Adam Hansen en un Iron Man…

Adan Hansen Iron Man JoanSeguidor

El primer Iron Man de Adam Hansen nos deja el atractivo de ver un ciclista fuera de su zona de confort

 

Entre las otras noticias ciclistas que ocurren un primero de noviembre, el debut de un ciclista como Adam Hansen en un Iron Man ha pasado, creemos, inmerecidamente de puntillas.

Y ya no tanto por su rendimiento deportivo, que también, pues llama la atención ver cómo se desenvuelve un ciclista fuera de su «zona de confort», si no por el punto de reto, desafío, si queréis excentricidad que sugiere.

Adam Hansen ha debutado en un Iron Man tras encadenar hace unos pocos años veinte grandes vueltas seguidas, una tras de otra, en ciclos infernales de Giro-Tour-Vuelta por este orden, emulando aquellos Marinos y Chozas de hace treinta años.

 

Para valorar el reto de Adam Hansen en el Iron Man de Florida, Antonio Alix, mucho más entendido en transiciones, neoprenos, tramos de nado y esas cosas, nos ha dejado unas impresiones…

DT-Swiss 2019

 

Creo que lo de Adam Hansen en este Iron Man hay que tomarlo como un reto, algo fuera de temporada, siendo un ciclista tan singular por muchas cosas.

Me ha sorprendido mucho la natación, la ha hecho en una hora, cuando los primeros dedicaron cuarenta y tantos minutos.

Este tío tiene que saber nadar de hace tiempo, debe entrenar natación con regularidad.

Luego en la bicicleta le salieron 4 horas 15 minutos, un tiempo normal, teniendo presente que el primero estuvo en poco más de cuatro horas.

Lo último, la maratón 3 horas 37 minutos, un tiempo muy flojo, a una hora del mejor.

Dice que hizo varios entrenamientos de diez y veinte kilómetros antes de la carrera, pero para ir a ese ritmo, ni le hubiera hecho falta hacerlos.

Se fue a las dos horas en la segunda mitad del maratón, es decir que acabó tocadito, del 31 al 41 fue bastante lento, quizá salió alegre y luego lo pago yéndose a seis el kilometro.

Me lo imagino caminando a lo «Robocop» al día siguiente. 

 

Sus transiciones fueron de ocho y cinco minutos, cuando los mejores las hicieron en tres y dos minutos, respectivamente.

Sin duda se las tomó con mucha calma.

De haberlas hecho más rápido podría haberse metido en el podio de su grupo de edad, de 35 a 39 años.

Podremos decir que para una deportista de elite este Iron Man está bien como reto, pero con su motor se podría esperar más, si bien no lo habrá preparado a tope.

No hizo el mejor tiempo en la bicicleta, corrió muy flojito aunque nadó excelente.

 

Florida no es Embrun, ni Lanzarote, es un Iron Man muy veloz.

Hansen quedó octavo en su grupo de edad, sin los pros en liza, y el 38º absoluto de 3000 que acabaron.

Ojo que es la franja de edad con más gente y más nivel, fueron unos 300 hombres.

Le salieron 9 horas 05 minutos.

Fue tercero nadando -siempre hablando de su grupo de edad-,  el mejor en bicicleta, claramente, remontando a un par de su grupo de edad, pero muy lejos de los maratonianos, hay que pensar que el mejor maratoniano estuvo en dos horas cincuenta y uno.

Es decir que si el año que viene quisiera ir a Hawai no habría pasado el corte de su grupo de edad.

SQR – GORE

 

Adam Hansen un tío genuino, especial, pero con su motor su rendimiento fue normal.

Si quisiera mejorar la carrera a pie no mantendría ese nivel en bicicleta, esta claro, habrá que ver qué quiere hacer a partir del 2020, hay que pensar que vive en una zona con una importante comunidad de triatletas, allí Gómez Noya debutó en un Iron Man en 2018.

