Alexei Lutsenko, el ciclista que guarda las esencias

Alexei Lutsenko JoanSeguidor

La forma de correr de Alexei Lutsenko es pecho descubierto con todas las consecuencias

LDB_Berria 1024×140

La jornada central de esta Tirreno tenía un papel importante para muchos capos del pelotón.

220 kilómetros, por los recovecos de la bota, centro de la geografía, una jornada de primavera, a una semana de San Remo.

Un día para poner a punto el motor, que no gripe, que tire en la travesía de Milán-San Remo.

Gravel Ride SQR – 300×250

Y en esa aventura Alexei Lutsenko fue el pirata, el corsario que buscó y encontró el oro, un premio merecido, luchado y hasta sangrado hasta la saciedad.

Mirad la etapa de ayer si no la habéis visto, degustadla otra vez, si es que la habéis presenciado.

No hay desperdicio.

35 kilómetros de ciclismo eléctrico, con ese campeón kazajo, que se imbuyó del espíritu de Vinokourov para lo bueno y para lo malo.

Pirinexus 300×250

Alexei Lutsenko hizo suyo el decálogo de su jefe

Y lo prolongó corriendo como el domingo fuera la jornada de asueto para el pelotón.

Se echó al monte con una escapada de riesgo, mucha exigencia, en un terreno pestoso, carretera rugosa, y muros diseminados.

No hizo falta nada más…

Y se fue al suelo dos veces, pero como en las carambolas del billar cayó de pie, en perfecta posición para seguir la marcha.

Y le cogieron los más fuertes de la carrera, Roglic, que apunta a ganador final, Adan Yates, quien como su hermano en el Turini, no tuvo suficiente, y Fuglsang, el ciclista como el Guadiana, que cuando aperece, lleva caudal, calidad de la buena.

 

Pero en este Astana no hay complejos.

Siguen en su duelo de azules sobre el pelotón.

Azul intenso, Deceuninck, mano a mano con azul celeste, Astana. 

SQR – GORE

 

Cambrils Square Agosto

Alexei Lutsenko fue el guardián de las esencias….

Corrió con el manual de Vinokourov, a pecho descubierto, volviendo a la máquina tras cada caída, resoplando tras ser cazado, tomando resuello y saliendo a ganar a los mejores de la carrera.

Corrió sabiendo que todo lo que tenga que ver con Vino, que sea Astana y kazajo para más inri, tiene el foco encima, miradas indiscretas y comentarios a veces hirientes, otras justos.

Pero Lutsenko corrió así, sabedor de lo bueno y de lo malo, que las cosas no son perfectas.

Las cualidades del Suunto 9

Un palmarés que engorda, que no será el más grande, pero sí de calidad,: Suiza, Niza, Tirreno,… y una etapa en la Vuelta.

No creemos que Alexei Lutsenko gane esta Tirreno, pero no descartadlo, porque en su fuero interno cree que es posible y correrá para ello.

Y por el camino seguro que se lleva a alguno por delante.

Imagen tomada de FB de Tirreno Adriatico