Giro: Bora y el ciclismo coral

Pascal Akermann Bora Giro JoanSeguidor

En el Bora se impone la norma de Astana y Deceuninck, repartiendo éxitos

La suerte de los equipos del World Tour es una especie de corriente que va de mano en mano que consiste en apretar muy fuerte para que no se escape.

En el balance del año, todos miramos a Astana y Deceuninck, pero la campaña del Bora responde perfectamente a ese patrón de «performance» coral que poco a poco se impone en el ciclismo.

Gravel Ride SQR – 300×250

 

Pascal Akermann ganó la primera volata del Giro de Italia, horas antes que Peter Sagan le diera la segunda victoria de la campaña a su equipo.

Dos triunfos en pocas horas, uno en Italia, otro en la que muchos consideran la cuarta grande, el Tour de California.

¿Qué tiene California para Peter Sagan?

Si vistéis ayer la jornada del Giro recordaréis la omnipresencia del Bora en todos los tiros de cámara.

SQR – Cerdanya Cycle

 

Mientras mirábamos a Viviani, a Gaviria, que va con pólvora mojada este año, a Ewan, surgió el más grande de todos, un murlaco con la tricolor alemana recorriendo su pecho que los puso firmes, como los años, no tan lejanos, de Kittel y Greipel repartiéndose los triunfos y las migajas.

El año pasado cuando Maximilian Schachmann fichaba por Bora comentamos esto…

DT-Swiss 2019

 

Y ahí están los resultados.

El equipo, que ha renovado con su marca californiana de bicicletas por dos años más, reparte suerte entre parte importante de su plantilla.

Ya no hay un capo en el balance, que sí en lo moral, porque discutir el carisma de Peter Sagan en este equipo, y en el ciclismo en general, es tocar un muro.

Ahora los equipos se construyen de abajo arriba, dando oportunidades a cada vez más corredores, que toquen pelo, que se motiven más allá de un buen servicio a su jefe.

 

 

Y todo fluye.

En el Bora han ganado este 22 veces con siete ciclistas diferentes y en terrenos antagónicos.

Las virtudes ciclistas de La Cerdanya están a la vista 

Desde el dominio de la Itzulia, de Schachman a Emmanuel Buchmann, a las victorias de Sam Bennet, el anotador de la velocidad que no está en el Giro pero como vemos está muy bien cubierto.

Luego está la Vuelta a Turquía, única general, de Felix Großschartner. 

SQR – GORE

 

Cambrils Square Agosto

 

La lista la abre y la cierra, ahora mismo, Peter Sagan, ganando en Australia en enero y ahora en California.

El ciclismo de ahora, el que estamos viendo, quiere repartir juego, dar oportunidades, motivar al grupo.

Es un ciclismo coral, y vemos que resulta porque en los equipos en los que la jerarquía es inasequible pasa lo que sucede en el Movistar, por ejemplo, donde todo se juega a los de siempre y la cuenta de resultados cae.

Foto: © BORA – hansgrohe / Bettiniphoto

 

 

 

 

 

 

 

Maximilian Schachmann para que Bora no sea el «equipo de Sagan»

Maximilian Schachmann JoanSeguidor

Mov_Gore

Con Maximilian Schachman el equipo alemán ensancha la calidad de su base

Como el año pasado por estas fechas, las noticias que llegan desde el Quick Step es la pérdida sostenida de talento.

Maximilian Schachmann sigue el camino de Niki Terpstra.

El alemán, berlinés joven, se va al Bora para, como dice el capo del equipo, que no sea sólo «el equipo de Sagan».

Aunque la aseveración es atrevida, porque Sagan eclipsa, lo cierto es que el equipo con raíces alemanas no para de mejorar su equipo.

 

Para cualquiera que haya seguido la temporada, Maximilian Schachmann es uno de los corredores destacados de la campaña y actor importante en el éxito coral del Quick Step.

Ganó escapado con Diego Rubio en la Volta y la jornada que marcó el declive de Simon Yates en el Giro.

También tiene algún que otro triunfo, aunque eso no es lo que más valoramos de él.

