Niki Terpstra, Carlos Barbero y los nervios de carrera

Niki Terpstra JoanSeguidor

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Otra vez Niki Terpstra y Carlos Barbero sacaron el carácter a pasear

En el pelotón Niki Tersptra no tiene las mejores de las famas.

Aquello que fue una anécdota en su día, cuando ironizó sobre la vestimenta de algunos rivales, no fue más que el ejemplo de como se las gasta este holandés.

En la París-Tours de la discordia, Niki Terpstra fue uno de los protagonistas…

«Quería ganar la carrera en consonancia con el equipo que me ha formado durante estos últimos ocho años. Trabajé bien con Kragh Andersen, pero Cosnefroy nos confundió rehusando hacer su parte del trabajo»

Lo cierto es que en la última carrera de Niki Terpstra en las hordas de Lefevere vimos una vez más el demonio que este talentoso neerlandés lleva dentro.

Terpstra habla displicente de Cosnefroy, que no entró al trapo, que no relevó.

Nada dice de Naesen, compañero de Cosnefroy, que venía por detrás, y de que el francés era inferior en un hipotético sprint, y que por ende debía guardar.

Terpstra sacó la mano a pasear en algún momento, reclamando una ayuda que no tuvo.

Cruzando la meta de la avenida de Grammont, el del Quick Step mató con la mirada a su rival francés.

DT-Swiss Junio-Agosto

Mientras en Italia, en la región de Bolonia, Bauke Mollema ganaba en el Gran Premio Beghelli, que el año pasado se llevara Luisle Sánchez.

Si no habéis visto el desenlace, es recomendable.

Es la historia de una escapada de un nivel que intimida que va a ser cazada, que va a ser neutralizada, pero que, oh sorpresa, llega a meta.

Como no podía ser de otra manera, de un desenlace agónico tiene que salir un ganador agónico.

Y Bauke Mollema, que cierra un año alejado de sus previsiones, está en ese nivel.

El final es precioso.

Como Niki Tersptra en Tours, Carlos Barbero también exhibió cabreo

Manos en alto, reproches al frente de los cortes, nadie quería colaborar con él.

Normal, era el más veloz. Incluso acabaría segundo.

Tanto Terpstra como Barbero demostraron carácter.

Ambos acabaron segundos.

¿Casualidad?

Puede haber un poco de eso, pero también de sacar a pasear el mal genio con excesiva facilidad.

Obviamente por las venas del ciclista corre sangre, pero montarla de esa manera, te marca.

Y a los resultados nos remitimos.

A veces más vale guante de seda y golpe de hierro que armarla a vista de todos.

Endura, 25 años haciendo sastrería ciclista 

El manejo por detrás, el motivar las escapadas, el ponerse en el lugar de otros… esas cosas que parecen sencillas, no son tanto a 60 kilómetros por hora.

Sin embargo, en esa sangre fría reside muchas veces la clave del éxito.

Imagen: © Vincent Kalut / Photonews.be

La mejor selección posible

Hace tres años, cuando Purito y Valverde se quedaban en las plazas bajas del podio de Florencia, mirábamos al futuro, escrutando qué opciones le quedaban principalmente al murciano, el ciclista con más podios en la historia de los mundiales, para ser campeón del mundo. Había pisado varias veces el segundo y tercer peldaño, pero el ansia por verle en el primero nos podía. Mirando, como digo, las opciones futuras, todos coincidíamos que había un año, 2016, y un lugar, Qatar, en el que mejor dedicarse a otra cosa.

Ese año ha llegado y estamos en vísperas de ver a parte del mejor pelotón del mundo jugarse en Qatar la salida del próximo arco iris. Un mundial insulso, como un enfalograma plano, sin más atractivo que el daño que pueda propiciar el viento en el primer tramo, es el menú que nos sirven para la que consideramos la carrera más bonita del año.

España, tierra de escaladores y algún buen todoterreno, se ve perjudicada en la elección del lugar y del perfil de la nueva cita mundialista, como también se vio lastrada cuando en los Juegos Olímpicos primaron las carreras de velocidad sobre las de fondo. Es lo que tiene el monocultivo, que en ocasiones, la realidad y la inercia de las cosas, como que Qatar acoja un Mundial, te dejan fuera de juego. Los sprinters nunca han tenido gran recorrido en España, ni en sus equipos.

Tras hacer el corte sobre los preseleccionados, Alejandro Valverde no estará en la península arábiga, lógico y normal, habida cuenta de sus opciones y de la cargadísima campaña que lleva a las espaldas. De ese primer listado han caído unos cuantos más, pero han emergido nombres que sinceramente pueden darnos una sorpresa, por mucho que veamos con ojos escépticos la cita.

