El Tour se homenajea en la Vuelta a España

Cuando hace unos años el antiguo mentor de la Vuelta a España, Víctor Cordero, relataba los beneficios de que el Tour de Francia entrara en la gestión de la carrera hablaba de patrocinios, difusión internacional, “savoire faire”,… muchos aspectos desde luego que vendrían bien para aquella Vuelta a España que adolecía de la solidez que siempre orilló el Giro de Italia a ser una de las citas más queridas de la temporada. Aspectos que van más allá del simple gallo que viste al líder.

La Vuelta que se ha presentado en Galicia es el reverso de la moneda que nos describió Cordero. La carrera se ha convertido en el banco de pruebas de lo que entendemos por ciclismo postmoderno, aquel que sucede al de las largas y tediosas contrarrelojes y que sólo encuentra el placer en el sufrimiento extremo de sus actores, como si esa premisa de mirar por la salud de los corredores resbalara por los animalescos porcentajes que golpean el ánimo del pelotón. La Vuelta dispone lo que el Tour propone.

Y en estas que la Vuelta se presenta con no sé cuántas llegadas en alto y una vocación periférica con la incursión a Madrid como único tajo que se propone sobre el cogollo de esta maltrecha península. Una vez más los organizadores han querido proponer una indigestión de montañas como proceso inefable en la captación de adeptos. Bien, esa es su teoría, la mantienen fielmente y la materializan.

Les secundan los datos de seguimiento de la última edición. A veces no hay más ciego que quien no quiere ver y decir que el éxito de la Vuelta 2012 fue por el recorrido es un brindis al sol. Dos fueron los hechos que desmontaron este axioma. Por un lado la coincidencia de tres corredores con el nivel de compromiso que mostraron Contador, Valverde y Purito es algo que no ocurre todos los años y por el otro recordar que el momento cumbre no llegó en ninguna de las cuestarracas programas, sino en una etapa tenida de media montaña donde la pizarra y el elemento táctico desempeñaron la fortuna de la fuerza bruta.

Con todo la gran novedad de la carrera vuelve a ser la incursión en Francia en una llegada como la que coronó a Alejandro Valverde en el último Tour. Dicen que es una etapa que sirve de homenaje al Tour por sus cien ediciones. No acierto a comprender a cuento de qué, pero bueno, son formas del patrón francés que hace de la Vuelta una pieza más de su puzle global por mucho que aquí siga siendo nuestra grande. Es el precio de vender al extranjero, pierdes el control de tu producto, te pliegas, no contestas, no puedes.

Los Mundiales de Ponferrada en el fondo son beneficiosos

La lupa que se implanta en un tiempo como el nuestro en ocasiones nos hace perder perspectiva. Pongámonos en contexto. El recién elegido presidente de la RFEC, José Luis López Cerrón, ha tomado las riendas del ente alertando sobre las telarañas que anidan en la caja fuerte. Una situación económica de auténtica emergencia que no por consabida es menos grave y que según parece pone en cuestión el ente de arriba abajo.

Hace poco en El Periódico de Catalunya se daba cuenta de la penosa realidad económica de nuestras federaciones deportivas. Un tremendo agujero negro todo él, que si el CSD quisiera contener no sabría por donde atender primero. En un entrecomillado, el mentado presidente hacía referencia al ciclismo y apuntaba a la base como principal perjudicada de los terribles recortes que se adivinan. Bien. Aquello levantó los ánimos. Incluso se apuntó desde algunos clubes la idoneidad de celebrar unos Campeonatos del Mundo como los de Ponferrada 2014. Se proponía que se recortara en la máxima cita mundial y se calzara la base como merece.

Tomamos nota de la queja y preguntamos, llegando a la conclusión de que unos mundiales en Ponferrada no sólo no implican desgaste económico a la federación sino que le pueden resultar beneficiosos. Primero por la obvia promoción para este deporte. A un mundial se accede, salvo que estés en Italia, cada bastantes años. España no lo acoge desde Madrid en 2005. Todo ello ayuda en la difusión de las bondades de este deporte.

