60 años de excesos y ciclismo en el Gavia

Entre los colosos del Giro el Gavia es la joya de la corona

¿Qué contar del Passo di Gavia?

Estas fotos las separan cuarenta años .

1

 

1 (2)

Leemos que el Passo di Gavia cumple sesenta año en la historia del Giro y por ende del ciclismo.

 

Su primera incursión fue en 1960, cuando se insertó en una maratón de 220 kilómetros con tres nombres del calibre de Nencini, Gaul y Anquetil jugándose los cuartos.

El joven italiano Imerio Massignan fue el primero por la cima, lejos de amedrentarse ante tales rivales, el ciclista de 23 años cumplió con algo que nunca imaginó acabaría siendo tan icónico, el primero en una cumbre de leyenda.

«Poco sabíamos del Gavia y ni si siquiera quisimos reconocerlo por adelantado. De repente me vi en pistas de tierra y en medio de paredes de seis metros de nieve. Me sentí como Fausto Coppi»

Así habló el escalador italiano, y así recordó la figura de Coppi, fallecido meses antes.

Coronó con un par de minutos sobre el ángel luxemburgués Gaul pero los pinchazos del descenso le dejaron sin opción.

El Gavia pasó a la historia aquella etapa de 1988, cuando Andrew Hampsten se abrió paso entre la tormenta de nieve para sentenciar el primer Giro ganado por un estadounidense.

Gafas de esquí, ciclistas ateridos de frío… el camino nunca fue más difícil, el Gavia quedó maldito desde aquel día en la memoria del ciclismo.

WD-40 400×400
Cruz 400×400

 

En la jornada final del Giro del 96, Abraham Olano no pudo con el Gavia y el Mortirolo 

Sábado 8 de junio de 1996. Estamos en la estación de esquí de Cavalese, situada en la región del Alto Trentino, en Italia, al pie de los majestuosos Dolomitas.

Un lugar tranquilo en verano y bullicioso en invierno, un precioso destino rodeado de bellas y sugerentes montañas.

Pero esto hoy no será así para los supervivientes del Giro de Italia.

Ni será un día de calma ni tampoco tendrán demasiado tiempo para recrearse con las vistas del pintoresco paisaje.

Desde este turístico sitio parte la penúltima etapa de la gran ronda transalpina dirección Aprica.

Por delante, 250 kilómetros de recorrido con las ascensiones a Mendola, Tonale, Gavia (Cima Coppi) y Mortirolo.

Casi nada.

Segundo día de dos jornadas genuinamente dolomíticas, un “tappone” que va a ser decisivo para el desenlace final de la corsa rosa.

Es el día del juicio final y estas montañas dictarán sentencia.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Situemos la carrera.

Los corredores están muy castigados por la etapa del viernes: 220 kilómetros entre Marostica y Pordoi, en los que los sufridos ciclistas han tenido que enfrentarse al Passo Manghen, el Pordoi, el terrorífico Passo Fedaia (la terrible Marmolada) para finalizar la carrera con una nueva ascensión al mítico Pordoi.

Nuestros protoganistas son los Berzin, Tonkov, Ugrumov, Zaina, Gotti, Bugno y Olano, que son los que se están jugando la maglia rosa.

En estos momentos, la lleva a sus espaldas el teniente ruso Pavel Tonkov.

Olano tan sólo está a 1´´ y Berzin, tercero, a 14´´.

La general está en un pañuelo después de la cronometrada de Marostica en la que ha vencido el otro joven rubio ruso, Berzin, sacándole también un sólo 1´´ a Abraham Olano.

Faltan 72 horas para finalizar el Giro de Italia y la maglia rosa no tiene dueño

La incertidumbre se masca en el ambiente.

Va a ser un desenredo no apto para cardíacos.

La corsa rosa guarda el suspense hasta el final.

En la etapa de la Marmolada muchos corredores han reventado: una cinta asfaltada diabólica.

El desenlace no llega hasta la ascensión definitiva al Pordoi.

Gana Zaina, seguidos de Gotti, Bugno, Olano y Tonkov, todos dentro de un minuto.

Berzin paga su exhibición del día anterior y pierde 3’45´´, quedando descartado.

