¿Buscáis la fama? Cinco puertos ciclistas que os la darán

«Buscáis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar… ¡con sudor!». (Debbie Allen)

¿Qué cinco grandes puertos ciclistas consideráis que son indispensables para el cicloturista?

Ese puerto, esa marcha, ese reto que no debería faltar en el palmarés del ciclista turista que se precie de serlo.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Esos sueños de oro ciclistas que deben figurar como nuestros más preciados trofeos que exhibimos en nuestras vitrinas, esos que lucimos y presumimos con orgullo delante de nuestros familiares y amigos.

La mayoría de ellos son lugares de renombre, afamados por la historia y la leyenda, la épica y el mito.

Tom Dumoulin Giro Italia Stelvio JoanSeguidor

Tanto que incluso para los más neófitos en términos ciclistas los reconocerán y, con cara de asombro y admiración, os dirán: ¡ah! ¿Sí? ¿Tú has subido hasta allá arriba?

Desafíos de todo tipo y para todos los gustos los que hemos conseguido (o estamos pendientes de ello) ahí afuera.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

Más o menos distinguidos, pero que sin duda el lograrlos bien valen una vida dedicada al cicloturismo.

Sitios que han hecho que levantemos el culo de nuestro sofá, nos han motivado y nos han hecho salir a entrenar con el objetivo único de conquistarlos, rendirlos a nuestros pedales para redondear una excelente temporada ciclista.

Y así año tras año, hasta coleccionar una buena cantidad de cimas que nos diferenciarán del resto de los mortales por haber asediado rincones inclinados que parecían imposibles de alcanzar.

Para intentar averiguar qué destinos son los imprescindibles hicimos un pequeño sondeo en nuestras redes sociales entre los amigos, esto es, entre vosotros mismos.

Vuestras respuestas fueron de lo más variopintas y no quisiéramos dejarnos ninguna en el tintero.

Tour Alpe d´ Huez JoanSeguidor

Fueron muchas, pero buscábamos sólo cinco.

Sí, lo sabemos, muy difícil elegir entre tanto bueno y bonito (que no barato).

Pero se trataba de eso, de localizar entre tantos duelos y combates a lomos de vuestras bicis a cinco ineludibles, aquellos que sabéis que os han dado fama entre los componentes de vuestra grupeta.

A pesar de tan complicado intento sí hemos podido comprobar que todas vuestras sugerencias han tenido varios máximos comunes divisores, en forma de hilos conductores, que empiezan en Asturias y acaban en Dolomitas, pasando por Pirineos y Alpes.

Estos puertos ciclistas son nuestro santuario.

 

Covadonga- Nairo Quintana JoanSeguidor

De esta forma, hemos conseguido reducir a cinco mínimos comunes denominadores a los que más se repetían y que en ellos sin duda, buscándolos, mereceréis la gloria:

Lagos de Covadonga, la cima de leyenda que descubrió la TV

Tourmalet, posiblemente, el puerto más famoso del mundo

Alpe d’Huez, el gran teatro del ciclismo

Mont Ventoux, fuego en el pecho

Stelvio, una de las mejores experiencias que un ciclista puede tener

¿Y los vuestros? ¿Cuáles son vuestros sueños de oro?

Acabarán poniendo arcos de seguridad en la base de Alpe d´ Huez

El mal público pone el Tour al límite durante la subida a Alpe d´ Huez

 

Vincenzo Nibali iba en el grupo cabecero camino de la cima de Alpe d´ Huez.

Entra en una columna de humo provocada por una bengala, y la siguiente imagen le muestra por los suelos.

Como hace dos años en el Ventoux, como vemos otras muchas veces en el Tour, también en el Giro –aquel idiota del Zoncolan– y a veces en la Vuelta.

 

Cambrils Movil 300×100

 

El ciclismo tiene que huir de los disfrazados, de los que corren junto a ciclistas, de los idiotas de las bengalas…

El aficionado ciclista que va un puerto como Alpe d´ Huez puede llegar o en caravana, varios días antes, o tomar su bicicleta y subir un tramo, hasta donde quiera ver la carrera.

Y es en ese tramo de subida, en el que experimenta el dolor, sufrimiento y sacrificio que implica subir esas paredes.

Paredes que se ascienden tras una etapa corrida a cuchillo, como la de Alpe d´ Huez, cuya velocidad ha dejado mucha gente buena fuera de la carrera.

 

El Alpe d´ Huez convertido en un botellón

Desde hace un tiempo ver ciertas etapas del Tour produce vértigo.

Sobre todo en subidas icónicas, como Alpe d´ Huez.

Es una sensación a caballo entre la incomodidad y la angustia.

 

Mirad Mikel Landa cómo llegó a la cima de Alpe d´ Huez.

