Viaje al corazón del Japón ciclista

Es posible que la falta de conocimiento alrededor del ciclismo japonés lleve a pensar que su nivel no sea bueno  o que no sea muy profesional. Incluso podemos suponer que no habrá tantos medios o que las carreras serán descontroladas pero una vez llegas allí, te das cuenta que la realidad es otra: hay corredores muy buenos, tanto japoneses como extranjeros, las carreras están muy bien organizadas, haciendo coincidir en un mismo día diferentes categorías, lo que influye en el número de público, los equipos disponen de lo último en material y al corredor no falta de nada.

En cuanto a la manera de correr la mayoría de carreras se asemejan a las del circuito europeo. Se da la circunstancia de que hay alguna prueba UCI, como las vueltas a Hokkaido y Okinawa, donde sólo pueden correr cinco ciclistas por equipo y ahí el descontrol está asegurado.

No debemos olvidar que la bicicleta es un medio de transporte muy utilizado y práctico para moverse. Allí tanto puedes ir por las aceras, como por la calzada, sin que nadie te ponga ningún problema, conviviendo con peatones y automóviles. Además sabes que vas a encontrar la bici en el mismo sitio que la dejaste. Que esto sea posible en un núcleo de veinte millones de habitantes y que en España no sea posible en un pueblo de 10.000, da un poco que pensar. Como anécdota recordar que lo primero que nos facilitaron, junto con el material deportivo, fue una bici de paseo para cada uno.

Podemos decir que el ciclismo esta de moda en Japón y en pleno crecimiento. Los aficionados conocen los equipos y sus corredores. Desde el primer día te animan por tu nombre, cosa que sorprende un poco. También los hay que tienen preferencia por algún equipo y en cada carrera se acercan a hacerse fotos, a traer regalos… Luego está el público general, muchos no son aficionados al ciclismo, pero allí viven cualquier evento de forma diferente y se integran en el ambiente. En el Tour de Japón por ejemplo el ambiente es espectacular.

En la Japan Protour, que sería como la Copa de España, una de las diferencias es que muchas son en circuito. Las tienen diferenciadas en tres categorías: circuito corto (criterium), circuito largo (road race), o subida a un puerto (hill climb). Hay carreras para todos los gustos, desde prácticamente llanas, hasta circuitos muy duros. Posiblemente se heche en falta alguna carrera más en línea con puertos más largos.

Otra diferencia importante es la participación. En las Japan Protour, tienen derecho a correr tanto los equipos continentales como los élite, sin restricciones de edad ni nada por el estilo,. Esto favorece a que el nivel suba y además asegura a los corredores elite un hueco en un equipo de mayor categoría si su rendimiento es bueno.

Paralelamente, en las carreras UCI hay menos diferencias con las carreras que conocemos. Vienen muchos equipos extranjeros, europeos y australianos sobretodo, con lo que el nivel es muy similar a carreras de la misma categoría en Europa. La diferencia más notable es el numero de corredores por equipo, normalmente son seis.

En el equipo hay un ambiente muy familiar. La mayoría vivimos en Osaka, tenemos dos pisos, en uno vivimos los españoles y en el otro los japoneses, para entrenar solemos salir juntos y luego cada uno hace su bloque específico. La oficina del equipo, que es el punto de reunión está a unos 150 metros de casa, por lo que lo tenemos todo a mano. También disponemos de una traductora, cada vez nos entendemos mejor con el resto del equipo.

La integración fue sin problemas. Tanto ellos como nosotros –Eduard y Benjamí Prades, Sebastián Mora y Airan Fernández– nos esforzamos para que todos estuviéramos a gusto. Creo por eso que en algunos temas, hay que abrir la mente y intentar comprender su punto de vista de las cosas, si bien en realidad no somos tan diferentes. Lo que llevo peor es el tema de la comida, pero eso es porque soy un poco tiquismiquis.