Luego está el hecho de que alrededor de él crecen y se benefician otros eventos. Miremos por ejemplo que Rubén Plaza se proclamó en 2003 campeón de España en similar trazado que acogió Madrid 2005. Luego están los derechos y tasas que se deben abonar en la ventanilla de la federación nacional donde se organiza el tinglado. La RFEC percibirá una suma por las mismas.

El coste del acontecimiento tiene una factura pública que exime a la RFEC de cualquier dispendio. La clave es lograr sponsors privados, pero como todo eso es otro tema. Incluso éstas gozan de desgravaciones  en caso de concretarse. El ciclismo si no cierra buenos patrocinios para un acontecimiento como el citado es que se sabe vender muy mal.

Por último si ese pozo sin fondo que es la hipotética celebración de los Juegos Olímpicos en Madrid en su cuarta intentona quiere tener visos de progresar no se puede ir comprometiendo mundiales y declinándolos a continuación. Eso sí, las extraordinarias mentes pensantes de nuestro deporte deberían valorar la conveniencia de organizar una olimpiada en suelo patrio con una estructura deportiva tan y tan castigada como la nuestra. En caso de que sólo quieras que hablen de tus infraestructuras y transportes, acudir a unos juegos con tan pésima dotación de medios a nuestros deportistas –ni mileuristas en su mayoría-  es una temeridad.

A Purito le pillan con el pie cambiado

Situación dantesca. Paso cambiado dribling a la lógica. Que el valor deportivo de Saxo- Tinkoff superaba el de Argos emergía sobre cualquier discusión, pero que al final ambos accedan al máximo nivel en detrimento del Katusha ha sido un golpe de teatro, dirían los franceses.

Colores cambiados. Luz verde para uno, roja para el otro

No hubo confabulación, ni premisa masónica, si quiera burla quijotesca. La resolución benefició a Alberto Contador y, aunque muchos piensen lo contrario, lo celebramos. Podrá al fin preparar un Tour sin fantasmas merodeando. De cómo haga su camino hasta el mismo es otra cosa. Seguramente intentará amarrar la mayor cantidad de carreras antes de la gran cita. No hay excusa, no hay TAS, ni incertidumbres con las invitaciones ni el World Tour. Senda limpia, expedita. Otra cosa es, como dijimos, que los gestores de Saxo se sientan aliviados ante su incompetencia en una complicada gestión de puntos, méritos, valores y demás mandangas que ha inventado la UCI.

Por el contrario aparece el Katusha. Si la UCI quería hacer amigos en Rusia ha elegido la peor víctima. Y sí hablamos de víctima por que el sistema es tan tan tan complejo que al final cualquier resolución suena arbitraria e improvisada. Un escueto como críptico entrecomillado trasluce la decisión: “La petición del equipo Katusha para su inscripción en primera división ha sido rechazada”.

Luego están los perjudicados en último término: los ciclistas. Joaquim Rodríguez, el número uno de la UCI, está fuera del circuito mundial. Descacharrante. Una vez en los últimos dos años que dice verse seducido por el Tour se queda con la incerteza de su presencia. No sé si el catalán hará como Contador, que dijo que si le avisan dos meses antes mejor que no cuenten, o si entre bambalinas se moverán hilos para atar cabos. Todo muy ruso. De cualquiera de las maneras a él no se le caen los anillos por verse nuevamente en la Vuelta y el Giro, incluso demostró poder ganarse el calor popular y hasta alguna portada del Marca en las mismas. Que siga el espectáculo.

¿A qué se ha dedicado este año Bjarne Rijs?

La semana se abre con un gran interrogante en el horizonte ciclista. Sí, esta semana se decide quién cerrará el listado de equipos que jugarán en el máximo circuito. Un momento decisivo en pleno mes de diciembre, a dos semanas de Navidad, que condicionará toda la temporada 2013 en general y el desarrollo de las tres grandes en concreto.

A la espera de saber si Saxo- Tinkoff accede al máximo nivel, convendría preguntarse qué han hecho tan mal en el equipo que acoge a Alberto Contador, es más, sería necesario saber a qué se ha dedicado Bjarne Rijs este tiempo. Los numerosos análisis que han surgido alrededor de la gestión de este personaje que continúa en el palmarés del Tour a pesar de su condición de dopado confeso apuntan todos a la terrible campaña 2012 que los daneses han cuajado para explicar el desastre que se cierne.