La etapa había resultado durísima y aún quedaba lo peor.

El Giro se va a resolver 24 horas antes de su conclusión.

Volvemos a Cavalese.

La etapa en el día del caos va a tener 80 kilómetros de puertos.

Ochenta mil metros pavimentados mirando al cielo.

Llega el momento de la verdad.

Empieza la ascensión al Gavia.

Triki Beltrán, compañero de Abraham Olano en el Mapei, se acuerda muy bien de aquella apocalíptica etapa:

Subimos el Gavia un sábado en vísperas del final del Giro. El día antes, en el Pordoi, Abraham salió de líder. Fue un Giro al que veníamos con la vitola de favoritos después del triunfo de Rominger el año anterior”.

Mendola y Tonale sólo hicieron que ablandaros.

Sí, en efecto, sirvieron para calentar las piernas y seleccionar el pelotón. Trabajamos toda la carrera para Abraham, que llevamos muy controlada hasta el pie del Mortirolo”.

Y llegó el Gavia, 18 kilómetros y medio de puerto, de exigente «hors catégorie».

Así es. A mí me tocó trabajar en el Gavia con Andrea Noé y pasamos con los favoritos”.

El Gavia conserva un tramo de unos 5 kilómetros sin asfaltar: tierra, piedras y baches, que permanecen inalterables desde los años 60…

Los ciclistas dábamos botes en las bicis en los tramos de tierra en la subida. Es un puerto donde se acusa mucho la falta de oxígeno, te va quemando y te deja vacío. Ese año estaba sin asfaltar en muchos tramos, con muchos boquetes que tenías que ir esquivando. Entre polvo, barro de la lluvia del día anterior, fue un puerto complicado. Una ascensión muy mala. Llegamos arriba y en la cima estaba nublado y en sus cunetas había nieve”.

Si la subida era mala, el descenso no nos lo queremos ni imaginar…

Sí, llegas roto arriba, muy fatigado y con los sentidos confundidos lo que puede suponer tener un accidente. Pasé mil penurias para no quedarme y de esta manera poder trabajar en el tramo anterior al Mortirolo, que eran nada menos que 40 kilómetros entre los dos puertos”.

Después de 6 horas y media de pedaleo, llega el «juez único».

Sí, el Giro estaba en juego en esos momentos. Tiramos con Abraham, con Lanfranchi y Fernández Ginés. Yo llegué muerto al Mortirolo. Pensaba que no acababa. Ese día subí tramos del Mortirolo descolgado con Andrea Noé, agarrado a una moto de un carabinieri. Ni me lo pensé agarrarme a su hombrera, lo agarré tan fuerte que casi se la arranco”.

Las rampas del Mortirolo son mortales…

La gente también nos ayudó. Nos jugamos la descalificación a 24 horas del final. Veías a gente muy cascada, arrastrándose por la carretera”.

Olano nada pudo hacer con el endiablado ritmo de los escaladores…

Eran 77 kg contra los 63 de Zaina y Ugrumov. Recuerdo que pasando estas penurias preguntábamos a los aficionados vascos por la suerte de Abraham. Según subíamos nos iban diciendo que cada vez iba más descolgado. Zaina y Tonkov le reventaron y perdió el liderato”.

En estos puertos, cebarte para intentar seguir a los escaladores es un suicido.

Sí, como corredor intentas que no haya ningún cambio de ritmo y vas a la marcheta, dejando un punto de más y ser conservador, pero con esas rampas iba parado. Ni llegaba a 12 km/h y sin embargo las pulsaciones las llevaba disparadas a 186. Reventado. Iba reventado. Llegué cerca del fuera de control, en una de las grupetas”

Abraham Olano quedó tercero y salvó al menos el podio.

Por delante Tonkov se fue con Gotti y pactaron la victoria: para el ruso la maglia rosa y para el italiano la etapa. Abraham no se rindió en la bajada, a pesar de ir acalambrado llegó 5º a Aprica”.

¿Qué recuerdos te quedan del Gavia?

Es un lugar para quien le guste la bicicleta. Un escenario único en el mundo. Desde entonces no he podido volver a este lugar en bici de carretera, pero sí he competido cerca, en un mundial BTT de Selva di Val Gardena”.

