El ciclismo sub 23 español se encalla

La singular presencia de Carlos Verona en la carrera sub 23 de los recientes Mundiales de Limburgo responde a una carencia de base en nuestro ciclismo que quienes la trabajan desde hace tiempo la vienen repitiendo aún y a costa de hacerse pesados.

El ciclismo en su peldaño intermedio en España sufre, languidece.

Hace un tiempo dedicamos en este blog alguna reflexión sobre el daño que la crisis económica iba a hacer especialmente a estas categorías.

Durante temporadas y temporadas, casi por inercia y haciendo bueno aquello tan español de “si va bien para que tocarlo”, las organizaciones se pusieron en manos de diputaciones, ayuntamientos y sucursales bancarias para cuadrar sus números.

Estos salían, no eran bollantes, pues el amateurismo en el ciclismo de base es norma obligada, pero permitían que el calendario más que menos saliera adelante. Caían algunas, entraban otras. La cosa rulaba.

Esta crisis del ciclismo vino para quedarse.

Y lo hizo con intenciones de cuestionar todo aquello que nos pareció bien hace tan solo cinco años. No se llamó a puertas ajenas al círculo anteriormente descrito (administraciones y banca) y ahora surgen las grietas en el asfalto.

Miren lo que comenta Carlos Arribas en la página de previa que le dedicó El País a la competición sub 23.  “Es por culpa de la crisis económica: muchas carreras españolas que daban puntos han desaparecido, como el Cinturón de Mallorca, la Vuelta a Madrid o el Circuito Montañés, y otras, como la Vuelta a Navarra, para ahorrar, han dejado de ser internacionales, y es donde sacaban los puntos nuestros corredores, que apenas salen al extranjero a competir” le afirmó José Luis de Santos al periodista.

Otros explicaron la sola presencia de Verona en la calidad del pelotón sub 23. También tiene que ver, pero menos, pues en España los sub 23 no están tan lejos de sus vecinos.

Carlos Verona, en la misma línea, así nos explica su soledad en el pelotón del mundial sub 23: “El motivo es objetivo: puntos UCI.

En España conseguir puntos UCI para un corredor sub23 con el tipo de calendario que hay es prácticamente imposible

ya que tan solo queda una carrera del tipo 2.2 como es Vuelta a León (restringidas a equipos protour), y aun así el nivel de los corredores élite españoles es también sumamente alto. Por otro lado, qué decir de las carreras .1 y .HC, para un corredor sub23 es casi imposible hacer frente a estructuras como puedan ser Movistar o Euskaltel”.

Ahí está el quid del problema: la presencia de muchos elites recalificados desvirtúa el progreso de algunos sub 23 que al mismo tiempo ven imposible participar en las grandes carreras internacionales y coindicen con pros del máximo nivel. Lo que viene a llamarse un círculo vicioso.

Para Verona la crisis es excusa, pero para remontar la situación “con un par de carreras 2.2 u23 en el calendario nacional, sería más que suficiente para poder alinear el máximo de corredores en el mundial.

Pero en los momentos que corren, bastante tienen algunas carreras con mantenerse en el calendario, como para estar pidiendo que se creen nuevas”. Quizá, sólo quizá, alguien con amplitud de miras y ensanche de ambiciones, sepa juntar las carreras que ahora siguen rodando para aglutinar los requisitos que devuelvan al ciclismo español esas grandes perdidas por el camino.

Foto tomada del facebook de Carlos Verona

La Vuelta: ¿Por qué no corre Carlos Verona?

 

Decepción en la hinchada por la no presencia de Carlos Verona en la Vuelta

Mov_Gore

Este martes por la tarde Carlos Verona sorprendía al tuiterío con esta reflexión

Hay cosas que necesitan poca explicación.

El mensaje omite nombres, pero no esconde intenciones. 

El ocho del Mitchelton-Scott finalmente no incluye a Carlos Verona y éste no se lo ha tomado bien.

Si comentábamos que David de la Cruz había llevado una preparación limpia para la Vuelta y ahí estará, en la salida malagueña, para Carlos Verona el esfuerzo de la preparación no lucirá en la Vuelta.

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A continuación, mucha gente respondió al ciclista con ánimos y acusaciones veladas al equipo australiano.

Venganza y términos gruesos contra el bloque que en su día le sacó del Quick Step, de una forma que no gustó a los belgas.

La cosa tomó tal velocidad que el propio ciclista salió a defender la marca que montan los aussies citando un tweet que ya no existe.

Carlos Verona y Mitchelton

En ningún caso el ciclista menciona su actual equipo, pero lo hace bien, lo mencionan otros.

Incluso sale airoso…

Carlos Verona tweet JoanSeguidor

 

Requiebros en la red ¿sin red?

 

Es normal que ciertos equipos alineen ciclistas españoles en la Vuelta. 

