«Nunca me muevo por dinero ni tengo miedo al mañana» Angel Madrazo

ANgel Madrazo La Vuelta JoanSeguidor

Una charla de media hora con Ángel Madrazo sirve para conocer uno de los personajes de la Vuelta y saber de una filosofía de vida muy recomendable

En la Vuelta que ha concluido en Madrid, Ángel Madrazo es uno de esos ganadores que no subió al podio de La Castellana, pero él ya había ganado, el premio del cariño, del bus lleno en la salida, de los selfies, del público entregado a su héroe cercano…

«Los ciclistas como yo somos cercanos, humildes y trabajadores. La gente lo valora»

Creo has tenido alguna recepción y homenaje desde el domingo

«Sí, son días distintos a nuestra rutina, con recepciones y homenajes. Hemos estado con el presidente cántabro, con Miguel Ángel Revilla y su segundo Zuloaga»

¿Qué se cuenta Revilla?

«Me dijo que admiraba lo trabajadores que somos, lo humildes que resultamos. Por eso la gente se acerca a nosotros»

¿Alguna cosa más?

«Que somos un buen ejemplo para los jóvenes, que con trabajo y constancia se sale adelante. Somos una buena imagen para Cantabria»

Y ¿qué imagen tiene Ángel Madrazo de sí mismo?

«Que soy luchador y humilde, que hablo como soy y pienso»

 

Recuerdo cuando subiste a pros, junto a Andrey Amador, hace diez años. Aquello fue en Movistar, primero en el Scott de Matxin, ¿qué ha cambiado en ti en este tiempo?

«Soy más maduro, veo el ciclismo desde un punto de vista más tranquilo: disfruto de la bicicleta, de cada entrenamiento, del cuidarme para ser profesional»

El círculo virtuoso…

«He hecho de mi hobbie mi trabajo ¿qué más puedo pedir, es un regalo que he podido darme a mí mismo»

La Vuelta a España 2019, tanto tiempo después, es un antes y un después para un ciclista que no es nuevo en esto ¿preveías un resultado así?

«Llegué bien, eso es cierto, ya en las últimas etapas de Burgos me veía muy bien, fuerte, escapado en más de una ocasión»

¿Con qué idea salía Ángel Madrazo en la Vuelta?

«Con la misma de siempre: salir y dar el máximo en cada momento»

DT-Swiss 2019

 

Roglic, los abanicos, dureza, caídas, el talento de Pogacar… pero esta Vuelta será también la de la Play de Ángel Madrazo…

«Total. Ya la he abierto, la estrené el martes, por la tarde. Hemos ido tan liados que antes fue imposible»

¿A qué le has dado ya?

«Al FIFA, me encanta, ya he echado unas partidas»

¿Qué historia lo de la Play?

«Es que jugando es un momento en que no pienso en nada, desconecto»

¿Cómo acabó una consola en tus manos en plena Vuelta?

«Todo fue por esa entrevista y no sé muy bien cómo se fraguó todo»

De hecho Sony no es patrocinador de la Vuelta…

«No lo es y sería buenísimo que entraran en ciclismo, bueno para ellos porque comprobarían lo rentables que somos y porque necesitamos marcas fuertes que apuesten por lo que hacemos»

Además vendrían otras…

«Así es, tras Sony, X Box, Nintendo…»

 

Me dices que juegas al FIFA, ¿has jugado al juego de ciclismo del Tour?

«Sí alguna vez, no mucho»

¿Sale el Burgos BH en el juego?

«Sí»

¿Te habrás pedido ser Ángel Madrazo alguna vez?

«Pues no, he jugado pocas veces y he escogido otros equipos, pero para desconectar lo mejor no es un juego de ciclismo, la verdad. Si quiero ser Ángel Madrazo para desconectar aprovecho para salir con la grupeta y a veces les meto presión, que vean que donde ellos pensaban que tenían el límite no está, que sacrificándose, siempre mejoras»

 

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Volviendo por la Vuelta ¿cómo la calificarías?

