José Joaquín Rojas, los privilegios de un ciclista

Campeonatos de España de Ciclismo

El otro día nos felicitábamos por una edición de los Campeonatos de España que por fin tendrían una participación digna de su historia.

Finalmente Contador no pudo estar por un inoportuno resfriado, argumentan, no sé si causado por el fresco mes de junio que ha acontecido por las privilegiadas tierras suizas.

El Giro de Italia, en joanseguidor, clica en el siguiente enlace www.joanseguidor.com/giro-de-italia para descubrir todo sobre una carrera que está a punto de empezar.

El ganador fue el mismo que hace cinco años, José Joaquin Rojas, un ciclista que ni fu ni fa, sinceramente, pues en la ruleta de ganadores azules que optaban al triunfo, podría surgir cualquiera y al final ha sido el murciano, como podría haber sido cualquier otro.

El campeonato de España, dominado por WT

La superioridad del único equipo del WT a este lado de los Pirineos no daba excesivas opciones a la sorpresa.

Ha sido curiosa, en todos los sentidos, la entrevista de Rojas por Biciciclismo al calor de su recién estrenado triunfo en los nacionales alicantinos.

Le gustaría la quimera de vestir un maillot en condiciones, el regalo envenenado para su patrón, pero creo que no se le va a arreglar, a no ser que el filón publicitario del nuevo campeón no se valore al nivel del anterior propietario, Alejandro Valverde.

No obstante el protagonista de las palabras del vigente titular del rojigualada ha sido, asómbrense, el seleccionador nacional, Javier Mínguez, a quien ha criticado directamente de forma que nunca hubiera creído posible por hablar quien habla. Dice que no confía en que el seleccionador se acuerde de él.

Y ¿quién habla? Joaquin Rojas, un ciclista al que le cuesta horrores ganar, que acumula puestos de honor y una expulsión del Tour por, dijeron los comisarios por remolcarse.

Un corredor que toma la delantera en la etapa de Risoul para ayudar a Valverde en el Agnello y se ve superado por su líder sin que haya dado una pedalead por él, un ciclista al que no encontramos argumentos sólidos para que conserve un puesto en un equipo por el que muchos beben los vientos.

No voy al mundial de ciclismo

Pues bien, con este CV, Rojas ha tensando la decisión de Mínguez para la mierda de mundial que se prevé en Qatar, al nivel de la parrafada que soltó Samuel Sánchez cuando no le llevó al mundial de hace dos años.

“Con las piernas que tengo es increíble que no me lleve” vino a decir. La humildad por bandera.

No sé si Mínguez habrá recibido el comentario, pero de haberlo escuchado la carcajada se debió oír por todo el vecindario. Algunos ciclistas, y en general algunas personas, no son conscientes de los privilegios que han heredado en base a no sé qué méritos. En fin él sabrá…

Imagen tomada de la RFEC

Los prestigiados campeonatos de España

No sé si son los 190 kilómetros, los más de 3500 metros de desnivel, si quieren estudiar hasta el ultimo día ante el examen del Tour, pero por primera vez en mucho tiempo habrá llenazo de estrellas en el Campeonato de España de ciclismo.

Lo que aquí nos ocupó años atrás, lamentando que una cita ta singular tuviera tan poca aceptación entre las estrellas que un día tenían en esta carrera la fecha marcada en rojo, ahora es motivo de felicitación, porque los esfuerzos de la organización alicantina tendrá la bendición de los mejores ciclistas españoles, aumentado las opciones de que los colores rojigualdas corran por el inminente Tour.

Sólo Alejandro Valverde ha sido fiel a una cita que ni Contador ni Purito pisan desde hace tiempo. El cuarto en liza será Mikel Landa, que correrá de negro y en franca minoría. Dará color, qué duda cabe, al duelo por excelencia Movistar-Caja Rural, dado que los Euskaltel se cayeron de la pugna hace unos años.

No creo por eso que la carrera se le escape a los de azul. Es cierto que las carreras hay que correrlas, pero la abrumadora cantidad de nombres y hombres que presenta Movistar hace complicada la sorpresa. Mirad las ultimas ediciones, Izagirre, Gutiérrez, Herrada y Valverde ganaron aquí. Si hasta un ciclista reñido con la victoria como José Joaquin Rojas se llevó el título, previo favorcito de Alberto Contador, que lo llevó en carroza, por los viejos tiempos, hasta la meta, creo recordar, en Castellón en una tórrida tarde de junio.

Es decir que ese marronazo que se come cada año el amigo Eusebio puede volverse producir. Ya sabéis, el “caramelo envenenado” que es un título nacional, del país en el que radicas tu empresa. Cómo cuadrar la rojigualda en el maillot de “chez Unzue”, eso le quita el sueño a los no pocos creativos que deben tener en nómina.

