Sea Otter Europe: El día que Alberto Losada verá todo el cariño que se ha ganado

Alberto Losada Sea Otter Criterium JoanSeguidor

Alberto Losada fue el artífice en la sombra de momentos que nos llevamos para siempre

Quienes hemos tenido la fortuna de conocer a Alberto Losada, antes incluso de su salto a profesionales, descubrimos sobre la bicicleta las virtudes de una persona que se hace querer: paciente, trabajador pero muy ambicioso.

Fue el Kaiku, aquel hermoso proyecto navarro que duró sólo dos años, quien le dio la bienvenida en el gran pelotón.

Luego vendrían años gruesos, trabajos finos y grandes experiencias entre Caisse d´ Epargne y Katusha.

Hoy Alberto Losada es un exciclista profesional que disfruta los posos de sus profesión con calma y pasión.

Sus andanzas se siguen por miles, y este ciclista de por vida pasa revista a lo que ha sido su trayectoria profesional…

«¿Qué te podría decir? pues que muy positiva la verdad -admite con voz tímida-. Ha sido un sueño cumplido tras de otro: ser profesional, correr el Tour de Francia… »

En resumen han sido «doce años de equipos top donde me he labrado la etiqueta de hombre de confianza. Busqué mi hueco y conseguí hacérmelo. Mi mejor manera de rendir siempre fue trabajar para los líderes«.

Algunos de esos líderes estarán con él el primero de junio en un criterium ciclista que la Sea Otter le dedicará a toda su trayectoria.

 

Allí estarán Purito Rodríguez, el corredor que sin duda más le marcó, Dani Moreno, Xabier Zandio, Joan Horrach, Carles Torren, Oscar Pereiro y Angel Edo.

Incluso el «fenómeno mediatico» Ibon Zugasti se insertará en ese pelotón.

Compañeros dentro y fuera de la carretera, amigos que el ciclismo le ha regalado y cuya amistad se ha tejido fuerte y sólida con el paso de los años.

Este papá feliz, empresario, con una tienda de bicicletas, Protour Barcelona, en la entrada de la ciudad condal, tiene tras de sí miles de experiencias que contar en las mejores carreras del mundo.

«Aquí el ciclista lo tiene todo: desde servicio de taller a masaje, entrenamiento, biomecánica… lo que necesite» comenta este rutero que hace estragos sobre ruedas gordas.

Alberto Losada biker Orbea JoanSeguidor
Orbea

¿Un día especial para Alberto Losada?

«Si tuviera que quedarme con uno, sería ese Giro de Lombardía de 2012, en el que estuve escapado casi todo el día y pude contribuir al triunfo de Purito»

Un día especial aquel, pasado por agua, con la noche sobreviviniendo y el durísisimo Muro de Sormano, en el cogollo lombardo, haciendo la criba.

Ese mismo año 2012, Alberto Losada estuvo con Purito en el Giro y Vuelta que acabó en el podio.

Incluso en la carrera italiana pudo ser tercero en una etapa.

No es de extrañar que Alberto hable con cariño del ciclista que más le marcó: «Purito fue un capitán exigente y muy profesional, un gran compañero con el que estuve unos diez años«.

En su camino también se cruzó Alejandro Valverde, «un buen líder que se basaba mucho en las instrucciones de equipo».

Oscar Pereiro e Ilnur Zakarin también están en su relación de capos para los que ha trabajado.

«En ciclismo sólo puede ganar uno y somos casi treinta ciclistas en cada equipo, ser humilde y hacer tu trabajo te hace perdurar. Puedo estar muy orgulloso de ello» admite Alberto.

El uno de junio, en un circuito de unos 800 metros, a la puerta del evento del universo de la bicicleta, la familia ciclista queda convocada para reconocer una de esas trayectorias anónimas para el gran público pero imprescindibles para las grandes gestas.

Serán dos carreras, una primera puntuación y una segunda de eliminación que llenarán de ciclismo de carretera de alto nivel los aledaños de la Sea Otter Europe, que en su tercera edición completa su parrilla de atractivos con un potente cartel de carretera que también cuenta con la celebración de la Ciclobrava,

Ciclismo español: El Giro como síntoma

El mal momento del ciclismo español no es cuestión única de estas fronteras. Hojeando L´ Equipe uno halla esta pieza exclusivamente analizando la participación española en el Giro de Italia recién finalizado. La estadística es significativa, desde el Tour de 1998, ese que abandonó la armada española indignada por el trato de la carrera, policía o no sé quién, nunca el ciclismo español había estado ausente en el top 20 de una gran vuelta. A ello se le añade también que ninguna etapa ha caído en el redil patrio.

El gráfico muestra años gloriosos como la Vuelta de 2004, cuyos protagonistas da grima mencionar, donde 18 ciclistas españoles estuvieron en el top 20. En el Tour destacaron nueve españoles en el top 20 el año 2007, mientras que en el Giro se llegó a cinco ciclistas en 2006. De hecho en Italia sucede que ningún español había quedado fuera de tan selecto grupo desde el ejercicio 1979, es decir los años de plomo y travesía en el desierto comprendidos entre Luis Ocaña y la eclosión del Reynolds en el Tour de 1983.

