En la suerte del BMC va la del ciclismo

BMC Futuro JoanSeguidor

Si el BMC no encuentra sponsor sería una mala noticia para el ciclismo

Decir que BMC, su marca, el equipo, no ha sido protagonista de primer nivel estos últimos diez años en este deporte, sería negar la mayor.

Un equipo con visión global, que recluta, y sigue haciéndolo, grandes talentos, que vincula su progresión a la tecnología, que además presenta un buen palmarés, quizá algo menor al que sus nombres sugieren.

Es el equipo de los campeones del mundo, que ha sido también campeón mundial en contrarreloj por equipos, varias veces, en los años del Orica, Sky o Quick Step.

El BMC no podía pivotar en una persona

Todo lo dicho anteriormente tiene un vértice sobre el que se apoya todo.

En los tiempos de los retornos, las analíticas, los departamentos de marketing, uno de los mejores equipos del mundo dependía de Andy Rihs, un forofo de este deporte que le dio mucho, incluso cuando éste se mostró hostil.

Así las cosas, su fallecimiento ha dejado al descubierto un top 5 de entre los equipos mundiales.

Una rareza, una auténtica rareza, en este ciclismo monitorizado, que mide impactos, redes y likes como una quinceañera más, pero con el ojo en os retornos y en lo que se aporta de valor al mecenas.

Esa realidad con la pérdida de Rihs desembarca con toda crudeza en el  BMC con lo que ello implica.

Aunque no se diga abiertamente, en la «familia» ciclista se comenta lo mal que están las cosas para el equipo rossonero, al menos en su configuración actual.

La segunda generación de la familia de los propietarios no es proclive a mantener el desembolso, de hecho nunca lo ha sido.

Jim Ochowicz, el mánager, dice que que ve posibilidades de seguir.

Sinceramente, le deseamos la mejor de las suertes.

Sobre la fortuna que corra el BMC

Porque creemos que en la suerte del BMC, o cómo se llame en el futuro, va la del ciclismo.

Es uno de los equipos de vanguardia, junto a Movistar, Quick Step y Sky, no veo otro igual.

BMC es la imagen de cuán ha evolucionado este deporte, en imagen, tecnología y resultados. Hablo de lo que el gran público ve, las bambalinas no son objeto de este post.

La calidad de su plantilla queda al descubierto sólo con leerla, y aunque no venga de su mejor primavera, tienen ya recorrido…

Si todo lo que el BMC significa, reflejando gran parte de las virtudes del ciclismo moderno, no es atractivo a nuevos patrocinadores, la verdad es que el diagnóstico no sería halagüeño para nadie.

Por eso creemos que en la suerte del BMC va la del ciclismo…

Andy Rihs o la incondicionalidad por el ciclismo

Andy Rihs JoanSeguidor

Fallece Andy Rihs, el filántropo del ciclismo

«Cuando alguien apuesta por el ciclismo como lo ha hecho Andy Rihs, en los momentos es muy meritorio. Él no sólo ha esposorizado un equipo también ha lucchado por el sector de la bicicleta, cogiendo una marca poco conocida, siendo un referente a nivel mundial y hacerlo encima como un equipo» nos cuenta Matxin.

Pero más allá de las consideraciones personales, y de lo que significa en la gente del ciclismo que ahora mismo, queremos hablar de la deuda que el ciclismo ha contraído con Andy Rihs.

Una deuda que no es pequeña.

La montaña rusa del ciclismo para Andy Rihs

Andy Rihs tiene dos épocas muy marcadas en el ciclismo.

La de Phonak sí que fue una prueba de fe, porque vaya cueva se formó en aquel equipo.

La guinda del positivo de Floyd Landis en el Tour de 2006 no es más que eso, la guinda, aunque dicen que un mazazo en toda regla.

El Phonak fue uno de los grandes equipos de la pasada década, con una plantilla que tuvo gallos en todos los campos y se fue, hastiada por el dopaje.

Fueron años de plomo, que ahora vemos posiblemente lejos, pero que pesan en el ánimo de quienes los presenciamos en directo.

La desbandada de marcas aún se recuerda y Phonak estuvo entre ellas.

Alemania, el ciclismo alemán, se quedó en el hueso, y en España, aunque más tarde, casi lo mismo.

BMC: la prueba de Andy Rihs

BMC responde a las siglas de «Bycicle Manufacturing Company«.

Andy Rihs decidió un día llevarse la marca a Suiza y divulgar la marca de nicho que quince años había creado Bob Bigelow en una enseña conocida con el Phonak.

Lo de BMC es un milagro que no se entiende sin la figura de Rihs y sin ella, a saber qué suerte correrá.

Una marca de bicicletas de ese tamaño sosteniendo un equipazo, lleno de figuras y no precisamente mal pagadas.

No fue la primera, creo que fue Cérvelo, pero su aportación ha sido de una década y la han seguido otros, de forma más o menos evidente.

Si un día nos asombramos por lo que cobraba una estrella en ciernes como Thaylor Phinney, no quiero saber lo que manejan Van Avermaet, Porte y cia.

Coleccionó campeones del mundo como Florentino balones de oro e incluso ganó el Tour con Cadel Evans.

Cuando Lefevere fichó a Gilbert, desde el BMC, admitió que los números del equipo «rossonero», no los podía ofrecer él a Philippe, y se negoció en base a resultados. Luego le ganó Flandes.

Pero no acaba ahí, la firma helvética tiene en su nómina al propio Julien Absalon, que es lo mismo que decir el mejor biker de la historia.

El ciclismo siempre ha sido un deporte personalista, pendiente de conocer al dueño de la empresa que diera el dinero necesario para arrancar.

Hubo un tiempo que los directores de equipo cerraban directamente con el amo, eso no es lo de ahora.

Con la pérdida de Andy Rihs, se pierde uno de los últimos eslabones de esa realidad.

Imagen tomada de BCM Racing Team

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