«Fue una Vuelta de 10, objetivos cumplidos no, lo siguiente: queríamos estar en la pomada, y ahí estuvimos, el objetivo de la etapa siempre existe, pero sabíamos que no iba a ser sencillo»

La etapa, pero vaya etapa…

«Es que corren muchos equipos y mira los que salen con una victoria bajo el brazo»

En la etapa que ganas te vimos fuera muchas veces pero ahí estuviste: Angel Madrazo en esencia pura

«Es una victoria que dice mucho de mí, uno de esos días en los que siempre doy el máximo y mira… fue el auténtico Madrazo»

SQR – GORE

 

¿La bici de ese día te la quedas?

«No está claro, Julio -mánager del Burgos BH- la quiere, también otros, está muy disputada»

¿Pero la bici pintada con los colores de la montaña?

«Esa sí, claro»

Es que es muy guapa y personal para ti, la gente te identifica con ella.

«Me ha sucedido que mucha gente que no es amante del ciclismo ha venido a hablarme, que se han interesado por el ciclismo»

Eso es buenísimo, desde luego

«Muchos han lamentando que no haya ganado el premio de la montaña, pero eso al final es lo de menos, deportivamente no tuve nada que hacer, y los catorce o quince días que subí al podio nadie me los quita»

Eres un personaje querido y seguido

«Cada día había mucha gente en el bus del Burgos BH, muchos ánimos, no puedo estar más agradecido»

¿Qué te queda de este año?

«Posiblemente alguna carrera en China»

¿Y la próxima tempodada?

«Veremos qué me depara el futuro aunque puedo asegurarte que no me muevo por dinero por que no tengo miedo al mañana, todos los oficios son dignos…»

Este es Ángel Madrazo, ha sido un placer.

Angel Madrazo: la historia se escribe desde abajo

ANgel Madrazo La Vuelta JoanSeguidor

El triunfo de Angel Madrazo culmina una etapa infumable

A veces la etapa más anodina y decepcionante de una carrera llamada Vuelta a España puede darte el mejor postre e incluso una alegría de esas que bajo el nombre de Angel Madrazo sabe bien.

Una jornada que no pasará a la historia más que por las mil críticas que más de uno vertió en redes ante una carrera que en la coronilla de Javalambre se desató para ver mil historias en dos o tres kilómetros y dejar atrás las horas de tedio y sopor que la etapa había brindado.

Detrás quedaba un terreno sencillamente precioso, ultrajado por no sabemos quién en concreto, quizá por el espíritu de este ciclismo moderno, contemporáneo, donde la realidad se dibuja en un gráfico de rendimiento y la emoción en una curva de esfuerzo.

Una carrera que transcurrió por un terreno con gente, masa de aficionados ansiosos de ver ciclistas batirse el cobre y estrujar el corazón en un escenario extraordinario, a caballo entre lo mediterráneo, rocoso y ocre, y lo gélido de inviernos siberianos que abrasan el paisaje y azuzan la despoblación.

DT-Swiss 2019

 

Veíamos, mientras Angel Madrazo cruzaba la meta, un cartel sobre la revuelta de la España vaciada, ese pedazo de península que hoy se ha mostrado al mundo y se ha llenado de gente en la cuneta, esperando saborear esos recuerdos de infancia, aplaudiendo un pelotón de ciclistas en dirección a Javalambre y sus rampas envenenadas, llenando los costados de la ruta, marcando el camino hacia un final que compensó lo anterior.

Achacar a alguien el desarrollo de la carrera sería gratuito, pero es que es todo.

No es la primera vez que en la Vuelta vemos un pelotón fumarse una jornada preciosa como ésta. 

Pero cabe ver dos cosas.

Por un lado ese recorrido que propone dificultades casi a diario, cuando el mejor ciclismo es el que no está escrito ni coaccionado.

Imaginamos la pizarra de los directores echando humo, eligiendo el mejor terreno para marcar distancia, cuando el terreno es todo casi igual: cada día es una guerra.

 

 

Y plantear una guerra diaria en un pelotón que viene sencillamente derrengado por una campaña agotadora, con muchos corredores jóvenes, otros que no tienen el nivel, es plantear una quimera.

Y así vemos que cuando Jalavambre aún casi no ha empezado, quedan pocas unidades, y cuando Alejandro Valverde arrea casi le sigue dos o tres.