Lo que en otros equipos es un premio, los maillots de campeones del Team Sky son de traca, el de Peter Sagan el año pasado en Tinkoff, lo mismo, es un problema para las mentes pensantes del único equipo español en el WT, reduciendo a la minina expresión la banderita, como si fuera testimonial, como si les avergonzara.

Y es curiosa esta reacción, porque si hubo un maillot que triunfó fue el de Purito en 2008 cuando corrió íntegro de rojo-amarillo-rojo. Recuerdo que le gustó, y mucho, al hoy ciclista del Katusha, se sintió en el foco de los fotógrafos e incluso hasta guapo en medio de la monotonía del negro del Caisse d´ Epargne. Pero es lo que hay. No le deis vueltas, esto es como el discurso de Rajoy: “sorpresas, las justas”.

Sólo un pero, lo de siempre en los tiempos recientes, no hay televisión, bueno sí, en diferido un resumen como cualquier Barcelona-San Sebastián non stop. El ciclismo sigue siendo el hermano pobre.

Imagen tomada del FB del Giro de Italia

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Faltaba Rufino para aplaudir a los mejores

Permitidme una apreciación totalmente subjetiva, y como tal con riesgo de estar alejada de la realidad. Viendo la ceremonia que coronó a ese enorme ciclista que considero Jesús Herrada, aprecio la decepción como pocas veces se hace tangible en la persona del subcampeón, Jon Izaguirre. No sé si es por tener un título tan bonito como éste tan cerca o por la carga moral que para los hombres de Eusklatel significaba la carrera de Bembibre ante la pérdida de Rufino, pero ver a Jon me encoge el alma. Es la imagen y espejo de la tristeza y el mejor testimonio de que en el equipo naranja se van a  dejar el aliento para darle a su recién fallecido masajista un triunfo en la mejor carrera del mundo que arranca en nada. Vamos chicos, va por Rufino.

Unos Campeonatos de España así no tienen futuro


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Bembibre es un municipio de tamaño medio que según la Wikipedia raya los 10.000 habitantes. En el mapa se ubica en el sector central de la comarca berciana, provincia de León. Su situación le hace privilegiado trampolín a las muchas atracciones turísticas que engalanan la zona. Cerca está la capital, Ponferrada, atravesada por el Camino con mayúsculas, el que va a Santiago, a lo largo del mismo enclaves deliciosos: Molinaseca bajando de Foncebadón, lugar estrecho, mágico. A la entrada de Ponferrada Santo Tomás de las Ollas, una joya mozárabe, equiparable a la que se pierde por el sur, por el Valle del Silencio, por Peñalba de Santiago. Al otro lado de Ponferrada la ruta sigue hacia la riquísima Cababelos, cercada de viñedos variedad mencía. La senda pasa por el pueblo más bello del sendero jacobeo, Villafranca del Bierzo, antes de subiar hacia Galicia. Las Médulas, ese paraje “reventando” por la fiebre áurea de los romanos, y el derruido Monasterio de Carracedo, completan esta rápida postal que omite, tengan la seguridad, otros tantos parajes que enajenan.

Es el Bierzo una comarca con identidad tan propia que uno, nato en León, la considera la quinta provincia gallega, por acento, por paisaje, por clima, por gentes, por todo, o casi todo. Lo más parecido a Euskadi en el confín castellano dado su tejido industrial y denso que llena de polígonos y polígonos los prados que separan sus principales ciudades.

El Bierzo es una comarca que tiene estatus de provincia en la promoción turística de Castilla y León. Una suerte de olla orográfica que maneja, entiendo, sus presupuestos al margen de las servidumbres provinciales. En este paraje estos días España conoce a sus campeones de ciclismo en la más absoluta invisibilidad.

Por que como bien dice el dicho moderno, lo que no se ve, lo que no se cuenta, no existe. Estos campeonatos se hacen sin señal televisiva en directo. No son los primeros y nos cuesta creer que aún siga siendo así. Es más, para Bembibre invertir en una cita como ésta dudo que tenga repercusión más allá del cariño que sus gentes le profesen a este deporte.

El ciclismo, como la economía, está en un círculo vicioso. No hay inversión por que no hay televisión, y si no hay televisión no puede haber inversión. No entendemos como lo harán otras federaciones, como la de atletismo por ejemplo, que generan su propia señal para que hasta sus campeonatos indoor tengan cabida en la parrilla. Sin embargo está claro que unos campeonatos invisibles es la mejor receta para que en el futuro inmediato se siga sin crecer, se siga sin invertir.

Menos mal, repito menos mal, que nos quedó twitter y el fenomenal profesional que lleva la comunicación de la Real Federación Española de Ciclismo, porque con resúmenes enlatados en Teledeporte y en el canal regional no se satisface ni al aficionado, y lo que ahora es más importante, a quienes, en una u otra media, siguen apostando por el ciclismo.