La decisión de Andrew Talansky

Tweet de la retirada de Andrew Talansky

La vorágine del ciclismo, como la del mundo, pone en segundo plano personas e historias que creo dan la medida de lo que es este circo sobre ruedas. Como sabréis muchos de vosotros, Andrew Talansky ha dicho que deja el ciclismo.

Lo hace con 28 años y muchas dudas sobre lo que habría sido de él de haber continuado. No en vano, Talansky ha sido el mejor ciclista estadounidense de los tiempos recientes con un palmarés interesante que incluye una de las mejores carreras de este ciclismo moderno que tanto aburre, el Dauphhiné de 2014, y el sexto puesto en la Vuelta a España de hace un año.

Mientras Contador, su compañero de podio en ese Dauphiné, se batía en los Machucos, Talansky saboreaba sus primeros momentos de “jubilación” deportiva. Lo cierto es que aquel triunfo levantó grandes expectativas sobre el ciclista fosforito que aquel mismo Tour dejaría roto por las caídas y tras una etapa en la que cruzó la meta en un baño de lágrimas.

Ahora esas cicatrices son historia, ADN de un competidor que creemos que lo deja con lo mejor por venir, aunque eso lo pensamos muchas veces y por lo que fuere no explota. El Dauphiné es una carrera que han ganado corredores cuya suerte no fue compañera en los sucesivo: Fuglsang, Brajkovic y ahora Talansky.

Camino de los Machucos, Alix y Chozas pudieron conectar con Juanma Gárate, el director al volante del Cannondale, y le preguntaron por la decisión del americano. El técnico esgrimió sorpresa por la decisión y cree que con el nacimiento de su hijo y lo cada vez más difícil, se le hacía viajar dejando el nido.

Es curioso, porque estas historias, con este desenlace, no abundan en el deporte profesional, que si conlleva viajes y días fuera de casa, podéis imaginaros el ciclismo. Es la balanza la eterna pregunta entre familia y trabajo, qué es lo primero y qué prevalece.

Para Talansky ha sido lo primero, alimentado por esa necesidad paternal, y no sé hasta qué punto por la situación de su equipo, en el alambre y buscando financiación a marchas forzadas para seguir adelante.

Le deseamos lo mejor a Talansky, mucho me temo que seguirá vinculado al ciclismo y quizá un día le diga a su vástago que dejó todo eso por buscar más tiempo con él.

Imagen tomada de @andrewtalansky

INFO

El Cruz Cyclone 3 es un portabicicletas de bola de remolque para 3 bicicletas con antirrobo y abatible.

Cinco + cinco para la Vuelta (y 2)

Seguimos…

Andrew Talansky, otro como Van Garderen, aunque con ambiciones más modestas. Ganador de una de las mejores carreras de los ultimos tiempos, la Dauphiné de 2014, ha renunciado al Tour porque no lo veía realizable para volcarse en la Vuelta, cosa que es de agradecer porque ciclistas de su perfil se empecinan en la ronda francesa cosechando decepciones año tras año. Como Van Garderen, si la motivación le acompaña puede ser uno de los outsiders de la prueba.

Esteban Chaves, el niño que nació sonriendo vuelve a la palestra tras un Giro en el que le sobró Nibali. Hace un año la Vuelta le abrió las miras, con victorias de etapa y regularidad hasta el final, ahora viene lo más complicado, solventar lo que le queda hasta el premio final. Si una carrera le va bien es ésta, donde su handicap contra el reloj se conjura con la ridícula cantidad de kilómetros que hay para esta modalidad y la presencia de montaña reiterada le favorece.