Hubo un momento que parecíamos estar presenciando una llegada al sprint con Bora, Sunweb, Movistar y Jumbo imponiendo su treno como si un velocista fuera a saltar por el córner.

 

SQR – GORE

 

En esta Vuelta el ganador será un ganador a los puntos, el que menos ceda, el que más tarde baje la mano.

Miguel Angel López vuelve a dominar la general, pero esto no ha hecho más que empezar.

Le sigue Primoz Roglic no muy lejos, perjudicado por la crono inicial, sabedor que esto es largo y que él, a estas alturas de Giro, dominaba casi a placer.

Probamos una de las ediciones limitadas de Endura… 

Y es que en el rol de aspirantes, vemos a colombiano y esloveno como les pasó al mismo Roglic y Nibali en Italia.

Al final saldrá un tercero y…

Como le salió a José Herrada, Ángel Madrazo en el suspiro final. 

Este cántabro que lleva más tiempo en fuga que en pelotón, que sabe lo que es correr en un World Tour, que se ha reinventado hasta encontrar la gloria al cobijo de un centro que estudia la bóveda celestial…

Este cántabro se lo merecía.

Lo que no entraba en los escritos ni predicción alguna es ver dos morados del Burgos BH celebrar primero y segundo en una de las jornadas más importantes de la Vuelta 2019.

Prueba a que Nacex te envíe la bicicleta donde les digas

Un triunfo doble que justifica todo lo que este equipo ha luchado para emerger de todo el lodo que no hace tanto amenazaba hasta el tuétano.

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El Burgos BH fue el último equipo ajeno al World Tour que entró en la Vuelta, con las normales dudas del organizador sobre un equipo que ha coqueteado con la desgracia, y el Burgos BH recoge el premio que hace un año hizo reventar de alegría al Murias en La Camperona.

Nos alegramos muchos por Angel Madrazo, porque midió la agonía hasta no quedarle más en el momento del triunfo, incluso por Jetse Bol, la sombra de Herrada, que mostró una  alegría que entendemos sincera cuando cruzó segundo la meta.

Olvidarse del pasado reciente del Burgos BH nos cuesta, aunque hoy tuvieron las luces que no le vemos en el Movistar.

Con su líder descabalgado por un criterium holandés, no sabemos bien a qué juega Alejandro Valverde, echando pulsos a ciclistas sobre el papel superiores a la larga, en esta Vuelta, descubriendo las carencias de un Nairo que da la de cal, un día, y la de arena al siguiente.

La Vuelta se aprieta arriba, entre unos cuantos, todo va ajustado, y en esta jungla al menos Angel Madrazo ya ha cazado.

Que le quiten lo bailado.

Imagen: FB de La Vuelta

El ciclismo español necesita una dosis de autoestima

No va a ser sencillo, va a doler y echaremos de menos el periodo que muchos atisban próximo a su fin. Desde hace muchos años, quizá desde que Ángel Arroyo abriera el ciclo en aquel mágico Tour de 1983, nada menos que hace tres décadas, el ciclismo español ha mejorado sus registros aupándose a primera potencia, como bien reza una clasificación de la UCI World Tour que no es más que la consecuencia de la excelente cosecha de triunfos que los nuestros han cuajado en este periodo. España volverá a ser el mejor país del mundo ciclista, otra vez. 

Hace cinco años por estas fechas Samuel Sánchez era el hombre del momento. Saboreaba y alargaba las mieles de su recién conseguida corona olímpica. En todo este maremágnum de grandes momentos que ha firmado el ciclismo español –que malos también ha protagonizado, incluso hasta muy malos- el oro olímpico del risueño asturiano parece la guinda, como aquel último reducto que le quedaba por derribar a la –vamos a ser efectistas- “armada española”.

Pero Samuel ahora está en una circunstancia muy diferente. Barrunta su retirada si el mercado no es capaz de asumir una ficha como la suya. Con la desaparición de Euskaltel, donde tenía contrato más allá de este año, sumada a la caída del mundial, le ha quedado la opción de la retirada como una plausible baza.