No sé si por facilidad de desplazamiento, si por conocimiento de la carrera, por lo que sea.

La no entrada de Carlos Verona sorprende, pero no sé hasta qué punto remover el agua para que la gente hable de venganza es ajustarse a la realidad.

De hecho algunos hablan de Caleb Ewan en el Tour, cuando el pequeño velocista anunció su paso al Lotto después de su no presencia en Francia.

Y Caleb Ewan acabó muy tostado con este tema.

  

La versión del Mitchelton

Sea como fuere, lo que se cuece en las tripas de los equipos está muy alejado de lo que muchas veces decimos o pensamos.

De hecho aquí muchas veces nos colamos.

Pero en el caso del Mitchelton nos tomamos la molestia de saber su opinión

«Carlos formaba parte de una larga lista de preselección pero los responsables de alto rendimiento consideraron que otros corredores consolidarían un bloque más fuerte para la Vuelta»

«Para los aficionados es una decepción, pero las decisiones de los técnicos se basan en rendimiento y objetivos. Desafortunadamente para Carlos, las opciones de victoria de etapa de Adam Yates y la forma de Damien Howson, que tuvo que dejar prematuramente el Tour por caída, son las dos cartas que el equipo ha decidido jugar»

«La decisión no ha sido sencilla, entendemos el desencanto de Carlos, pero este mundo es muy duro»

Así de claro, así de conciso.

El Mitchelton no es uno de los mejores equipos del mundo basándose en sentimientos, cosa que por otro lado no es complicado entender.

 

Que esa versión sea la cierta al 100%, lo saben en el equipo, que haya habido vendeta, me parece un argumento fácil.

En todo caso esto es el pan nuestro de cada día.

Nos sorprende que sorprenda.

Imagen de Movistar Team

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¿Qué papel tendrá Carlos Verona en el Movistar?

Carlos Verona - Movistar JoanSeguidor

El fichaje de Verona por el equipo telefónica es de esos que son «de cajón»

Mov_Gore

Carlos Verona continúa con la obvia concentración de talento hispano en el Movistar Team.

Lo que hace un tiempo ya dijimos sigue su curso, y no por nada en especial el Movistar es el único equipo español en el WT, por tanto es normal que todo confluya en él.

El problema es que talento cada vez lo hay más contado.

Lo que pasaba en su día, que España lideraba la UCI por naciones, ya no ocurre hoy en día.

Con lo cual Movistar ya no gana la UCI por equipos, como pasaba hace un tiempo.

Dicho esto, el fichaje de Carlos Verona es perfecto para el Movistar.

Ciclista con aires, con buena parroquia detrás y el áurea que le persigue desde que pisó el profesionalismo.

Es uno de los pocos españoles de su generación en el máximo nivel.

Siempre recordaremos que Carlos Verona fue el único sub 23 hispano en los mundiales del Limburgo.

De eso hace seis años.

Pero el tiempo pasa, Carlos Verona debutó muy joven, ha corrido en buenos equipos, en Quick Step escoció su forma de irse al entonces Orica.

El tiempo pasa, y Verona sigue con el palmarés a cero.

Lo ha intentado, pero tiene un problema, como dirían en mi pueblo «no es ni chicha ni limonada».

No gana, cierto, pero no ha tenido muchas opciones, también.

Circula como entre dos aguas, con la caña puesta a ver qué pasa.

Y no es un crío.

Por eso es perfecto para Movistar, un equipo que aún no sabe cuál es su sitio, ni objetivo.

Si en Mitchelton tienen claro qué baza jugar, en cada momento, en casi todas las situaciones, para Verona la tierra de nadie ya le va bien.

Sólo espero que tenga más tacto con esos seguidores que le requieren por grabarse sobre una bicicleta.

En vez de cabrearse, que mire alrededor, que vea la situación del colectivo y que entienda que el horno no está para bollos.

GP Miguel Indurain: Alejandro Valverde, mejor en casa

Alejandro Valverde- La Vuelta JoanSeguidor

El Movistar tampoco descuida ganar en sus santuarios

Qué bonito el Gran Premio Miguel Indurain, en su nueva acepción y retocado final. Alejandro Valverde lo ha certificado.

Un triunfo de esos que parecía cantado. La obligación moral del Movistar era obvia.

El equipo este año celeste, cuya suerte se dirige desde Distrito Cero en Madrid, pero de espíritu navarro, sabía de antemano que debía ganar en Estella.

Y para ello no han escatimado, Alejandro Valverde ha sido el  dardo en la diana.

Jugar a pleno.

Marc Soler, Andrey Amador, Carlos Betacur y el capo Valverde en el empeño. Un trabajo de copo, ciclista en cada corte, todo controlado.