Imagen: https://lorenzopiccoli.com

Tour: El outsider

Greg Van Avermaet nos parece uno de los corredores más destacados de la salida de este Tour con serias opciones de ganar una etapa y porqué no, ser amarillo

Permitidnos, con la carrera ya lanzada, dar nuestro nueve de oursiders para el Tour, no creo que ninguno de ellos gane el Tour, pero nos darán grandes momentos, seguro, pongo a la mano en el fuego:

Greg Van Avermaet: el mejor ciclista del año, no olvidemos, y el año pasado ganador de etapa y maillot amarillo, un tipo de una profesionalidad impecable, combativo y comprometido con el espectáculo. Creo que el incierto inicio de Tour le dará opción de algo interesante, pues es el único que se puede desentender de ayudar a Richie Porte.

Jakob Fuglsang: el verso suelto de Astana, outsider por excelencia, y si está como en Dauphiné una pareja de baile perfecta para que Fabio Aru sea la revelación de la carrera. Le conocemos hace mucho, como para pensar que será uno de los importantes de la carrera, pero si todo se alinea y él se centra podemos tener uno de los protagonistas en esa parte de prueba que todo estará en el aire.

Arnaud Démare: qué manera de ganar el Campeonato de Francia y otras carreras, es un velocista, porque lo es, pero algo más, un ciclista con “soul” y atractivo, de esos que gusta ver ganar, ante su gran reto, con el tricolor en la espalda, porque ganar una etapa en el Tour, romper ese reto, puede cambiarle la vida. Entre él y Bouhanni, no hay color. Nuestra debilidad y outsider para las llegadas masivas.

Esteban Chaves: creo que llega justo al Tour, con ese año tan raro que le ha tocado sortear, pero sinceramente, un tipo así merece toda nuestra complicidad, que gane él, es lo mismo que gane el ciclismo. Un top ten y una etapa serían un premio redondo, y no es descabellado, porque está en un equipazo y comparte galones con Simon Yates, otro por el que apostaríamos si esta lista tuviera más de nueve nombres. Si la general final tiene un outsider, sería él uno de los primeros.

Adam Hansen: no es cuántas grandes a la espalda, de forma ininterrumpida y dejando a Marino Lejarreta como elemento exótico. Hansen sigue a lo suyo, sacando esas zapatillas que diseña cuando no está en una de las tres grandes y buscando el récord que le perpetúe, uno de esos registros que, sinceramente, sólo recordaremos los muy frikis.

Tim Wellens: un corredorazo que sigue sin dar el salto que merece. Vuelve el valón a un terreno que no les favorable de inicio, el Tour no se le ha dado como el Giro, pero sabe que lo que aquí pase cuenta por diez. Ojo en las llegadas de media montaña, en los Vosgos y Macizo Central. El outsider de la media montaña.

Ion Izagirre: no olvidemos ganador de la última etapa de montaña celebrada en el Tour, en toda la historia. Viene como líder, con ese estatus que creo merecía. No le veo para la general, él se definió para vueltas de una semana, aunque admite ambiciones de cara a París, pero sí para etapas puntuales y porqué no para la crono de Marsella. Tiene libertad, deberá demostrar que la merece. Habéis leído todo esto??? pues olvidadlo porque la curva que acabó con la ilusión de Valverde, también se cargó la de Ion…

Philippe Gilbert: etapa y maillot amarillo hace seis años, no se nos puede olvidar que hablamos de una de las sensaciones de la campaña. Ganó en Suiza, no hace mucho, es decir, sigue en forma, y en el Tour tiene etapas, esos días que se le acoplan como anillo al dedo, Si gana, podéis estar seguro que será a lo grande.

Primoz Roglic: el día que sabemos que Brad Wiggins se puede dedicar al remo, aquí tenemos un caso a la inversa, un ciclista que viene de deportes de invierno. Excelente croner, no tiene muchas opciones de brillar en su terreno predilecto, pero su polivalencia, su calidad le puede dar grandes tardes en terrenos variados, sobre todo en aquellos que exijan potencia y concentración. El outsider de las cronos.