Alejandro Valverde, las tres grandes en un mismo año y cinco grandes consecutivas, desde el año pasado. El murciano, dorsal uno en ausencia del vigente ganador, curioso que no lo lleve Astana, no parece que vaya a ser de la terna de favoritos, pero corriendo sin presión ni objetivos aparentes se siente cómodo, más cuando se ha demostrado que hace y deshace en su equipo. En teoría viene para ayudar a Nairo, para ello fue al Tour e hizo top ten. Veremos en la Vuelta…

Alberto Contador, el hombre récord de la Vuelta, sin saber qué suerte corrió Heras en el historial de la carrera. Contador corre en España porque en el Tour no le salió una a derechas y en su fuero existe la necesidad de conquistar tanto la victoria como los corazones. Se borró de Río y se ha centrado en la carrera que luce por partida triple en su palmarés. Ojo que de ganar, serían ocho grandes, casi nada. No lo tendrá nada fácil si Froome viene entonado. El duelo se prevé apasionante.

Chris Froome, el ciclista que tiene muchas deudas por saldar con la Vuelta. El inglés, aunque triple ganador de Tour, sigue teniendo sus cosillas por resolver y entre otras demostrarse que es capaz de hacer dos grandes al mejor nivel el mismo año. No cabe otra que arremangarse y hacerse fuerte en la carrera que le descubrió, hace cinco años y desde la que nunca ha parado de crecer. La ecuación es sencilla, Froome, y por ende el Sky, domina el Tour como nunca lo ha hecho en la Vuelta, y aunque ésta tiene menos pedigrí, sí que presenta su intríngulis, y eso en un equipo “muy de retos” pone los pelos como escarpias. Si Froome está mínimamente como en el Tour, no hay mayor favorito que él. Todo lo demás es como abrir la caja de pandora…

INFO

La Bkool Summer Cup sigue on fire con casi 1800 participantes y un montón de actividad en los Retos Semanales. La Semana pasada en nuestro Reto Spiuk volvimos a reunir a más de 50 ciclistas que compitieron en un Desafío realmente apasionante sobre el circuito de MTB de la prueba de los JJOO de Río. 

Esta Semana estrenamos la Semana Mammoth, que como siempre llega con un montón de regalos y sorpresas, que incluyen un Desafío sobre la ruta de bicicleta de la prueba de Triatlon de los JJOO.

7.2014 Los cinco bombones del año

Navidad, temprano, cruzamos el marco de la puerta del comedor, atisbamos el árbol, vemos cinco paquetes, bonitos y lustrosos. Lazos dorados los decoran, florecillas de papel los hilvanan. Preciosos. Raudos, abrimos el primero. Son cinco, sí, cinco paquetes que nos traen, que nos refrescan los mejores momentos del 2014 que se va, que se escurre de nuestras manos.

La marabunta flamenca de Cancellara

Flandes cambió su recorrido hace unos tres años. Fuera la capilla, lejos el Bosberg, estos emblemas se suben ya en otras carreras. Ahora son otros los lares que se atraviesan, y en cierto modo se resiente. Todos espetan a la última vuelta. Sin embargo, aunque breve, Flandes 2014 ofreció un espectáculo mayúsculo, supino.

Por delante pedaleó el ciclista más maltratado por la fortuna, Greg Van Avermaet, el contrapunto a la más triste y penosa táctica del Omega, el equipo con más bazas que corredores para trabajar. Atando a Van Avermaet, Stij Vandenbergh, chupando rueda indisimuladamente, esperando a no sé quién pues cuando Fabian Cancellara abrió gas, nadie, salvo Sep Vanmarcke le siguió. Los Omega naufragaron y Cancellara, siempre Cancellara, ganó porque al menos de su parte nunca queda nada en el tintero. El sprint más bonito del año, de cuatro ciclistas rotos por el cansancio para conquistar Flandes.

Descontrol en la Dauphiné

Hay equipos y equipos en el pelotón. Hay equipos poblados de figuras y medios, esos equipos corren generalmente encorsetados, rara vez sacan la pizarra. Se valen del talento que manejan para aplastar. Luego los hay de clase media, buenos bloques pero un escalón por debajo. En la última jornada de la Dauphiné, parecía que Alberto Contador lo tenía hecho, pero apareció el Garmin. Ryder Hesjedal se puso al servicio de Andrew Talasnky y reventaron la carrera y el pronóstico en la que posiblemente fuera mejor jornada de ciclismo del año.