Y Alejandro Valverde, este Alejandro Valverde no espera al final, no quiere, y quizá pusiera hacerlo.

Alejandro Valverde no necesita esperar al sprint

Si se ve bien, para qué esperar. Carlos Verona fue el último reducto de la resistencia rival.

A partir de ahí, Valverde solo hasta meta y recibir el premio del exciclista cuyo nombre da título al gran premio, Miguelón nada menos.

Alejandro Valverde no estará en Flandes, porque eran muchos los motivos que le empujaban a volver a casa.

El homenaje a un genio como José Miguel Echávarri, la carrera del hogar y quizá la certeza de que, tras la hostia el año pasado en el Tour, no conviene estirar mucho la suerte.

Carlos Verona o el crecimiento que no para

De la jornada por eso nos quedamos con Carlos Verona y el progreso que demuestra.

A pesar de haber parecido siempre adulto, de esa labia, de esa pose y de los muchos años que lleva de pro, con ese salto directo desde juveniles, Carlos Verona tiene todavía 26 años, los 27 este mismo año.

Nos quedamos con él porque ésta es su carrera. El año pasado de comodín para Simon Yates y ahora como punta de lanza de un Mitchelton que siempre brilla en esta carrera, con Power y Haig con él.

Verona encajó y redujo a Valverde en la primera andanada.

Se cosió a su rueda, le relevó pero el segundo ataque fue mucho.

Valverde parecía llevado por una moto remolcándole.

Que Verona aguante a este Alejandro Valverde debe servirle, y de mucho.

Sus opciones pasan por estos terrenos en los que los Yates o Chaves no están. En la Itzulia podrá lucirse en este sentido.

Crece poco a poco este madrileño que surgió en plena crisis del ciclismo español -recuerdo cuando fue el único sub 23 en un mundial-.

Crece con tanta calma que se nos hace hasta largo, pero crece, que es lo que interesa.

Un buen corredor, gran planta, excelente equipo y centrado, un ciclista que lamentamos que no tenga el mismo encaje a las críticas en las redes sobre esos vídeos que se graban sobre la bici.

Será su trabajo, no lo dudamos, pero desde fuera, y tal como están las cosas, protagonizar ciertas acciones, nos parece caminar en el alambre. Él sabrá.

Imagen tomada de @Estebanpegna 

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Tenemos sendos dorsales para la Sea Otter, mira cómo optar a ellos

El ciclismo español necesita una dosis de autoestima

No va a ser sencillo, va a doler y echaremos de menos el periodo que muchos atisban próximo a su fin. Desde hace muchos años, quizá desde que Ángel Arroyo abriera el ciclo en aquel mágico Tour de 1983, nada menos que hace tres décadas, el ciclismo español ha mejorado sus registros aupándose a primera potencia, como bien reza una clasificación de la UCI World Tour que no es más que la consecuencia de la excelente cosecha de triunfos que los nuestros han cuajado en este periodo. España volverá a ser el mejor país del mundo ciclista, otra vez. 

Hace cinco años por estas fechas Samuel Sánchez era el hombre del momento. Saboreaba y alargaba las mieles de su recién conseguida corona olímpica. En todo este maremágnum de grandes momentos que ha firmado el ciclismo español –que malos también ha protagonizado, incluso hasta muy malos- el oro olímpico del risueño asturiano parece la guinda, como aquel último reducto que le quedaba por derribar a la –vamos a ser efectistas- “armada española”.

Pero Samuel ahora está en una circunstancia muy diferente. Barrunta su retirada si el mercado no es capaz de asumir una ficha como la suya. Con la desaparición de Euskaltel, donde tenía contrato más allá de este año, sumada a la caída del mundial, le ha quedado la opción de la retirada como una plausible baza.

No sabemos qué pasará por la cabeza del ciclista ovetense, y cuán grande es esa alternativa de colgar su bicicleta. Pero si se retira estaríamos ante una muestra tangible de ese cambio de ciclo para el ciclismo español en un momento además no parece el más dulce para el mismo.

Y es que el deporte del pedal en suelo patrio está falto de autoestima y cariño. Miremos y veremos qué malandanzas le rodean. Por ejemplo la certeza de que Movistar y Caja Rural serán los únicos equipos españoles es un argumento que cae a plomo y sitúa muchos y buenos corredores, casi todos los que deberían prolongar los éxitos presentes, sin maillot para 2014.

Pero es que además está el Mundial de Ponferrada y las imperecederas dudas sobre su viabilidad y celebración. La capital berciana no sólo tiene encima de la mesa la necesidad de cubrir un presupuesto que parece de ciencia ficción sino convencer a la UCI sobre sus circuitos, en una reprobación de los trazados que nunca había conocido anteriormente.