Explícanos la anécdota del Fir, Fir, Fir…

Los ojos me daban vueltas y yo venga leer Fir, Fir, Fir… en mi llanta de lo despacio que giraban las ruedas subiendo el Gavia. La gente se reía cuando lo explicaba”.

Fotos: Ciclo21

El fantasma que persigue a Abraham Olano

Abraham Olano es uno de los ciclistas más injustamente tratado

Esta tarde Teledeporte se acuerda de Abraham Olano

Lejos queda ya el mundial que dieron al inicio del confinamiento, que alimentó el estéril debate si Olano fue campeón por gentileza de Indurain, para que el astro guipuzcoano vuelva a las pantallas.

Es el Mundial CRI de Valkenburg año 98, aquel famoso año.

Una tarde de perros en octubre -la Vuelta prevé salir de allí en noviembre- y oro para Abraham Olano, tres años después de la plata en Colombia, y plata para Melcior Mauri, uno de los héroes de Mende.

Esa tarde Abraham Olano fue el primer ciclista, y creo que hasta la fecha el único, que ha sido campeón de ruta y contrarreloj.

Tras un serial dedicado a Miguel Indurain y un empacho de Perico, creo que era ya hora se acordaran del de Tolosa.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

No hace mucho corrió por las redes un polvorín de felicitaciones para Abraham Olano.

50 años cumplió el guipuzcoano. Curiosamente cada felicitación, cada retweet que sonaba en el espacio, tenía una respuesta, una retahíla que quienes vivimos la época del tolosarra nos recuerda a la de entonces.

Miembro de la generación del setenta, Olano fue posiblemente el mejor de esa hornada. Coincidió con Eugeni Berzin, ejemplo de devaneo de grandeza acompañado por la total desaparición, el vacío. Hoy vemos al ruso vendiendo coches con una figura que no insinúa su percal de ganador del Giro. También Francesco Casagrande, grande pero lejos de sus limites, y Michele Bartoli, enorme en lo suyo, en las Árdenas. Coincidió con Marco Pantani, sobran palabras, pero su palmarés es menos extenso que el de Olano. También Erik Zabel, Eric Dekker, Peter Van Petegem y otros rodaron con más o menos fortuna y no buenos finales en todos los casos.

Hace cuatro meses nos felicitó las Navidades desde Gabón, aquí al lado…

Abraham Olano acumula un bagaje que le sitúa entre los cinco mejores ciclistas de la historia del ciclismo español y sin necesidad de haber ganado el Tour, la carrera que marcó su techo. Ganó el primer mundial para España, sí con la ayuda de Miguel indurain, pero arrimado a la grandeza de un pedaleo que fue grande hasta el final, incluso con la rueda pinchada. También ganó el mundial contrarreloj tras la hacerlo en la Vuelta y a ello le añadió muchas e interesantes piezas que para muchos sólo una de ellas justificaría una carrera entera.

Con estas credenciales, a Olano, sin embargo le persigue un fantasma, un estigma, una especie de reproche generalizado porque no llegó a donde no sé quién pensó que debería haber llegado. Cuando Miguel Indurain colgó la bicicleta todos les miraron. En el Tour de 1997 Olano demostró que nunca ganaría a carrera francesa y que su regularidad, siempre coronaba noveno los puertos, no le valdría en el empeño.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Decepción, amargura, frustración,… cuando se siembra de falsos argumentos el camino, pasa lo que pasa y Olano fue una estrella ahogada en las nunca cumplidas proyecciones, proyecciones que por cierto él nunca lanzó. En la Vuelta del 98 se vio claro, el público en general y su equipo en concreto se decantó por el Chaba Jiménez. Emoción frente a razón. Momento ante gesta. En los peores instantes de aquella relación imposible, pocos dudaron en ponerse al lado del abulense.

Pero a Olano le quedó un segundo capítulo de ingratitud por parte del ciclismo, ese que le vino desde Unipublic, que prescindió de él cuando se sacó el famoso listado de ciclistas manchados en el Tour de 1998. Sabiendo lo que se sabía, resultó curiosa la sorpresa mostrada, pero en fin, esto es el ciclismo, esto es la vida y a Olano, felicidades por tus 45 primaveras, siempre le tocó bailar con la más fea.