Como comentan en ABC, al final la victoria de Nairo es una buena noticia para el ciclismo español pues directamente vemos que el único equipo del mejor país en el WT ha estrenado su casillero en las tres grandes. Movistar ha tenido un equipo completamente volcado en el que finalmente ha ganado la carrera. Ha estado especialmente fino Gorka Izaguirre que ha completado sesión de clásicas con Alejandro Valverde y Giro, descenso al Stelvio incluido, con Nairo Destacó también la labor de doméstico, pues en otras veo difícil que pueda ejercer, Igor Anton, a quien la televisión italiana no paraba de buscar como último ganador del Zoncolan el día de marras.

La otra delegación español de grosor estaba en Katusha donde sucedió algo muy curioso: sin su líder el equipo entero se vino abajo. Lo intentó Alberto Losada y Dani Moreno ofreció esa imagen lagunar, esta vez exacerbada pues nunca se le vio en carrera. Esperemos que Purito recupere sensaciones pronto, parece que el Tour emerge finalmente –menuda margarita han manejado su agente, directores y él mismo- y como no deseamos la mejor suerte para Angel Vicioso. Renglón aparte merece Samuel Sánchez, dice que metido a labores de doméstico, pero lejos muy lejos de ser el gregario que presume ser y del liderato que anhela tanto.

Con todo el artículo de L´ Equipe pone en duda que esta situacion se vaya a producir en el vecino Tour, donde acudirán Contador y Valverde como punta de lanza. No obstante la señal ya están lanzada y lo que se presumía para el futuro ya está aquí, si los australianos están preocupados por el hueco que deje Cadel Evans, ¿cuán más deberíamos estarlo aquí a la vista de los resultados del Giro?

Un ciclista millonario es la excepción

Bonito serial del diario As en su versión web donde José Andrés Ezquerro realiza un rápido sondeo a diferentes ciclistas españoles que estos días compiten por el Tour. Sinceramente sólo he podido ver dos cortes, ambos de esta semana. Son los protagonizados por José Joaquin Rojas y Alberto Losada.

De las cuestiones que al periodista le da tiempo a preguntar en dos minutos, perfectamente cronometrados, y supongo que patrocinados, me llamó la atención la de si un ciclista puede ser millonario. Obviamente sí, claro que puede serlo, sin embargo, la respuesta admitiría matices que la premura de la grabación no permite. Como todo en la vida lo que nos llega a los ojos es la punta del iceberg y una pieza muy concreta de la realidad. Pero ésta es amplia y las respuestas de Rojas y Losada no hablan de la generalidad.

El ciclismo es uno de los deportes peor pagados del mundo y además muy inestable –mirad lo que les pasó a los del Andalucía-. Si vemos por ejemplo la repercusión que mundialmente le implica a Francia su Tour en comparación, por ejemplo, con el Rolland Garros, y luego lo contrastamos con los premios que reciben los protagonistas, el resultado es irrisorio y no hay por dónde cogerlo. Porque al margen de lo que es el Tour, del caché y prestigio que destilan sus concurrentes, el ciclismo tiene muchos mundos y el de los que quieren estar ahí, ganándose la vida sin más, y no pueden es mucho más grande de lo que las respuestas de Rojas y Losada permiten interpretar.

Traigo sin ir más lejos el caso de un corredor que un talento enorme, que ha convivido en los pelotones sub 23 con el propio Losada, pero también con otros ciclistas a los que la fortuna les sonríe, como el flamante campeón de España Jesús Herrada. Hablo de Eduard Prades, ganador de la Copa de España y Memorial Valenciaga el año pasado. Esta es su rápida impresión de cómo le están yendo las cosas, teniendo que emigrar a Portugal, un destino en el fondo tan inestable como España, pero que al menos le ofrece una ventana. Es el ciclismo del no sabes qué vas a hacer mañana. Es el ciclismo de muchos más de los que nos pensamos. Es el ciclismo de Eduard Prades, que aún debe dar gracias:

 

“Como bien has dicho, está todo muy complicado. Antes de empezar la temporada 2012 estuve a punto de ceder y apuntarme a la oposición para maestro (tengo la carrera de magisterio de educación física), pero cuál fue mi sorpresa que no hubo convocatoria y la mayoría de compañeros de promoción estaban cubriendo las escasas sustituciones, trabajando en cualquier tienda o siguiendo sus estudios. Así que ser ciclista era lo mejor que podía ser, más sabiendo que era candidato a ganar la Copa España, lo que a priori te garantizaba el salto. Conseguí mis objetivos pero la oportunidad no llegó. Lo que tenía claro es que si corría en 2013 no sería en serio y al tiempo me sacaría algo de masajista o nutrición”

“Por suerte llegó la esperada llamada de mi representante. Fue el día 28 de diciembre diciendo que tenía algo para ya y  el día 30 viajé a Oporto para firmar. Aquello era empezar con buen pie el año. La verdad es que no las tenía todas conmigo: un equipo nuevo, pequeño…y con las dudas de si iba a correr mucho. Pero las sorpresas positivas llegaron una tras otra. El equipo es como una familia, hay un ambiente extraordinario entre corredores, auxiliares, directores y patrocinadores (OFM-Quinta da Lixa-Goldentimes)”

“Se trabaja bien y los resultados llegan. Desde que estoy aquí no he tenido malos momentos, aunque sí es verdad que el mal momento es general en el ciclismo y eso desespera porque no sabes dónde estarás al día siguiente. A pesar de todo quiero poder vivir del ciclismo y ésta es la motivación para seguir adelante y estar lo más arriba posible. También hay que decir que en estos momentos es muy importante el apoyo y comprensión de mi novia, que pasamos mucho tiempo separados”