Creo que deberían ser los mundiales de Castroviejo, que el año pasado quedó a un paso del podio y en esta ocasión llega con la confianza de los juegos y el refrendo del europeo. Habrá tiempo de hablar de él, porque no nos engañemos, la carrera reina del mundial es el fondo y ahí la cosa es una moneda al aire.

Una carrera como la de Qatar es tan llana que a veces hasta lo más inverosímil puede pasar. Sin baza clara la selección de Mínguez no tiene ni responsabilidad ni personalismos. Es la mejor selección que se podía llevar y las circunstancias me recuerdan mucho a aquellas que llevaron a Oscar Freire a campeón del mundo has 17 años.

Juanjo Lobato, Carlos Barbero,… no nos rasguemos las vestiduras porque hablemos de ciclistas que no están en el primer escalón de las apuestas, pues llevamos muchos años estando en la vanguardia de los vaticinios y qué nos hemos comido, medallas, podios, puestos de honor,… hechos que tienen mérito, pero lo que son títulos desde Freire en Verona 2004 “rien de rien” y venimos de los años de Samuel, el de “las piernas increíbles”, Valverde y Purito, haciendo el canelo en Florencia, las frustraciones de Freire y cía….

Foto tomada de RFEC

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Toda la gama de ropa Movistar

#TOP2015 – El ciclismo español siempre ha tenido futuro

Cada año, cuando pasamos balance y en especial estas últimas temporadas viene el debate cíclico sobre el pelotón español. Mientras vemos a Valverde, Movistar y compañía recogiendo los premios de mejores del año, casi mendigando atención en los medios, surge una pregunta: ¿Hay relevo?.

Aquí siempre hemos pensado que hay relevo, que no quiere decir que se ni mejor ni peor, en todo caso diferente. No obstante no cabe rasgarse las vestiduras, porque está visto y comprobado que sea quien sea el que gane, el ciclismo en España, desde que se retiró Miguel Indurain, está en un tercer peldaño en las prioridades informativas porque tras ganar lo que se ha ganado, tras tener Samuel, Freire, Beloki, Sastre y el tridente Valverde-Contador-Purito, la relevancia ha sido escasa en proporción a los logros.

Sobre el relevo, pues sí que hay y muy interesante además, al menos en el corto plazo. Mikel Landa se ha situado con ese desparpajo en vanguardia, pero no cierra ni eclipsa lo que puedan hacer Jesús Herrada, un corredor que desde hace mucho que nos encanta, Carlos Verona, excelente en el final de campaña, Carlos Barbero, directo a donde duele, Omar Fraile, un derroche cada vez que se pone un dorsal, y dos de los últimos ganadores del Porvernir, Marc Soler y Rubén Fernández.

Hemos nombrado la punta de lanza, hay más y seguro que surgirán otros, porque en el fondo hay chavales que quieren luchar contra todo pronóstico y gente muy buena que mantiene con vida la maltrecha base.

Pero hablando del tridente, convierte ponerse en lugar y ver dónde ha estado cada uno. Alejandro Valverde lo ha vuelto a bordar, incluso diríamos que ha rizado el rizo, con el podio del Tour, la guinda que le quitó el sueño tantos y tantos años que ha logrado quizá cuando menos se lo esperaba, como tantas cosas en la vida. Dice el murciano que la pasión es su gasolina y no le falta razón pues sólo así se entiende que pueda estar competitivo desde febrero hasta octubre en todo tipo de carreras generando debate del bueno de si tendría que haber hecho esto o aquello.

Alberto Contador ha sumado una nueva gran vuelta a su excelente palmarés confirmando lo que siempre hemos dicho, que es el mejor ciclista de su generación y uno de los grandes de la historia del gran fondo de este deporte. Ni siquiera este Froome en plenitud se le acerca en trayectoria ni palmarés, tendría mucho que ganar el inglés en los años venideros, pero el vigente ganador del Tour no parece que pueda alargar tanto su trayectoria como para medirse con su rival natural en historia y bagaje.

Por su parte Purito ha vuelto a apuntar alto. No ha sido número uno de la UCI porque sencillamente Valverde es inabarcable en este terreno, sin embargo el catalán sigue añadiendo perlas a un historial que mucho me temo se quedará sin dos de sus piezas más cotizadas, una gran vuelta y un mundial. Aunque Purito es competitivo, no cabe duda que su techo en las tres grandes parece marcado y su gran anhelo puede quedar por culminar.

