Y el caso Armstrong desató una cascada de absurdeces…

Carta a Biciclismo

Leo esta carta de Ezequiel Mosquera en el Faro de Vigo, reproducida por www.biciciclismo.com. Retrato varias verdades. “Que Lance Armstrong tiene una cantidad de seguidores increíble no es ningún secreto, pero tampoco lo es que se ha ganado otros tantos detractores”

“El caso es que Armstrong fue la primera figura 100% mundial de un deporte agónico y pobre, legendario, de masas pero pobre”, “En este deporte, desafortunadamente, estamos habituados a ver cómo los compañeros dejan de serlo cuando los problemas crecen”.

Ezequiel da una versión de terceros, un trazo periférico de Lance Armstrong. “Se dice, se comenta por ahí”. No entra en la miga del caso.

Lance Armstrong en el centro de la polémica

Es sin embargo lo más honesto que he leído de esta historia que una vez más, y otra con Lance Armstrong en el centro, retrata la prensa de este santo país y entiendo que parte de la foránea, pues el chascarrillo facilón se da en todos los lados.

La sarta de tonterías indocumentadas sobre el affaire Lance Armstrong es una marea de chapapote que ha llegado a las costas de aquella prensa que tengo por seria. Así de extendido está el tumor.

Señores que todo está en el aire, que hay opciones de consumar el castigo, sí, pero que son eso opciones. Porque en el expediente debe cambiar de manos varias veces y no se sabe dónde se acabará fallando y en qué sentido.

Pocos periodistas me han parecido justos con el caso.

Huyendo del sensacionalismo sencillo y recurrente. Javier Ares por ejemplo el otro día ponía el acento en que Armstrong, hasta los cojones de lugar contra todo, renunció a ejercer su defensa frente a la Usada, pero que ello no implica castigo automático.

Xavier García Luque en La Vanguardia glosaba en su columna su extrañeza por la contundencia del organismo frente a Armstrong no ante Andre Agassi, celebérrimo autor de la cita “hubo días en los que no iba dopado”.

Descrédito frente a criterio. El primero mayoritario, sencillo, recurrente hasta oneroso. Lo otro, en desuso. Qué pena.

Lance Armstrong y Nicole Cooke en la balanza

Revuelo y estruendo. Cuando algo relacionado con el ciclismo navega en el top ten de los TT de la jornada, no puede ser bueno. Nunca. Jamás. La megaentrevista a Lance Armstrong en el espacio de Oprah ya tiene poco de previsible y de los 120 minutos que dicen que duró el careo ya surgen filtraciones, la primera y más apetecible una: Lance admite que se chutó.

Bien, vale, de acuerdo. Cuando la entrevista en su extensión esté disponible y una buena y amplia grabación de la misma caiga en nuestras manos, emitiremos un juicio en toda su extensión, hasta entonces todo son conjeturas. Eso sí. Al margen de la confesión que realice frente a la diva de la televisión estadounidense, ojo con la forma que cómo se le vaya la mano pues la justicia va a por él, nos gustaría que en ese “tête à tête” figurasen algunas de las preguntas que se formulan desde el fraternal UK. Entre otras quisiéramos oír las respuestas a estas cuatro cuestiones:

  1. ¿Después de superar un cáncer, cómo es posible que ingieras drogas prohibidas?
  2. ¿Tienes alguna simpatía por esos rivales que han competido limpios?
  3. ¿Tienes intención de devolver los premios ganados entre septiembre de 1998 y julio de 2010?
  4. ¿Admites si lo peor de todo ha sido engañar a la comunidad de lucha contra el cáncer?

La primera es especialmente jugosa puedes retrata la falta escrúpulos de una persona.

Paralelamente The Guardian hizo eco de su entrevista a Nicole Cooke. La conocerán. No son muchas las chicas en el ciclismo femenino que emerjan como la británica. Once años de profesionalismo, buen palmarés e intachable conducta que le hacen valedora de todas y cada una de las premisas que todos los “estafados” del deporte debieran hacer: “¿Quién me devuelve a mí todas las carreras que he perdido por culpa de los tramposos?”.

A ver, y vayamos por partes. La situación de Cooke es dramática y triste. Al margen de las penurias que describe del ciclismo femenino, ojo que habla desde la precariedad de la elite, Cooke denuncia esto justo cuando está fuera del sistema, game over. Lo hace en un punto de no retorno. Eso lo sabe. Denuncia podredumbre en el mundo donde se ganó las habichuelas, y no mal, viendo  lo que le rodea, pero lo hace cuando su vida circula ajeno al mismo. Sin quitarle hierro a su declaración, las circunstancias que la rodean la descreditan en la forma…

… aunque no en el fondo, pues lo que dice Cooke es terriblemente cierto. La británica admite el mundo de locos que se ha creado en torno a los deportistas. Hedor insoportable en la continua sospecha, en las maquinaciones y las insinuaciones que seguro tuvo que responder tras cada etapa, cada carrera, cada viaje,… pero es que además Cooke se declara estafada describiendo lo más perverso del sistema.