El vuelo raso de Vincenzo Nibali

Es obvio que un triunfo como el de Vincenzo Nibali en el Tour, tan claro, tan contundente, acompañado de cuatro triunfos, ofrece muchos pasajes reseñables. Sin embargo el día que el italiano se ganó nuestra admiración fue ese que, entre el miedo de los rivales, se creció para propinar un golpe maestro en los adoquines como veíamos desde tiempos de Merckx e Hinault. Ese día Nibali no ganó el Tour, pero se convención de que estaba en su mano. Froome se quedó por el camino, “ahostiado”, Contador cedió demasiado tiempo. Un día de entre un millón.

Nairo quiere volar solo

La jornada reina del Giro de Italia se corrió en una nevera llena de escarcha. En el descenso del Stelvio se armó la trisca, azuzada por la propia organización y su descontrol de la carrera. Se habló de neutralizar, pero al final no hubo tal neutralización. Nairo cogió unos metros clave, mientras sus rivales se relajaban en la niebla. Fue un error faltal, al sutil escalador del Movistar ya no le vieron. El Giro más colombiano empezó a formarse ese día con la sensación de que Nairo le quedan muchos capítulos que escribir en oro.

Los corredores hacen grandes las carreras

El Eneco Tour es una de las carreras del WT que nació en medio de susceptibilidades y malos rollos. Sin embargo ocurre que a veces en estas carreras concluyen talentos de largo recorrido y en este Eneco, en el siempre lluvioso agosto del Benelux, Tom Dumolin y Tim Wellens nos dieron un recital el día que la carrera llegaba a la emblemática cima de La Reoute. Wellens, 23 años y apellido ilustre, es otro de los nombres a seguir, calidad y atrevimiento, no gana tanto como la generación del 90, es más joven, pero anda como los ángeles. Anoten su nombre.

Imagen tomada de www.ciclo21.com

INFO 

Prueba estos días Nacex y su servicio para llevar tu bicicleta everywhere… ni colas, ni equipajes cargados…

El paisaje después de la batalla

La velocidad de este Tour es alemana. Marcel Kittel, que de haber ganado empezaría a sembrar estadísticas de impresión, ha dejado sitio a André Greipel, muy anónimo en los primeros días. Su equipo, el Lotto, va despacito pero con buena letra. Ya tienen su muesca. La jornada transcurrió rápida, veloz pero balsámica. La gente necesitaba respiro y alivio. El Tour toma camino de los Vosgos. 

Enlace permanente de imagen incrustada

Estos días la Grande Boucle está  de conmemoración del centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial, una conflagración que dejó profundos surcos por las tierras que la carrera frecuenta esta primera semana y que en la ruta a Reims ha sido patente con el «Chemin des Dames». En el día después de Arenberg, supongo que tras una noche en la que el cansancio y el estrés fueron tales que conciliar bien el sueño sería complicado, todos pasaron balance a lo que dio de sí la primera gran batalla de la carrera.

Una vez más la carrera demostró ser sabia y desmontar muchas las teorías que se sostienen a priori. Esas teorías, llamadas pronósticos, hablaban más de un mano a mano Contador-Froome que de un Tour. Froome abandonó la carrera cuando antes de que su rueda hubiera pasado sobre adoquín alguno, pero la jornada demostró que este Tour es cosa de muchos nombres, muchos más que esos dos que emergían por encima del resto.

En la clasificación, la cosa queda entre Nibali y Contador, y por medio andan el resto. Empezamos no obstante el recuento por esos dos ciclistas. El primero fue en el pavés un auténtico titán. Una vez más quedó demostrado que cuando el descontrol se instala, Nibail vuelva y se supera. Armó la carrera para que sucediera lo que acabó sucediendo. Lo que más me sorprende es que sorprenda su rendimiento y en especial el de su equipo, el Astana, un bloque extraordinariamente armado, como quedó demostrado, con tal cantidad de buenos ciclistas que el resultado, sinceramente, no puede pillar a nadie desprevenido.