Estaba roto, doblado, le falta espacio para tomar aire y olvidarse del dolor de espalda que le mata.

Estaba ajeno a casi todo.

Imaginad esos alambres humanos, a una velocidad casi penosa en medio de esa marabunta de subnormales quemando bengalas, aproximándose a ellos.

Mov_Gore

 

Por no hablar del tipo que golpea a Froome.

No me creo que en pleno siglo XXI, con una seguridad que a veces ralla lo paranoico, ese desgraciado no esté identificado.

 

Eso es anticiclismo

Lo Vincenzo Nibali se puede interpretar de muchas maneras.

Se produce, decíamos, en una cortina de humo.

Una bosa, un asa que sobresale y engancha su manillar.

¿Hubo mala fe?

Queremos entender que no, pero es que da igual, el resultado es el mismo la hubiera o no.

En ese ambiente, tan cargado de todo, hasta de humo, cualquier cosa puede ocurrir. Incluso sin querer.

Vincenzo Nibali deja el Tour con una costilla rota y la sensación de que tenía cosas qué decir.

Es espantoso fiar la suerte de una campaña, de una preparación, de tanto trabajo a que alguien te lo arruine en un momento así.

Me cuesta creer que haya personas que están todo el año esperando ir al Tour para acabar provocando esto.

 

Sería para entrar en depresión.

El ciclismo, el deporte que no pone barreras, que permite, casi, susurrar al oído de tu ídolo, lo tiene mal con este personal.

Alpe d´ Huez - Tour -  portada Equipe JoanSeguidor
Impagable portada de L´ Equipe que apunta a Froome y el Sky, pero que tendría que centrarse en la muerte de éxito del Tour.

Gente que no mira la carrera con sus ojos y sí a través de un iPhone, gente que dice amar este deporte pero no entiende de riesgos ni de esfuerzo.

Gente que por favor un día no pueda acceder a la subida porque un arco pita ante su estupidez.

INFO

Castelli ya tiene el maillot del Team Sky a tu disposición

Los símbolos del Tour 2013

Los calendarios, el caprichoso azar, te ubican una super condena al mejor corredor de tu carrera y la presentación de la próxima edición en menos de 48 horas. Atribuladas jornadas de octubre para la organización del Tour de Francia. Sabida la resolución del caso del tejano, el Tour respira aliviado, celebrarán su 100 edición con un estafador menos en ristre.

100 ediciones después de echar a rodad en ese café del extrarradio parisino, el Tour vuelve a ser insular, pero por primera vez para salir desde Córcega. Curioso que esto ocurra tras las partidas de la carrera desde Gran Bretaña e Irlanda y no haber pisado la salvaje isla corsa. Hubo 99 ocasiones para hacerlo.

La carrera ofrece aspectos que la singularizan, aunque no sé si a causa de tan elemental efeméride. La primera semana será por el sur y posteriormente se irá al norte. No es lo usual. Será increíble ver la crono de Le Mont Saint Michel, la segunda gran atracción francesa tras París. Se transitan a su vez varias grandes ciudades como Niza, Marsella, Montpellier y sobretodo Lyon, la segunda capital del país, pues la primera recibirá la última etapa de noche, sí al ocaso y en prime time. Recuerden lo que dijimos no hace mucho.

En lo que hace referencia a lo que siempre se mira de un recorrido, la montaña incluida, ofrece una novedad de calado con la doble ascensión a Alpe d´ Huez. Como aquellas etapas de Aubisque y creo que Tourmalet, la franquicia más conocida de la carrera se sube en un par de ocasiones abriendo una carretera de descenso para volver a Le Bourg d´ Oisans. Toda una pericia. Un golpe de efecto. Congrats. Poco antes se ascenderá el Ventoux, cuatro años después de que Juanma Garate diera cuenta de Tony Martin en la ventosa cima.

Llama la atención que en esta singular edición se haya prescindido de cuatro cimas que consideramos esenciales: Galibier, Tourmalet, Izoard y Aubisque. Sin embargo entran otros como Pailheres, Glandon y Madeleine, un peldaño por debajo de los citados, aunque viéndolo con detenimiento para ofrecer el espectáculo, que estas grandes cimas han padecido en las últimas ediciones, mejor no mancillar más aún sus reputaciones.

Aunque a priori se hablaba de una edición más dura, el reparto de los condicionantes me parece más que acertado. El Tour no hace las burradas de Giro y Vuelta y “encuña” sendas cronos de media distancia entre los bloques montañosos. Es por ello que no podemos comprender las palabras de Bradley Wiggins declarándose incapaz de inicio en la empresa de repetir triunfo apuntando al Giro de Italia y poniéndose al servicio, veremos, de Chris Froome. Algo similar dijo en 1985 Hinault sobre Lemond y aquello acabó como acabó.

Foto tomada de http://simonsayscycling.com