En una fuga con De Gendt y De Marchi no se pide el relevo

Magnus Cort Nielsen JoanSeguidor

Sin hacer ruido Magnus Cort Nielsen sigue creciendo en el papel de killer

Gravel Ride SQR – 300×250

La jornada que cambiaba el paso de la París-Niza ha resultado lo pestosa que puede resultar ese terreno quebrado y volcánico que es la Auvernia.

La tierra de Romain Bardet que puso a su equipo a bloque cuando poco había que hacer con los supervivientes de una escapada que estaba integrada por gente de caché.

LDB_Berria 1024×140

 

Pirinexus 300×250

Un nivel que se explica sólo con mencionar a Alessandro De Marchi y Thomas De Gendt, corredores que no saben guardar, porque les quema el sillín.

El ciclismo es para listos, no sólo para brutos, pero sin embargo cuando combinas el esfuerzo que saben transmitir corredores como De Gendt y De Marchi con el éxito, aunque de vez en cuando, este deporte enamora.

Porque ves nobleza en el esfuerzo y sinceridad en lo que se expone, porque no son ciclistas que te pongan de mala hostia, sacando el codo a pasear, porque sabes que lo que dan es lo que hay.

Cosa que parecería normal, si no fuera tan poco usual.

Cuando De Gendt entra en la fuga sabes que sufrirás, porque el belga es una bestia moviendo vatios, pero si aguantas te llevan hasta la cocina.

De Gendt y De Marchi prendieron fuego a la fuga, en una de esas jornadas frescas, que no gélida, que caracterizan la carrera que busca el sol en Niza.

 

Como dirían los clásicos: Magnus Cort Nielsen es un mal cliente

Se les metió un mal enemigo en ese corte.

Magnus Cort Nielsen es relativamente joven, incluso con esa cara de media barba, que parece que venga de limpiar arenque.

Magnus Cort Nielsen, desde que explotara en esa Vuelta, es uno de los ciclistas más certeros del pelotón.

SQR – GORE

 

Cambrils Square Agosto

Hoy en la París-Niza no esperó a ganar en el sprint, como otras tantas veces.

Quiso homenajear el esfuerzo e incondicionalidad de sus compañeros saltando a un kilómetro de meta y aguantando hasta el final.

Prueba el servicio de Nacex para llevar tu bicicleta 

Las cosas se puede hacer bien, pero también de muchas maneras, y si le metes la impronta que el danés supo imprimirle, chapeau.

El dominio celeste es un hecho tan tangible como estadístico, si nos impresiona el control azul de las clásicas, qué diremos de los Astana en las vueltas, con generales y etapas.

Imagen tomada de FB de Paris-Nice

 

Giro Emilia: Alessandro De Marchi hace caer un tabú

Alessandro De Marchi JoanSeguidor

Mov_Gore

Atacando de lejos, sin esperar al final, ni a la última vuelta, Alessandro De Marchi se estrena en Italia

Quienes conocemos la subida porticada de San Luca, saliendo del arco del Meloncelo, desde Via Saragossa, en los confines boloñeses, admiramos la gesta de Alessandro De Marchi.

El italiano del BMC podría haber afilado el lápiz, borrarse de carrera, dejar hacer y encauzar al final.

Con su estado de forma estaba para disputar a los grandes en el tramo final.

Pero el durísimo circuito de San Luca, la misma subida que abre el Giro 2019, no fue suficiente para amilanar a Alessandro De Marchi.

Hace una semana, en Innsbruck lo vimos, en la Vuelta, qué decir, donde rara vez sale de vacío.

Alessandro De Marchi no tenía victorias en Italia hasta el Giro de Emilia.

El suyo es un palmarés pequeño pero preñado de calidad.

DT-Swiss Junio-Agosto

El italiano especialista en la Vuelta a España que no ganaba en la bota.

Paradójico, incluso, increíble.

La calidad de Alessandro De Marchi se ha impuesto en casa con marca personal.

Atacando lejos de meta en el típico circuito que se decide en la ultima vuelta.

Ello ya supone un sello, toda una novedad.

Ni Gianni Moscon, cuya sombra se diluye en el tramo postrero, ni Woods, ni Uran ni Bardet.

Alessandro De Marchi ha plasmado una de las exhibiciones de final de campaña.