Imagen tomada de diariodeltriatlon.es

Es estúpido decir que Indurain le regaló un mundial a Olano

Mundial Colombia JoansEGUIDOR

Aquella carrera fue de dos grandes: Abraham Olano y Miguel Indurain

Esta tarde de domingo, el primero de la primavera, el segundo de confinamiento, Teledeporte nos recuperó la joya del Mundial de Olano e Indurain.

25 años que han pasado ya, nos cae el tiempo como una losa.

La cita se anunció así…

La imagen de Miguel Indurain era el reclamo en Twitter para anunciar una carrera que para quienes la recordamos com ayer mismo fue un antes y un después.

Una carrera que llegó, entonces no lo sabíamos aún, en el epílogo del reinado de Miguel Indurain.

El navarro ya había ganado los cinco Tours, había sembrado su paso de páginas gloriosas, eternas en nuestra memoria: Lieja, La Plagne, Hautacam y la que consideramos mejor de todas, Luxemburgo.

Pero un mundial es otra cosa, es la carrera de carreras y recordar aquella transmisión con la voz de Pedro González, acompañado de un Perico que llevaba meses en el puesto, ha sido un premio.

Sinceramente, no habíamos visto la publicidad del evento hasta que un wasap nos avisó y vimos que el analytics de este mal anillado cuaderno echaba humo sobre aquella cita.

Ciclobrava – 400×100 Landing
400×100 Sea otter Landing
Gravel Ride 400×100

Hemos visto, por supuesto que sí, la última vuelta y pico y los gritos de «plata, plata» nos siguen erizando el bello.

Miguel Indurain celebró su plata como si fuera el oro, por que en el fondo se había ganado el oro, se lo había colgado Olano segundos antes, y encima, para más inri, cayó la plata.

El gesto de Indurain ganando el sprint a Pantani, a Gianetti es eterno, como él, por que celebró el éxito del equipo, al que se debía.

Aquello fue de manual, un tío que imponía el respeto de Indurain entre Virenque, Rincón, Richard, Pantani y cía, lo normal era usar una bala como Olano, segundo dos semanas antes en la Vuelta que barrió Jalabert.

Una bala plateada, afilada y certera.

Pero no sólo eso, Olano hizo una última vuelta de estruendo, manteniendo a ralla la caza de un ciclista como Francesco Casagrande, los arreones de Pantani, el «bariobajerismo» endémico de los suizos.

Y Olano llegó, con la rueda pinchada, pero llegó, y su triunfo fue épico, total, redondo.

Nadie se lo regaló, ni los rivales, ni Miguel Indurain, se lo ganó él, sacando partido a la labor de equipo en la que él otras veces participó para otros.

Muchos no perdonaron que Olano ganara ese mundial sobre Indurain, sin reparar que la grandeza de aquella tarde en Colombia fue eterna, que hasta el mismo Miguel celebró al cruzar la meta, sin decir nada de aquello, sin sembrar zizaña alguna.

Si muchos de vosotros decís admirar a Miguel Indurain, quizá el mejor homenaje resida en ser como él fue…

Ciclo 21 – 400×100
Cruz 400×100 Banner Landing
Mov_Gore

¿Cómo se transforma un ciclista en un maratoniano?

ciclista maratoniano JoanSeguidor

La historia reciente se llena de ciclistas que han sido maratonianos

Esta historia va de un ciclista que se hizo maratoniano…

Una vez retirado del ciclismo de élite, sobre los 30 años empiezo a practicar running con el objetivo de seguir teniendo una rutina deportiva, que posteriormente acabó siendo una segunda fuente de ingresos, por lo que considero que fui un atleta semi profesional.

Mi rutina era realizar unos 60-70 kms de media semanales para poder compaginar el trabajo y la familia, y encontrar el equilibrio para no lesionarme.

Considero que tengo una facilidad grande para correr, que me permitió dar una gran rentabilidad a unos entrenos nada específicos, adaptados del ciclismo, y que consistían en rodajes y muchas competiciones.

Y así nació un maratoniano que antes fue ciclista.

