor Cabedo emerge por su condición de ciclista profesional, pero también por los muchos buenos amigos que dejó por el camino. Sin embargo, la cantidad de ciclistas anónimos que alimentan la mortandad es alarmante.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Esto es así, como la ciudad que vio la salida de una jornada del Giro de Italia: un casino.

Pero aquí la ficha es tu vida, tu felicidad

Muchas veces hemos escrito por los padres ciclistas, que les dejen crecer, que no tienen que ser un Contador o un Valverde, que disfruten, que se prenden de la bicicleta, de la vida sana…

Pero estos mismos padres que a veces se obsesiona con el futuro del niño, son los que ven a sus hijos partir cruzando los dedos que todo salga bien.

Hemos visto esta carta en Facebook y queríamos compartirla

 

Niño ciclista JoanSeguidor

Que el niño quiera ser ciclista no es algo que venga con manual de instrucciones…

Imagen: Bicics 

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.