Aunque más de uno tenga la opción de disfrazar esto en el enésimo ataque gabacho a Alberto Contador y ciclismo patrio, el sistema es el que es, para todos. La conclusión que emerge se viene cociendo a fuego lento desde hace semanas  y no sólo por una, entendemos, mala gestión del calvo divino sino que también por las terribles reglas que la UCI instala en su deporte.

Si vemos la calidad de la plantilla de Saxo, una vez Contador fue sancionado, y sus resultados durante 2012 no entenderemos cómo el sistema se ha montado de manera tal que el equipo pudo estar en el máximo nivel este año y no el próximo con una escuadra mucho más fuerte.

Sobre los males propios de Saxo, los fichajes fueron para Rijs un clavo ardiendo que al final no resultó como tal, pues a la luz de lo acontecido y como bien describieron desde Velofutur, marcaron el camino para los rivales contrarrestaran con puntos todos sus movimientos. Que a Rijs este año no le resultó mejor la plantilla tuvo su justificación en el patrocinio. Quizá en un ejercicio de incondicionalidad, desvincularse a la imagen del equipo, él que tanto habla de ética, imagen y limpieza, le habría dado un plus al posible patrocinio que pudo reforzar la escuadra.

Pero es que además Oleg Tinkoff mete más madera asomando el descrédito a los componentes del Argos, principal rival de Saxo por la plaza en ciernes. Una maniobra muy rusa que sin embargo no parece tener cerca su objetivo. Argos, aquí lo dicen muy bien en Biciciclismo, ha movido ficha con tremenda habilidad y posiblemente se aseguren muchos meses antes el Tour de Francia sin ofrecer un nombre de la talla de Alberto Contador.

Y hablando del madrileño, entendemos que su presencia en Giro y Vuelta se puede plasmar automáticamente si su equipo no entra en el primer corte. Si en cinco días Saxo no entra en el mismo, sabremos entonces cuál será el camino competitivo del pinteño. En caso de enmienda, que no sería la primera, entonces lo que no sabremos es qué pensar.

 

Foto tomada de http://www.podiumcafe.com

Lo mejor para Oscar Freire es que Paco Antequera no haya ganado

Las promesas electorales tienen en este país un valor que no estimamos calcular. No obstante, y a pesar de esa prerrogativa, hay cosas que se prometen en una campaña que uno sabe puede tener visos de cumplirse. Una de las cuestiones de Paco Antequera introdujo en su puja por la presidencia de la Real Federación Española de Ciclismo fue la entrada de Oscar Freire como seleccionador nacional ante la única cita donde los ciclistas pro se visten con el escudo de la española: los Campeonatos del Mundo.

A la vista del excelente currículo del cántabro en la cita, su nombramiento habría sido de cajón para muchos. En ese perfil se adaptó Paolo Bettini cuando colgó la bicicleta. Se hizo cargo de los italianos justo después de ganar dos Campeonatos del Mundo de forma consecutiva. Pero en el caso de Freire fue complicado que esa promesa electoral hiciera mella en los asambleístas, sobretodo por que el excepcional ciclista de Torrelavega es excesivamente directo para que alguien de la RFEC le dijera cómo desarrollar su trabajo y eso desde el ente nacional, y su «papá» CSD, es muy común.

Pero es que además ese nombramiento pondría a Freire en un aprieto natural por cuanto parte de los seleccionados para venideras ediciones habrían sido compañeros suyos sobre la bicicleta estos años de atrás. Y Freire en condición de voz autorizada no ha sido precisamente lo benevolente que sus colegas quisieran cuando de exponer la realidad se trató. El ejemplo lo tenemos en el último Mundial, el de Limburgo, donde Oscar describió con fineza la actuación de Alejandro Valverde: “Al final no estuvo ni con él, ni conmigo”.

Pero es más. La candidatura de Paco Antequera que tuvo cosas buenas, al menos buenas intenciones, pues luego plasmar es cosa diferente, arrancó con el pistoletazo de salida de que Freire sería seleccionador si él ganara, y ¿qué quieren que les diga? pues que lo bonito del nombre no hace camino, y la figura del seleccionador de ruta para pros es importante, pero su valor se vincula más a lo superfluo que no ejecutivo.