El blanco del Team Sky en la web de Castelli

Casi tan espectacular como las eses de Mohoric, De Marchi es el corredor de pocas pero excelentes victorias.

La Vuelta: Alessandro De Marchi y el plomo

La Vuelta - Alessandro De Marchi JoanSeguidor

«Jornada de transición» en la Vuelta de 3000 metros y 40 minutos de adelanto 

Dicen que Alessandro De Marchi tiene cuatro victorias de profesional: tres de ellas en la Vuelta.

Ciclista de los que gusta ver sobre la bicicleta, algo lagunar para nuestro gusto, pero elegante, fino, contundente. 

Su cabalgada surgió de la aventura que Thibaut Pinot quiso ensayar con fortuna dudosa. 

Las etapas de transición de la Vuelta

Había discusión antes de la primera llegada gallega de la Vuelta: ¿Cuántos metros de desnivel acumulado ofrece el día?

La cifra bailaba e incluso diversas opiniones dejaban corta la estimación de la organización en el libro de ruta

Sea como fuere todos teníamos claro que estas jornadas matan, directamente fulmina las piernas, las deja, con once días de competición, dormidas, atontadas y casi torpes.

«Es un terreno agradecido» comentaba Contador en Eurosport.

Será para algunos, algunos como Bauke Mollelma, Rafal Majka y Thibaut Pinot, quien se metió con su compañero Léo Vincent para ser líder durante varios kilómetros. 

Porque para el ciclista medio, esto es plomo en las piernas y la moral. 

Para el espectador es una bendición, la perfecta constatación de que la tregua no existe si los ciclistas no quieren en un paisaje que es verde, muy verde, tanto que agradecemos después de tanto secarral de finales de verano. 

El cariño de Trek por el trenzado de carbono

Pinot, como dijimos, sacó rédito a medias, pero está ahí, apuesta y juega.

Otra cosa es Movistar, ese equipo: qué complicado es entender lo que pasa en carretera, lo que se dice por el pinganillo, lo que plasman en la carretera.

En fin. 

Sólo apuntar una cosa: en Mitcelton les estarán eternamente agradecidos. 

Imagen: @Vanlooyalfas 

Vuelta: Matteo Trentin marca el nivel

Hay una cosa clara en esta Vuelta, las victorias están caras, muy caras. Una inflación que marcan dos actores, Matteo Trentin y su equipo, el Quick Step, que se lleva cinco triunfos con tres ciclistas diferentes, más otro en el top de la general, David De la Cruz, en una carrera perfecta de los azules.

Para Trentin era el último cartucho, posiblemente, antes de Madrid, con todas las llegadas inhumanas que aguardan a los corredores hasta el epílogo del día 10. Y así actuaron en Quick Step, en un trabajo perfecto que brilló como por ejemplo no lució el del Tour, donde se embolsaron cinco etapas con Kittel, muchas veces ganando solo y buscando resquicios en los rivales.

Aquí no, aquí el cuadro belga es un rodillo. Se situaron en vanguardia mucho antes de Sevilla y las cosas no tuvieron mucha historia. El final fue de traca. En el repecho, a unos tres de meta, Bob Jungels puso a raya el grupo, luego vino Julian Alaphilippe, el ganador del Xorret. Trentin remató con claridad, ojo, ante el multiusos Gianni Moscon, que tira de Froome y asfixia rivales en los puertos, como que disputa pavé y entra en el sprint con Trentin.

Atención al dato, Quick Step ha ganado este año quince etapas en las tres grandes vueltas. Su abanico va desde Gaviria y Jungels, pasando por Kittel y llegando a Lampaert, Alaphilippe y Trentin, quien ahora sí volará solo en Orica. Deseamos, esperamos verle donde merece en la próxima primavera.

Una sombra en la corte de Lefevere, los segundillos que pierde David De la Cruz, un ciclista que les ha dado buenos momentos este año pero que da la impresión de correr muy solo esta Vuelta, una carrera en la que opta, nada menos, que al podio. Su prestación de Calar Alto así lo atestigua.

Sea como fuere, y volviendo al principio, tremendo el nivel de esta carrera. Sólo ver la fuga de hoy y sus dos supervivientes, esa forma de rodar, esas trazas de sal en el maillot, fruto de la deshidratación y el esfuerzo. A Thomas De Gendt no le sale una a derechas, pero no desiste, y De Marchi nadó hasta donde le dieron esas eternas rectas. Ellos aunque no ganen, aunque muchas veces no suban al podio, son también partícipes del espectáculo.