No sabemos qué pasará por la cabeza del ciclista ovetense, y cuán grande es esa alternativa de colgar su bicicleta. Pero si se retira estaríamos ante una muestra tangible de ese cambio de ciclo para el ciclismo español en un momento además no parece el más dulce para el mismo.

Y es que el deporte del pedal en suelo patrio está falto de autoestima y cariño. Miremos y veremos qué malandanzas le rodean. Por ejemplo la certeza de que Movistar y Caja Rural serán los únicos equipos españoles es un argumento que cae a plomo y sitúa muchos y buenos corredores, casi todos los que deberían prolongar los éxitos presentes, sin maillot para 2014.

Pero es que además está el Mundial de Ponferrada y las imperecederas dudas sobre su viabilidad y celebración. La capital berciana no sólo tiene encima de la mesa la necesidad de cubrir un presupuesto que parece de ciencia ficción sino convencer a la UCI sobre sus circuitos, en una reprobación de los trazados que nunca había conocido anteriormente.

Luego está la complicada situación económica de la RFEC que lleva un seleccionador a la carrera más importante del año sin nómina. No hablemos de la ausencia de seleccionados en muchas convocatorias y la inédita experiencia de David Muntaner, como paradigma, que sufragó un subcampeonato mundial por un patrocinador privado.

Recuerdo cuando hace veinte años todos miraban a España en materia de retransmisiones ciclistas. Incluso en los días que el mal tiempo condicionaba, TVE era capaz de mantener la señal ahí donde la RAI naufragaba. La Vuelta era santo y seña de retransmisiones, lo mismo que ahora, vamos.

A todo esto le añadimos dos últimas perlas: el desenlace del Mundial , donde España siendo mejor numéricamente no sacó las dos mejores medallas, y la no culminación del equipo de Fernando Alonso al menos en el corto plazo, que es cuando más se le necesita. Todo contribuye y empuja a afirmar que el ciclismo español necesita un chute de autoestima y cariño que permita ver que el futuro aunque complejo existe y no tiene por qué ser tan negro. Y es que como bien relatan en Zona Matxin hay un buen puñado de razones por los que seguir creyendo. Esas razones se llaman David De La Cruz, Ion Izaguirre, Jesús Herrada, Angel Madrazo, Juan José Lobato, Mikel Landa, Enrique Sanz, Carlos Barbero, Lluis Mas, Garikoitz Bravo, Peio Bilbao, Omar Fraile, Jesús Ezquerra, Haritz Orbe, Mikel Iturria, Carlos Verona, Jon Aberasturi, Rubén Martínez, Jordi Simón, Mario González, Fernando Grijalba, Miguel Angel Benito, Ibai Salas, Antonio Angulo, Pablo Lechuga, Airán Fernández, Ivan García Cortina, Alex Aramburu, Enric Mas, Cristian Rodriguez, Cristian Torres, Juan Camacho, Xavier Pastalle y Iosu Angoitia. Y no se ofendan, no los hemos dicho todos porque seguro que hay más.

Foto tomada de planetaciclista.blogspot.com

Angel Madrazo y Jesús Herrada, las asignaturas pendientes del Movistar

La salvación que le ha proferido Fernando Alonso al Euskaltel ha tenido una consecuencia primera y poco valoradas y no es otra que se ha evitado en cierto modo que Movistar Team aglutine todo el talento, que no es poco, que corre ahora por las carreteras ciclistas. Al menos con la presencia de dos equipos españoles en el máximo circuito, más los no pocos ciclistas que corren a nivel internacional, se evita que el cuadro azul sea la única alternativa en la cumbre.

Por que además como se ha visto entrar en el nueve de Movistar en una gran vuelta no es sencillo. Las prestaciones de sus ciclistas en Giro y Tour no pasaron desapercibidas, por mucho que no entramos en las tácticas y estrategias desplegadas. En esta Vuelta a España, Movistar ejerce de equipo del líder sin tener el líder, algo paradójico por que su casillero sigue a cero aunque las opciones de Valverde, si no media un imponderable, están ahí.

Fruto de esa competencia que se genera en el equipo telefónico nos encontramos ante grandísimos ciclistas que no han debutado en una gran vuelta por no haber sitio material para todos. Hablamos de Angel Madrazo y Jesús Herrada, dos fuera clase que no han tenido sitio en esos tres nueves que ponen el logo de la marca telefónica en las carreras más cotizadas.