Evidentemente tener compañeros españoles hace todo más fácil y llevadero. El trato de los japoneses es magnífico, nos tratan de maravilla, es gente muy amable, siempre dispuestos ayudar. Se viven situaciones que en un país como el nuestro serian impensables.

Lamentamos no haber podido asistir a una carrera de Keirin, aunque sí hemos estado en la residencia y el velódromo en el que hacen la formación de corredores. Es una cosa que nos queda pendiente junto a ver un combate de sumo y un partido de béisbol, que son los deportes más importantes en Japón.

Ahora mismo sí que volvería, claro que me gustaría estar en un equipo español o europeo, pero es muy difícil encontrar algo con las condiciones de Japón. La única pega es la distancia pero tanto la gente del Matrix como los japoneses en general nos ha hecho sentir como en casa.

Por Benjamí Prades, ciclista este año del Team Matrix

INFO

La revista francesa líder entre los ciclistas aficionados, Le Cycle, se queda con los guardabarros de Sencillo Bikes

Cuando el teléfono no suena

Airan Fernández es estirpe ciclista. Su familia respira ciclismo, su cuñado vive del ciclismo, amigos suyos triunfan en el ciclismo. El año pasado probó con el Vini Fantini. Quedó satisfecho de esos días. Quiere más, pero a día de hoy, mediados de enero, no tiene nada en firme y la espera es lo peor, la espera es lo que le queda.

¿Qué méritos crees que reúnes para ser profesional?

Creo que mi palmares habla por sí solo: segundo en la general de la Copa de España, un primero y segundo en el Memorial Valenciaga, subcampeón de España sub 23, campeón de Europa de pista,… si eso no son méritos para encontrar equipo yo ya no sé qué más tengo que hacer

¿Cómo es la espera? ¿Cómo te concentras para entrenar?

La espera se hace larga porque aún no nos han dado un “no” definitivo. Eso es lo más duro, entrenar sin tener claro lo que voy a correr y sin tener objetivos. Suerte que mi familia y los compañeros de entrenamiento me animan cada día. La verdad es que no manejo muchas opciones, Angel Edo se está esforzando por encontrarme un equipo prof pero la verdad es que cada año hay menos equipos y se pone peor la cosa. Si no consigo encontrar un equipo profesional aun no tengo claro lo que haré

No sé si has hablado con otro ganador de Valenciaga como Purito Rodríguez, pero ¿qué opinas que un ganador de tal clásica este en esta tesitura?

Bueno él opina lo mismo yo que yo. No lo entendemos ninguno de los dos. Decían que el ganador del Valenciaga tenía puesto asegurado en pros pero parece que ya no es así. Purito siempre me ha apoyado y ha aprovechado los medios (Twiter, radio, revistas) para nombrarme e intentar buscarme equipo, pero nada

¿Qué impresión sacaste de tus meses corriendo en el Vini?

Mi impresión fue buena. Sobre todo me quede sorprendido de mi rendimiento en etapas que terminaban en repechos duros, después de 200 kilómetros tenía fuerza para apoyar al equipo incluso para lanzar algún ataque

¿Qué planes tienes para la pista?

La pista me gusta mucho pero ahora mismo creo que la única manera de poder vivir de ella es entrar en la selección y conseguir un buen resultado en pruebas internacionales para poder conseguir una beca. Los corredores que hay ahora mismo en la selección son muy buenos y se preparan específicamente para ello, sinceramente creo que ahora mismo con mis 63kg de peso es casi imposible que me pueda dedicar a ello

Foto tomada de www.ciclo21.com

El ciclismo español necesita una dosis de autoestima

No va a ser sencillo, va a doler y echaremos de menos el periodo que muchos atisban próximo a su fin. Desde hace muchos años, quizá desde que Ángel Arroyo abriera el ciclo en aquel mágico Tour de 1983, nada menos que hace tres décadas, el ciclismo español ha mejorado sus registros aupándose a primera potencia, como bien reza una clasificación de la UCI World Tour que no es más que la consecuencia de la excelente cosecha de triunfos que los nuestros han cuajado en este periodo. España volverá a ser el mejor país del mundo ciclista, otra vez. 