Porque el peso del trabajo de un ente como la RFEC se ciñe al desarrollo de las disciplinas tenidas por minoritarias pero que en efecto traen medallas, por ejemplo, en los Juegos Olímpicos. Eso significa que un buen técnico de pista y BMX resulta buque insignia de un programa coherente y serio. Ahí radica el auténtico termómetro de la gestión federativa y no en que Oscar Freire conduzca o no el coche de España durante la eternidad que dura un mundial.

Los salvadores que amenazan con matar el ciclismo

Hace poco un amigo me hablaba del comando de salvación suicida. Entraban a por un rehén con pulcra operativa, mataban a los malos, recuperaban el secuestrado y a continuación, en el momento de salir, se pegan un tipo. Al carajo el rescate y las cosas, peor que al principio.

En estos días de frío diciembre, mientras en desaguisado sobre Alberto Contador amenaza con dejarle sin participar en el Tour por sexta vez, dos grandes grupos emergen en salvación de esto que dicen querer y que no es otra cosa que el ciclismo. Los grupos son ampliamente identificables, siendo simplistas, con los mentores del Team Sky y Team Garmin.

Los primeros se llaman “Por un Ciclismo Creíble”. Son el núcleo duro de la intransigencia contra el dopaje, una suerte de azote para todo aquel que aunque habiendo cumplido su sanción, no merece respirar en un plazo prudencial de tiempo no vaya a ser que la vuelva a liar. Presunción de inocencia ante todo. Sería la línea más próxima al Team Sky, aunque con un perfil más moderado, pues los ingleses son auténticos amantes de Atila y su caballo en terrenos del dopaje. Esta teoría que ellos gastan es muy bonita sobre el papel, aplicarla volverá a descabezar el pelotón. Parte interesada en esta macedonia Oleg Tinkov, a quien están invitando a desinvertir en el ciclismo, se queja por que con estas reglas a Contador se le pone muy crudo estar en el Tour 2013.

Parte interesada

Los segundos vienen al cobijo de la recién anunciada opción de Greg Lemond sobre la presidencia de la UCI. El norteamericano se rodea también de acento anglosajón destacando el irlandés Paul Kimmage, un activista antidopaje que corrió junto a californiano recordando un pasaje cuando éste adelantó al pelotón defecado de arriba abajo con el objeto de que sus rivales no aprovecharan sus problemas intestinales. Está también Jonathan Vaughters, mentor de Garmin, que como bien pringado que estuvo pide segundas oportunidades que él, desde su poltrona, negó a muchos ciclistas de pasado dudoso. La carta de buena voluntad firmada en Londres por este voluntarioso grupo llamado Change Cycling Now refleja puntos muy loables que queremos ver cumplirse si Lemond accede a la presidencia de la UCI, un ente de marcado perfil mercantilista a su juicio.

Mientras el órgano mundial inicia una ronda de consultas cuyo valor se miden por las resoluciones y ejecuciones de la ONU sobre el tema palestino. Ajenos a la realidad que se cuece a su alrededor, y que amenaza con salvar el ciclismo matándolo primero, el ente liderado por Mc Quaid no observa que realidad le supera a diario.

El sistema como tal invita a matar la cantera

De la entrevista de www.vavel.com a Igor González de Galdeano me quedó con este pasaje:

  • Vavel: Para que eso sea posible es necesario que la cantera funcione. Dicen que es un momento delicado para las categorías inferiores del ciclismo vasco.
  • Igor: A mí la mirada no me va a más de 4 años, aunque está claro que cantera cada vez hay menos.

Hace algo más de tres años tuve ocasión de entrevistar para Meta 2Mil al entonces recién nombrado seleccionador de pista. Era Jon Iriberri. Ahora anda en el círculo del Team Movistar, entre otras movidas. El tipo nunca se anduvo por las ramas. Ni siquiera en temas tan sensibles como el trabajo del futuro. Éste fue el extracto:

  • M2M: ¿Cuando hablas de resultados significa no trabajar intensamente con las generaciones del futuro?
  • Jon: “En cierto grado sí. Me gustaría mucho desarrollar programas a largo plazo e incluso ayudar a los jóvenes a entrar a la selección absoluta. En la medida de mis humildes posibilidades lo intentaré, pero un seleccionador tiene el tiempo que tiene y no se le va a valorar por el proyecto tanto como por los resultados”

