¿Doparse para “ganar” una Quebrantahuesos?

dopaje cicloturismo JoanSeguidor

¿Cicloturistas que dejan de rueda a profesionales en  activo? ¿A dónde vamos a parar?

Aparición de hipertensión arterial o agravamiento de la misma.

Trombosis coronaria (muerte súbita).

Trombosis cerebral.

Enfermedad vascular cerebral.

¿Sabéis de lo que estamos hablando, verdad?

Gravel Ride SQR – 300×250

 

En efecto, estos son los daños que puede causar entre deportistas el uso de la eritropoyetina recombinante humana (EPO), que aumenta el hematocrito superando valores del 55%, que hace que la sangre se espese y no circule con fluidez.

Por eso está prohibida.

Por eso es la lacra de este sacrificado deporte.

Y por este motivo -según todos los indicios-, Raúl Portillo ha sido sancionado por positivo por EPO por la Agencia Vasca Antidopaje y ha prohibido su participación en competiciones deportivas.

De este modo, es apartado de las “carreras” en las que iba a participar, por su salud y, claro está, por no hacerlo en igualdad de condiciones que el resto de sus rivales, esto es, por hacer trampas.

Así de claro.

SQR – Cerdanya Cycle

 

He de reconocer que, como muchos otros, yo no conocía hasta ahora a Raúl Portillo.

Ahora sí, se ha hecho famoso de manera lamentable.

Algunos dirán que, hombre, sí era reconocido por su “meritoria” trayectoria como ciclista Máster 40, ganando hasta campeonatos mundiales y “venciendo” en muchas marchas cicloturistas internacionales de reconocido prestigio.

Pero el caso es que yo ya hace mucho tiempo que ni me fijo, ni sigo, ni me interesa saber quién ha ganado en una marcha como la Quebrantahuesos.

O como dicen sus organizadores, el que ha realizado la marcha en menos tiempo, algo que, a todas luces, huele a eufemismo se mire por donde se mire.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

A ver, si Raúl se hubiera limitado a ganar unas cuantas carreras Máster, quizás habría pasado más desapercibida la manera en que lo hacía, pero… ¡ay!, el “chico”, si es que se puede llamar chico a un ciclista que va a cumplir 46 tacos este año, no se conformó y quería la gloria y los laureles de vencer en reputadas clásicas, “compitiendo” contra otros “ciclistas turistas” como él.

Porque Raúl, no lo olvidemos, se puede considerar un cicloturista, combativo, eso sí, pero uno más entre nosotros que tiene su trabajo diario, imagino de 8 horas, y una familia y amigos a los que atender.

 

Por lo tanto, ni es un profesional, ni se dedica a vivir del ciclismo de competición y, ni mucho menos, tiene edad para estar en la élite con los pros.

Dicho esto, yo no soy amigo de Raúl y, como digo, ni siquiera lo conocía antes, pero si yo tuviera amistad con él, lo primero que le diría, y de buen rollo, es que es tonto, muy tonto, pero no para un rato, no, tonto para siempre.

DT Swiss ERC 1100: La bicicleta se viste por los pies

Jugarse así la vida… ¿por qué?

A ver, que me lo explique porque yo no lo entiendo, de verdad.

 

¿A qué estabas jugando, Raúl?

No soy nadie para juzgarte, por supuesto, pero sí para dar mi opinión y lo primero que me viene a la cabeza es pensar y decirte: ¿pero a dónde creías que ibas, piltrafilla?

Siempre dicho con cariño, de verdad, porque podrías ser mi amigo.

Pero… ¿tú crees que “ganar” a tu edad marchas como la Quebranta, los Lagos, la Irati-Extrem, la Ports d’Andorra o la Íñigo Cuesta, entre otras muchas, no iba a levantar dudas, sospechas y un alto grado de incredulidad?

Si es que ya estabas en el punto de mira. Y es normal.

¿A quién se le ocurre?

¿Un tío de 45 años, dejando de rueda a todo un pelotón de guerreros cicloturistas, jóvenes competidores, ex profesionales, amateurs y todo un carrusel de fieras del pedal?

Si es que no eras creíble, hombre.

SQR – GORE

 

Si explican que hasta dejabas de rueda a profesionales en activo. ¿A dónde íbamos a parar?

Caramba, si tan bueno eras, ¿por qué no pediste ingresar en un equipo pro e intentar asaltar el Tour?

Vamos, digo yo.

Además, acabo de verte en un video tuyo “auto-promocional”, en el que presumes de todas tus victorias en todas estas grandes marchas CICLOTURISTAS, como si se tratara del palmarés de la carrera deportiva de un profesional en activo.

No lo veo muy bien, no, para nada.

Y además, al final de tu promo, dices que este año “habrán más cosillas”.

Pues esas “más cosillas” ya te las has encontrado, de golpe y… ¿por sorpresa?

He estado mirando tu performance en la Quebrantahuesos del pasado año, en la que alzaste las manos en señal de victoria en meta: estratosférica, alucinante, extraordinaria e increíble, unas cifras mareantes, unos datos apoteósicos.

Además, fue una de las QH más rápidas de la historia.

He querido compararla con la efectuada por “Purito” Rodríguez, un ex pro que no necesita ninguna carta de presentación ¿cierto?

Pues bien, le metiste 18 minutos en Sabiñánigo, tardaste casi dos minutos menos que él en coronar el Somport y que fueron casi 20 en el Portalet…

En fin, no quiero seguir, porque o eras un fenómeno desaprovechado o ibas enchufado hasta arriba.

Cambrils Square Agosto

 

Que sí, que sí, que seguro que también entrenabas mucho, está claro, pero esos números sólo están a la altura de los “jóvenes” profesionales o de los que se han metido de todo para ir como un tiro.

Y tú, ni eres joven ni eres un pro, está claro.

La verdad, llegados a este punto, no sé de qué nos sorprendemos y quizás era algo que se veía venir.

Me refiero a que haya gente que sea capaz de todo, como doparse, para ganar una cicloturista… o entrar entre los mil primeros, porque para objetivos los hay de todo tipo.

Sigo sin entender cómo algunos pueden actuar así, porque por dinero no será ¿no?

Que yo sepa, en estas “pruebas” no hay premios en metálico, aunque sí trofeos, medallas y diplomas y, sí, también mucho postureo, y mola mucho decir, ya no que has vencido en una cicloturista, sino también  que has entrado entre los 50 primeros, o como si son entre los dos mil o tres mil primeros, qué más da.

¿Se trata sólo de presumir de lo que has sido capaz de hacer?

¿De fardar?

¿De tener prestigio entre tus amigos o compañeros de grupeta, de club, de salidas domingueras?

¿Tanto vale la pena?

La respuesta es no, evidentemente.

De todas maneras, no te culpo, al menos exclusivamente a ti.

Tampoco se trata de hacer más leña, ni de machacarte más. Tú sabrás por qué lo has hecho.

Quiero decir con esto, que hay más culpables. Tú sólo eres ahora un cabeza de turco.

Y te están dando palos por todos lados.

Pero no eres el único responsable.

Como te digo, las marchas cicloturistas encubiertas como “carreras” deberían acabar para siempre.

Luego, vienen las lamentaciones.

Pero es el eterno debate, y en este sentido parece que hayamos entrado en bucle.