Imagen tomada del FB de La Vuelta

INFO

Llévate un maillot del Movistar Team

Ocho ruedas a seguir en este Giro

Hemos escogido ocho, como podríamos haber escogido veinte o tres, pero los ocho sobre los que ponemos la lupa son aquellos que creemos que tienen en esta carrera importantes incógnitas que resolver. Entramos a por ellos…

Jean-Christophe Péraud: Un ciclista mayúsculo y redondo, posiblemente no hablemos del corredor con más clase del pelotón, pero sí de uno de los más abnegados profesionales que lo pueblan. Hace dos años fue segundo en el Tour, se dejó la vida en ello, su dolor fue nuestro dolor, y el pasado acabó la carrera asegurando que no volvería a ella. En esa reconversión de objetivos, el Giro es el paso natural, posiblemente opte al top ten como máximo, pero tened por seguro que se dejará lo mejor para estar delante y aupar a Pozzovivo en su eterna propuesta a hacer algo sonado. Sólo digo una cosa, el recorrido le va perfecto, porque a su capacidad en la montaña se unen sus prestaciones contra el crono…

Rigoberto Uran: Lleva tantos años ahí, que nos olvidamos de la edad que tiene y sin embargo está en periodo de merecer. Puesto que el Tour le queda grande, no desiste y quiere el Giro que dos veces ha acabado segundo, sólo superado por Nibali y Nairo. Si está en forma, si llega bien, no veo quién le puede superar con claridad entre sus rivales, sin embargo, ese mal día que siempre le llega puede seguir siendo el lastre del, no olvidemos, primer colombiano de esta increíble hornada que viene del cono sur.

Esteban Chaves: Aunque su despreocupado perfil, en apariencia, parezca restarle opciones para la disputa de la general, el ciclista de Bogotá ha llevado un calculado y medido camino que creo que conducirá muy cerca del podio. Su categoría sobre la bici quedó ya probada en la pasada Vuelta, es cazador de triunfos y no se diluye en la general. Claro aspirante al podio, aunque las primeras quinielas, curiosamente, no le señalen.

Tim Wellens: Descartado el Tour, el valón demuestra que hay vida más allá y apuesta por una carrera cuyos perfiles y etapas concretas pueden ofrecerle opción de brillar. Es joven, cada año gana cosas, pero necesita un gran éxito y el Giro fue la grande por la que Gilbert, posiblemente su ejemplo más cercano, empezó a engrosar su palmarés.

Alessandro De Marchi: Este curioso italiano, batallador y de excelente presencia en carrera, quiere brillar más allá de la Vuelta a España. Si ha salvado sus problemas físicos de antaño, tendremos uno de los ciclistas con más presencia de la carrera más cuando su equipo, el BMC, viene desprovisto de un líder claro.

Elia Viviani: El italiano del Team Sky es uno de los ciclistas que demuestra que este deporte es rico en variantes y escenarios. En el año en que defenderá su suerte en el velódromo olímpico, quiere sumar de nuevo en el Giro, a pesar de no ser el mejor en nada, su voluntad de hacerlo bien y tener cuota donde compite seguro que le dará un papel principal estas tres semanas.

Tom Dumolin: El corredor cuya silueta sobre una bicicleta es una obra de arte se jugará en el país que dicen más bello del mundo la continuidad del camino que hace menos de un año emprendió en la Vuelta a España. Cuenta con una crono larga de su gusto y la dosis necesaria de montaña como para tener en el punto de mira el podio. A su contra juega un equipo diezmado en las cumbres, un equipo que por cierto se recupera paulatinamente del mazazo que sufrió entrenando en la costa levantina durante el invierno.

Steven Kruijswijk: Otro holandés y digno representante de su equipo, el Lotto-Jumbo que como el año pasado sigue muy ajeno al triunfo. Sin embargo, no se nos olvida la fortaleza de Kruisjwijk en muchos pasajes del pasado Giro, en el que con Ryder Hesjedal fue uno de los dinamiteros de la carrera mientras los del podio se jugaban las primeras plazas. El Giro, no sé porqué, le va bien, desde hace tiempo, y aquí tendremos uno de los claros opositores al top 5.

Imagen tomada del FB del Giro de Italia