El ejemplo del libro de Tyler Hamilton, donde describe las “hazañas” del US Postal, es abrumador. Se gana más dinero contando cómo te dopas, explicando cómo burlas los controles y detallando lo que se metían tus compañeros que compitiendo limpiamente. Eso, pese a quien pese, es así, y no hace más que explicar la raíz del problema, mucho más profundo e intenso de lo que nos imaginamos.

Si el dopaje se quiere combatir, la prevención hacia el personal no sea quizá lo único a tener en cuenta. Tan triste como la trampa es la coba que se le da. El sensacionalismo y amarillismo que la rodea implica que siempre haya uno, dos o tres descerebrados empeñados en desacreditar un colectivo si en ello les va un puñado de billetes.

El ciclismo no tiene futuro, no con estos mandamases

Johny Schleck le ha dicho a sus hijos que cuelguen la bicicleta. Sufre el padre viendo a Frank nadar en los lodos de un proceso que se encalla. “Gasta dinero y no es feliz” comenta el apenado progenitor. “Esto no es vida” sentencia. Da en la clave.

El ciclismo profesional “no es vida”. Es un suceso de raros acontecimientos, una suerte de carambolas y un tejemaneje donde quien más quien menos no puede respirar aliviado. Ya lo han visto y escuchado –cuando el ciclismo es portada en Canal 24 Horas y en Hora 14, malo-. A Lance Armstrong se lo han llevado por delante. “No tiene sitio” dijo Pat Mc Quaid. Descojonante. A todas luces cínico, falso e interesado.

Quien no debe tener sitio en el ciclismo es esa camarilla de serviles muñidores que llevan tiempo haciendo de todo esto un circo de jugosos ingresos y acomodados trenes de vida. Lance Armstrong, creo que a la vista del informe de la USADA está, la ha cagado, y además con todo el equipo, nunca mejor dicho. Jugó a ser Dios y en esas esferas el hombre siempre salió empequeñecido. No puedes ser el más grande de la historia, sembrando enemistades y forjando amenazas sin esperar que esto se vuelta en tu contra. Además si éste es tu modo de hacer en ciclismo, donde nada nunca prescribe, peor aún.

Pero admitida la terrible fechoría deportiva ejecutada por el no ganador de siete Tours de Francia, la convivencia del organismo internacional en todo este embrollo invita a pensar que el futuro no está exento de sobresaltos. Aunque vivimos en una sociedad desmemoriada, llevo años oyendo eso de “el ciclismo está muerto”  y año tras año las cosas siguen su curso e incluso Vuelta y Tour baten récords de audiencia, al final, con tanto empeño lograrán que el ciclismo no se muera sino que se volatilice.

De inicio y fin, la UCI queda desacreditada en este tema en un material tan sensible como los controles, eso a lo que todos aluden cuando se ven en problemas. Que el tío que más veces ha pasado por el escáner tenga que ser sentenciado por declaraciones de compañeros demuestra cuán ineficaz, y posiblemente interesado, es el sistema. Ahora bien, como nuestros buenos políticos, aquí nadie dimite.

La UCI ha incentivado un ciclismo deshumanizado creado en base a caza de brujas y ausencia nítida de normas que ahora, los que ahora nos vemos  aquí estamos nos vemos obligados a pagar. Baste el ejemplo de que Euskaltel ha tenido que fichar al número uno africano para sumar unos putos puntos que le mantengan el WT para explicar el desconcierto.

Fotografía tomada de http://bicycling.com

El atronador silencio de Jan Ullrich

Es lastimoso repasar el palmarés del Tour de Francia entre 1996 y 2010. Se trata de una pradera de cobriza y abrasada hierba trufada de socavones. Un emborronamiento generalizado donde, asómbrense, sólo cuatro ganadores son los originalmente proclamados: Marco Pantani, Jan Ullrich, Carlos Sastre y Alberto Contador. Si finalmente cae sobre Lance Armstrong todo el peso de la ley que el público ávido de sangre solicita el terreno más que horadado estará minado y reventado.