Sobre la retirada de estos tres ciclistas sólo Contador se ha aventurado a dar fechas, aunque con todas la cautelas del mundo, porque cada mes que pasa desde que anunciara su retirada, añade matices que siembran de dudas la intención inicialmente declarada. Sea como fuere, siguen ahí, y aunque muchos clamen por lo que ha de venir, el futuro inmediato pasa por las piernas de tres ciclistas que son, cada uno en lo suyo, irrepetibles.

Imagen tomada de www.acento,com.do

La Vuelta a Burgos como ejemplo

A unos diez de meta, Jon Ander Insausti atacó del grupo. En ese momento el narrador de Teledeporte, Paco Grande, apuntó que el ciclista del Murias estaba por los treinta días de competición, si treinta días, en pleno mes de agosto. El comentarista, Luis Pasamontes, apuntó que él llegó a competir hasta noventa días alguna temporada. La diferencia es tangible.

Hablamos de la primera etapa de la Vuelta a Burgos, una carrera que sobrevive en medio de un calendario chafado por la crisis pero que ofrece terreno a esos equipos que apenas compiten como se competía hace 25 años, mientras pone de relieve la belleza de la provincia castellana que además mantiene su vuelta con un maillot singular y permanente, el morado burgalés, a diferencia del estandarizado amarillo de Portugal, Polonia y Dinamarca, lugares que también andan liados con sus vueltas.

Desconozco qué números y presupuestos maneja la organización de la Vuelta a Burgos. Me los puedo imaginar, pero dan un producto muy digno, con una cobertura televisiva a la que en España no estamos acostumbrados. Tras el desastre de la Clásica de San Sebastián, un desastre explicado desde muchos frentes y sobretodo por la televisión -o la falta de ella- la carrera burgalesa ha vendido las bondades del territorio como ni la Vuelta a España sabe hacer.

Para colmo la victoria de Carlos Barbero, otra del CajaRural, sirve para al menos demostrar que en España hay vida más allá del azulón del Movistar. Murias, Burgos-BH y Caja Rural son también ciclismo y nos alegramos muchísimo de que la suerte les sonría. Tanto como del fichaje de Amets Txurruka por el Orica, un equipo que le va a su perfil de ciclista peleón.

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Entendedme, son tan pocas las buenas noticias que acontecen en el ciclismo patrio que al menos en Burgos encontramos el atisbo de lo que debe ser el trabajo bien hecho. La semana pasada se confirmaba a presencia de la selección española en el Tour del Porvenir mediante invitación de ultima hora pero se confirmaba la ausencia en el preolímpico de Río, esa cita en la que nuestros pistards ni siquiera entran en los cuentos de la lechera de algunos medios que a un año vista hacen números de cuántas medallas puede sacar España. Quizá que se lo pregunten a Cristiano, a Messi o a los Manolos, pues ellos capitalizan el deporte español, ese cuyos aficionados siguen hablando del «chuletón» de Contador mientras en UK se refieren a Wiggins como leyenda en vida.

Imagen tomada de 

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Endura, preparada para Eurobike

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El equipo de desarrollo de productos de Endura ha estado mas que  ocupado en un bar de whisky en Hogmanay trabajando duro para presentar otra fantástica colección en el Eurobike de este año. La marca escocesa amplía la oferta de  ropa, casco, maletas y accesorios. Una equipación adecuada para cada piloto, ya sea hombre o mujer, niño o adulto, ciclista de ocio, ambicioso aficionado o profesional de carretera, MTB o ciclismo urbano.

Endura continua innovando mediante una imparable investigación y desarrollo, en estrecha colaboración con sus atletas patrocinados para desarrollar y producir la mejor equipación posible. Con el Movistar Team que aparece en los podios de todo el mundo, Alex Dowsett estableciendo un nuevo récord de la hora, el establecimiento de Mark Beaumont de un nuevo récord mundial en su expedición África Solo, una selección de triatletas de larga distancia en busca de un boleto a Kona, el equipo de fábrica de Endura Bergamot poniendo su sello en la escena del Enduro y los legendarios Danny MacAskill impresionantes alrededor del mundo con habilidades de conducción inimaginables, el calibre de los ciclistas vestidos con prendas Endura es sin duda incuestionable. La tecnología textil aplicada a las prendas de vestir desarrolladas como resultado de estas dos vertientes y las relaciones con atletas de escala mundial se lleva rápidamente a la colección regular de Endura que se pondrá a disposición de todos los ciclistas.