Hace cinco años por estas fechas Samuel Sánchez era el hombre del momento. Saboreaba y alargaba las mieles de su recién conseguida corona olímpica. En todo este maremágnum de grandes momentos que ha firmado el ciclismo español –que malos también ha protagonizado, incluso hasta muy malos- el oro olímpico del risueño asturiano parece la guinda, como aquel último reducto que le quedaba por derribar a la –vamos a ser efectistas- “armada española”.

Pero Samuel ahora está en una circunstancia muy diferente. Barrunta su retirada si el mercado no es capaz de asumir una ficha como la suya. Con la desaparición de Euskaltel, donde tenía contrato más allá de este año, sumada a la caída del mundial, le ha quedado la opción de la retirada como una plausible baza.

No sabemos qué pasará por la cabeza del ciclista ovetense, y cuán grande es esa alternativa de colgar su bicicleta. Pero si se retira estaríamos ante una muestra tangible de ese cambio de ciclo para el ciclismo español en un momento además no parece el más dulce para el mismo.

Y es que el deporte del pedal en suelo patrio está falto de autoestima y cariño. Miremos y veremos qué malandanzas le rodean. Por ejemplo la certeza de que Movistar y Caja Rural serán los únicos equipos españoles es un argumento que cae a plomo y sitúa muchos y buenos corredores, casi todos los que deberían prolongar los éxitos presentes, sin maillot para 2014.

Pero es que además está el Mundial de Ponferrada y las imperecederas dudas sobre su viabilidad y celebración. La capital berciana no sólo tiene encima de la mesa la necesidad de cubrir un presupuesto que parece de ciencia ficción sino convencer a la UCI sobre sus circuitos, en una reprobación de los trazados que nunca había conocido anteriormente.

Luego está la complicada situación económica de la RFEC que lleva un seleccionador a la carrera más importante del año sin nómina. No hablemos de la ausencia de seleccionados en muchas convocatorias y la inédita experiencia de David Muntaner, como paradigma, que sufragó un subcampeonato mundial por un patrocinador privado.

Recuerdo cuando hace veinte años todos miraban a España en materia de retransmisiones ciclistas. Incluso en los días que el mal tiempo condicionaba, TVE era capaz de mantener la señal ahí donde la RAI naufragaba. La Vuelta era santo y seña de retransmisiones, lo mismo que ahora, vamos.

A todo esto le añadimos dos últimas perlas: el desenlace del Mundial , donde España siendo mejor numéricamente no sacó las dos mejores medallas, y la no culminación del equipo de Fernando Alonso al menos en el corto plazo, que es cuando más se le necesita. Todo contribuye y empuja a afirmar que el ciclismo español necesita un chute de autoestima y cariño que permita ver que el futuro aunque complejo existe y no tiene por qué ser tan negro. Y es que como bien relatan en Zona Matxin hay un buen puñado de razones por los que seguir creyendo. Esas razones se llaman David De La Cruz, Ion Izaguirre, Jesús Herrada, Angel Madrazo, Juan José Lobato, Mikel Landa, Enrique Sanz, Carlos Barbero, Lluis Mas, Garikoitz Bravo, Peio Bilbao, Omar Fraile, Jesús Ezquerra, Haritz Orbe, Mikel Iturria, Carlos Verona, Jon Aberasturi, Rubén Martínez, Jordi Simón, Mario González, Fernando Grijalba, Miguel Angel Benito, Ibai Salas, Antonio Angulo, Pablo Lechuga, Airán Fernández, Ivan García Cortina, Alex Aramburu, Enric Mas, Cristian Rodriguez, Cristian Torres, Juan Camacho, Xavier Pastalle y Iosu Angoitia. Y no se ofendan, no los hemos dicho todos porque seguro que hay más.