 

De Schachmann valoramos sobre todo el valor que tiene para el equipo

Es un ciclista que no sé por carácter, pero por visión y estrategia facilita mucho las cosas a los compañeros.

Por ejemplo Maximilian Schachmann fue clave en el triunfo de Julian Alaphilippe en la Flecha Valona, alargando la agonía del corte previo a Huy y obligando a Valverde y los suyos a un desgaste que pesó en el desenlace.

En gravel, la Trek Checkpoint es otra cosa

Con Schachmann, el Bora ensancha la base que ya el año pasado empezó a trabajar y adquiere un ganador, además alemán.

Porque el Bora no es sólo Sagan.

Imagen: Wikipedia Commons

El lavado y revitalizado del ciclismo alemán

Bajo el título “German cycling: shampooer and revitalised?”, Cycle Sport realiza un interesante retrato del paisaje ciclista alemán cuyos perfiles en este mal anillado cuaderno ya nos habían llamado la atención.

En 2015 la televisión pública alemana volverá al Tour de Francia y al mismo tiempo la marca del “dopaje para el pelo”, Alpecin, acompañará a Giant en su travesía por el World Tour. Con estos dos inputs se inicia un recorrido que se retrotrae hasta 2011 cuando el ente público dejó la mejor carrera del mundo hastiado de tantos escándalos de dopaje en el ciclismo.

En este periodo de ausencia, el ciclismo alemán se ha rehecho de sus cenizas sumando muchos triunfos en el Tour. Para que tomemos dimensión de este renacer conviene señalar que desde 2012 Alemania ha ganado 16 etapas, de ellas la mitad de Marcel Kittel, el mal sueño de  Mark Cavendish. Ganar 16 etapas en este periodo implica ser el país más laureado superando por cuatro al Reino Unido y sumando todas las que ganaron españoles, italianos y franceses juntos, ya saben ese viejo ciclismo.

Sea como fuere, la desaparición de T Mobile y Gerolsteiner –dos equipos asolados por los follones- fue suplida el año pasado por el regreso del NetApp-Endura, equipo que hoy es el Bora todo de negro y montando las carísima Argon 18.

Lo cierto, y ante lo que muchos pensarían “el escándalo de la confesión de Lance Armstrong no tuvo gran revuelo” en el principal país europeo, según un periodista de la revista Tour Magazin. “En Alemania, la imagen del ciclismo fue destruida por Eufemiano Fuentes”. Ya ven que las Canarias no sólo están en boga para lo turístico en aquel gran mercado.

Lo que es obvio es que la apuesta de la televisión pública abre las puertas al ciclismo al grandísimo estado con millones y millones de consumidores. Hasta la fecha quien quería ver el Tour en Alemania debía hacerlo por Eurosport, lo que no deja de ser una televisión de nicho, que conviene buscarla expresamente para disfrutar de su programación. Estar en el primer canal púbico multiplica las posibilidades de proyección del ciclismo, un deporte con el que este país enloqueció cuando Jan Ullrich se trajo el cetro del Tour, hace 18 años.

No lo tienen fácil Tony Martin, Marcel Kittel y Jonh Degenkolb, como punta de lanza. Compiten con la selección campeona del mundo de fútbol y el tetracampeón mundial de F1 Sebastian Vettel. Con todo cuatro de cada cinco alemanes pasan del ciclismo, que tiene en la vuelta de la principal televisión su gran valedor para interesar de nuevo a la masa. Alpecin lo ha visto, como vio en 2012 a Jan Ullrich su embajador ideal toda vez quedó saldado con sus casos de dopaje, eso sí, muchos años después de dejar el ciclismo.

Alpecin ve en el cuidado del ciclismo la forma de vender los cuidados del pelo para sus clientes. Su buque es Marcel Kittel, el selectivo velocista de tremendo tupé, rubio y siempre perfecto, toda vez se retira ese casco de pistard cada vez que gana. Kittel y sus no pocos triunfos son el ángulo de su apuesta. “No será como cuando Ullrich” advierte el periodista Kublik, pero se hace camino al andar.

Imagen tomada de www.colombia.com

INFO 

«Bicilovers» es la sección donde amantes de las dos ruedas nos enseñan su bicicleta

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