Los cambios fisiológicos que me pudieron permitir pasar de realizar medias maratones en 1h13’ a realizarlas en 1h06’-1h07’, o maratones en 2h21’-24’,fueron las que el entreno me fue marcando:

  • Pérdida de la masa muscular que había adquirido con la bicicleta a nivel de piernas y esqueleto superior, moviéndome en un peso parecido, pero con muy poca corpulencia.
  • Adaptación cardiovascular a un esfuerzo más violento y de menor duración.
  • El impacto del suelo con las piernas requirió un par de años para poder alcanzar una zancada ágil. No hablo de marcas, sino de la agilidad y dominio de la carrera.
  • La necesidad de usar un combustible más rápido y con menos depósitos en atletismo que en ciclismo, hizo que me costara mucho dosificar el esfuerzo, con bajadas notables de rendimiento en la parte final de las maratones.
Ciclobrava – 400×100 Landing
400×100 Sea otter Landing
Gravel Ride 400×100

Mi opinión sobre las diferencias de los esfuerzos entre una maratón y una carrera por etapas de ciclismo, serían:

  • El atletismo para mí era un esfuerzo individual en el que no te podías salir de una horquilla media de ritmos. Una persona de 2h30’ no puede seguir a otro de 2h10’ desde el inicio y debe anclarse en su propio esfuerzo personal. En ciclismo, cambia la versión radicalmente. Siempre debes acoplarte a un ritmo de pelotón, que muchas veces es superior al tuyo propio, haciéndote llegar a cotas de agotamiento físicas y mentales que no he llegado a alcanzar en las maratones. Los 42 kms te llevan a estrujarte y poder alcanzar pájaras monumentales, pero siempre eres tú el que decides hasta donde llegar. En ciclismo profesional, siempre tenías que dar ese plus de sufrimiento extra para poder seguir a la manada, que te iba minando día tras día.
  • El esfuerzo tan brusco en atletismo, se me hacia muy duro y sabía que no habría esa bajada de pulsaciones para recuperar hasta el final. Era más agónico. Por contra, esa “recuperación” de algunos kilómetros en una etapa ciclista, era un arma de doble filo, pues te daba el aliento justo para el siguiente esfuerzo, con la sensación de acabar las etapas, habiendo traspasado tus propios límites.
  • Sobre otras diferencias que he visto en los dos deportes, es que en ciclismo somos más profesionales pues nos debemos a un equipo, aunque hemos aprendido a sacrificarnos por los demás, sin necesidad que nadie nos diga nada. En atletismo, no existe esta mentalidad, tanto por no tener una base profesional de equipo, como porque la mentalidad es más ególatra. Rara vez he visto un trabajo altruista en pos de un compañero, en una selección de maratón, excepto en los africanos.

Por Víctor Gonzalo, 2h21’55 en Berlin 2007 y exciclista profesional en los años noventa

Ciclo 21 – 400×100
Cruz 400×100 Banner Landing
Mov_Gore

El Mundial de Colombia esconde dos grandes injusticias

Mundial Colombia JoansEGUIDOR

El gran éxito del Mundial de Colombia tiene una cara B

Corren por las redes sociales comentarios nostálgicos sobre el Mundial de Colombia, aquel de hace justo hoy 24 años.

Pocas veces una carrera, un día te marca tanto como aquel.

Fue la hecatombe deportiva para el ciclismo español, hasta la fecha virgen en la consecución de títulos mundiales.

Ni siquiera una figura del tamaño de Miguel Indurain le había dado el arcoíris a España, hablamos del arcoíris más importante, el que cuenta en la vitrina de los puristas, el de fondo en carretera.

Si es que suena hasta bien.

El Mundial de Colombia fue la carrera soñada, la carrera perfecta, ese momento de plenitud deportiva, donde se mezclan todos los sabores de la gloria en una de esas jornadas que quedan, sí o sí, en el recuerdo para siempre.

Oro y plata para Abraham Olano y Miguel Indurain, en una estrategia de equipo perfecta, que sobrevoló las marcas y las casas comerciales, muy por encima, que no tuvo eso que muchas veces se dice de que la casa que paga, manda.

 

España corrió como selección y en esa casa había gente de varias firmas y algunos nunca entendieron lo sucedido. 