Luego está la complicada situación económica de la RFEC que lleva un seleccionador a la carrera más importante del año sin nómina. No hablemos de la ausencia de seleccionados en muchas convocatorias y la inédita experiencia de David Muntaner, como paradigma, que sufragó un subcampeonato mundial por un patrocinador privado.

Recuerdo cuando hace veinte años todos miraban a España en materia de retransmisiones ciclistas. Incluso en los días que el mal tiempo condicionaba, TVE era capaz de mantener la señal ahí donde la RAI naufragaba. La Vuelta era santo y seña de retransmisiones, lo mismo que ahora, vamos.

A todo esto le añadimos dos últimas perlas: el desenlace del Mundial , donde España siendo mejor numéricamente no sacó las dos mejores medallas, y la no culminación del equipo de Fernando Alonso al menos en el corto plazo, que es cuando más se le necesita. Todo contribuye y empuja a afirmar que el ciclismo español necesita un chute de autoestima y cariño que permita ver que el futuro aunque complejo existe y no tiene por qué ser tan negro. Y es que como bien relatan en Zona Matxin hay un buen puñado de razones por los que seguir creyendo. Esas razones se llaman David De La Cruz, Ion Izaguirre, Jesús Herrada, Angel Madrazo, Juan José Lobato, Mikel Landa, Enrique Sanz, Carlos Barbero, Lluis Mas, Garikoitz Bravo, Peio Bilbao, Omar Fraile, Jesús Ezquerra, Haritz Orbe, Mikel Iturria, Carlos Verona, Jon Aberasturi, Rubén Martínez, Jordi Simón, Mario González, Fernando Grijalba, Miguel Angel Benito, Ibai Salas, Antonio Angulo, Pablo Lechuga, Airán Fernández, Ivan García Cortina, Alex Aramburu, Enric Mas, Cristian Rodriguez, Cristian Torres, Juan Camacho, Xavier Pastalle y Iosu Angoitia. Y no se ofendan, no los hemos dicho todos porque seguro que hay más.

Foto tomada de planetaciclista.blogspot.com

No hay nada de lamentable en que nuestros jóvenes emigren

Hubo un día que un mánager me dijo: “Salvo Arrieta –José Luis-, que lleva vida ascética, nuestros corredores no están muy demandados en el extranjero”. La situación cambia paulatinamente. El ciclista español es pieza apetecida, sobretodo si es joven y, aparentemente, desprovisto de vicios. Los hechos lo demuestran. La realidad aquí empuja.

Son unos cuantos, cada vez más, que entran en ese perfil. Miremos David de la Cruz, pero también el más sonado de los movimientos de esta pretemporada, el de Carlos Verona al que a mi entender será el equipo a batir en muchas grandes citas durante la temporada que llama a las puertas.

Pese a los lamentos de ver cómo se van algunos de nuestros mejores talentos, Carlos, que atendió como siempre amable nuestra petición, no se rasga el alma ante la situación. Aquí siempre hemos pensado en que es conveniente que nuestros ciclistas  tengan un poso de internacionalidad, pues ello redunda en la mejora del colectivo. Carlos Verona plasma esa realidad y él mismo nos la describe.

¿Lamentas que el talento español deba emigrar? ¿Por qué?

“Bueno, tampoco creo que haya que lamentar nada. Cada día vivimos en un mundo más globalizado y hay menos fronteras. Me encantaría haber podido dar el salto con un equipo nacional, pero somos muchos ciclistas y cada vez hay menos equipos, por lo que es lógico que algunos tengamos que salir fuera a buscarnos un hueco. Pienso que es algo normal, nada preocupante”

¿Ves una relación con la situación general del país?

“Claramente. España está sufriendo los efectos de una crisis económica muy grave, y un deporte como el ciclismo que depende de una manera directa de las esponsorizaciones, como es lógico está sufriendo los efectos de la crisis también. Pero en mi opinión saldremos, ya que el patrocinio ciclismo es una de las fórmulas de publicidad más rentable. Poco dinero, mucha repercusión. Hay que ser optimistas”

¿Crees que en un futuro la experiencia que vais a adquirir muchos españoles fuera será útil en España?

“No lo sé, supongo y espero. Personalmente me encantaría poder correr algún día en un equipo español para poder aportar lo que pueda llegar a aprender fuera. Pero de momento no pienso en ello, estoy muy contento de poder formar parte de un gran proyecto como el del OPQS. Estoy deseando comenzar”

¿Cuál es el perfil de ciclista español que emigra ahora a tu juicio???

“Es difícil establecer un patrón, pero tal vez la juventud es el factor que premia más

¿Qué situación describirías de la cantera sub 23 española?

Crítica, pero acorde con la realidad económica y social en la que vivimos. Creo que no hay que ser alarmistas, sigue habiendo muchos y buenos ciclistas sub23, el problema es que no hay demasiados huecos arriba. Paciencia y que pase el chaparrón