Comenta Angel Madrazo en su web que el balance hasta la fecha es bueno y que se ha hecho acreedor de una oportunidad en una gran vuelta. Madrazo dio el salto a Movistar como uno de los fenómenos del ciclismo amateur en España. Coincidió en el tiempo con Andrey Amador, y mientras éste corrió el Giro del año pasado, ganando una etapa, y el último Tour, la oportunidad de Madrazo se resiste tanto como esa primera victoria a la que ha picado con grandes actuaciones, recuerdo además San Remo y País Vasco, que falta culminar.

El otro nombre que esperamos ver en una gran vuelta no es otro que el vigente campeón de España, Jesús Herrada. Mientras su hermano José siembra el miedo cada vez que comanda el pelotón de la Vuelta y ayuda a Valverde en sus remontadas imposibles, el pequeño de la familia conquense es un ciclista cuya progresión no adivina techo. Excelente croner y potente en montaña, se le ven unas condiciones que seguro le valen  esa opción.

Y es que entre Madrazo y Herrada hay una fina línea de injusticia que espero se solvente en breve.

Foto tomada de www.esciclismo.com

Hiere como una bala, flota cual silbido, es Nairo Quintana

Hay un pequeño cuerpo, que no es extraño, pero sí solvente en el corazón de la vanguardia del pelotón. Su nombre asoma, cada vez, más por encima de la trinchera. Viene de Boyacá, una región central en el mapa colombiano. Cercada de montañas por el oeste, un ramal andino. Tunja es su capital, y en su perímetro hay un lugar llamado Duitama, ¿lo recuerdan? Sí aquel mundial del 95, retransmitido en prime time, por la noche. Un país, dos ciclistas. Qué hermosa tarde de Abraham Olano y Miguel Indurain.

Pero volvemos a ese ser azul, que trepa como los ángeles, como si sus tubulares no friccionaran sobre el quebrado asfalto de Vallter 2000 o Port Ainé. En ésta última, a menos de dos kilómetros de meta, le vimos, entre Vandenbroucke y Purito. La elegancia de su sincronía nos reclamaba la mirada. Es Nairo Quintana. Es un angel. Levita sobre su bicicleta, pero hiere en el golpe directo. Su futuro se anuncia esplendoroso.

Recordamos Cuitu Negru. La los tres grandes de la Vuelta en la locura. Un cuarto se les añade y les desborda. En este ciclismo de porcentajes increíbles Nairo impone su poder de escalador flotante. Pero además está en un equipo que le da la dosis de gloria lo suficientemente dosificada como para que le sepa a poco y quiera más. Incluso no frustra su potencial como Sky hace con Uran y Henao, dos talentos entregados al rodillo negro. Le da cuerda. Le suelta la rienda. Esto es bueno. Se acostumbra a ganar.

Posiblemente se haya convertido en la mejor pieza alrededor de Alejandro Valverde. Le ayudó en Andalucía, y el murciano ganó. En la París-Niza pudo haber optado al podio. En Catalunya maniobra en el terreno de Purito e incluso le moja la oreja. Miren lo que pasó en la cima de Vallter 2000. El saludo torero, no explicado por el momento, deja claro que éste ya se ha tomado la alternativa.

Tiene sólo 23 años. Esta temporada ya lleva un buen bagaje. Ha estrenado incluso el casillero. Pero su tono es constante. Ese físico pequeñín y frágil en apariencia no le priva de ser convidado principal durante todo el año. El pasado por ejemplo anotó varias veces, y no en cualquier sitio, Vuelta a Murcia y  Dauphiné, incluso en una clásica como Giro de Emilia, sucediendo a un antioqueño apellidado Betancour.

La segunda línea del Movistar crece y empuja, tanto que incluso una generación intermedia queda hasta descolocada. Nairo nos enamora, pero Andrey Amador camina por las quinielas de los grandes, Angel Madrazo despierta pasiones y Jonathan Castroviejo tiene un motor enorme. Unzué es de todo menos tonto. Ficha bien. Esperemos que los lleve mejor.

Foto tomada de http://www.eitb.com