Al margen del Lieuve Westra, excelso en las labores de rodador, mereció apunte destacado Jakob Fulgsand, quien sí fue biker antes que routier y por tanto domina condiciones como las de ayer a la perfección. Sino que se lo pregunten a Cadel Evans, un ciclista que en las circunstancias de ayer hubiera hecho un destrozo enorme.

En el otro lado de la horquilla está Alberto Contador que pecó de prudente en un primer momento y  acabó pidiendo la hora. Creo que al madrileño le desbordó lo de ayer. Posiblemente su cambio se anegara de barro, pero tenía una pinta de desfondado en meta que llamaba la atención. Y ojo, porque si revisan la etapa de pavés de hace cuatro también verán que Contador llega descolgado de su grupo.

Con todo, el manido argumento de la superioridad de Contador frente a Nibali está por demostrar. No sé si este Nibali ha medido mejor los tiempos o qué, pero al siciliano se le ve tremendo de forma, vamos como nunca. Transmite seguridad y fortaleza, pues no olvidemos que en la etapa de Sheffield, salió con solidez a los ataques de Contador y Froome, que sí fueron de cartón piedra, pero fueron un síntoma.

Hablando de Froome pasamos al Team Sky y su rápido traspaso de poderes. Casi sin percatarse, con la carrera a mil por hora, Brailsford, quien no quiere ni oír hablar de Wiggins, le dio al botón rojo y apareció Richie Porte acompañado de un ciclista que merece un gran éxito como Geraint Thomas. Veremos qué da de sí el australiano. El liderato que previó para el Giro lo asume en el Tour. Cosas del ciclismo.

El ciclista que despertó grandes expectativas, Andrew Talansky, estuvo donde se le esperaba, igual que Jurgen Van den Broeck. Lo mismo decir de Michal Kiatkowski, quien sobre el pavés no tiene nada que demostrar y sí en la alta montaña. Por lo demás Alejandro Valverde solventó, no sin sustos, el día. Conviene preguntarse dónde estaba ayer Jonh Gadret, dada su condición de ciclocrosman, en su auxilio del murciano que tuvo que acabar con la bicicleta de José Joaquin Rojas. Rui Costa, con Valverde, sigue quemando días en un segundo plano antes de abordar lo difícil.

#fact Hace 34 años Bernard Hinault, campeón vigente, abandonó el Tour portando el dorsal número uno. Froome ha reeditado esta triste efeméride.

#àdemain La ciudad de Nancy, habitual final de etapa en el Tour, acoge la última etapa antes de la entrada en los Vosgos. 234 kilómetros para causar más fatiga en el pelotón del Tour.

Foto tomada del Facebook del Tour de Francia y Twitter del Lotto

INFO

NACEX BICIBOX asegura que tu bicicleta llegue a destino en perfectas condiciones, resultando muy adecuado para peregrinos que realicen el Camino de Santiago así como otras rutas que requieren de un desplazamiento previo al inicio del recorrido.

1nacex

Así que si estás pensando en hacer ruta con tu bicicleta, no te compliques, porque en NACEX te la llevamos donde sea y con NACEX BICIBOX van completamente protegidas.

Toda la info en www.nacex.es

Este Tour promete ser largo

Hace cien años cicatrices en la tierra, llamadas trincheras, se sembraron por muchos de los parajes que atravesará el Tour de Francia en sus primeros días. Una travesía por campos del horror, que salvando las distancias, porque en hablamos de deporte, será emulada por el pelotón en estas tres semanas de competición ciclista máxima.

Porque el Tour de 2014 se presenta como eso, como una pugna de trincheras, de desgaste e imprevistos. Todos pensaron que la Primera Guerra Mundial sería rápida, y no fue así. Se enfangó en el espacio y se envenenó en el tiempo. Este Tour pinta a ser denso. No es sencillo, incluso con la supremacía que se intuye en el duelo Contador vs Froome, reducirlo todo a esta ecuación. El terreno a pisar y la cantidad de excelentes ciclistas que parece llegar en el momento de su vida invitan a pensar que estamos ante una carrera poliédrica, tanto que es temerario augurar un pronóstico.