Imagen tomada del FB de BMC Racing Team

INFO

Conoces la maleta del ciclista???

El valor del gregario

Qué bonito vídeo ha sacado ese fenomenal equipo que es el Lotto, que no está teniendo su mejor Tour. Adan Hansen carga once bidones, con dos c***nes, y los sube posteriormente al pelotón. Hansen es el Marino Lejarreta moderno, un tipo que lleva no sé cuántos años corriendo las tres grandes y que incluso a veces gana. Sin embargo no obvia su rol de gregario, ciclista entregado a las labores de equipo. Ah y en su tiempo libre diseña zapatillas para ciclistas.

Son esas cosas que los rankings no sacan que muchas veces quedan ajenas en las nóminas y que el aficionado no ve, pero no lo dudéis para ver a Froome, Nairo y cia ahí delante hay muchos Hansen en el pelotón.

Los indudables encantos del Lotto- Soudal

No es la primera vez que lo decimos. Se ve mucho más ciclismo en los circuitos continentales que en el World Tour. Sin duda, rotundo. Es ciclismo, como ya hemos dicho, que se disputa sin corser, no sé si con los pinganillos fallando, pero sí que al final dan el espectáculo y la dosis de emoción que las grandes citas, por su envergadura, enfrían en la nevera de los calculadores.

Estos días previos al Mundial, para un servidor la carrera más esperada del año, hemos visto un serial de clásicas de las que destacamos dos, en terreno belga, que curiosamente nos dan la climatología húmeda y peligrosa que no vemos desde hace muchas primaveras.

Nos referimos al Gran Premio de Valonia y el Impanis, que recuerda también a otra leyenda del tamaño de Peter Van Petegem. En ambas se impuso un maillot rojo del Lotto, un equipo que sinceramente nos tiene ganados con la casaca más bonita del circuito y unas bicicletas de estilo vintage que se clavan en el sentimiento flamenco por el ciclismo. Podrás montar muchas máquinas, pero llevar una Ridley es capitalizar la pasión belga bajo tus piernas.

Sin embargo también tienen que ver varios ciclistas con nombre y apellido. Ciclistas que seguramente no sea la primera vez que veáis por estas líneas. Nos gusta el Lotto por la sencillez que transmite André Greipel, el mejor velocista de último Tour que vive en su pueblo alemán discreto y en la soledad que se impone al ciclista en aquel enorme país desde hace unos años. Nos gusta por el descaro de Tim Wellens, un corredor con muescas contadas, pero qué muescas, pues en su juventud adivinamos un Bartoli o Argentin o Jalabert en potencia, un ciclista de esos que no necesita ganar un Tour para enamorar, porque su sólo arrojo sobre el manillar llena la pantalla.

Nos gusta por Tony Gallopin que es olfato y clase a partes iguales con pocas pero muy buenas victorias. Nos gusta por el trotamundos que diseña zapatos Adam Hansen, un tipo que derrocha energía a pesar de porponerse el poco moderno reto de medirse con Marino en las grandes vueltas concluidas.

Nos gusta por Kris Boeckmans, a quien deseamos una pronta recuperación de su caída en la Vuelta, justo cuando saboreaba una temporada cargada de buenas victorias. Nos gusta por la machada del año, la escapada de Jurgen Roelandts en la Gante-Wevelgen. Y también por la calidad y juventud que imprime Tiesj Benoot, ojo con él….

Nombres que entroncan, volviendo a Valonia e Impanis, con sendas victorias, emocionantes, cargadas de sapiencia por parte Jens Debussechere y Sean De Bie. Carreras grises, ventosas, húmedas, como anticipando el ciclocross que ya llama a la puerta de los corazones belgas.

INFO

Con Nacex lleva la bici everywhere, disfrútala en destino pero no cargues con ella…