Pero miremos. 1996: el burro hecho caballo de carreras Bjiarne Rijs jugaba a campeón siendo “míster 60”. Pasado el periodo de Armstrong, llegaron terribles nuevas. La caballeresca gesta de Floyd Landis en Joux Plane y posterior positivo que dio a Pereiro su Tour en 2006 y el clembuterol y el chuletón de Contador en Pau en 2010. Por medio quedó la dantesca expulsión de Michael Rasmussen en 2007 cuando tocaba el éxito.

Hace un tiempo, reflexionamos sobre la circunstancia de que muchos ciclistas no se dan por aludidos cuando saltan resoluciones por dopaje de otros que les favorecen. Miremos lo que comentábamos entonces con Carlos Sastre. También Oscar Pereiro quiso quitarle hierro cuando se juzgaba a Landis por pasarle el Tour que en lógica le pertenecía. “Si otros ya han crucificado a Landis, ¿quién soy yo para añadir más leña?” comentó.

En este entorno nos movemos. El ciclismo puede asistir al mayor corrimiento de un palmarés de su historia, le ejecuten uno, dos, tres o todos los Tours a Armstrong, pero todos calladitos y sentados. Sin duda quien más tendría que respirar sobre el tema es Jan Ullrich, rival históricamente maltratado por el tejano. Tres veces quedó segundo el alemán venido del Este en el septenio ganador del yankee.

Sólo conocemos las declaraciones de su mentor Rudy Pevenage. “Todos fuimos víctimas de Lance” concluyó. Nada más. Si Ullrich sacara algo en claro de todo esto, si el Tour ejerciera sin la intención de aplacar sospechas sembrando de nuevas, le corresponderían cuatro ediciones, nada menos que cuatro, y los importes que de ellas se generen. Pues a las tres que perdió en la carretera versus Armtrong se añade la del tramposo Rijs.

Pero claro el Tour en una decisión que en política se diría salomónica dice que puede declarar desierto el concurso de esos años, algo así como decir que si el ganador está podrido no ponen la mano en el fuego por los que fueron segundos. Vamos que poco menos les falta decir que esa pantomima que llaman antidopaje es pura falacia. Una conclusión a la que muchos llegamos hace tiempo incluso cuando se arguye eso de “pasé 200 controles y nunca nada de nada”.

Foto tomada de http://forodeciclismo.mforos.com

Y el ciclismo se cansa de ser cobaya…

Atribulado, estos días son de densidad de intereses. Todo lo que cae entre manos de un servidor quiere ser leído, devorado, pero claro uno es humano, finito, y cae en el error de poder mascar todo lo que merodea un tema que tiene a nuestra prensa en pie de guerra: la trama Lance Armstrong.

Ayer domingo, día del Señor, anduve algo desconectado por menesteres lúdicos. Ello conllevó una concentración de unos cuantos mensajes. Citaré tres. Uno sobre el cansancio que ya generaba el tema del americano, un cansancio compartido que no obviado, pues es terrible las bifurcaciones que alcanza el tema. Otro con palmaditas por la sinceridad que, a juicio de mi interlocutor, destila el blog. Sinceramente, no es nada del otro mundo. Un tercer mensaje me conminaba a leer este artículo de un periodista deportivo en La Vanguardia.

Lo bueno de las ediciones digitales es que a un click puedes asomarte a la hemeroteca de un autor en e cualquier momento. Les invito a ver la trayectoria reciente de Dagoberto Escorcia, autor del mentado retazo. Todo es Barça, o no Barça, según se mire, con algún coletazo de sincronizada y Rafa Nadal. Ello es la hemeroteca del 99% de nuestro rodillo. Sólo se acuerdan del ciclismo “cuando truena”.

Pero veamos el artículo en cuestión pues una vez más no tiene desperdicio. Se quejaba amargamente el articulista de El País, Carlos Arribas, el otro día en La Ventana de que por qué tienen que ser los periodistas de ciclismo quienes estén tirando todo el día de la manta alumbrando escándalos y descubriendo las vergüenzas del deporte.

“El ciclismo es el deporte en el que hay más amigos del fraude, íntimos de la trampa, enamorados de violar los límites de la competición y científicos que controlan el bien y el mal del triunfo” afirma en su primer tramo Escorcia. No discuto que el ciclismo tiene mucha gentuza. A mucha la conocemos, pero ¿sólo el ciclismo? Entiendo las cifras que maneja el Doctor Ferrari, al final todos los caminos conducen a él, ¿cuánta parte del pelotón, cada vez peor pagado, está en disposición de hacerse con sus servicios?, ya que estamos a la vista de sus emolumentos ¿no son otros deportistas quienes puede acceder a él?.