Tirando de los mimbres que nos dejan estas horas de espera, podemos dar algunas de las claves de lo que puede ser este Tour, que sobre el papel y el mapa se prevé tremendo.  Por ejemplo si trazamos sobre el recorrido círculos rojos resultará un engendro de colores por la cantidad de buenos momentos que prevemos. No se sale en crono, se hace en línea y ya en Sheffield, segunda etapa, se dispone de una jornada que trazaron los valones de la decana con numerosas cotas y terreno pestoso por el vientre de Inglaterra. El paso a Francia prevé una jornada que ha despertado enorme interés, la que muere a las puertas del bosque de Arenberg. Tramos adoquinados que son una moneda al aire y que más allá del sensacionalismo que algunos quieren verle, venden la marca de un ciclismo ancestral y de bisabuelos que el Tour quiere preservar. No lo olviden, todos pasarán por aquí. El terreno es el mismo para todos, el peligro también.

El primer tramo se cierra en el segundo fin de semana con triple jornada en los Vosgos, atención al diente de sierra de Mulhouse, aquí Fignon hizo prisioneros, y la llegada de la Planche des Belles Filles, una jornada de tipo Vuelta en pleno Tour con siete puertos, de ellos cuatro primeras y la llegada a una cima que hace dos años marcó la suerte de Froome con esta carrera.

La potencia que emerge del macizo central rebaja el poderío de los Alpes cuyo tránsito se resuelve con cimas inéditas, ojo con Chamrouse, típico puerto de desgaste en el Tour, y el paso por el Izoard antes de Risoul. Los Pirineos ofrecen tres puntos calientes: el durísimo Balés, con especial premio a quien lo baje mejor –hola Andy Schleck- y dos jornadas de penoso vagar por circos y valles con finales en Pla d´ Adet y Hautacam, una cima sembrada de malos farios –ganaron Rijs y Piepoli y medio sentenció Armstrong-. La crono, la única crono de este Tour, ver para creer, será la que bordó Indurain hace veinte años, pero al revés partiendo de Bérgerac y llegando a Périgueux.

Una quiniela muy abierta

Esto lo que hace referencia al recorrido, lo plausible, ahora los nombres, la gente. Ante lo visto y explicado, reiteramos, es temerario centrarlo todo en Contador y Froome, por mucho que en fuerza bruta y choque frontal resulten casi imbatibles por el resto. Con el percal ofrecido por la organización emergen ciclistas ratoneros, con virtudes en los terrenos decisivos, pero con la inventiva de joder el plan de los más grandes. Vicenzo Nibali y Andrew Talansky, ambos con sendos equipazos, sobretodo el italiano, parecen en disposición de hacer saltar por los aires la lógica. Me gustaría poner en ese dúo a Valverde, pero su equipo y él habrán de demostrar destreza en la pizarra, destreza no vista hasta la fecha. Esperamos mucho de Van Garderen, camino de ser eterno en sus opciones no resueltas, y estamos expectantes por lo que ofrezca Rui Costa, con arco iris y por vez primera con galones. Purito dice que va a por etapas.

Y ahora varias preferencias. Estamos muy atentos a la suerte de ciclistas que nos encandilan por muchos motivos: Jean Christophe Peraud, Greg Van Avermaet, Elia Viviani y en menor medida, porque estarán supeditados Geraint Thomas y Nico Roche. Las llegadas se prevén singularmente atractivas –sobre todo la londinense por lo que implica- con el tridente Kittel,Cav y Greipel más Démare, presionado por la decisión de su equipo sobre él en detrimento de Bouhanni, llamando a la puerta. No obstante el paso por UK seguro que tendrá un color, el de Orica y su pléyade de perros viejos, hablemos de Albasini y Gerrans, con la obligación de olvidar el penoso positivo de Impey.