Echa un vistazo a algunas de las nuevas prendas que son el resultado de este duro trabajo y pruebas intensivas

El ciclismo español necesita una dosis de autoestima

No va a ser sencillo, va a doler y echaremos de menos el periodo que muchos atisban próximo a su fin. Desde hace muchos años, quizá desde que Ángel Arroyo abriera el ciclo en aquel mágico Tour de 1983, nada menos que hace tres décadas, el ciclismo español ha mejorado sus registros aupándose a primera potencia, como bien reza una clasificación de la UCI World Tour que no es más que la consecuencia de la excelente cosecha de triunfos que los nuestros han cuajado en este periodo. España volverá a ser el mejor país del mundo ciclista, otra vez. 

Hace cinco años por estas fechas Samuel Sánchez era el hombre del momento. Saboreaba y alargaba las mieles de su recién conseguida corona olímpica. En todo este maremágnum de grandes momentos que ha firmado el ciclismo español –que malos también ha protagonizado, incluso hasta muy malos- el oro olímpico del risueño asturiano parece la guinda, como aquel último reducto que le quedaba por derribar a la –vamos a ser efectistas- “armada española”.

Pero Samuel ahora está en una circunstancia muy diferente. Barrunta su retirada si el mercado no es capaz de asumir una ficha como la suya. Con la desaparición de Euskaltel, donde tenía contrato más allá de este año, sumada a la caída del mundial, le ha quedado la opción de la retirada como una plausible baza.

No sabemos qué pasará por la cabeza del ciclista ovetense, y cuán grande es esa alternativa de colgar su bicicleta. Pero si se retira estaríamos ante una muestra tangible de ese cambio de ciclo para el ciclismo español en un momento además no parece el más dulce para el mismo.

Y es que el deporte del pedal en suelo patrio está falto de autoestima y cariño. Miremos y veremos qué malandanzas le rodean. Por ejemplo la certeza de que Movistar y Caja Rural serán los únicos equipos españoles es un argumento que cae a plomo y sitúa muchos y buenos corredores, casi todos los que deberían prolongar los éxitos presentes, sin maillot para 2014.

Pero es que además está el Mundial de Ponferrada y las imperecederas dudas sobre su viabilidad y celebración. La capital berciana no sólo tiene encima de la mesa la necesidad de cubrir un presupuesto que parece de ciencia ficción sino convencer a la UCI sobre sus circuitos, en una reprobación de los trazados que nunca había conocido anteriormente.

Luego está la complicada situación económica de la RFEC que lleva un seleccionador a la carrera más importante del año sin nómina. No hablemos de la ausencia de seleccionados en muchas convocatorias y la inédita experiencia de David Muntaner, como paradigma, que sufragó un subcampeonato mundial por un patrocinador privado.

Recuerdo cuando hace veinte años todos miraban a España en materia de retransmisiones ciclistas. Incluso en los días que el mal tiempo condicionaba, TVE era capaz de mantener la señal ahí donde la RAI naufragaba. La Vuelta era santo y seña de retransmisiones, lo mismo que ahora, vamos.

A todo esto le añadimos dos últimas perlas: el desenlace del Mundial , donde España siendo mejor numéricamente no sacó las dos mejores medallas, y la no culminación del equipo de Fernando Alonso al menos en el corto plazo, que es cuando más se le necesita. Todo contribuye y empuja a afirmar que el ciclismo español necesita un chute de autoestima y cariño que permita ver que el futuro aunque complejo existe y no tiene por qué ser tan negro. Y es que como bien relatan en Zona Matxin hay un buen puñado de razones por los que seguir creyendo. Esas razones se llaman David De La Cruz, Ion Izaguirre, Jesús Herrada, Angel Madrazo, Juan José Lobato, Mikel Landa, Enrique Sanz, Carlos Barbero, Lluis Mas, Garikoitz Bravo, Peio Bilbao, Omar Fraile, Jesús Ezquerra, Haritz Orbe, Mikel Iturria, Carlos Verona, Jon Aberasturi, Rubén Martínez, Jordi Simón, Mario González, Fernando Grijalba, Miguel Angel Benito, Ibai Salas, Antonio Angulo, Pablo Lechuga, Airán Fernández, Ivan García Cortina, Alex Aramburu, Enric Mas, Cristian Rodriguez, Cristian Torres, Juan Camacho, Xavier Pastalle y Iosu Angoitia. Y no se ofendan, no los hemos dicho todos porque seguro que hay más.

Foto tomada de planetaciclista.blogspot.com