Hemos encontrado una entrevista con Abraham Olano de hace cinco años, previa al Mundial de Ponferrada, de la cual queremos recuperar un extracto…

¿Ha vuelto a ver el mundial de Duitama?

Tengo el vídeo, está grabado, pero no lo he vuelto a ver, aunque lo sigo teniendo en la cabeza. Íbamos delante Indurain, Gianetti, Pantani, Pascal Richard y Konychev.

¿Se lo ha enseñado a sus hijos?

Yo no. Mi suegro sí.

¿Hubo cierta polémica en aquel mundial entre usted y Miguel Indurain?

Entre nosotros, ninguna. Las imágenes son claras. Miguel se alegró de mi triunfo, porque era el triunfo de la selección. Si Pantani hubiera tirado a por mí, la carrera se le hubiera puesto de cara para Miguel. Yo hacía más trabajo delante que detrás. Pantani nos hubiera dejado en la subida. Ataqué, nadie salió a por mí, nadie quiso trabajar. Si lo hubiesen hecho, la carrera se le habría puesto en bandeja a Indurain.

 ¿Cómo eran sus relaciones con Miguel Indurain?

Teníamos una buena relación. El problema es que yo corría en Mapei y él en Banesto. Eran dos equipos muy fuertes, con muchos intereses. Corrimos como selección y eso se le olvidó a algunos.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Las respuestas de Abraham Olano, casi veinte años después reflejan la cara B del Mundial de Colombia, la cara de la emoción del aficionado de verdad, que mira la gesta, el triunfo de uno de los suyos y la vive como propia.

Una cara B que habla de lo injusto que fue el ciclismo con Abraham Olano, un corredor que dio mucho y bueno a este deporte durante su periplo profesional y que aún hoy parece que le debe facturas a no sé quién.

Conoce la Cold Season de Gobik 2020 

Olano, tras dejar la bicicleta, fue relegado de sus funciones de «arquitecto» de la Vuelta por las revelaciones de L´Equipe sobre el Tour de 1999, a resultas que su puesto se ocupó con otra persona de la época.

Un poco como el relevo de Petacchi por Garzelli en la RAI, durante el Giro, por las noticias de la operación antidopaje de Austria.

A Abraham Olano nunca se le perdonó desde muchas esferas que ejecutara una táctica que forma parte del ABC de cualquier escuela de ciclismo.

Cuando tienes el mas fuerte de un grupo, en este caso Miguel Indurain, lanza al segundo de abordo para que los rivales se desgasten en la caza.

Eso mismo ocurrió.

 

 

Ni más ni menos.

Por eso, mal rollo cero entre Miguel Indurain y Abraham Olano por el Mundial de Colombia.

En todo caso, una historia de la que sabemos poco, pero sí lo justo para entender qué complicado es todo esto.

Porque si a Olano se le puso la X, no menos ocurrió con Miguel Indurain, a quien cinco Tours y una trayectoria intachable no le sirvieron para mantener una jerarquía y catadura moral muy por encima de los que le rodeaban.

Alguna vez José Miguel Echávarri admitió alguna autocrítica, pero en voz baja.

SQR – GORE

 

Ver cómo el ciclismo español trató a esos dos grandes de la historia nos tendría que hacer reflexionar en el picadero de carne que es todo esto.

Hoy aquellas heridas, nos consta, sigue abiertas, y gente habla de ello con lágrimas en los ojos y voz entrecortada.

Que Abraham Olano no le haya enseñado el vídeo a sus hijos lo dice todo. 

Imagen: MundoBici

Ser favorito al Tour es una losa

Tour Romain Bardet JoanSeguidor

Que L´ Équipe señale a Bardet y Pinot como favoritos top al Tour es una responsabilidad que no podemos imaginar

A una semana del Tour, las quinielas echan humo, la gente saca nombres y algunos brillo a sus preferencias.

El ciclismo, este ciclismo que conocemos y nos tiene atentos, tiene poco de deporte y mucho de espectáculo, personas llevadas al extremo en todos los aspectos, desde el físico al mental en un insalubre esfuerzo de tres semanas por el hexágono francés, sometidos al escrutinio de millones de aficionados que hablamos de ellos como si fueran de la familia.