Ya ven, es el Tour, aquello que trasciende a lo humano y ciclísticamente normal. Este año promete, espero esté a la altura.

Imagen tomada de noticias.lainformacion.com

INFO

¿Sabías qué?

1.poweb

En total, este año los ciclistas que compiten en el Tour consumirán 13.700 barritas Energize y 15.400 PowerGel, además de 10 millones de litros de bebida isotónica Isoactive Sports Drink y alrededor de  530 dosis de batido de recuperación Recovery Drink.

El Tour muestra cada año a los mejores ciclistas del mundo, disputando 21 etapas y recorriendo más de 3.600 kilómetros, manteniéndose en sus bicicletas hasta seis horas al día, y consumen un promedio de más de 5.000 calorías por etapa“, nos dijo Frank Jiménez, PowerBar Global Business Head.

#RadioVuelta – Semana 17

#Trend Una Dauphiné inolvidable

Rara vez el ciclismo nos ofrece una carrera tan extraordinaria como este Dauphiné. La antesala del Tour fue mucho más que  eso, una simple antesala, y ofreció grandes momentos. Los demarrajes de Froome sólo aguantados por Contador, la victoria de Westra en la jornada reina ante dos Katusha haciendo eses, desenlaces  variados y la increíble jornada final donde la realización poco menos que se volvió loca para cubrir tantos frentes como los que se armaron en la victoria de Anrew Talansky.

#Click Suiza, un paraje de cuento para Sagan

Bellizona, una preciosa población del Ticino, abrió la Vuelta a Suiza, el último escamoteo de los favoritos antes del Tour. En la localidad cercana a Lugano rodó como los ángeles Tony Martin pero el despliegue de fans que siempre rodea a Peter Sagan demostró lo mucho que arrastra un ciclista que empieza a tener más dimensión mediática que deportiva, siendo ésta ya enorme.

#Profile Talansky vuela solo

Hay carreras y momentos que pueden marcar un antes y un después y esta Daupiné puede abrir un nuevo periodo para este talento estadounidense que crece con ritmo paulatino pero incansable. Décimo el año pasado en el Tour, podio en grandes carreras como Romandía y valedor de un palmarés pequeño pero consistente el triunfo en la carrera de los Alpes es un paso al frente como outsider a ser protagonista en la principal carrera del año.  

 

#Clipping

Gran entrevista a Gorka Izaguirre. En el Diario Vasco tuvo voz Gorka Izaguirre, un ciclista que tuvo desde luego mucha culpa en el desenlace del Giro de Italia, a pesar de que todos miren para Nairo. Sincero y claro, no se subió al carro de alabanzas que el Giro ha puesto en marcha desde hace unos años. No le gustó, y punto.

¿Merece la pena organizar unos Campeonatos de España? Unas deudas de la Federación Española han puesto en la cuerda floja los Campeonatos de España. La cita, que pone en juego un maillot que por decisiones de equipo se disimula ante el logo del mecenas, se celebrará con razonables dudas sobre la calidad de su participación, nada que ver con los nacionales italianos donde se espera llenazo de figuras.

Betancur y Henao, colombianos de ida y vuelta. Las circunstancias que rodean a Carlos Betancur no parecen, desde fuera, las idóneas para que este excelente ciclista culmine su trayectoria. No estará en el Tour. Mientras Sergio Henao ha vuelto a competir en Suiza tras su cuarentena e investigación. Esperemos que esto no vaya a más, en Team Sky el año no está resultando sencillo.

 

#hashtags by @LiveCiclismo

#RDS2014 , #TDPS2014 , #zlmtoer

Las lecciones del Dauphiné

Andrew Talansky no vio a Perico ganar el Tour de Francia. Andrew Talansky se iniciaba con las papillas de frutas cuando Lemond le birló a Fingnon el triunfo bajo el Arco del Triunfo parisino. Andrew Talansky tiene 25 años y es sin duda el hombre del momento, la pieza que nos faltaba para el puzle del Tour.

