«No sé si ha cambiado el ciclismo o he sido yo el que ha cambiado» Rubén Plaza

Tuvalum

Charlar con Rubén Plaza es saber de veinte años de ciclismo

Cuando Il Lombardia moría en el paseo paralelo al lago de Como, Rubén Plaza saboreaba sus últimos momentos de ciclista profesional.

Se ponía fin, en ese instante, a 19 temporadas en el ciclismo profesional.

Ojo que Rubén Plaza debutó en iBanesto, un nombre que hoy nos suena a prehistoria.

Te vas con 39 años ¿parece que duráis cada vez más no Rubén?

«Eso parece, duramos cada vez más. Hace quince años, a los 33 se retiraban, ahora alargamos más la carrera. Lo de Horner fue excepcional en su época»

¿Por qué?

«No sé, quizá nos cuidamos más y competimos menos. Hace quince años podían salirme cien días de competición, hoy llego a los setenta como máximo. Competir casca mucho y más el viaje previo»

Se nota el paso del tiempo…

«Ya te digo, a partir de los 35 todo cuesta más, salir a entrenar, cuidarte, irte de casa. Coges kilos que te cuesta un mundo quitarte luego, nada que ver como cuando tenías 25. Es todo una suma de detalles, que lo miras y ves que es el momento de ponerle fin»

 

¿Este año fue duro?

«Ya en 2018 me planteé dejarlo, el equipo me convenció y quise seguir, pero este año con todos los cambios, la entrada del Katusha, dije basta. Ya no tengo 25 años para agarrarme a cualquier precio»

Diecinueve añazos, son casi dos décadas, inicio en 2001, hasta hoy mismo ¿en qué ha cambiado el ciclismo en este tiempo?

«Si te digo la verdad, no sé si ha cambiado el ciclismo o he sido yo el que ha cambiado. Ten presente que entonces el World Tour no existía, que entonces había equipos de primera, segunda y tercera. Hoy está todo muy globalizado»

¿Eso es bueno o malo?

«Creo que malo. En esa época éramos más equipos y habían más carreras. El World Tour trajo menos equipos y muchos más viajes. Al inicio, ten en cuenta que el 80% de mi calendario estaba en España, hoy no hay nada de eso. Que un español desarrollara su trayectoria en el extranjero, como Freire, era una excepción. Este sistema ha traído menos equipos y por ende menos oportunidades y también menos carreras»

¿Ha acrecentado las diferencias?

«Desde luego, hay un trecho entre el World Tour y el resto. En el máximo nivel estás de puta madre, fuera no, fuera hace frío. No tiene nada que ver pertenecer a un equipo del máximo nivel que a otro, por ejemplo, los viajes, no es lo mismo irse al otro lado del mundo en turista, que necesitas cuatro días para recuperarte, que en business»

Entonces…

«Los cambios han beneficiado a quienes tienen más dinero»

 

¿Qué pensaste cuando acabó el día de Lombardía?

«Que ya estaba, fin, se acabó. Lo tenía previsto, se veía venir. Fue una sensación entre tristeza y alivio. Ya no era ciclista profesional, pero al mismo tiempo era el fin a pasar por pueblos a 80 kilómetros por hora, saltando arcenes, jugándote el bigote»

Ahora cosas que eran un lujo: tiempo libre, familia, poder comer lo que te apetece… ¿Te volverás loco?

«Hombre, no es cuestión de volverse loco. Ahora puedo ir al colegio de los niños, llevarles al fútbol… puedo estar de pie sin miedo a estar destrozado al día siguiente. En la mesa me gusta comer bien, antes sí me pegaba algún atracón y luego remordimientos, ahora eso se ha acabado. En la primera semana puedes cometer algunos excesos y te quitas esa ansiedad»

 

De Rubén Plaza, de todo lo que ha hecho, y todo lo que ha dado que hablar, me acuerdo siempre de tres etapas, tres días en concreto.

La primera aquella contrarreloj de la Vuelta 2005…

«Volamos literalmente. A partir del primer cuarto del recorrido de la crono nos sopló el viento de cola, muy fuerte y todo el rato iba a 70 ó 75 por hora, una locura»

La casa de los ciclistas en Levante

Luego estuvo aquella etapa en los Pirineos, Tour de 2013 ¿perdonasteis la vida a Chris Froome?

«Desde luego que sí, literalmente nos cagamos encima. Iba Froome aislado, solo, con Nairo, con Valverde, Rui Costa, Castroviejo, Amador y yo. Fue una locura, le tuvimos a punto pero le perdonamos, todo su equipo atrás y él aislado. Fíjate que nunca más se ha vuelto a dar esa circunstancia. Tengo en el garaje de casa un recorte de ese día colgado en la pared y lo recuerdo cada día»

Tercer día, aquella etapa por Guadarrama, Vuelta de 2015

«Fue un día muy especial. El equipo -Lampre- ya me había dicho que no iba a ser con ellos, incluso tras ganar la etapa de Gap en el Tour y marqué ese día como uno de los últimos que tenía para mostrarme. Se hizo la fuga bien, cogimos tiempo. El recorrido no era extremadamente duro, sabía que llegados a un punto con dos minutos bastaba y de ahí hasta la meta»

 

En estos casi veinte años el dopaje ha sido parte importante de la historia ¿crees que se han dejado atrás lo peores años?

«Creo que sí, aunque los hechos a veces no acompañen, positivos sigue habiendo y siempre habrá, pero este ciclismo no tiene nada que ver con el de hace doce años, el pasaporte biológico ha hecho su parte«.

¿Erradicar los tramposos es imposible?

«Así es»

¿Qué runrún se oye cuando surge un escándalo o positivo?

«Pensamos ¿pero todavía estamos así? es como volver doce años atrás. Es como cuando pillan a alguien con EPO, es algo que suena a troglodita»

Me dicen que te pregunte por la Operación Puerto

«En su día fue traumático por la incertidumbre que generó. Fue una chapuza hecha a la ligera que manchó a deportistas pero a la larga dejó en ridículo a políticos y otras entidades deportivas»

Muchos quedaron por el camino, salieron del máximo nivel, tú, sin embargo, encontraste el camino de vuelta al máximo nivel

«Si. Me hice un hueco en Portugal y después de ganar el segundo campeonato de España, Eusebio me volvió a repescar para el World Tour. 2010 fue el año en el que recuperé la ilusión y lo recuerdo con mucho cariño. Debuté en el Tour e hice una buena general»

SQR – GORE

 

Pasemos y acabemos con cosas más amables.

Rápido, dinos el nombre de un compañero de pelotón…

«Fran Ventoso, porque casi nunca hablamos de ciclismo»

Un líder…

«Esteban Chaves, los dos años que pasé en Orica fueron bonitos y le cogí mucho aprecio, seguimos siendo amigos. Ojalá vuelva a ser el de antes»

Un capo del pelotón…

«Mario Cipollini, como él no ha habido uno igual. Si el decía que había que ir a treinta por hora, no había cojones a ir más rápido»

Una etapa…

«Mi victoria en Gap, el Tour lo es todo»

Una carrera…

«El Tour, me reitero. Se sufre mucho, pero estar en él es una gran satisfacción»

Y fin, tres puertos mágicos para ti…

«Por este orden Tourmalet, que es el puerto por antonomasia, la Madeleine, porque es precioso, y Alpe d´Huez, que es un icono que salvo una vez me ha hecho sufrir mucho«

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