Gravel Ride SQR – 300×250

 

SQR – Cerdanya Cycle

 

Pero no, son personas que sienten y padecen y conviven con la responsabilidad de cumplir con las ilusiones y deseos de toda la ristra de los no pocos aficionados que les siguen y veneran.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Y así ocurre que, a la dificultad del recorrido, los rivales, las caídas, la tensión y esas cosas que dibujan un deporte de alta competición, se suma la presión del entorno.

Esta semana que hemos hablado de Romain Bardet y Thibaut Pinot por separado, de la suerte que les deseamos en la carrera de su casa, curiosamente L´ Équipe les abrió “l´ une”, la portada del diario más prestigioso del deporte, diciéndoles que esto es un “ahora o nunca” para las dos esperanzas locales.

Que el diario del organizador les dedique esta portada, que les conmine y recuerde que sin Dumolin ni Froome optan a ganar el Tour, todo un Tour, 35 años después de Bernard Hinault es una losa sobre la espalda de los dos mejores ciclistas franceses de la actualidad.

Somos muy dados a colgar carteles, forma parte del deporte.

Así sienta una jornada de ciclismo por La Cerdanya

La portada de L´ Equipe nos trajo a la memoria otras que se han hecho en este lado de los Pirineos y que nos consta de primera mano que aún escuecen.

 

 

Año 1997, cuando Miguel Indurain colgó la bicicleta, el diario Marca ya marcó a Abraham Olano como sucesor.

En las previas del Tour de aquel año, que ganara Jan Ullrich, TVE abría la publicidad con Abraham Olano como gran favorito.

Aquella presión acabó por ahogar la progresión de uno de los mejores ciclistas que ha tenido España y le estigmatizó porque no pudo igualar a Indurain, cuando aún hoy, nadie lo ha logrado, ni antes del navarro nadie había conseguido.

SQR – GORE

 

Es imposible que Bardet y Pinot no hayan leído esa portada

De hecho este año es el de la vuelta de Pinot al Tour, tras haber hecho fortuna en Italia, principalmente, granjeando el cariño del público con una forma de correr que gusta y atrae, en la que ganarás o no, pero al menos das lo que tienes y no hay reproches.

Lo dijimos el otro día, cuando hablamos de Nairo, no se puede criticar a un corredor por no ganar el Tour, porque sólo gana uno, por eso cuando nos calentamos la boca en los días previos a la gran carrera, no podemos menos que pensar que esta gente lee lo que se dice de ellos y le afecta, por muy pros y aislados que parezcan.

Ahí dentro late un corazoncito.

¿Fue el ciclismo justo con Abraham Olano?

Abraham Olano JoanSeguidor


 

Siempre hemos creído que el ciclismo no le ha dado a Olano todo lo que Abraham merece

El Tour de 1997 no fue un Tour más.

Era el primero tras la retirada de Miguel Indurain, un cambio de ciclo en toda regla.

El ciclismo era en España deporte nacional, de cabecera, ocupaba titulares, desplazaba informativos, en los deportivos nocturnos pululaban personajes del circo, desde directores a ciclistas.

España era ciclismo, los bancos regalaban BTT abriendo una cartilla

 

El foco en Abraham Olano

 

Con Miguel Indurain anunciando la retirada el primer día laborable de 1997, todos miraron a Abraham Olano.

Ese aún joven ciclista del Mapei, campeón del mundo, único obstáculo que Jalabert encontró en su Vuelta, era el heredero.

Recayó sobre su espalda una responsabilidad de esas que nadie quisiera para sus hijos.

 

El Tour de 1997 fue la prueba, el lugar donde se pasaría el algodón por el barniz de las oportunidades de Olano.

No le saldría como esperaba la plebe.

 

Los méritos de Abraham Olano

 

 

Recuerdo que en ese Tour, Olano fue el ciclista más regular del pelotón.

Pasó noveno, puesto arriba, puesto abajo casi todos los puertos.

 No estuvo en condiciones de ganar, pero se trabajó una carrera que dijo mucho de él.

Un ciclista que hace del sacrificio virtud y del sufrimiento brillo.