La Dauphiné Libéré de 2014 pasa por derecho propio a los anales de las mejores carreras por etapas vividas en los últimos diez años. Se equipara a la París- Niza de 2009, aquella que perdió un enloquecido Alberto Contador con Luisle Sánchez, y la Tirreno del año pasado, la que Vincenzo Nibali volteó contra todo pronóstico. La diferencia de esta Dauphiné respecto a las mentadas es que ésta llega en periodo caliente con las vedettes en plena forma y muchas cosas en juego.

Salieron los dos grandes nombres del próximo Tour a marcar territorio y al final los marcados fueron ellos. Desde el primer día sólo tuvimos ojos para el dúo Contador-Froome. No íbamos errados a priori al señalarles como la pareja de referencia. Incluso vimos que Nibali estaba dos peldaños de ellos el día que Froome dio fuerte en una subida de medio pelo. Con los días vimos que aquello fue fogueo, humo, juego cruzado sin esencia, porque el ciclismo, por suerte para todos se escribe con algo más y lo que venimos días reclamando, imaginación, ingenio, inventiva y cojones en la última etapa de la Dauphiné entró por la puerta grande.

Andrew Talansky ha vuelto a culminar un gran día de su equipo, el Garmin, que a pesar de tener un gestor tan repelente como Jonathan Vaghters y un “vende motos” como David Millar, saca partido como nadie a los limitados recursos que posee. Igual, exactamente igual que cuando Van Sumeren ganó en Roubaix o Dan Martin la Lieja y la Volta, los azules supieron sacar partido a todo su potencia en otra jornada para enmarcar.

Ante la clara fortaleza de Froome y Contador en las subidas finales, la pizarra del equipo norteamericano de procedencia y gerundense de residencia echó humo. Actuaron, no se quedaron quietos y armaron la fuga de lejos, de muy lejos ante el previsible derrumbamiento de un penoso Tinkoff y el desconcierto de los Sky por el estado real de Froome tras la caída del viernes. Con esos mimbres, y un ciclista que ha ganado un Giro pero que trabaja como el que más, hablo de Hesjedal, armaron una trifulca que además de un brillante espectáculo sitúan a Jurgen Van den Brocek, el otro hombre del día, en la discutida comandancia del Lotto ante el Tour.

Tensó tanto la cuerda el Garmin que la paciencia de Contador se rompió. Absolutamente desbordado y con un equipo indigno de su condición de líder, el madrileño dijo basta cuando vio que hasta un Nibali a medio gas, y rodeado de gregarios, también le chuleaba. El ataque de Contador fue aquello que decía el anuncio de la mejor defensa es un buen ataque y aunque no logró su objetivo, cubrió con dignidad una jornada en la que él anduvo y su equipo no, exactamente lo contrario que ocurría el año pasado.

Sea como fuere la Dauphiné ha abierto el objetivo y en él entran más nombres. Es obvio que el Tour es otra historia, pero dejemos abierta la puerta a otras opciones, porque el ciclismo nos demuestra que son posibles. En lo que a los dos grandes nombres se refiere, Contador y Froome poco a se han podido medir directamente más allá de las brutales embestidas del Col de Béal. Froome, magullado, no ha podido estar con el madrileño en el rus final, no obstante mucho nos tememos que lo suyo se habría decidido por gestos porque la igualdad que les suponemos, en lo  individual, es extraordinaria, otra cosa serán sus respectivos equipos cuando vemos que los Sky (desde Nieve a Thomas) van como tiros.

 Foto tomada de Facebook de Dauphiné

INFO

100 Tours en un libro

El autor Feargal McKay y Aurum han sacado un hermoso libro sobre las 100 primeras ediciones que no podemos menos que recomendar. Una compilación de datos e historias, excelentemente narradas, con rebotica e muchos casos interesantes de saber desde una óptica anglosajona, lo que por estos lares no nos deja indiferentes.

Enlace permanente de imagen incrustada

Aquí tenéis más información.