Siento admitir que veo una dolorosa relación en ambas respuestas. Las inmediateces implican la omisión ejecutiva de la cantera. No culparé a Igor González de Galdeano de esa respuesta. Cualquiera que gire la mirada un poco, sólo un poquito, percibirá que la artesanía está de capa caída. Cuesta mucho, y no sólo dinero, también tiempo que nadie tiene. Igor juega con la misma presión de la UCI que Jon con la que tuvo en vistas a los Juegos de Londres a los que ni siquiera llegó como técnico. El resultado fue plausible.

Sentimos que esto es un serial UCI y no precisamente en positivo, pero es que la realidad diaria nos empuja a comprobar en mano los daños que el ente que lleva por título Unión Ciclista Internacional le está haciendo a su deporte. Esto es un reporte actualizado cada 24 horas. Sea por acción o repercusión la UCI sigue ahondando en su daño. Mientras el sustrato muere de inacción, se pudre, sobretodo en lares, como España, donde el dinero no fluye y los proyectos languidecen.

El modelo anglosajón se nos impone como única alternativa. Chavales que surjan con una perspectiva dentro de su estructura. Con la certidumbre de que creciendo en ella tendrán salida. Euskadi tiene eso a medias. Al menos, los fichajes de Igor garantizan los puntos que a su vez asumen un número máximo de ciclistas donde caben en definitiva más vascos. Sin en embargo por ello cae la calidad de la cantera. ¿No les parece que estamos ante la pescadilla que se muerde la cola?

La última gilipollez de la UCI

Lo retrata con meridiana claridad Juan Gutiérrez en su blog integrado en Diario As, lectura ligera donde las haya. Estamos frente un déjà vu. Ante un escándalo mayor, una mejor búsqueda de consenso. Como si la lucha contra el derroque del edificio se pudiera librar sólo con consenso firmado entorno a una mesa, buen mantel y mejor vino, para luego tirar el papel a la papelera.

La UCI afirma querer trabajar en una mesa con todos los actores para el “brillante futuro del ciclismo”. La misiva no tiene desperdicio. Es total. Plagada de absurdeces, obviedades. Entiendo que el ente transnacional interpreta un futuro brillante para el saneo de sus arcas lo que en otros lares se llama prospección de mercados y ellos basan en un indisimulado peloteo a China como en otro post querremos reflejar.

El post de Guti recuerda similares intenciones a raíz del Tour del 98. Aquello quedó en cascada de prerrogativas y nula acción. Sin embargo como en toda negociación y discusión que se precie, quien convoca debería mostrar espíritu de autocrítica.

La UCI emprende una patada hacia delante. Sin más. Obvia las partes que le involucran en la trama de Armstrong. Adopta una actitud cuasi eclesial. “Sólo Dios nos juzgará” les falta decir. Claro cuando el americano era bondadoso mecenas no se cuestionaba sus triunfos. Ni siquiera cuando a su vera saltaban uno y otro escándalo como Landis, Heras, Beltrán,… e iban cayendo muchos de los que le ayudaron. Ni siquiera cuando sus dos principales rivales, Ullrich y Basso, entraban en barrena. Nada de eso les despertó la curiosidad sobre los siete Tours de Lance Armstrong.

De ello no da cuenta el comunicado. Como tampoco de los miles de euros dispensados a no sabemos quién en la lucha contra el dopaje, una ardua tarea, ingente de sacar adelante, tanto como imposible, que ha dado pingües resultados en términos de restablecer la credibilidad pues con la aceptación del fallo de la USADA, la UCI admitió la inutilidad del sistema, de los controladores y los métodos. Todo así, zas. Al carajo.

La consulta, que se prevé para el primer tramo del próximo año, arrojará seguro más críticas que parabienes sobre la federación internacional. Sería interesante ver las conclusiones sin cribar. Entretanto, los que ahí dirigen continuarán hiriendo un poquito más este deporte, sobretodo sin con eso de la globalización, que sí se cita, va cayendo más pasta.

Foto tomada del blog Último kilómetro por su excelente fidelidad.