Los imprescindibles de 2014

La rueda no para y el límite anual no hace más que arrancar una etapa que no es nueva, sólo continuación del inconcluso capítulo titulado 2013. Estas son, como hace un año y a mi juicio, las coordenadas de nuevo año ciclista.

  1. Sven Nys también tiene el maleficio del arco iris, en una temporada rara para el astro belga en la que quizá acabe realizando una campaña inversa a la de otras ocasiones, discreta presencia durante la temporada y explosión final en el Mundial donde defiende laureles frente a una concurrencia que ha dejado de ser exclusivamente belga.
  2. Pendientes de Fernando Alonso. En una temporada de mínimos para el pelotón español, al margen de la actualidad que rodee al único equipo WT, el Movistar, y al Caja Rural, el diseño del FACT, las siglas del equipo auspiciado por el piloto asturiano, será objeto de conjeturas y rumores. Suenan nombres rimbombantes sin los  que el proyecto carecería de recorrido una vez se sabe que el máximo nivel le cierra las puertas.
  3. El punto de inflexión del ciclismo español. Un día se vio que el número de carreras empezó a decrecer. Luego el contagio pasó a los equipos. Ahora llegan síntomas de que el buen momento de los ciclistas españoles toca a su fin por la lógica de la edad. Queda por ver si las mejoras en algunas carreras, la creación del equipo de Alonso y algún posible proyecto más acaben por revivir un pelotón ciertamente envejecido en el que miradas no faltarán sobre Contador y Purito, quien por tercer año defiende un número uno en la UCI.
  4. Y hablando de ciclismo español, la pista volverá a estar bajo la lupa por como con tan pingües medios se pueden coronar tan excelsos resultados. Esperemos que la labor de corredores como David Muntaner, Albert Torres, Eloy Teruel, Leire Olaberria, las velocistas Tania Calvo y Helena Casas tenga un poco más de respaldo en el año que marca el ecuador de la olimpiada de Río.
  5. El duelo de la primavera se llama Sagan vs Cancellara. El primero pica a la puerta de los dominios del segundo. Con la expectativa de la suerte que corra Tom Boonen, el periodo primaveral se postula apasionante. Arrancará con la Eroica y tendrá varias estaciones con San Remo y Flandes como grandes atractivos.
  6. El Giro de Italia tiene muchos y comprometidos  pretendientes. Aunque el vigente ganador, Vincenzo Nibali beba los vientos por el Tour, el cartel de la carrera rosa es impresionante y además poblado por ciclistas que no acostumbran ir a rodar o preparar otras citas. Porte, Nairo Quintana, Purito, Evans,…
  7. La excelencia del Team Sky está por ver. El éxito del equipo de cabecera no pasa por el Tour, a donde acuden con las certezas que te dan ganar las dos últimas ediciones. Su perfección pasa por el Giro, por la Vuelta, y sobre todo por las clásicas donde su maillot ha estado ajeno  a los grandes podios.
  8. El Tour está en las piernas y la cabeza de Chris Froome. Una cosa es obvia, si el inglés rueda como en 2013 poco habrá que hacer, sin embargo caben los matices, las complicaciones propias del oficio y los calientes de un ciclista que no siempre corre como debiera.
  9. Mark Cavendish en cuestión. El velocista más laureado no ha tenido trago sencillo en el Tour de Francia, esa carrera en la que si no gana cinco etapas no acaba satisfecho. Marcel Kittel le rompió la racha y abrió de forma clara el abanico de la velocidad. Cavendish se mostró abordable y eso da alas a muchos.
  10. Grandes contra pequeños. Seguirá el ciclismo de dos velocidades como es lógico aunque por fortuna la cantidad de dinero en la cuenta no es la clave, miren los resultados de Argos contrastados con los de BMC para creer en el trabajo bien hecho.
  11. Las incertidumbres de un Mundial en Ponferrada. Pocas veces una cita del tamaño de un Campeonato del Mundo ha tenido tantos interrogantes sobre su viabilidad y celebración. Aunque todo sigue su curso, las sorpresas no se descartan y esperemos que la cita que bautizaron los tres campeones del mundo españoles –Freire, Astarloa y Olano- cumpla el guión.

PD Nuestros amigos de La Biciteca nos sugieren un título en boga, el de Ocaña, obra de Carlos Arribas y editado por Cultura Ciclista. Es la historia, la montaña  rusa de uno de los ciclistas más atormentados de la historia.

Foto tomada de cyclingtips.com.au

La Vuelta parle français

El ciclismo francés se encuentra a gusto en la Vuelta a España. No es algo nuevo de este año, por muy evidente que nos ha resultado. La propiedad de la Vuelta ha caído en manos galas, ahí está ASO, y la profusión de marcas venidas del otro lado de los Pirineos es un hecho. Incluso el recorrido tuvo un alto en los Pirineos galos para homenajear a la carrera madre, el Tour, por sus cien ediciones  si bien convendrá estar atentos a la suerte de ASO  y la autonomía que conserve en su gestión si dinero qatarí entra en sus cuentas, como así se ha comentado.

Al margen de lo dicho, además el balance del ciclismo francés en esta carrera ha sido muy bueno.

En especial el de su equipo lotero, la Française des Jeux, que ha sobrepasado su habitual papel de comparsa para adjudicarse un éxito mayúsculo. Si su objetivo era puentear el mal momento que su emblema, Thibaut Pinot, tuvo tras el Tour, no sólo lo han logrado si no que han ganado nada menos que las dos etapas más duras, y por ende emblemáticas de la carrera.

En el caso de Pinot creo que la Vuelta, como el Tour del año pasado, ha situado al corredor donde hasta el momento sus facultades le dan, es decir un top ten más o menos holgado y la posibilidad de adornarlo con un triunfo de etapa. Luego pasar a mayores habrá que ver si es capaz de conseguirlo, por que la comodidad que le implicó la Vuelta, con un papel muy poco trascendente de los descensos en el Tour no se la va a encontrar, igual que en muchas de las grandes carreras a las que aspira por su perfil.

Sin embargo, el mejor ejemplo del desempeño francés, llegó por ese pequeño ciclista que parece movido por su máquina, y no al revés, llamado Keny Elissonde. Su convicción el día del Angliru resultó interesante, así como la edad con la que culmina la gesta –nada menos que 22 años-. Elissonde ganó en medio de una fuga de nivel, descolgado sus integrantes y aguantando el tipo ante las acometidas de los favoritos por detrás. Su compañero Alexandre Geniez ganó en el alto francés para redondear el balance azul.

Sin embargo dos nombres más tuvo este grupito de gabachos por España. Por un lado el ciclista que, junto a Javier Aramendía, estuvo en la práctica totalidad de los fregaos: Nicolas Edet. El de Cofidis anduvo escapado la mayoría de días, y de haber tenido un apellido español habría unido varios premios de la combatividad a su reinado de la montaña.

Y párrafo aparte merece ese desgarbado ciclista bretón de raza y perfil apolíneo llamado Warren Barguil. Dos triunfos, dos, en las dos etapas que marcó con una X, si en Castelldefels jugó cierta carta de sorpresa, en Formigal actuó desde el conocimiento que ya le daba una victoria de etapa y a pecho descubierto. A pesar de su corta edad, manejó muy bien la situación con un peso pesado como Rigoberto Uran y le batió por físico, pero sobretodo por una mentalidad ganadora que bebe del mismísimo Bernard Hinault. Ojo por que con lo poco que parece poner el Argos sobre el tapete, el equipo blanco lleva un año de escándalo. Nos alegramos, el trabajo cuenta y no sólo el talonario.

Foto tomada de www.zikliamatore.com