Foto tomada de planetaciclista.blogspot.com

Cuaderno de verano

Nuevamente en el redil, al margen durante que casi quince días, pero enterado desde la distancia, este periodo de baja actividad en el cuaderno de @JoanSeguidor nos dio algunas claves interesantes que de forma leve y somera no quisiéramos dejar de reflejar. Ahí van unas perlas:

  • La vertiente nómada del ciclismo sigue jugándole buenos favores. Hete aquí la London Ride y la Artic Race, dos carreras en paraísos cercanos, la capital británica y Noruega, que visten de novedad esta parte estival del calendario. La carrera inglesa se sostiene  la inevitable hegemonía que las islas quieren imponer, ya no sólo en corredores y equipos, mientras que la segunda, lleva el ciclismo a través de ASO cerca de Cabo Norte, la carrera más septentrional nunca vista y encima ganada por el corredor más adecuado al propósito: Thor Hushovd. Un consejo, si los días son perennes en esas latitudes que prueben a hacerlo en prime time para el viejo continente.
  • Mientras apreciamos la vergonzosa entrada que presenta el estadio moscovita que acoge los mundiales de atletismo, una cita que situada en año post olímpico viene empequeñecida, Barcelona fue sede de un Campeonato del Mundo de Natación que nos dejó, a quien desentendemos sobre este deporte en su totalidad, un gran sabor de boca y en ello contribuyó la factura televisiva que cubrió el evento. Dijo Ernest Riveras, ese periodista que retransmite con la misma solvencia cualquier evento deportivo –recordemos sus orígenes ciclistas- que cuando un grupo humano tiene los medios sólo puede triunfar. Esperemos que la tercermundista cobertura de la Vuelta a España de estos años tome un poco prestado del evento barcelonés, sólo así se podrá sacar el rédito que un acontecimiento como una vuelta ciclista te puede proporcionar.

  • La Vuelta a Polonia puso de relieve unos métodos de clasificación que desde lo lejos parecen una buena pista para el futuro. Ion Izaguirre estuvo en la puja de una carrera que debería ser norma en el futuro. Un sistema de clasificación que fue más allá de los tiempos y lo convencional, que imprimió sello de lucha y electrizó el desenlace. El propio Izaguirre puso acento sobre la tensión y nervios que rodeó la carrera. Todo esto, bien vendido y explicado podría ser un excelente reclamo del público perdido.
  • Hubo un fin de semana con varios focos ciclistas de cierta envergadura, como por ejemplo las andanzas de Izaguirre en Polonia, que lo único que nuestros medios de comunicación retrataron fue el bolo de Alberto Contador por el Gavia y Mortirolo. Nada de pedir explicaciones de la ausencia del corredor en la Vuelta a España o de su triste rendimiento en el Tour, sólo importó decir que Contador estuvo en una reunión de cicloturistas. Ese es el rigor.

  • La Vuelta Burgos dejó una buena noticia para quienes pensamos que con tesón y mucha, eterna quizá, paciencia las oportunidades deben llegar un día u otro. Aquí hablamos varias veces de Airan Fernández, un rara avis de nuestro ciclismo, criado en los peraltes y velódromos con una proyección que le dio opción en el Vini Fantini. Dicen que Purito tuvo que ver y yo me pregunto por aquella etapa que le dejó ganar en el Giro 2012 a Matteo Rabottini. Esperemos que esa suerte sonría a muchos que se han hecho acreedores de esa oportunidad que en algunos casos no sería la primera, como ocurre con Eduard Prades o Jordi Simon, por ejemplo. Es una putada pero toca buscarse la vida fuera y España tiene talento a raudales.

 

Como veis ya estamos en marcha, el descanso fue corto pero oportuno, seguimos en la pista. Sólo deciros que las cifras de visitas en julio superaron cualquier cota soñada por quien esto escribe y que incluso estos días de parón veraniego el cuaderno no dejó de suscitar visitas. Muchas gracias y adelante.