Entiendo que quien esto firma basa sus juicios en una amplia trayectoria, cuyo alcance desconozco, para hablar con tal solvencia. En ese caso no dejo de asombrarme por los continuos y lacrimógenos alegatos sobre la decepción que les suponen las trampas de un deportista. La trampa es tan usual en el deporte que su sola presencia nos es familiar. “Toda la admiración la había ganado gracias a ser el más grande embustero del deporte” completa. Seguramente Lance ha decepcionado a muchos que creían en él, pero es necesario que gente que se viste por los pies esté aludiendo a la parte sentimental de esta historia para armarse de razón.

Creo que una vez más se le hace un flaco favor al Deporte y sus actores, los Deportistas, en pos de un buen y redondo escrito. Desconozco si se hace por convencimiento aunque sospecho que se arma desde el interés. Pero lo que hace diez años habría sido una hecatombe para el ciclismo no deja de reafirmar a muchas personas. Y si no miren los cinco comentarios cosechados por el artículo. La gente, aunque algunos no lo consideren, no es gilipollas. Quizá hace unos años se tragaban con las verdades oficiales, pero ahora, tanto han vilipendiado el ciclismo que muchos ya extienden su sospecha al deporte en general y esta espiral señores habrá que detenerla en algún momento.

 

Foto tomada de http://enriqueventura.es

Sobre Lance Armstrong, Sergio Sauca y las justicias deportivas

Dirá Alberto Contador “¿por qué a mí?, ¿por qué siempre Lance?”. Hace cuatro años en la Vuelta convivió con la noticia del regreso del astro norteamericano. De nuevo en la carrera hispana, le toca lidiar preguntas sobre la posibilidad, sí posibilidad, de que le quiten los siete Tours al tejano. Es lo que hay, el filo de la navaja, por donde camina no sin peligro de cortarse nuestro querido ciclismo.

Hoy recibí la petición de José Manuel Olivan de opinar sobre el caso Armstrong en Radio Marca. Él mismo se refirió a lo que comentamos aquí hace un par de meses, más o menos, cuando el proceso entró en su fase caliente. Poco más que añadir a lo suscrito. Lo que desde Estados Unidos proponen hacer es una locura que puede desmadejar la historia del ciclismo cual hilado. ¿No hubo elementos suficientes antes?. En caso de que no, entiendo que los delitos prescriben, que se pasa página, que a Escartín, Evans, Acevedo y otros no creo que a estas alturas quieran que se les dé un Tour de hace más de diez años. Y digo estos nombres porque los que por legítimo corrimiento de puestos deberían acceder a la primera plaza calzan sanciones y sospechas corroboradas.

Lo dantesco una vez más fue la manera de contar las cosas. Sergio Sauca, apolillado rostro de la sección de deportes de TVE, que recibió monumentales mocos vía twitter por la manera de narrar el suceso a primera hora de la mañana, es un ejemplo. Esto es un tema deportivo y no trasciende. Nos dolerá, que nos duele, pero no deja de ser un afectado en tercera persona y el ciclismo seguirá, porque siempre ha seguido. Pero viendo la calidad del sujeto que informa y de quienes les rodean temblamos. Sí, temblamos. El desconocimiento que luce nuestra maquinaria mediática aterroriza. No quiero comentar las bobadas supinas que he oído por ejemplo sobre economía. Luego se preguntan, e incluso despotrican algunos, de por qué blogs como el que suscribo crecen. Es que los canales tradicionales no funcionan. Miren lo que comentan los amigos de Cobbles & Hills. Éste es el fiel retrato.

A Sauca le cayeron al menos dos que yo viera. Son testimoniales, pero reflejan la ignorancia de lo que se habla:

 

@samu_vr le soltó

@SergioSauca NO HA SIDO DESPOSEÍDO, IMBÉCIL, INFORMATE QUE ERES LA CARA VISIBLE DE LOS DEPORTES DE RTVE SUBNORMAL.

 

Y @JavierCepedano le completó

@SergioSauca Eres una vergüenza para el periodismo. Infórmate mejor, que no cuesta tanto. No ha sido desposeído de nada por ahora.

 

Todo por este tweet

 

Lance #Armstrong parece q será desposeido de sus 7 Tours. Se derrumba una hª mágica del deporte tras el cancer. ¿Y como queda el ciclismo?

 

Quienes tienen que estar flipando de veras son los responsables de conducir la Operación Puerto, entre otras muchas, en España ante cómo se las gastan su amigos americanos. Sí, estos errarán en las formas y tiempos, pero qué quieren que les diga, van con todo hasta el final y si se deben cargar a uno de sus símbolos, garante de una marca única a nivel mundial, lo hacen. Igualito que en España.

 

Si queréis escuchar el audio del programa de Radio Marca. El tema de Lance Armstrong se analiza al final del tramo de programa de las 19 horas.