Abraham Olano no ganó ese Tour, no lo ganaría

 

Y eso cayó a plomo sobre su popularidad que creía que ganar era un cheque en blanco, sin coste ni costes.

Sin embargo Abrahan Olano fue mucho más que esa estrella apagada que muchos quisieron etiquetarle.

Abraham Olano es un lujo de corredor, y persona, que tuvo un palmarés de altura, dos veces campeón del mundo, en contrarreloj y ruta, nadie tiene eso todavía, y ganador de aquella famosa Vuelta de “leña al manzano” con el Chaba atizando los rivales para que descubrieran las debilidades de su teórico jefe de filas.

Olano labró un excelente palmarés, sí, pero dejó huella por donde pasó.

Y hablar de él con muchos de sus compañeros describe un carácter que, por desgracia, muchos no aprecian o no saben apreciar.

 

Así se llama la cicloturista de la Sea Otter: la Brava

 

Y como preso de esa mala suerte que siempre le ha acompañado, aunque fuera un poco a medias, Olano acabó fuera de la Vuelta a España por hacer algo que creo no fue diferente a lo que se acostumbraba.

O ¿alguien pondría la mano en el fuego por quién le sucedió o por todos loe expros que corretean por el circo ciclista?

 

El maillot arcoiris de Alejandro Valverde

Arcoiris Valverde JoanSeguidor

Mov_Gore

¿Cómo le sentará el maillot arcoiris a Alejandro Valverde?

El secreto mejor guardado ya lo conocemos: el maillot arcoiris de Alejandro Valverde.

No puede haber gran novedad, ni siquiera salirse del guión.

Aunque minutos después de colgarse el oro en el Mundial de Innsbruck, muchos se preguntaban cómo sería la pieza, lo cierto es que la UCI no permite alegrías ni creatividad en el corte.

Así las cosas el maillot arcoiris de Alejandro Valverde es muy similar al que lució Rui Costa, los pocos días que fue campeón del mundo con Movistar.

DT-Swiss Junio-Agosto

Alejandro Valverde está en el tríptico italiano de final de campaña, que romperá el sábado en la última gran clásica, Il Lombardia.

Allí sólo Oskar Camenzind y Paolo Bettini ganaron con la prenda irisada en los últimos veinte años.

Alejandro Valverde ya ha sido podio en la carrera lombarda, a la que ha optado, como lo ha hecho con éxito con la Lieja.

Le va como anillo al dedo, y el privilegio de conquistarla en arcoiris te hace eterno.

Tiene Alejandro Valverde ahora el reto de saber cómo le sentará vestir una prenda que para muchos ha sido maldita.

En el caso de los ciclistas españoles, ha habido de todo.

Arcoiris Abraham Olano JoanSeguidorAbraham Olano pisó el podio del Giro con la distintiva prenda.

En el Tour quedó fuera de los mejores en la famosa jornada de Pamplona.

Ese Tour creo que fue el inicio de la enemistad del ciclista guipuzcoano con la montaña que coronaba cerca de los mejores, pero no con ellos.

Arcoiris Oscar Freire JoanSeguidorOscar Freire ha tenido de todo, desde ganar en el Tour con arcoiris, a ser baja por esos problemas de espalda que le acompañaron tanto.

Con tres títulos ha pasado por todos los estados, pero al cántabro, le diera mala suerte o no, vestir el arcoiris lo fue todo.

Arcoiris Igor Astarloa JoanSeguidor

Igor Astarloa sí que lo vistió con el pie cambiado.

Lo llegó a lucir con tres equipos, Saeco, con quienes ganó el mundial, Cofidis, el equipo de destino del que salió por la suspensión que le infringieron en inicios de 2004 y Lampre con quien completó la campaña.

De firmar un 2003 de ensueño, a caer en el imaginario el año siguiente.

El simpático ciclista ermuarra no guarda buenos recuerdos de cómo le sentó el maillot arcoiris.

El Cambri Bike es la apuesta de un municipio que respira la bicicleta 

Alejandro Valverde le acompañó en el podio esa tarde en Canadá.

Se hace complicado pensar que al murciano, el rey Midas, le puede sentar mal la prenda que tantas noches le dejó sin dormir.

Imagen tomada de FB de Movistar Team